La donación de plasma de personas recuperadas de COVID-19 se convirtió en una gran oportunidad de ayudar a pacientes que luchan contra la enfermedad, ya que se trata de un tratamiento experimental que varios países están utilizando para aquellos que contrajeron el nuevo coronavirus. Paraguay cuenta actualmente con 165 internados por COVID-19 más 46 pacientes en terapia intensiva.
Las personas convalecientes tienen anticuerpos en su sangre y el plasma es la parte líquida de la sangre. La donación ayuda a que el cuadro de los pacientes que tienen una enfermedad moderada no se agrave. Hasta la fecha existen unos 80 donantes en lista, en Asunción y Alto Paraná. Mientras que ya suman 19 personas que superaron el virus y que donaron plasma para ayudar a salvar vidas.
“Tuvimos ya 14 donadores en Asunción y 5 en Ciudad del Este. Tenemos 80 que ya se anotaron y están en espera. La mayoría de los que se anotan son personas que ni siquiera donaron sangre una vez. Esto estimula la solidaridad de la gente”, expresó el Dr. Óscar Echeverría, encargado de Promoción de la Donación Voluntaria.
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El especialista señaló que luego de la curación del paciente, este puede donar plasma 14 días después y hasta 30 días después. “El día cero es cuando el paciente ya no tiene síntomas. Puede donar desde el día 14 sin síntomas hasta el día 30″, manifestó Echeverría.
Aseguró que la sangre del paciente recuperado se extrae como una donación normal, no tiene ningún riesgo y es totalmente gratuito. “Es una donación mucho más segura que una simple donación de sangre”, afirmó en contacto con 1020 AM.
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Piden presentarse en el Centro Nacional de Servicios de Sangre (Censsa) en Asunción o en el Hemocentro del Hospital Regional de Ciudad del Este. Para más informes, piden contactar al teléfono (021) 205-840 o al (0981) 423-302, o bien escribir al correo pnsangre2004@gmail.com.
Días atrás, una paciente internada por COVID-19 en el Hospital Nacional de Itauguá fue la primera persona en Paraguay en recibir tratamiento con plasma de un convaleciente. Lo que incluso constituye un hito en la historia de la investigación médica en el país.
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IPS apunta a cobrar USD 70 millones que adeuda Salud: “La situación está propicia”
Tras mantener ayer un encuentro con el presidente en ejercicio, Pedro Alliana, el titular del Instituto de Previsión Social, Derlis León, manifestó que existe un panorama propicio para que la institución inicie el cobro de USD 70 millones al Ministerio de Salud Pública por los gastos acumulados por la atención médica y los servicios sanitarios brindados a personas no aseguradas durante la pandemia del covid-19.
“Según los informes que tengo recabados, la deuda asciende a un poco más de USD 70 millones, pero, como somos dos instituciones que trabajan en conjunto, quedó para el diálogo también la posibilidad de una compensación que lo hacemos casi a diario en el sentido de la cooperación en servicios o medicamentos. Ahora la situación está propicia para que avancemos al mecanismo de compensación”, refirió León, este miércoles, al programa “Así son las cosas” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Proyecto de ley de emergencia
A la vez, se refirió sobre el pedido realizado a la Cámara de Diputados referente a postergar el proyecto que declara la emergencia en IPS, teniendo en cuenta que el contexto de urgencia varió desde el momento en que fue planteado desde el Congreso Nacional. Incluso se analiza la posibilidad de requerir al Ejecutivo el veto de llegarse a sancionar.
“El escenario es un poco más alentador que hace 3 meses. Tanto la versión del Senado como Diputados coincidían en algún instrumento para ayudarnos a afrontar nuestros requerimientos en recursos humanos, porque eso también fue y es una crisis para la institución, donde nuestros especialistas terminaron migrando al Ministerio de Salud por una diferencia salarial”, manifestó.
León acotó que “ambas versiones sugerían que seamos ágiles para contratar más médicos y también, de alguna manera, reponer velozmente las renuncias, solamente en lo que va de los últimos 8 meses han renunciado más de 150 enfermeros, más de 80 médicos, principalmente por la precariedad salarial que está planteada también dentro de nuestra situación actual. Antes de que inicie esta propuesta para ayudar al IPS, nosotros no teníamos la posibilidad de contratar a los 500 médicos, que ya estamos contratando en las últimas dos semanas para seguir cumpliendo la ley de reducción de carga horaria”.
No obstante, refirió que quedará pendiente contratar enfermeros u otros personales extranjeros de alta capacitación. Así mismo, comentó que el escenario también es diferente en cuanto a la adquisición de medicamentos e insumos.
La iniciativa de emergencia plantea la búsqueda de mecanismos abreviados para las compras públicas. “Hemos accedido a más de G. 800 mil millones y llegaremos a G. 1 billón en el presupuesto del 2027 para la emisión de órdenes de compras y poder abastecernos y eso arrancó hace 4 semanas atrás aproximadamente. Ya la ciudadanía irá sintiendo que el IPS está abastecido, ayer martes tuvimos una llegada importante de medicamentos”, puntualizó.
