Masivo cierre de locales gastronómicos ante el duro golpe de la pandemia
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Gran revuelo generó días pasados una publicación hecha por el chef Óscar Pintos en las redes sociales para enviar un contundente mensaje a las autoridades del Gobierno.
El profesional compartió la foto de un pizarrón frente a su local gastronómico con un comunicado que decía: “En Ñande Bar nos fuimos a la mierda, rematamos todo!”, responsabilizando de ello a las autoridades. En la ocasión también aprovechó para contar los inicios del tan soñado proyecto y a la vez cuestionó las acciones tomadas ante la pandemia en torno a la economía y al rubro.
Además de chef y conductor de radio y TV, Pintos era propietario de Ñande Bar, un lugar que fue conocido especialmente por ofrecer un espacio para disfrutar de divertidos after office en pleno barrio Villa Morra de Asunción.
Tras lo acontecido, recibió el aliento y el apoyo por parte de reconocidas figuras de la farándula nacional, así como también de sus familiares, amigos, conocidos e internautas, quienes también lamentaron la medida tomada.
Sin embargo, este no es el único caso. Un bar llamado Andén 723, situado en el centro de San Lorenzo, se retira del mercado. Sus propietarios, a través de su página oficial de Facebook, hicieron público la venta del negocio.
La Nación se puso en contacto con Diana Battilana, una de las propietarias, quien al ser consultada sobre los motivos del cierre manifestó: “Nos vimos en el aprieto de ya no poder pagar al personal, intentamos con el delivery, pero al final terminó costándonos más, entonces, queremos vender para poder cumplir con nuestras obligaciones”, subrayó.
Seguidamente, aclaró que están “vendiendo a mitad de precio prácticamente, para que alguien pueda tomar el control de Andén, no queremos que desaparezca, ya que es un hermoso lugar y la gente siente mucho que hayamos cerrado según se puede apreciar en las redes sociales”.
Battilana agregó que están buscando compradores que quieran emprender en el rubro. “Queremos vender por G. 150 millones, ya que tuvimos una inversión aproximada de G. 300 millones. Así como está el local, con toda la cocina equipada, equipos de sonido, de seguridad, muebles, utensilios, barra, todo listo para operar”, remarcó.
Al igual que Ñande Bar y Andén, hay una decena de conocidos locales gastronómicos que se vieron forzados a cerrar debido a la situación económica que atraviesa el país, estos son: Paulista Grill, Johnny B. Good, Tierra Colorada, entre otros.
Paraguay se prepara para recibir al Mundial de Asadores Ancestrales
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En 2028, Asunción será sede del Mundial de Asadores Ancestrales, una oportunidad para proyectar su gastronomía, turismo y marca país al mundo.
Una parrilla encendida puede convertirse en una inesperada plataforma de promoción internacional para Paraguay. En 2028, Asunción recibirá el Campeonato Mundial de Asadores Ancestrales, una competencia que reunirá a equipos de diferentes países alrededor de una tradición profundamente arraigada en el país: cocinar al fuego.
Paraguay obtuvo 8 de los 12 votos durante la elección de la sede, superando las candidaturas de Brasil, Chile y Bolivia. La organización proyecta la participación de unos 80 equipos, además de jueces internacionales y más de 1.000 visitantes extranjeros entre competidores, delegaciones y acompañantes.
La magnitud del encuentro trasciende lo gastronómico. Cada delegación que llegue al país movilizará una cadena que involucra hoteles, restaurantes, transporte, operadores turísticos, productores y empresas de alimentos y servicios. El desafío, en ese sentido, será convertir el flujo de visitantes en actividad económica y experiencias que extiendan su permanencia en Paraguay.
La competencia no se limitará a premiar el resultado servido en el plato. Su particularidad está en recuperar técnicas ancestrales de cocción y llevarlas al centro de la competencia.
Los equipos deberán trabajar sin artefactos eléctricos ni dispositivos a batería y preparar diferentes proteínas mediante métodos tradicionales, entre ellos piezas de carne a la cruz. El fuego deja así de ser simplemente una herramienta de cocina para convertirse en parte de la identidad de cada propuesta.
