El vocero de la Unión Nacional de Educadores (UNE), Eladio Benítez, señaló este viernes que es complicada la situación de la educación en el país por las clases virtuales y la pandemia del COVID-19 porque repercute en el aprendizaje de los niños.
“Estamos ante una situación bastante complicada. El contexto social que se generó hace más de seis meses con la cuarentena repercute negativamente en el estado físico-mental de nuestros niños y jóvenes”, lamentó el representante del gremio en comunicación con la 650 AM.
Te puede interesar: La curva seguirá aumentando, pero todo depende de nosotros, asegura Mazzoleni
Sostuvo que nadie estaba completamente familiarizado con este sistema de la educación a distancia y eso ha generado un problema grave de conectividad, además de llevar a cabo el proceso de enseñanza de manera efectiva para los alumnos.
Mencionó que estudiantes también están experimentando una nueva modalidad, ya que nunca se tuvo el sistema de educación virtual propiamente en el sistema de enseñanza y aprendizaje del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
Podés leer: Alto Paraná recibió primeras 18.250 mascarillas quirúrgicas donadas por Itaipú
“Para que los niños y jóvenes puedan ponerse al día con sus tareas, se debe avanzar de manera exitosa en este nuevo método de enseñanza. Muchos educadores coinciden en que es necesario tomar un pequeño espacio de descanso para poder tomar un impulso y retomar con todas las fuerzas el trabajo final de este año lectivo tan complicado", agregó.
Los gremios docentes solicitaron al ministro de Educación y Ciencias una suspensión de las actividades académicas para a fin de destinar el tiempo a una retroalimentación de la primera etapa y busca culminar el año con mejores métodos y aprendizaje.
Nota relacionada: Entregan 400 tabletas para estudiantes de Ciencias Sociales de la UNA
Dejanos tu comentario
MEC abre convocatoria para ayuda económica
El objetivo es promover y asegurar el acceso, la permanencia y la culminación oportuna de los estudios.
El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) llama a alumnos de Educación Básica a postularse para el programa de ayuda económica. Tienen tiempo hasta el viernes 12 de junio y está dirigido a estudiantes de escasos recursos del tercer ciclo.
La ayuda económica, que se entregará por primera vez a los beneficiarios, busca garantizar la permanencia y culminación de los estudios en todo el país.
El beneficio consiste en una ayuda económica única de G. 1.300.000 por alumno, con el objetivo principal de promover y asegurar el acceso, la permanencia y la culminación oportuna de los estudios.
La convocatoria está dirigida a estudiantes matriculados en instituciones tanto de gestión oficial como privada subvencionada, abarcando la capital y los 17 departamentos del territorio nacional.
REQUISITOS
Los aspirantes que deseen acceder a este beneficio económico deberán cumplir con los siguientes criterios: ser de nacionalidad paraguaya, pertenecer a familias de escasos recursos económicos y sin ingresos fijos, estar matriculado en el Registro Único de Estudiantes (RUE) en situación académica regular, específicamente en el séptimo grado o su equivalente en cualquier modalidad. La edad límite es de 15 años cumplidos en el momento de la presentación. Para formalizar la solicitud, se exige la presentación de la siguiente documentación básica: certificado de nacimiento del postulante, copia simple de cédula de
identidad de la persona que cobrará el importe. Si el responsable de cobro no es la madre o el padre, se deberá adjuntar una autorización expedida por la autoridad competente. El programa contempla condiciones especiales para sectores vulnerables, que no tendrán límite de edad, para presentar su postulación. Entre ellos, estudiantes de pueblos originarios, quienes deben presentar su carnet expedido por el INDI.
También estudiantes con discapacidad, quienes deben adjuntar un diagnósticomédico actualizado emitido por un especialista o certificado de discapacidad otorgado por la Senadis.
Dejanos tu comentario
MEC abre convocatoria para ayuda económica a alumnos de escasos recursos
El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) llama a alumnos de Educación Básica a postularse para el programa de ayuda económica. Tienen tiempo hasta el viernes 12 de junio y está dirigido a estudiantes de escasos recursos del tercer ciclo.
