Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, al año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en el mundo. La idea es ofrecer opciones de cómo evitar ese desperdicio ya que a su vez es causante del 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
En el contexto actual del COVID-19, es aún más necesario tomar conciencia y adquirir hábitos para evitar el desperdicio de alimentos, para ello el doctor Fidel Zenteno, presidente de la Asociación Paraguaya de Graduados en Nutrición (Aspagran), señaló que todos podemos contribuir a evitar tirar los alimentos desde el lugar donde nos toca desempeñarnos.
El especialista en nutrición manifestó que podemos empezar en casa, revisando los alimentos que tenemos en la heladera y prefiriendo utilizar todo lo que está allí antes de volver al supermercado.
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“Algo muy sencillo por ejemplo, es preparar solo la cantidad necesaria de comida, según el número de integrantes de la familia y si sobra reutilizarla en otros platillos”, acotó Zenteno.
Señaló que estas prácticas favorecen además a la economía familiar, ya que menos desperdicio de alimentos equivale a menor gasto en el supermercado. Recomienda adquirir solo lo necesario; para ello aconseja elaborar una lista previa de productos que faltan para completar la despensa familiar antes de ir de compras.
Sugerencias
El especialista también aconseja tener en cuenta algunos aspectos que contribuyen a conservar por más tiempo y en mejores condiciones los alimentos que están en la heladera: La temperatura adecuada es entre 1 y 5 grados centígrados y la regla de consumo ideal es “lo primero que entra, lo primero que sale”.
Además, preferir envases que prolonguen la vida útil, como por ejemplo leche en envases de cartón de tetra pak, la cual se puede almacenar hasta por 6 meses y una vez abierta, por tres días en la heladera, sin necesidad de conservantes o preservantes.
Otro consejo es elegir envases que se adapten a las necesidades de consumo del hogar: Envases pequeños para pocas personas y envases familiares para grupos más grandes.
“Tratemos de usar primero los productos que están hace más tiempo en la heladera. Para ello, podemos mover los alimentos más viejos al frente y colocar los más nuevos en la parte posterior”, indicó el presidente de Aspagran.
Finalmente, explicó cómo interpretar de manera adecuada las observaciones que vienen en el envase de los alimentos: “Consumir antes de” indica una fecha en la que el alimento es seguro para ser ingerido, mientras que "consumir preferentemente antes de" significa que la calidad del alimento es mejor antes de esa fecha, pero sigue siendo seguro para el consumo después de la misma.
Otra fecha que se puede encontrar en los envases es la de caducidad o de vencimiento, que indica que hasta esa fecha es apta para el consumo, concluyó el Dr. Zenteno.
¿Cómo evitar el desperdicio de alimentos en casa?
1. Prepara la cantidad necesaria de comida para cada día.
2. Si sobra algo, intenta reutilizarlo en otra preparación.
3. Elige envases que prolonguen la vida de los alimentos
4. Considera el tamaño del envase al momento de comprar
5. Revisa periódicamente las fechas de caducidad de los alimentos.
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Productos frutihortícolas: DNIT ratifica contrabando y Grupo Vierci tendrá que defenderse
Desde la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) se ratifica que los productos frutihortícolas incautados en la jornada del viernes ingresaron al país de contrabando. Además, se informó que la responsable de las mercaderías ya fue individualizada y que se deslindarán las responsabilidades de las empresas vinculadas a través de un sumario, según Óscar Orué, titular de la DNIT.
El alto funcionario, en conversación con Universo 970 AM y GEN/Nación Media, indicó que la propietaria del cargamento es una “señora extranjera”, sin dar mayores detalles sobre la identidad de la persona. Explicó que esta organización surtía de productos a diferentes comercios y se está trabajando para identificarlos.