En esa cancha Paraguay llega con experiencia. Equipos nacionales ya participaron en campeonatos internacionales y consiguieron posiciones destacadas, construyendo trayectoria dentro de un circuito que combina gastronomía, técnica y representación nacional.
Encarnación abre el camino. La agenda comenzará antes de que se enciendan las brasas en Asunción. En agosto de 2027, Encarnación será sede de un campeonato regional, que reunirá a equipos que buscarán avanzar hacia la competencia mundial del año siguiente.
La elección permite además vincular el calendario gastronómico con otros atractivos del país. Las Misiones Jesuíticas, San Cosme y Damián y otros destinos turísticos podrán integrarse a las experiencias destinadas a visitantes y delegaciones.
Es una oportunidad para ampliar la ecuación: que el evento no termine cuando se apaga la parrilla, sino que continúe en los hoteles, restaurantes, destinos turísticos y negocios que forman parte de la experiencia del visitante.
Carne, gastronomía y marca país. La vidriera también permitirá mostrar productos que forman parte de la identidad gastronómica paraguaya. Además de la carne, la propuesta puede poner en escena ingredientes como mandioca, sopa paraguaya, chipa guazú y embutidos artesanales.
Para la cadena cárnica, el escenario tiene un valor adicional. Paraguay podrá presentar su carne no solamente como un producto de exportación, sino como parte de una experiencia gastronómica vinculada con territorio, cultura y tradición.
La oportunidad está en convertir esa identidad en experiencia y, después, en recuerdo.
Cuando las brasas se enciendan en Asunción en 2028, los equipos llegarán para demostrar quién domina mejor el fuego. Paraguay tendrá una competencia propia: lograr que quienes lleguen por el asado se vayan hablando del país.
Una mesa, doce tiempos y un país entero por descubrir. El Perú invita a recorrer su costa, sus Andes y su Amazonía a través de sabores, aromas y tradiciones que convierten la gastronomía en una forma de explorar con los sentidos.
La puerta de la residencia de la Embajada del Perú se abre y, antes de llegar a la mesa, el primer encuentro sorprende. A pocos pasos de la entrada, una representación del papa León XIV, de una apariencia tan real que por un instante parece que el propio pontífice estuviera allí para recibir a los invitados.
Unos pasos más adelante, ahora sí, aparece la verdadera anfitriona: María Antonia Masana, embajadora del Perú en Paraguay, esperando personalmente para dar la bienvenida. La escena ya marca el tono de lo que vendrá. ¡Un viaje con pasaporte incluido!
Sobre la mesa, el pisco anuncia el comienzo. Después llegarán doce tiempos, pero también doce pequeñas historias de un país que parece haber concentrado en su cocina una geografía entera.
“Los peruanos somos de buen comer”, expresa la embajadora con una amable sonrisa. Y lo dice con la naturalidad de quien está hablando de algo cotidiano, casi familiar. Cuenta que a los peruanos les gusta comer bien, que disfrutan los picantes y que una mesa siempre puede convertirse en una buena excusa para conversar. Así, entre bromas, historias y explicaciones, empieza a descubrirse el Perú.
El chef oficial de la Embajada, Elías Motta, diseñó el menú como quien dibuja un mapa. La primera parada llega en tres pequeños bocados: ocopa, pulpo al olivo y tiradito.
La embajadora los presenta uno a uno. La ocopa, originaria de Arequipa, al sur del Perú, llega con una delicada salsa de huacatay, ají amarillo, queso fresco y maní; el pulpo se encuentra con la suavidad y el sabor profundo de las aceitunas negras; y el tiradito con ají amarillo pone al pescado fresco en primer plano. Tres bocados y ya parece que la mesa hubiera recorrido varios kilómetros.
