Un total de 104 personas de un asentamiento ubicado en la ciudad de Villeta deberá guardar cuarentena preventiva, luego de que un albañil que vive en el lugar se realizó la prueba al COVID-19 resultando positivo tras tener contacto con el efectivo militar de 31 años que también dio positivo al nuevo coronavirus.
Se trata del casero que luego de tener contacto con el paciente de COVID-19 se trasladó hasta un asentamiento en Villeta visitando a sus familiares desde el 24 hasta el 28 de mayo. Agentes de la Policía Nacional se encuentran en la zona para controlar el cumplimiento de la cuarentena en este asentamiento.
El militar positivo con COVID-19 visitó la ciudad de San Roque González de Santa Cruz, en el departamento de Paraguarí, luego de prestar servicios en un albergue de Ciudad del Este.
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El militar se trasladó para visitar a sus familiares, fue a una bodega a hacer compras, luego compartió bebidas alcohólicas del mismo vaso con este hombre, que luego se trasladó hasta Asunción y Villeta.
Se estima que entre el militar y el casero llegaron a tener contacto hasta con 50 personas, ya que se movilizaron en al menos seis ciudades. En tanto que en San Roque González de Santa Cruz suman 13 las personas contagiados con COVID-19, luego de tener contacto con el militar que dio positivo.
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Arroyito: donan órganos de militar fallecido por disparo accidental de arma de fuego
Familiares de Raúl Osmar Agüero Morel (25), militar fallecido a causa de una herida de arma de fuego a nivel craneal, decidieron donar los órganos del joven en un gesto solidario, brindando una nueva oportunidad de vida a pacientes que se encontraban en lista de espera.
El Ministerio de Salud Pública, a través del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), llevó adelante el operativo de donación de órganos y tejidos en el Hospital Militar de Asunción, que permitió la ablación de dos riñones y dos córneas.
Los órganos renales fueron trasplantados a un paciente de 44 años, asistido en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social, y a una joven de 22 años del Hospital de Clínicas – FCM-UNA.
Las córneas fueron captadas por la Fundación Visión y trasladadas al Banco de Tejidos, donde permanecerán en resguardo hasta su correspondiente implante.
El joven falleció tras un disparo accidental mientras limpiaba su arma reglamentaria en su día libre. El trágico suceso ocurrió el fin de semana pasado en la comunidad de Arroyito, departamento de Concepción.
La cartera sanitaria destacó el “acto de amor” de la familia donante, enfatizando su gesto altruista que fortalece la cultura de donación y mantiene viva la esperanza de numerosos pacientes paraguayos.
En el mismo sentido, el ministerio de Salud reiteró su compromiso con la donación de órganos y tejidos, como un acto solidario que salva vidas y transforma realidades.
Ser donante es una elección personal que puede significar salvar vidas. Por ello, es fundamental que la decisión sea comunicada a familiares y seres queridos, para que pueda ser respetada.
Según la “Ley Anita” (n.º 6.170/18), toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos tras su fallecimiento. Quienes no deseen donar deben manifestarlo expresamente por escrito ante el Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT).
Para que el trasplante de órganos y tejidos sea posible, es indispensable la donación. A partir de ese momento, equipos multidisciplinarios de diferentes sectores trabajan de manera coordinada para verificar la compatibilidad, realizar la ablación (extracción de órganos o tejidos) y concretar el trasplante en los receptores.
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Arroyito: militar resultó gravemente herido mientras manipulaba un arma de fuego
Un militar resultó gravemente herido tras recibir un disparo de arma de fuego en un confuso episodio ocurrido el fin de semana en una vivienda ubicada en el barrio Acapitigo del distrito de Arroyito (Concepción).
El hecho ocurrió en la tarde del domingo. El personal de las Fuerzas Armadas se encontraba libre de servicio en el momento de la tragedia.
La víctima fue identificada como Raúl Osmar Agüero Morel (25), con el grado de sargento primero de Comunicaciones, con destino en el Destacamento SAP N.° 7 Cerro Memby de Yby Yaú.
Habría recibido un disparo en la cabeza en forma accidental, presuntamente mientras manipulaba el arma de fuego con la intención de limpiarla, según datos recabados por agentes de la Comisaría 13.ª de Arroyito.
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El hombre fue hallado ensangrentado e inmediatamente fue auxiliado por paramédicos del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) y trasladado inicialmente al Hospital Distrital de Horqueta.