“Hay que ver realmente eso dentro del proceso de investigación, de ver si ellos conocían o no el origen; eso también es algo que normalmente siempre las empresas, en este caso, defienden, que supuestamente no saben el origen y ellos compran de distribuidores. Entonces, vamos a ver si realmente sabían o no sabían (que era contrabando); eso en el sumario se va a poder determinar”, apuntó sobre las responsabilidades.
La firma Retail SA emitió un comunicado sobre el operativo, debido al hallazgo de cajas con el distintivo de la empresa, señalando que la organización en cuestión no forma parte de la cadena de suministro, pero reconoció una compra puntual del mes de febrero. El director fue consultado al respecto, a lo que respondió: “Es lo que dice Retail; yo no conozco mayores detalles, seguramente en el sumario se va a poder determinar el nivel de responsabilidad y todos van a tener el derecho a la defensa”.
“Para nosotros no (no hay dudas de que es contrabando), porque con el correr de los días nadie se presentó a mostrar documentación que respalde”, ratificó Orué. Con relación a la empresa en cuestión, explicó que está inscrita como contribuyente y realiza importación y exportación de productos frutihortícolas.
“Ellos querían hacer pasar como si fuera producción nacional, pero no pudieron demostrar, porque tampoco mostraron quiénes eran los productores”, agregó.
“Yo supongo que es porque era proveedor de la empresa, del comercio, del supermercado”, dijo Orué sobre la presencia de las cajas con la marca de Retail SA en el sitio de la incautación. Agregó que, tras el sumario, se designará un juez instructor, quien determinará si incluye en el proceso a la firma del Grupo Vierci, que es matriz de las cadenas Superseis, Stock y Delimarket.
El operativo
Un operativo anticontrabando intervino una estructura logística en Fernando de la Mora, donde se incautaron miles de kilos de productos frutihortícolas sin respaldo documental. En el sitio fueron halladas cajas con la razón social de la firma Retail SA, del Grupo Vierci.
El procedimiento fue ejecutado en un depósito ubicado sobre Zavala Cué y Andrés Barrero, en la zona de Acceso Sur, Fernando de la Mora. Allí intervienen los equipos de la DNIT, SENAVE y Delitos Económicos, tras un trabajo de inteligencia coordinado entre las instituciones.
Entre lo decomisado figuran 7.860 kg de tomate (393 cajas), 4.020 kg de zanahoria (200 bolsas), 36.144 kg de papa (2.008 bolsas) y 5.000 kg de cebolla (250 bolsas). La carga de papa, que supera las 36 toneladas, constituye una de las mayores incautaciones del año en este rubro, según fue confirmado durante el operativo.
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Tres latinoamericanos y un senegalés defienden postulaciones para liderar la ONU
Los cuatro candidatos a suceder al secretario general de la ONU Antonio Guterres se presentarán esta semana en audiencias públicas, etapa preliminar del proceso para designar al líder de una organización enfrentada a múltiples retos. La chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el senegalés Macky Sall serán sometidos durante tres horas cada uno, el martes y el miércoles, a preguntas de los 193 Estados miembro y de representantes de la sociedad civil.
Es la segunda vez en sus ocho décadas de existencia que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) organiza una sesión de este tipo, creada en 2016 para mayor transparencia. Muchos Estados quieren que una mujer asuma por primera vez el cargo, y América Latina lo reivindica en virtud de una tradición no reglamentada de rotación geográfica que, sin embargo, no siempre se respeta.
Desde la fundación de la ONU en 1945 el único secretario general latinoamericano fue el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991). Guterres, que asumió en 2017, es portugués. Pero son los miembros del Consejo de Seguridad —en la práctica los cinco miembros permanentes con su derecho de veto (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia)— quienes tienen realmente el futuro de los candidatos en sus manos.
El próximo secretario general deberá estar en sintonía con “los valores y los intereses estadounidenses”, advirtió el embajador estadounidense Mike Waltz. Los cuatro candidatos oficiales para tomar las riendas de la ONU a partir del 1 de enero de 2027 prometen recuperar la confianza en una organización profundamente dividida.