“Ahora viene el ceviche”, anuncia María Antonia, como quien sabe que acaba de llegar uno de los momentos más esperados. Y lo es. El pescado fresco, el limón, el ají y la leche de tigre despiertan el paladar. La embajadora se detiene en este último elemento y explica que no es simplemente el líquido que queda en el plato: es parte esencial del ceviche, una mezcla intensa, cítrica y especiada que concentra buena parte de su carácter.
Después le toca el turno a las conchitas a la parmesana, gratinadas y cremosas; la trucha andina, que lleva la conversación hacia las alturas; y el chupe de camarones, más contundente, profundo y reconfortante.
La embajadora va hilando las historias mientras los platos circulan. La mesa ya no parece una presentación gastronómica, sino una reunión entre amigos en la que alguien conoce muy bien el país y quiere mostrarlo sin apuro.
Hasta que aparece una protagonista que, a simple vista, parece mucho más humilde: la papa. “Tenemos muchísimas”, cuenta María Antonia, y enseguida aparecen los colores. Moradas, amarillas, rojas, anaranjadas, de distintas formas y tamaños. Perú es uno de los grandes centros de diversidad de este tubérculo y conserva cientos de variedades nativas.
En las causitas tricolor de papas andinas, esa diversidad se convierte en paisaje. Tres colores de papa, tres texturas, tres pequeñas postales de los Andes.
La conversación continúa y también cambia el tono. Es hora de los anticuchos, con el aroma del fuego y la parrilla. La embajadora habla de su presencia en las calles y de esa cocina popular que también forma parte de la identidad peruana.
Después aparecen la trucha a la parrilla, el chupe de camarones y el arroz chaufa con Kam Lu Wantán. Y aquí la historia vuelve a cruzar fronteras. La influencia de la inmigración china está profundamente incorporada a la gastronomía peruana. El chaufa es una de sus expresiones más conocidas. La cocina, una vez más, demuestra que puede recibir influencias externas y convertirlas en algo propio.
El lomo saltado lleva esa mezcla todavía más lejos: carne, cebolla, tomate, ají y papas se encuentran en un plato que parece sencillo hasta que uno empieza a pensar en todo lo que cuenta. La embajadora lo explica con esa mezcla de entusiasmo y familiaridad que atraviesa toda la comida. En Perú, las culturas llegaron, se encontraron y terminaron cocinando juntas.
La ruta se interna entonces hacia territorios más verdes. El tacacho con cecina trae el plátano verde y la carne ahumada; el juane, con arroz, especias y su particular envoltura, lleva directamente hacia la Amazonía. La mesa cambia otra vez. Aparecen sabores más intensos, aromas ahumados y preparaciones que hablan de una geografía completamente diferente.
Y mientras los platos siguen llegando, la embajadora no deja que nadie simplemente coma. Cada preparación abre una conversación. Ese es quizás uno de los mayores encantos de la experiencia: la comida nunca llega sola. Siempre trae una historia detrás.
Y cuando parece que el recorrido termina, llega el momento dulce. El suspiro de limeña, con notas de maracuyá, aparece delicado, cremoso, coronado con merengue. María Antonia cuenta entonces una de esas historias que hacen que un postre deje de ser simplemente un postre.
Su origen está vinculado al antiguo manjar blanco y a una mujer llamada Amparo Ayarza, esposa del poeta peruano José Gálvez Barrenechea. Según la tradición, ella preparaba este dulce y, cuando Gálvez lo probó, quedó tan encantado con su textura y dulzura que lo comparó con el suspiro de una mujer. El nombre quedó para siempre.
La historia se cuenta alrededor de la mesa y, de pronto, cada cucharada parece tener un poco más de Lima.
Pero todavía falta un personaje. Aparece un enorme King Kong, el famoso alfajor de Lambayeque. La embajadora explica su nombre y basta mirar el tamaño para entender la comparación. Este dulce, compuesto por grandes capas de masa y rellenos como manjar blanco y dulces de frutas, fue asociado por su dimensión con el gigantesco gorila de la película King Kong. La mesa ríe. Es difícil no hacerlo frente a semejante alfajor. Antes del último destino, los dulces de convento y para finalizar el recorrido una taza de café Geisha, traído especialmente desde Chanchamayo, en la selva central peruana. Aromático, delicado y diferente, llega cuando la conversación ya se volvió sobremesa.