La ayuda económica, que se entregará por primera vez a los beneficiarios, busca garantizar la permanencia y culminación de los estudios en todo el país. El beneficio consiste en una ayuda económica única de G. 1.300.000 por alumno, con el objetivo principal de promover y asegurar el acceso, la permanencia y la culminación oportuna de los estudios.
La convocatoria está dirigida a estudiantes matriculados en instituciones tanto de gestión oficial como privada subvencionada, abarcando la capital y los 17 departamentos del territorio nacional.
Los aspirantes que deseen acceder a este beneficio económico deberán cumplir con los siguientes criterios: ser de nacionalidad paraguaya, pertenecer a familias de escasos recursos económicos y sin ingresos fijos, estar matriculado en el Registro Único de Estudiantes (RUE) en situación académica regular, específicamente en el séptimo grado o su equivalente en cualquier modalidad. La edad límite es de 15 años cumplidos en el momento dela presentación.
Te puede interesar: IPS: realizan exitosa cirugía de Parkinson en paciente de 65 años
Para formalizar la solicitud, se exige la presentación de la siguiente documentación básica: certificado de nacimiento del postulante, copia simple de cédula de identidad de la persona que cobrará el importe. Si el responsable de cobro no es la madre o el padre, se deberá adjuntar una autorización expedida por la autoridad competente.
El programa contempla condiciones especiales para sectores vulnerables, quienes no tendrán límite de edad, para presentar su postulación. Entre ellos, estudiantes de pueblos originarios, quienes deben presentar su carnet expedido por el Indi.
También estudiantes con discapacidad, quienes deben adjuntar un diagnóstico médico actualizado emitido por un especialista o certificado de discapacidad otorgado por la Senadis.
Se recuerda que el proceso de postulación tiene carácter de declaración jurada y recae en la gestión de los directores de las instituciones educativas, responsables de verificar previamente los datos y validar que los alumnos postulados pertenezcan a la población objetivo.
Para consultas o asistencia técnica durante el proceso de postulación, los interesados pueden dirigirse a la Dirección de Becas del Tercer Ciclo del MEC, ubicada en el Edificio Beckelman (1° Piso), sobre Independencia Nacional n.° 874 entre Piribebuy y Humaitá. También se encuentra habilitado el correo electrónico dbtc.dptoadjudicacion@mec.gov.py.
Leé más: Médicos piden reajuste salarial y evalúan posible huelga
Dejanos tu comentario
MEC: directores se embarcan en campaña preventiva contra las drogas y violencia en colegios
Directores de instituciones educativas públicas promueven campaña preventiva contra las drogas, a través de un programa que contempla charlas con los padres de familia y estudiantes sobre violencia juvenil, consumo de estupefacientes y sus consecuencias sociales y legales.
“El objetivo es fortalecer el vínculo familiar y generar un mayor acompañamiento a los jóvenes en cuanto a esta etapa de curiosidad y experimentación”, puntualizó el profesor Miguel Marecos, presidente del Sindicato Nacional de Directores (Sinadi), en diálogo con la 680. Asimismo, mencionó la importancia del deporte y las actividades formativas como herramientas de prevención.
Te puede interesar: Policía Nacional e Interpol detuvieron a elemento clave vinculado al caso Dakovo
“Mantener ocupados a los jóvenes con prácticas deportivas, formación profesional y actividades de contención ayuda a alejarlos de las adicciones y otros factores de riesgo”, sentenció.
Por su parte, el ministro de Educación, Luis Ramírez, destacó la importancia del trabajo conjunto con el Sindicato Nacional de Directores en el marco del Plan Sumar, enfocado en la prevención.
“Los directores son claves para el éxito de estas acciones, ya que muchas veces el entorno escolar se convierte en el principal lugar de apoyo para estudiantes que atraviesan situaciones difíciles”, apuntó el titular del MEC.