Michelle Bachelet
Bachelet, de 74 años, fue la única mujer en llegar a la presidencia en Chile (2006-2010 y 2014-2018), con el Partido Socialista. Pediatra de profesión, la izquierdista sufrió torturas por enfrentarse a la dictadura de Augusto Pinochet y tras gobernar el país se tornó en una figura política de relieve internacional.
Fue directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y luego alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2018-2022). Este último cargo le granjeó ciertos resentimientos, como el de China, por la publicación de un informe demoledor sobre la situación de la minoría musulmana uigur.
Bachelet se declara “convencida” de que su experiencia la prepara para los tiempos actuales, en los que el sistema internacional “enfrenta desafíos de una magnitud, una urgencia y una complejidad sin precedentes”. Respaldan su candidatura México y Brasil. Chile le retiró el apoyo tras la asunción del presidente ultrederechista José Antonio Kast.
Rafael Grossi
Diplomático de carrera, el argentino de 65 años saltó a la luz pública al asumir en 2019 la dirección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), parte del sistema de las Naciones Unidas. Este cargo lo ha llevado a ocuparse del programa nuclear iraní y de los peligros relacionados con la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por las fuerzas rusas.
Estos dos temas sensibles involucran a varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad. En su carta de candidatura aboga por un “retorno (de la ONU) a sus bases fundacionales: salvar a la humanidad del flagelo de la guerra”.
Rebeca Grynspan
Economista de 70 años, Grynspan es hija de padres judíos que emigraron a Costa Rica tras sobrevivir al Holocausto. Menos conocida que sus contendientes latinoamericanos, la exvicepresidenta de Costa Rica dirige la agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad).
En ese puesto negoció en 2022 la “Iniciativa del Mar Negro” con Moscú y Kiev para facilitar la exportación de los cereales ucranianos tras la invasión rusa. En su discurso destaca su apego a la Carta de la ONU, fundada sobre las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, “una advertencia permanente contra los peligros de la deshumanización, la desconfianza y la fragmentación”.
Macky Sall
Macky Sall, de 64 años, es el único candidato de fuera de Latinoamérica. El expresidente senegalés (2012-2024) insiste en el vínculo intrínseco entre paz y desarrollo: la primera no puede ser “duradera” cuando el segundo pilar está minado “por la pobreza, las desigualdades, la exclusión y la vulnerabilidad climática”.
Su candidatura a la ONU, respaldada por Burundi —que ocupa la presidencia rotatoria de la Unión Africana—, no cuenta sin embargo con el apoyo del bloque regional ni con el de su propio país. Las autoridades actuales de Senegal lo acusan de haber reprimido con sangre las violentas manifestaciones políticas que causaron decenas de muertos entre 2021 y 2024.
Fuente: AFP.
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Cetosis y salud: la ciencia detrás de la dieta keto
Lourdes Pintos
lourdes.pintos.@nacionmedia.com
La dieta cetogénica o dieta keto, se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas de los últimos tiempos. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá.
Desde el tratamiento de la epilepsia hasta el manejo de trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, este enfoque nutricional despierta tanto interés como interrogantes.
En diálogo con La Nación/Nación Media, la nutricionista Guadalupe Varela analiza sus beneficios, limitaciones y las claves para implementarla de manera segura.
¿Qué es la dieta keto y en qué se diferencia de otros planes alimenticios bajos en carbohidratos?
La dieta cetogénica o keto es un estilo de alimentación donde se reduce de forma muy marcada el consumo de carbohidratos (harinas, legumbres, frutas y algunos vegetales) y se prioriza el consumo de grasas como principal fuente de energía.
Esto lleva al cuerpo a entrar a un estado metabólico llamado cetosis donde en lugar de utilizar glucosa empieza a producir y utilizar cetonas como fuente de energía. La principal diferencia con otros planes bajos en carbohidratos es el nivel de restricción y el objetivo metabólico.