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Con relación a las alternativas que manejan para el pago de las deudas vencidas de la previsional, León refirió que una de ellas consistiría en acceder a un crédito bancario a una tasa del 9 % colocando las reservas técnicas de la institución de garantía.
“La versión del proyecto de Senadores consistía en aumentar el tope de depósito en la banca, pero el escenario también es diferente en este momento. Me reuní con el equipo administrativo y solicité el estudio de una alternativa o plan B, el cual ya surgió. La reserva técnica es de G. 300 mil millones, el cual se puede utilizar como garantía para un préstamo a la misma tasa, es un ejercicio habitual y avanzaremos hacia este lado”, detalló.
Encuentro con Alliana
Por otra parte, León calificó de positiva la reunión que mantuvo con Alliana, a quien planteó una serie de iniciativas para zanjar los conflictos que subsisten en la previsional. “Fue la presentación de un análisis de la percepción de la gestión y sugerencia para fortalecer las áreas más débiles. Como es sabido, en IPS nuestra dificultad mayor es el stock de los medicamentos y el acceso a los servicios, entonces fue un momento de diálogo. La instrucción del presidente Santiago Peña y del vicepresidente Pedro Alliana es que redoblemos los esfuerzos para estas dos áreas”, refirió.
El médico agregó que “ambos piden especial atención en el abastecimiento de medicamentos y el acceso a nuestros servicios de salud, fue muy buena la reunión y nos fuimos planteándole muchas estrategias para buscar resultados en el menor tiempo posible”.
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Intensivistas, héroes de la pandemia
- Por Arturo Peña Villaalta
- arturo.pena@nacionmedia.com
Desde el 2021, cada 19 de setiembre se recuerda en nuestro país el Día del Intensivista. La conmemoración nos remonta directamente a ese tiempo de la historia reciente que marcó al mundo: la pandemia de covid-19.
Paraguay estaba quizás entre los países menos preparados para un desafío de tal magnitud. Según los registros del Ministerio de Salud, para el 2020 había 194 profesionales intensivistas censados. Con estos soldados y unas 380 camas en las UTI del país fuimos a la guerra contra el covid.
Para el 2021 la cantidad de camas se duplicó pero se abría la crisis de la falta de personal. Muchos fueron formados en el campo de batalla. Escasez de medicamentos, falta de oxígeno, nuevos equipos que había aprender a manejar, el temor por sus propias vidas y las de sus familias… Es imposible dimensionar lo que los trabajadores de la salud pasaron durante ese tiempo. En especial aquellos que trabajaron horas y horas encerrados en las unidades de terapia intensiva.
Durante la pandemia el trabajo periodístico tampoco se detuvo. Las salas de prensa pasaron obligadamente a trabajar a distancia, sin embargo, muchos periodistas, fotógrafos, camarógrafos y choferes siguieron realizando la cobertura desde las calles, desde los hospitales, informando a diario sobre el transcurrir de esos difíciles días.
El Facebook me recordaba esta semana una edición especial del diario La Nación del 6 de setiembre de 2020, en homenaje al personal de blanco que daba batalla en hospitales en momentos en que la curva de contagios iba en ascenso. Fue un compendio de notas realizadas en diferentes puestos sanitarios, con testimonios de primera mano del personal de salud, sus vivencias, sus temores. Con un equipo de prensa fuimos a realizar un reportaje al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Prof. Dr. Juan Max Boettner, el Ineram. Este hospital se había vuelto la principal trinchera de la lucha contra el covid. Allí pudimos conversar con trabajadores de varias áreas, quienes –algunos entre lágrimas– contaron cómo la pandemia les había llevado al límite de su capacidad tanto profesional como humana.
“Una vez que un paciente ingresa, ya se queda 100 % a nuestro cuidado. El personal de blanco también tiene que estar viendo no solo la parte pulmonar o cardiaca, sino también la parte psicológica, la contención. Hacemos también enfermería psicológica”, relataba el jefe de la UTI de adultos del Ineram. Mencionaba el impacto que tenía en muchos pacientes los trajes especiales que se utilizaban. Algunos intensivistas llegaron a imprimir fotos de sus rostros y pegarlos sobre las máscaras, para que los enfermos pudieran reconocerlos y no se sintieran tan intimidados.
Con la aprobación de la Ley n.º 7.159/2023, los especialistas en medicina crítica e intensiva pudieron alcanzar algunas reivindicaciones y beneficios. Según Salud, a los cerca de 300 existentes actualmente, este año se sumó la contratación de otros 270 nuevos médicos asignados a las UTI.
La pandemia, que se extendió desde el 2020 al 2023, dejó lecciones muy duras que nunca debemos olvidar. Una de ellas es la importancia de un sistema de salud fuerte y de equipos humanos suficientes, especializados y remunerados de forma acorde.
“Nos cambió la vida realmente este virus y nos hizo saber que hay cosas más importantes por las que luchar y no por cosas banales puramente”, me decía en aquel reportaje el entonces director del Ineram, el doctor Felipe González.
Mientras nos perdemos en discusiones banales y torcidas en las redes sociales, en las UTI del país, en este momento, se libra la batalla cotidiana por preservar la vida. Por lo menos en este día, el del Intensivista, tomemos conciencia de ello.