El Plan Sumar es una estrategia impulsada por el Gobierno para abordar el consumo problemático de sustancias, centrándose no solo en la desintoxicación sino también en la reinserción social y el aumento de la autoestima de los jóvenes, fundamentales para prevenir la reincidencia
Leé más: Itauguá: hurtan G. 29 millones a sacerdote mientras oficiaba misa
Dejanos tu comentario
Un espacio de aprendizaje y resguardo de los saberes tradicionales
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
En el marco de las actividades que se realizan como parte del Plan de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas, una institución cultural ubicada en Piribebuy busca rescatar su historia, técnica de elaboración, saberes tradicionales y el valor sociocultural del trabajo realizado por las artesanas de este emblemático tejido paraguayo.
“La Escuela de Salvaguarda responde a la necesidad de transmitir, preservar y fortalecer la técnica tradicional de elaboración del poncho. Su enfoque no corresponde al de una capacitación convencional orientada únicamente a la inserción laboral, sino a una formación cultural e integral, donde se comprende la elaboración del poncho desde la experiencia cultural, la práctica social, los saberes ancestrales y el valor del objeto cultural como patrimonio vivo”, explica Gustavo Agüero, director de Protección del Patrimonio Cultural Inmaterial del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), respecto a la reciente habilitación de la Escuela de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas, en Piribebuy.
Esta iniciativa que se da en el marco del Plan de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas, que consolida un espacio de formación orientado a fortalecer la transmisión intergeneracional de esta técnica.
La sistematización de los saberes vinculados a la elaboración del poncho para’i de 60 listas no surge de manera reciente ni aislada. El IPA viene desarrollando desde hace varios años un proceso sostenido de documentación, preservación y promoción de técnicas y saberes tradicionales.
DIMENSIÓN CULTURAL Y TRADICIONAL
“Dentro de este proceso se han desarrollado materiales de apoyo y registro, entre ellos publicaciones como el libro ‘Poncho para’i de 60 listas’, actualmente en proceso de actualización, además de contenidos metodológicos y lineamientos formativos que sirven de base para la Escuela de Salvaguarda. Todo ello busca organizar y transmitir el saber empírico de las artesanas respetando su dimensión cultural y tradicional”, explica el director.
La Escuela de Salvaguarda inició sus actividades el pasado 13 de abril. La institución está dirigida a participantes con trayectoria previa en la técnica, lo que permite desarrollar un proceso de enseñanza más profundo, sostenido y personalizado. En este modelo, las maestras artesanas Rosa Segovia, Fidelina Burgos y Adriana Ávalos Santacruz ocupan un rol central no solo como transmisoras de la técnica, sino como portadoras vivas de un sistema cultural integral.
El proceso formativo abarca múltiples dimensiones que se transmiten de manera directa y experiencial: la técnica del tejido, el conocimiento tradicional, incluyendo el uso de terminología en guaraní, las prácticas sociales vinculadas al trabajo artesanal y el valor simbólico del poncho dentro de la comunidad. De este modo, la enseñanza trasciende lo técnico y se convierte en una experiencia de aprendizaje cultural integral.
ESPACIO DE INTERPRETACIÓN
El Centro de Interpretación del Poncho Para’i de 60 Listas funciona en la sede del Museo Histórico Pedro Pablo Caballero de Piribebuy, un distrito del departamento de Cordillera con mucha historia. El espacio fue concebido para acercar a la comunidad y a los visitantes a la historia, el simbolismo y la relevancia cultural de este tejido tradicional.
“El museo y espacio de interpretación responden a la necesidad de generar un lugar donde la ciudadanía pueda comprender las distintas dimensiones del poncho para’i de 60 listas: su historia, técnica de elaboración, saberes tradicionales y el valor sociocultural del trabajo realizado por las artesanas”, comenta Agüero.
Esta acción forma parte de un conjunto de estrategias articuladas que integran el plan de salvaguarda de esta técnica reconocida en la lista de patrimonio cultural inmaterial que requiere de medidas de salvaguarda urgente de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
El espacio del Poncho Para’i de 60 Listas expone un acervo vinculado tanto al objeto cultural como a todo el universo sociocultural que lo rodea. Además de los ponchos, se exhiben herramientas tradicionales utilizadas en su elaboración, como telares e hilos, así como materiales que permiten comprender el proceso de producción, la historia del poncho, las técnicas artesanales y los saberes transmitidos de generación en generación.