Por ejemplo, en una alimentación baja en carbohidratos más flexible, la persona puede consumir frutas, algunas legumbres o mayor cantidad de verduras, porque el objetivo es mejorar la calidad de la dieta o controlar el peso.
En cambio, en la keto los carbohidratos suelen limitarse a un rango más bajo (menos de 20g por día) lo que requiere mucha disciplina del paciente.
También hay una diferencia importante en la distribución de macronutrientes, en keto la mayor parte de las calorías proviene de las grasas, con una cantidad moderada de proteínas, mientras que en otras dietas bajas en carbohidratos la proteína suele ser más alta y la grasa no necesariamente es el componente principal.
¿Cuáles son los principales beneficios que se le atribuyen a la dieta keto en el control de enfermedades?
En los últimos tiempos se le atribuyen muchísimos beneficios, cada vez más son las personas que defienden este estilo de alimentación. En particular lo que veo en la dieta keto, sobre todo en el contexto de enfermedades, tiene que ver con su impacto a nivel metabólico.
Pero siempre aclaro algo, no es para todos y hay que saber en qué paciente realmente vale la pena usarla. Uno de los usos más claros y mejor respaldados es en la epilepsia refractaria (que no se controla con los medicamentos habituales) especialmente en niños, donde puede ayudar a reducir la frecuencia de las crisis.
En consulta, donde más la utilizo es en pacientes con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2. Al bajar de forma importante los carbohidratos se logra controlar mejor los picos de glucosa y eso muchas veces se traduce en una mejora del perfil metabólico en general, incluso con seguimiento adecuado algunos pacientes pueden reducir la medicación.
También está el tema del peso, no es que la dieta keto sea “mágica” pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad, sobre todo porque ayuda bastante a controlar el apetito y eso facilita la adherencia en muchos casos.
También se habla de su efecto desinflamatorio y es un punto interesante, pero siempre trato de explicar con criterio, en algunos pacientes, sobre todo aquellos con resistencia a la insulina o exceso de grasa corporal, al mejorar el metabolismo y bajar de peso se observa una disminución de marcadores inflamatorios, en ese sentido, no es solo la cetosis en sí, sino todo el contexto, menos picos de glucosa, menor carga de ultraprocesados y una mejor regulación metabólica.
En la práctica, yo no la vendo como una “dieta antiinflamatoria” como tal, el efecto va a depender de cómo esté armada la alimentación, no es lo mismo una keto basada en alimentos reales, con buenas fuentes de grasa, vegetales y proteínas de calidad, que una keto desordenada, alta en ultraprocesados.
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En términos clínicos, ¿para que enfermedad está comprobada que esta dieta puede ser útil?
Donde está claramente comprobada es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en población pediátrica, ahí sí es una herramienta terapéutica validada, incluso utilizada en protocolos médicos.
A nivel metabólico, tiene muy buena evidencia como estrategia en pacientes con obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2. En estos casos, ayuda a mejorar el control glucémico, la sensibilidad a la insulina y otros parámetros metabólicos, siempre con seguimiento profesional.
También hay evidencia interesante en síndrome de ovario poliquístico, sobre todo por su impacto en la insulina, aunque no es la única estrategia posible y hay que individualizar mucho.
Donde soy más prudente es en otras áreas que hoy están en investigación, como enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo, Alzheimer o Parkinson y algunos tipos de cáncer o patologías inflamatorias, hay hipótesis y estudios en curso, pero todavía no lo consideramos un tratamiento de primera línea.
¿Qué evidencia científica respalda el uso de la dieta keto en patologías como la diabetes tipo 2 o la epilepsia?