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Los invisibles mendigos en vida que buscan un trasplante
Buscar información sobre trasplantes en Paraguay no resulta sencillo, tanto o más teniendo en cuenta que los familiares son reacios a dar su consentimiento para la donación de un órgano. Son muy pocas las personas que deciden donar, pero la lucha se hace aún más difícil si un paciente pretende entrar en “lista de espera”.
Es casi un milagro por la cantidad de requisitos y análisis que debe sortear. El paciente debe atravesar una evaluación médica que determina si reúne las condiciones necesarias para convertirse en candidato a un trasplante. Estudios, controles y criterios de compatibilidad forman parte de un proceso que puede dejar fuera a personas que, aunque necesitan un órgano, todavía no están en condiciones de recibirlo.
Pese a todo, según información oficial del Ministerio de Salud Pública -incluidos datos del INAT-, al 8 de agosto de 2026 en Paraguay se habían realizado 92 trasplantes en los últimos 9 meses. Según el desglose realizado, la lista comprende:
- 45 trasplantes de córnea
- 25 trasplantes renales
- 19 trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas (médula ósea)
- y 3 trasplantes cardíacos.
Sería toda una hazaña, sin embargo en el reporte del INAT, en la exclusiva lista de espera solo están en condiciones unas 336 personas: 176 esperan una córnea, 152 un riñón, 4 un corazón y 4 un hígado.
Pensaríamos que 336 es una cifra mínima, sin embargo para estar en esa lista hay miles de personas que aún no logaron ser parte de ella y más aún si tenemos en cuenta que solo nos referimos a los 152 pacientes renales, ya que habitualmente en Paraguay hay más de 3.000 pacientes sometidos a diálisis para poder seguir con vida.
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En realidad son unos 3.364; 1.150 provenientes de servicios públicos del Ministerio de Salud; 1.300 de centros privados tercerizados del MSP; 114 diálisis peritoneal del MSP y unos 800 propios y tercerizados del IPS.
Esperanza que nace en medio del dolor
La historia de quienes aguardan un órgano también tiene momentos capaces de devolver la esperanza. Este lunes, desde el Ministerio de Salud informaron que uno de ellos se produjo en el Hospital de Trauma de Asunción, donde la muerte de un joven de 20 años, víctima de un grave traumatismo craneoencefálico, abrió la posibilidad de salvar o mejorar la vida de otras personas.
En medio del impacto y el dolor por la pérdida, sus familiares aceptaron la donación de órganos y tejidos. Esa decisión permitió poner en marcha el procedimiento de ablación, un proceso que requiere coordinación médica y logística para que los órganos puedan llegar a tiempo a quienes los necesitan.
Los dos riñones recuperados fueron destinados a pacientes que se encontraban en espera de un trasplante renal. Uno de los procedimientos fue previsto en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) y el otro en el Hospital Nacional de Itauguá. Para esos dos pacientes, la donación representa mucho más que una intervención quirúrgica: significa la posibilidad de dejar atrás, al menos en parte, una vida condicionada por la enfermedad renal y la necesidad permanente de diálisis.
Las córneas también fueron obtenidas durante el operativo y trasladadas al Banco de Córneas.
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Un donante de sangre puede salvar hasta tres vidas
El Ministerio de Salud Pública, a través del Centro Nacional de Servicios de Sangre (CENSSA), invita a las personas sanas a convertirse en donantes voluntarios para ayudar a salvar vidas. El objetivo es contar con sangre segura en los servicios de salud para garantizar la atención oportuna a los pacientes que lo necesitan.
Las autoridades sanitarias recuerdan que cuando una persona decide donar sangre, aporta un recurso vital que puede salvar hasta tres vidas, ya que se extraen aproximadamente 450 ml de sangre por donación.
Quienes desean donar sangre deben presentar la cédula de identidad de manera obligatoria y contar con entre 18 y 65 años. El peso mínimo para donar es de 50 kilogramos.
No es necesario estar en ayunas para donar. No se debe donar sangre si se está resfriado, con fiebre o diarrea. Quienes se hayan realizado piercings o tatuajes, deben esperar 3 meses para donar.
Los hombres pueden donar cada 3 meses. Las mujeres pueden donar cada 4 meses, debido a la pérdida mensual de hierro por la menstruación. Las embarazadas y en periodo de lactancia no deben donar sangre.
La donación puede realizarse cualquier día, incluso fines de semana, en el Centro Nacional de Servicios de Sangre (CENSSA), ubicado junto al Hospital del Trauma, sobre la Avenida General Santos, en el horario de 07:00 a 18:00 de lunes a viernes, los fines de semana y feriados de 7 a 17.
Casa del Donante
También se puede donar en la Casa del Donante, ubicada en España entre Venezuela, de lunes a viernes de 07:00 a 17:00, o en cualquier banco de sangre autorizado que te quede cerca.
Para más información, comunicarse con el Programa Nacional de Sangre al teléfono 021 606364 o con el CENSSA al 021-204668 o 0962-320594
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