En un acto emotivo, profesionales del área de contingencia respiratoria pediátrica del Hospital de Clínicas dieron el alta a una pequeña paciente de 5 años, quien había ingresado con diagnóstico de COVID-19 positivo, adquirido en el núcleo familiar. El informe médico señala que la misma deja la unidad de reanimación y emergencias pediátricas con una evolución positiva general de recuperación.
“Todos los parámetros laboratoriales, que en el momento de la enfermedad se vieron alterados gravemente, volvieron a la normalidad; ya no presenta dolores abdominales, ni las manifestaciones secundarias con las que se había presentado, vómitos y diarrea; la pequeña se va en buen estado general”, dijo la Dra. Laura Cardozo, jefa de guardia de la unidad.
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Contagio familiar
El papá de la niña relató entre lágrimas que no es fácil sobrellevar esta enfermedad y menos aún cuando les toca a los hijos. “Es difícil de explicar cómo se pasa tener el coronavirus; primeramente me tocó pasar a mí, y lastimosamente ahora a mi hija; se podría decir que fui yo quien llevó el virus a la casa; ahora, prácticamente después de un mes, podemos decir que le ganamos la batalla al COVID-19 en familia, y que recuperamos nuestra salud”, manifestó.
Sobre el tema, la doctora Cardozo señaló que los informes de casos y de contactos ayudan muchísimo para el tratamiento de los pacientes, por ejemplo, si proviene del núcleo familiar se busca prevenir que se extienda hacia los miembros sanos del núcleo.
“El tratamiento en los casos pediátricos se vuelve un poco difícil, porque ellos necesitan la contención de los padres; entonces, nos debemos a un alto cuidado, para que cada uno pueda asistir emocionalmente al infante, bajo medidas de control de desinfección e higiene constantes, porque esta es una enfermedad en la que hay que tener muchísimo cuidado, para no esparcir el virus por todos lados”, finalizó la profesional.
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Charla sobre prevención del cáncer de cuello uterino destacó vacunación y controles anuales
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, el Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, brindó hoy jueves una charla educativa dirigida a pacientes y funcionarios.
La ponencia estuvo a cargo de la Dra. Nadir Delgado, integrante del departamento de Patología Cervical de la cátedra y servicio de Ginecología y Obstetricia.
La charla tuvo la finalidad de generar conciencia sobre la enfermedad y fortalecer las acciones de prevención.
La profesional remarcó la importancia de tres herramientas clave para la prevención:
En primer lugar, promovió la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en adolescentes de 9 a 14 años, con una dosis única tanto en varones como en mujeres, destacando que esta estrategia previene más del 90 % de las infecciones asociadas al virus.
En segundo lugar, insistió en la necesidad de realizar controles ginecológicos anuales, como el Papanicolaou y el test de VPH, fundamentales para la detección precoz de lesiones .
Como tercer punto, subrayó la relevancia de acudir oportunamente a tratamiento ante cualquier diagnóstico, lo que permite evitar la progresión de la enfermedad.
La doctora Delgado también recordó que en Paraguay existe una ley que garantiza permisos laborales a las mujeres para realizarse sus controles preventivos: dos días al año, uno destinado a la mamografía y otro al Papanicolaou (PAP).
Finalmente, informó que el servicio cuenta con consultorios de atención de lunes a sábado, por orden de llegada, con horarios de mañana y tarde entre semana, reafirmando el compromiso institucional con la prevención y el acceso oportuno a la salud.
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Bolsonaro pasará a prisión domiciliaria temporal en Brasilia debido a su salud
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro se beneficiará de una prisión domiciliaria temporal tan pronto salga del hospital donde está internado por una bronconeumonía, decidió este martes un juez del supremo.
Condenado por golpismo a 27 años de cárcel, Bolsonaro, de 71 años, estará recluido en su casa en Brasilia por un plazo de 90 días prorrogables, según la decisión del magistrado obtenida por la AFP.
“¡Gracias, Dios mío!”, escribió en Instagram su esposa Michelle Bolsonaro junto a una imagen de la noticia.
El ex jefe de Estado (2019-2022) fue hospitalizado el 13 de marzo en la clínica privada DF Star de Brasilia, tras sentirse mal en la cárcel de Papuda, donde cumple su pena desde enero.
Debido a recurrentes problemas de salud, los abogados del líder ultraderechista habían solicitado en repetidas ocasiones que fuera trasladado a su casa, pero hasta ahora las peticiones habían sido denegadas.
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En su decisión del martes, el juez Alexandre de Moraes, a cargo del caso, dijo que transcurridos los 90 días se volverá a analizar la situación de Bolsonaro, “incluido con pericia médica si fuera necesario”.