Hay evidencias científicas bien estudiadas como por ejemplo, en epilepsia refractaria, sobre todo en niños está muy respaldada por organismos como la International League Against Epilepsy y guías clínicas que demuestran la reducción de manera significativa de las crisis en pacientes que llevan un estilo de vida keto, por eso se usa como parte del tratamiento bajo supervisión médica.
En diabetes tipo 2, la evidencia también es positiva, tenemos a Organizaciones como la American Diabetes Association que reconocen los planes keto y low carb como opción válida en ciertos pacientes.
Se observó que al bajar los carbohidratos y generar cetosis, muchos pacientes mejoran la glucosa, la HbA1c y algunos parámetros lipídicos y además puede ayudar con la pérdida de peso. Eso sí, los resultados dependen de cómo se haga la dieta y de la adherencia de cada persona.
¿Puede esta dieta ayudar en el manejo del sobrepeso y la obesidad a largo plazo, o sus efectos son solo temporales?
Sí totalmente, la dieta keto puede ser muy útil para manejar el sobrepeso y la obesidad porque ayuda a controlar el apetito y facilita la pérdida de peso en muchas personas.
Al reducir los carbohidratos y priorizar las grasas como fuente de energía, se genera saciedad y muchas veces esto hace que las personas coman menos sin sentir hambre constante.
Siempre aclaro que los resultados no dependen solo de la cetosis; la calidad de los alimentos, la distribución de macronutrientes, la planificación de las comidas y sobre todo, el seguimiento profesional son factores determinantes.
Una dieta keto bien estructurada es distinta a una versión desordenada o basada en ultraprocesados y eso impacta directamente en los resultados.
A corto plazo suele ser muy efectiva para perder peso, pero a largo plazo los resultados son más variables, algunas personas logran mantener la pérdida de peso de manera sostenida, otras no y se estancan, en muchos casos depende de cómo se adapte la dieta a su estilo de vida y de la educación nutricional que reciban además de los cambios de estilo de vida. Actividad física y un buen descanso son fundamentales.
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¿Qué riesgos o efectos secundarios puede tener seguir una dieta keto sin supervisión profesional?
Seguir la dieta keto sin supervisión puede traer algunos riesgos, al principio es común sentir fatiga, mareos, dolor de cabeza o estreñimiento y también hay que cuidar la hidratación y los minerales.
A largo plazo, si la dieta no está bien planificada, pueden aparecer deficiencias de vitaminas o minerales, aumento de colesterol LDL en algunas personas o problemas digestivos.
Mi recomendación siempre es que la dieta keto o cualquier otra dieta se haga con seguimiento profesional. Cada persona es diferente y todos tenemos distintos tipos de requerimientos que debemos completar y es por eso que no puede ser manejada muy ligeramente y sin supervisión.
¿Es una dieta apta para cualquier persona o existen grupos que deberían evitarla?
La dieta keto no es apta para todas las personas. Hay grupos que deben evitarla o al menos tener mucho cuidado, como personas con problemas renales, mujeres embarazadas o en lactancia, y personas con antecedentes de trastornos alimentarios. La restricción de carbohidratos y la alta ingesta de grasas pueden generar complicaciones si no se supervisa correctamente.
En niños y adolescentes, también se necesita un seguimiento muy estricto, porque su crecimiento y desarrollo requieren un equilibrio adecuado de todos los nutrientes y la keto debe adaptarse cuidadosamente a sus necesidades.
Por eso siempre insisto en que la dieta keto debe individualizarse, evaluando primero la salud y los antecedentes de cada persona y, sobre todo, debe implementarse con supervisión profesional, para garantizar que sea segura y efectiva.
¿Cómo influye la dieta keto en la salud cardiovascular, considerando su alto contenido en grasa?
Cuando hablamos de dieta keto y la salud cardiovascular, el tema de las grasas siempre genera preguntas. Es importante aclarar que no todas las grasas son iguales y son malas, la dieta keto bien planificada prioriza grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos, en lugar de ultraprocesados o grasas trans que sí pueden ser dañinos.