ACCIONES INTEGRALES
Los pilares para fortalecer la valoración del poncho para’i de 60 listas abarcan distintas etapas del proceso de salvaguarda: formación, diseño, promoción y comercialización.
“En primer lugar, se trabaja en la formación y fortalecimiento de las propias artesanas, entendiendo que la valoración del poncho comienza desde quienes lo elaboran y transmiten el saber tradicional. Asimismo, se impulsa la actualización de propuestas estéticas, como la incorporación de nuevas gamas cromáticas y diseños que permitan ampliar su uso y acercarlo a nuevos públicos, siempre respetando la técnica tradicional”, explica el funcionario.
El plan incorpora también el trabajo en la promoción y difusión del valor histórico, cultural y artesanal del poncho mediante campañas en redes sociales, espacios museográficos y materiales de difusión.
COMERCIALIZACIÓN
El último eslabón sería la comercialización, que constituye otro eje fundamental, buscando posicionar el poncho como una pieza artesanal de alto valor cultural y patrimonial.
“La salvaguarda del poncho para’i de 60 listas es un proceso continuo que requiere tiempo, planificación y sostenibilidad. En ese marco, además de la habilitación de la Escuela de Salvaguarda, se prevé asegurar la continuidad de los procesos formativos para que, año tras año, nuevas instructoras y artesanas puedan seguir transmitiendo este saber tradicional”, agrega.
Entre otras acciones, el pasado miércoles 20 de mayo se realizó el Concurso de Maestría en la Elaboración del Poncho Para’i de 60 Listas, una iniciativa orientada a reconocer y visibilizar la destreza técnica de las artesanas.
Asimismo, se encuentran en desarrollo la actualización y reedición del ya citado libro, además de estrategias de promoción y difusión cultural. Todas estas acciones forman parte de un proceso integral de salvaguarda que busca garantizar la preservación y transmisión de este patrimonio cultural inmaterial a futuras generaciones.
“EMPEZÓ A VENDERSE MÁS COMO PIEZA CULTURAL”
Adriana Ávalos es una tejedora de Piribebuy que ve el reconocimiento del poncho y en la escuela oportunidades de preservar su oficio.
“La escuela garantiza que la técnica no se muera. El problema grande es que hay pocos jóvenes tejiendo. La escuela forma a la próxima generación y eleva el nivel técnico de todos. Esperemos que sea una escuela permanente para enseñar”, comenta Ávalos, artesana tejedora de poncho para’i de 60 listas de Piribebuy.
Para las trabajadoras de esta pieza, el reconocimiento por parte de la Unesco en 2023 abrió una oportunidad para la puesta en valor de su producto.
“En Piribebuy el reconocimiento ayudó a que el cliente entienda por qué el poncho para’i de 60 listas vale más. El impacto en general es positivo para quienes ya hacen productos de calidad. El poncho empezó a venderse más como pieza cultural, utilizándose en apliques en uniformes en instituciones publicas”, comentó Ávalos, quien es una de las transmisoras de conocimientos de artesanía en la escuela recientemente habilitada.
Desde su mirada, el trabajo de puesta en valor puede permitirles llegar a un precio final rentable y sostenible en el tiempo, considerando la inversión en materia prima y tiempo de trabajo invertidos en la creación de cada poncho.
“La gente local a veces no paga el precio real. Hace falta educar al comprador paraguayo para que entienda por qué cuesta lo que cuesta. Sin eso, dependés solo del turista”, señaló.
En ese marco, considera que el espacio de interpretación del museo permite difundir más sobre el modo de producción de cada pieza y lo relevante de su aporte.
“Pasa de ser un producto a ser una historia. El museo da contexto, preserva técnicas antiguas y le da prestigio. Cuando un cliente entra y ve el proceso, deja de regatear tanto. También sirve para atraer turismo”, concluyó.