El exmandatario dejó el lunes la terapia intensiva y pasó a un cuarto del centro médico. Por ahora no hay “previsión de alta hospitalaria”, dijo a la AFP su doctor Brasil Caiado.
Según el equipo médico, la infección que lo llevó al hospital es fruto de un episodio de broncoaspiración, vinculado a las secuelas de una puñalada en el abdomen que recibió durante un acto de campaña en 2018.
Desde entonces, Bolsonaro se ha sometido a varias cirugías y sufre crisis de hipo, a veces acompañadas de vómitos.
“Las necesidades especiales que el expresidente requiere son permanentes y este nivel de cuidados será necesario durante toda su vida”, dijo en X su abogado Paulo Cunha Bueno.
Tobillera y otras restricciones
En su casa, Bolsonaro deberá usar una tobillera electrónica pero podrá recibir visitas “permanentes” de sus familiares, abogados y médicos, según la decisión judicial.
El juez también mantuvo la prohibición de usar celular, redes sociales o de grabar cualquier video o audio, una medida que ya le fue aplicada mientras permanecía en arresto domiciliario durante su juicio.
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Bolsonaro fue condenado en septiembre a 27 años de cárcel por conspirar para mantenerse en el poder tras su derrota en las elecciones de 2022 frente al actual mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
Tras la condena, Bolsonaro siguió en prisión domiciliaria.
Sin embargo, el supremo ordenó su reclusión en noviembre en la sede de la Policía Federal en Brasilia por riesgo de fuga, tras haber dañado su tobillera de monitoreo con un soldador.
La defensa del exmandatario alegó que el incidente obedeció a un estado de “confusión mental” inducido por medicamentos.
El excapitán del Ejército fue trasladado finalmente en enero a un predio militar con mayores comodidades ubicado dentro del complejo carcelario de Papuda.
En la cárcel el líder de extrema derecha ungió a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como candidato para los comicios presidenciales de octubre.
A menos de siete meses de los comicios, algunas encuestas muestran un empate técnico entre Flávio Bolsonaro y Lula, que aspira a un cuarto mandato.
- Fuente: AFP
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Esteban, el joven que espera un donante de corazón para seguir viviendo
Esteban Benegas tiene 15 años, está conectado a un corazón artificial en espera de un trasplante cardíaco en el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu mientras aparezca un donante.
Desde las páginas “Un corazón para Esteban” y “Donar vida py” en redes sociales, compartieron su historia. El 28 de enero, Esteban comenzó con un cuadro gripal que parecía algo común.
Con los días, aparentemente se recuperó, pero le quedó una tos seca persistente. Poco después empezó a quejarse de dolor en el pecho y le costaba dormir acostado, por lo que consultaron varias veces en los centros de salud de nuestra ciudad.
En cada visita les decían que todo estaba bien, que no había nada de qué preocuparse. Pero el 14 de febrero todo cambió. “Esa noche, Esteban me pidió dormir conmigo. Lo noté muy pálido, diferente, y me dijo que se sentía muy mal”, comentó Liliana Benegas, madre del paciente.
En ese momento supieron que algo no estaba bien y volvieron a consultar de urgencia. Desde ese día, comenzó la difícil lucha.
“Al principio, los médicos sospechaban que se trataba de una insuficiencia cardíaca, pero luego llegó el diagnóstico: miocardiopatía dilatada. Nos explicaron que su corazón estaba muy debilitado y que la única solución definitiva sería un trasplante cardíaco”, relató.
La noticia le rompió el corazón. “Para una madre, escuchar que su hijo necesita un corazón nuevo es uno de los golpes más duros que puede recibir. Pero lo que más me impactó fue la forma en que Esteban enfrentó todo”, apuntó la mujer.
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Pero el adolescente no se rindió. “Esteban es un niño fuerte, un verdadero guerrero. Siempre repite su frase ‘Sí puedo’, incluso en los momentos más difíciles”, destacó la mami.
Precisamente, cuando llegó el día de entrar al quirófano para la colocación de su corazón artificial, el Berlin Heart, fue él quien les dio fuerzas a la familia y a los médicos, recordó. “Mientras lo llevaban, nos miró con una sonrisa y nos animó a no llorar”, mencionó.
Su valentía y perseverancia le dejaron la enseñanza de lo que significa luchar con esperanza. A pesar de su edad y de lo que está atravesando, Esteban sigue siendo un niño noble, optimista y lleno de fe.
Le encantan los camiones. Son su mayor pasión. Pasa horas hablando de ellos, imaginando rutas y viajes. Su sueño es, algún día, conducir su propio camión.
Hoy, se encuentra conectado a un corazón artificial, esperando ese regalo de vida que es un trasplante. Cada día es una batalla, pero también una muestra de su increíble fortaleza.