Una keto bien estructurada puede mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, como aumentar el HDL, reducir triglicéridos y mejorar la sensibilidad a la insulina, sin embargo, en algunas personas puede haber un aumento del colesterol LDL, por eso es fundamental hacer un monitoreo clínico regular además de consumir la suplementación adecuada.
En la práctica, siempre digo que la dieta keto no es un riesgo automático para el corazón, pero sí requiere evaluación individual y seguimiento profesional, sobre todo en personas con antecedentes cardiovasculares. La clave está en la calidad de las grasas que se consume y en no mezclarlas con carbohidratos no permitidos del plan, el famoso “un poquito” no es negociable en esta dieta.
Desde su experiencia ¿Qué errores cometen con mayor frecuencia las personas que intentan hacer dieta keto por su cuenta?
Desde lo que veo en consulta, el error más común de los pacientes es pensar que la dieta keto es “grasa libre”, muchas personas aumentan muchísimo el consumo de quesos, pancetas o embutidos y no hay un control real de porciones, entonces no logran un déficit calórico que es fundamental para un descenso de peso.
También pasa que bajan demasiado la proteína por miedo a salir de cetosis y eso termina afectando la masa muscular y a la vez, descuidan la fibra porque no incorporan suficientes verduras, lo que trae problemas digestivos, además, no se le da importancia al equilibrio de electrolitos.
En las primeras semanas es común que aparezcan síntomas como cansancio, dolor de cabeza o mareos y muchas veces se debe a una mala reposición de sodio, potasio y magnesio, no a la dieta en sí. Otro punto clave es la falta de organización, no planifican, improvisan, usan muchos productos “keto” ultraprocesados y eso hace que no sea sostenible.
¿Qué recomienda a quienes quieren iniciar este tipo de alimentación como parte de un tratamiento o estilo de vida?
Que no la tomen como una dieta de moda, sino como una estrategia que tiene que estar bien armada y con seguimiento profesional. Lo primero, no es solo sacar carbohidratos, hay que ordenar bien la proteína, usar la grasa con criterio y priorizar la comida real.
Segundo, no olvidarse de los vegetales, ahí está gran parte de la fibra y eso hace toda la diferencia en cómo se siente y se sostiene la dieta. También soy muy insistente con la organización, cuando no hay planificación aparecen los errores y es mucho más fácil abandonar el plan.
Otro punto clave es cuidar los electrolitos, sobre todo al inicio, para evitar esos malestares típicos, no olvidar que la actividad física es parte fundamental del proceso. Y, por último, que sea algo sostenible y adaptado a la persona, si no se puede mantener en el tiempo, no sirve, por más que funcione a corto plazo.
¿Desea agregar algo más?
Sí, algo que siempre me gusta decir es que no hay una única manera de comer que funcione para todos, la dieta keto puede ser útil en algunos casos, pero no es para cualquiera ni se puede aplicar sin pensar en cada persona.
Lo más importante es adaptarla a cada uno, ver la historia clínica, los objetivos, cómo come, cómo se siente con la comida, no es lo mismo alguien con resistencia a la insulina que alguien que busca simplemente perder un poco de peso.
También creo que tiene que ser algo que se pueda mantener en el tiempo, no sirve si es demasiado restrictiva o improvisada, los resultados rápidos no duran si no hay estructura y educación detrás. Y siempre vuelvo a lo básico, priorizar comida real, organizar hábitos y hacer que funcione en la vida diaria.
Al final, no importa si es dieta keto u otra estrategia, lo que cuenta es que la persona pueda sostenerla y sentirse bien con lo que come. También es clave entender que los cambios no son de un día para otro, se trata de ir paso a paso y aprender a escuchar al cuerpo, cuando se hace así, los resultados son más reales y sostenibles, y la persona termina incorporando hábitos que se mantienen más allá de cualquier plan puntual.