“Viaje por los sabores del Perú” propuso descubrir un país antes de llegar, imaginar sus mercados, sus costas, sus montañas, sus campos y su selva a través de una mesa.
Pero aquella experiencia tuvo también un significado especial. Fue una de las últimas presentaciones de María Antonia Masana antes de emprender una nueva misión diplomática en Sudamérica, después de casi tres años en Paraguay. Se irá llevando consigo una parte de este país que la recibió y, a la vez, dejará aquí una huella de la cultura peruana que tanto ama.
Taiwán invita a celebrar el Doble Diez con una edición especial de la Feria Palmear
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La calle Palma será escenario este sábado 10 de octubre de una edición especial de la Feria Palmear, que celebrará el Día Nacional de Taiwán con gastronomía, cultura, entretenimiento y oportunidades educativas.
El Centro Histórico de Asunción se prepara para vivir una jornada diferente y llena de vida. Este sábado 10 de octubre, desde las 11:00 hasta las 23:00, la emblemática calle Palma cambiará su ritmo habitual para transformarse en el escenario principal de la Feria Palmear Edición Taiwán, un encuentro diseñado para acercar al público paraguayo a la riqueza cultural, los sabores auténticos y las oportunidades de desarrollo del país asiático.
La iniciativa se lleva a cabo en el marco de las celebraciones por el 115.º aniversario del Día Nacional de Taiwán y propone un recorrido apto para toda la familia.
La gastronomía será una de las grandes protagonistas de la jornada, con más de 30 puestos que ofrecerán una amplia variedad de platos tradicionales de la isla. Además de las propuestas culinarias, los visitantes podrán disfrutar de una nutrida agenda recreativa con juegos, exhibiciones y actividades participativas para todas las edades.
Más allá del entretenimiento y la gastronomía, la feria incluirá un espacio destacado enfocado en las oportunidades educativas. Quienes asistan podrán informarse de primera mano sobre las becas académicas disponibles para estudiar en Taiwán, conocer los requisitos de postulación y conversar sobre los programas de intercambio universitario.
De esta manera, el evento suma una valiosa dimensión académica que busca fortalecer los lazos de cooperación y el intercambio cultural entre ambas naciones.
Con entrada libre y gratuita y una programación extendida durante 12 horas seguidas, la propuesta invita a residentes y turistas a redescubrir el microcentro asunceno.
Es la oportunidad ideal para pasear con amigos o en familia, disfrutar al aire libre, probar sabores diferentes y reencontrarse en el espacio público a través de las tradiciones, los colores y la vitalidad de la cultura taiwanesa.
EE. UU. aprueba venta de armas por USD 1.000 millones a Emiratos Árabes Unidos
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Estados Unidos anunció el lunes que aprobó una venta por 1.000 millones de dólares en equipos militares a Emiratos Árabes Unidos, que ha sido blanco de ataques desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio.
“La venta propuesta reforzará la capacidad de Emiratos Árabes Unidos para hacer frente a las amenazas actuales y futuras, desarrollando y manteniendo una capacidad de autodefensa sólida y operativa y mejorando la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses”, subrayó el Departamento de Estado en un comunicado.
Se entregarán hasta 10.000 kits del Advanced Precision Kill Weapon System (APKWS), un sistema de guía que convierte cohetes no dirigidos en munición de precisión.
Este sistema ofrece una alternativa menos costosa que el uso de misiles para neutralizar aparatos relativamente baratos, como los drones.
Esta venta “contribuirá asimismo a los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de Estados Unidos al reforzar la seguridad de un socio clave”, añadió el Departamento de Estado, que ha firmado varios acuerdos de venta de armamento en 2026 para reforzar las capacidades de defensa aérea de los Emiratos Árabes Unidos.