“Como mamá, puedo decir que mi hijo me ha enseñado lo que es la verdadera valentía. Y seguimos aquí, con fe, esperando ese corazón que le permita seguir soñando, seguir sonriendo y cumplir todo lo que aún le queda por vivir”, concluyó.
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Fenob impulsa investigación sobre salud sexual en comunidades indígenas
La Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional de Asunción (Fenob-UNA) presentó los resultados del proyecto de investigación “Abordaje intercultural de la promoción de la salud sexual y reproductiva en mujeres indígenas aisladas por barreras lingüísticas en Paraguay”, una iniciativa que permitió desarrollar estrategias de comunicación intercultural para mejorar el acceso a la información y a los servicios de salud sexual y reproductiva (SSR) en comunidades indígenas del país.
El estudio evidenció importantes avances en el acceso a la información y en el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres indígenas participantes. Tras la implementación de las estrategias diseñadas durante el proyecto, el 70 % de las mujeres asocia actualmente la salud sexual y reproductiva con la autonomía personal y el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, mientras que el 95 % manifestó saber con claridad dónde acudir para recibir atención en los servicios de salud. En algunas comunidades, se registró un aumento del 30 % en las consultas relacionadas con planificación familiar, reflejando un mayor acercamiento al sistema de salud.
La investigación se desarrolló en los departamentos de Boquerón, Presidente Hayes y Concepción, con la participación directa de 66 personas, entre ellas 52 mujeres indígenas (34 usuarias de servicios de salud y 18 lideresas comunitarias o parteras tradicionales) y 14 profesionales de la salud. Las participantes, con edades entre 15 y 45 años, pertenecen a ocho pueblos indígenas: pai tavyterã, guaraní, enxet, toba enenlhet, qom, manjui, nivaclé y ayoreo, lo que permitió abordar el trabajo desde una diversidad cultural y lingüística representativa de cinco familias lingüísticas presentes en Paraguay. En conjunto, la intervención benefició indirectamente a una población estimada de 3.450 personas.
Entre los principales aportes del proyecto se destaca la coconstrucción de materiales educativos en lenguas indígenas, elaborados a partir de procesos participativos con lideresas, parteras y mujeres de las comunidades. Como resultado, se produjeron afiches educativos, microprogramas radiales y audios para WhatsApp validados cultural y lingüísticamente en ayoreo, enlhet, nivaclé y guaraní, abordando temas como métodos anticonceptivos, prevención del embarazo adolescente, derechos sexuales y reproductivos y violencia de género.
El enfoque intercultural adoptado permitió superar barreras comunicacionales históricas en el sistema de salud. Durante el proceso de investigación, las participantes manifestaron que la falta de información en sus idiomas maternos constituye uno de los principales obstáculos para acceder a servicios de salud. Un testimonio recogido durante el estudio reflejó esta realidad: “Todo en castellano nomás… mejor sería en manjui”.
Además de mejorar el acceso a la información, el proyecto fortaleció los liderazgos comunitarios. El 75 % de las mujeres participantes manifestó sentirse capaz de compartir los conocimientos adquiridos con otras mujeres de sus comunidades, utilizando los materiales desarrollados durante la investigación.
Los resultados también destacan la importancia de fortalecer el rol de las promotoras y lideresas indígenas como mediadoras interculturales en el sistema de salud, con el fin de garantizar una atención más inclusiva, libre de discriminación y respetuosa de la cosmovisión de los pueblos originarios.
Acerca del proyecto
El proyecto se implementó con el apoyo de organizaciones asociadas como Gestión para el Desarrollo Social (GEDES), Mujeres Indígenas del Paraguay (MIPI) y la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN), y también contribuyó a la formación de jóvenes investigadoras en el campo de la salud intercultural.
Esta investigación fue financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) a través del Programa PROCIENCIA, con apoyo del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI).
El equipo investigador del proyecto estuvo integrado por un grupo multidisciplinario de profesionales de enfermería y obstetricia liderada por María Isabel Rodríguez-Riveros, en calidad de investigadora principal, y Gloria Orrego, directora del proyecto. El equipo contó además con la participación de las investigadoras e investigador asociados Ana Denis, Faustina Alvarenga, Mirka Hraste, Aida Maidana de Zarza, Amelia Amezcua, Santiago Toledo, Nélida Otazu y Claudia Centurión, quienes aportaron experiencia académica y científica en las distintas etapas del estudio. Asimismo, el proyecto aporto a la formación de nuevas investigadoras a través de la participación de Johanna Bittar y Karen Retamozo, quienes se integraron al proceso investigativo como investigadoras en formación.