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Cetosis y salud: la ciencia detrás de la dieta keto
- Lourdes Pintos
- lourdes.pintos.@nacionmedia.com
La dieta cetogénica o keto se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá.
Desde el tratamiento de la epilepsia hasta el manejo de la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, este enfoque nutricional despierta tanto interés como interrogantes. En diálogo con La Nación, la nutricionista Guadalupe Varela hizo un análisis de sus beneficios, limitaciones y las claves para implementarla de manera segura.
–¿Qué es la dieta keto y en qué se diferencia de otros planes alimenticios?
–Es un estilo de alimentación donde se reduce de forma muy marcada el consumo de carbohidratos y se prioriza el consumo de grasas como principal fuente de energía. Esto lleva al cuerpo a entrar a un estado metabólico llamado cetosis, donde en lugar de utilizar glucosa empieza a producir y utilizar cetonas como fuente de energía. La principal diferencia con otros planes bajos en carbohidratos es el nivel de restricción y el objetivo metabólico. Por ejemplo, en una alimentación baja en carbohidratos más flexible, la persona puede consumir frutas, algunas legumbres o mayor cantidad de verduras, porque el objetivo suele ser mejorar la calidad de la dieta o controlar el peso, en cambio, en la keto los carbohidratos suelen limitarse a un rango mucho más bajo, lo que requiere mucha disciplina del paciente.
ENFERMEDADES
–¿Cuáles son sus principales beneficios en el control de enfermedades?
–Uno de los usos mejor respaldados es en la epilepsia refractaria (que no se controla con los medicamentos habituales) especialmente en niños, donde puede ayudar a reducir la frecuencia de las crisis. En consulta, donde más la utilizo es en pacientes con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2. Al bajar de forma importante los carbohidratos se logra controlar los picos de glucosa y eso se traduce en una mejora del perfil metabólico en general, incluso con seguimiento adecuado, algunos pacientes pueden reducir la medicación. También está el tema del peso, la dieta keto no es “mágica”, pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad, porque ayuda a controlar el apetito y eso facilita la adherencia en muchos casos.
También se habla de su efecto desinflamatorio, pero siempre trato de explicar con criterio, en algunos pacientes, sobre todo aquellos con resistencia a la insulina o exceso de grasa corporal, al mejorar el metabolismo y bajar de peso se observa una disminución de marcadores inflamatorios, en ese sentido, no es solo la cetosis en sí, sino todo el contexto: menos picos de glucosa, menor carga de ultraprocesados y una mejor regulación metabólica. En la práctica, no la vendo como una “dieta antiinflamatoria” como tal, el efecto va a depender de cómo esté armada la alimentación, no es lo mismo una keto basada en alimentos reales que una keto desordenada, alta en ultraprocesados.
–¿Para qué enfermedad está comprobada que puede ser útil?
–Donde está claramente comprobada es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en población pediátrica, ahí sí es una herramienta terapéutica validada, incluso utilizada en protocolos médicos. A nivel metabólico, tiene muy buena evidencia como estrategia en pacientes con obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2. También hay evidencia interesante en síndrome de ovario poliquístico, sobre todo por su impacto en la insulina, aunque no es la única estrategia posible y hay que individualizar. Donde soy más prudente es en otras áreas que están en investigación, como enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo, Alzheimer o Parkinson y algunos tipos de cáncer o patologías inflamatorias, hay hipótesis y estudios en curso, pero todavía no lo consideramos un tratamiento de primera línea.
A LARGO PLAZO
–¿Puede esta dieta ayudar al manejo del sobrepeso y la obesidad a largo plazo?
–Sí, puede ser muy útil para manejar el sobrepeso y la obesidad porque ayuda a controlar el apetito y facilita la pérdida de peso en muchas personas. Al reducir los carbohidratos y priorizar las grasas como fuente de energía, se genera saciedad y muchas veces esto hace que las personas coman menos sin sentir hambre constante. Siempre aclaro que los resultados no dependen solo de la cetosis; la calidad de los alimentos, la distribución de macronutrientes, la planificación de las comidas y sobre todo, el seguimiento profesional son factores determinantes. A corto plazo suele ser muy efectiva para perder peso, pero a largo plazo los resultados son más variables, algunas personas logran mantener la pérdida de peso de manera sostenida, otras no y se estancan, depende de cómo se adapte la dieta a su estilo de vida y de la educación nutricional que reciban además de los cambios de estilo de vida. Actividad física y un buen descanso son fundamentales.
–¿Qué errores cometen las personas que intentan hacer esta dieta sin acompañamiento profesional?
–El error más común de los pacientes es pensar que la dieta keto es “grasa libre”, muchas personas aumentan muchísimo el consumo de quesos, pancetas o embutidos y no hay un control real de porciones, entonces no logran un déficit calórico que es fundamental para un descenso de peso, también pasa que bajan de más la proteína por miedo a salir de cetosis y eso termina afectando la masa muscular y a la vez descuidan la fibra, porque no incorporan suficientes verduras, lo que trae problemas digestivos, además, no se le da importancia al equilibrio de electrolitos, en las primeras semanas es común que aparezcan síntomas como cansancio, dolor de cabeza o mareos, y muchas veces se debe a una mala reposición de sodio, potasio y magnesio, no a la dieta en sí. Otro punto clave es la falta de organización, no planifican, improvisan, usan muchos productos “keto” ultraprocesados y eso hace que no sea sostenible.
RIESGOS
–¿Qué riesgo o efecto secundario puede tener seguir una dieta keto sin supervisión profesional?
–Puede traer algunos riesgos al principio, es común sentir fatiga, mareos, dolor de cabeza o estreñimiento, hay que cuidar la hidratación y los minerales. A largo plazo, si la dieta no está bien planificada, pueden aparecer deficiencias de vitaminas o minerales, aumento de colesterol LDL en algunas personas o problemas digestivos. Mi recomendación es que la dieta keto o cualquier otra dieta se haga con seguimiento profesional.
–¿Es una dieta apta para cualquier persona o existen grupos que deberían evitarla?
–No es apta para todas las personas. Hay grupos que deben evitarla o al menos tener mucho cuidado, como aquellas con problemas renales, mujeres embarazadas o en lactancia, y personas con antecedentes de trastornos alimentarios. La restricción de carbohidratos y la alta ingesta de grasas pueden generar complicaciones si no se supervisa correctamente. En niños y adolescentes, también se necesita un seguimiento muy estricto, porque su crecimiento y desarrollo requieren un equilibrio adecuado de todos los nutrientes.
–¿Qué les recomienda a quienes desean iniciar esta dieta como parte de un tratamiento o estilo de vida?
–Que no la tomen como una dieta de moda, sino como una estrategia que tiene que estar bien armada y con seguimiento profesional. No es solo sacar carbohidratos, hay que ordenar la proteína, usar la grasa con criterio y priorizar la comida real. No olvidarse de los vegetales, ahí está gran parte de la fibra y eso hace toda la diferencia en cómo se siente y se sostiene la dieta.
SALUD CARDIOVASCULAR
–¿Cómo influye esta dieta en la salud cardiovascular, considerando su alto contenido en grasa?
–Cuando hablamos de dieta keto y la salud cardiovascular, el tema de las grasas siempre genera preguntas. No todas las grasas son iguales y son malas, la dieta keto bien planificada prioriza grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos, en lugar de ultraprocesados o grasas trans que sí pueden ser dañinas. Una keto bien estructurada puede mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, como aumentar el HDL, reducir triglicéridos y mejorar la sensibilidad a la insulina, sin embargo, en algunas personas puede haber un aumento del colesterol LDL, por eso es fundamental hacer un monitoreo clínico regular además de consumir la suplementación adecuada.