Luego fue derivado al Hospital Regional de Concepción ante la gravedad de la lesión, y posteriormente sería trasladado al Hospital Militar de Asunción para una mejor atención médica.
Los intervinientes incautaron una pistola calibre 9 milímetros que fue hallada en el patio de la vivienda. Asimimo, se encontró una butaca con rastros de sangre.
Igualmente, entre las evidencias recogidas por los investigadores, se levantaron otros elementos que se someterán a pericias por los investigadores.
Intervinieron agentes policiales de la comisaría local, personal de Criminalística y del Ministerio Público. El caso se encuentra en investigación.
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Indert destaca mediación que destrabó conflicto por tierras en Caazapá
El presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruíz Díaz, destacó que gracias a la oportuna intervención de un grupo mediador extra institucional, logró destrabar un conflicto por la tenencia de la tierra, que afectaba al asentamiento de unas 500 familias de la comunidad de Santa Teresa del Manduará. Esto está ubicado en el distrito de Abaí, departamento de Caazapá, cuyas tierras, que no están tituladas, habían sido redireccionadas en parte para un grupo de “sin tierras” agremiados en el Movimiento Campesino Paraguayo.
En conversación con La Nación/Nación Media, explicó que se estableció un grupo mediador encabezado por el sacerdote de origen africano, el Pa’i Pascual Kinoti, que fue el líder espiritual del proceso de titulación de Marina Cué, y los dirigentes campesinos de Marina Cué, Darío Acosta, Martina Paredes y Rolando Antúnez.
Este grupo mediador se sentó a escuchar los reclamos que hacía el Movimiento Campesino Paraguayo, que llevaba meses montando una carpa de resistencia frente al Indert acá en Asunción, reclamando por estas tierras.
Igualmente, llegó hasta la comunidad en Aba’i, para escuchar al presidente de la comisión y conocer a los pobladores de asentamiento Santa Teresa del Manduará, indagar sobre los antecedentes de cómo se formó esta comunidad en los años 1970 y quiénes son los actuales ocupantes.
Igualmente, revisó los informes documentados que contaba el Indert y, conforme a esto, se elaboró un informe final, en el cual, en primer término, se constató que el asentamiento está ocupado por unas 500 familias, todos paraguayos nacidos en el país, descendientes de inmigrantes europeos y de América Latina, que llegaron al país en la década de 1970 y se dedicaron al obraje en aquel entonces.
Inicio del conflicto
Al respecto, Ruíz Díaz, precisó que esta comunidad “Santa Teresa del Manduará” está conformada por los descendientes de inmigrantes, pero todos ya paraguayos; están asentados en una propiedad de 2.000 hectáreas aproximadamente. Señaló que se constituye en la década de los 90.
Indicó que todo marchaba bien con esta población, hasta que se generó el conflicto en el año 2015, cuando el Indert estaba presidido por el entonces titular Justo Cárdenas.
“Lo que hizo fue introducir a unas 60 familias, que estaban ocupando otra propiedad privada en la zona cercana. Como solución, los introduce en esta comunidad, restando la cantidad de hectáreas a las familias que ya estaban asentadas en el lugar", comentó.
Explicó que esto generó un fuerte conflicto por la tenencia de la tierra, al punto que casi llega a un estallido social, como el caso de Marina Cue, que llevó a un enfrentamiento armado dejando incluso víctimas fatales.
Pero resaltó que, en este caso, gracias a la oportuna decisión de la actual administración del Indert, se evitó el enfrentamiento social; ya que se constató que, de las 500 familias que actualmente viven en el lugar, son paraguayos hijos y nietos de los pioneros extranjeros que llegaron en la década del 70.
Ruíz Díaz mencionó de ese grupo de 60 familias, que el extitular del Indert Justo Cárdenas introdujo a la comunidad; solamente ya quedan unas 10 familias en el lugar y que el resto se retiró o negoció el lote urbano y vivienda que había recibido, al no cumplirse el compromiso que había hecho en su momento Cárdenas.
“El informe del grupo de mediación no fue el informe institucional, no fue el informe de los campesinos, fue el informe de estas 4 personas de Marina Cue, liderado por el padre Kinoti; resalta que el 100% de la ocupación, era correcta. Son familias paraguayas, descendientes de los migrantes que vinieron en la década de los 70. Y estaban ocupando pacíficamente los lotes desde hacía décadas. Y lo que querían era la titulación de sus tierras", precisó Ruíz Díaz.
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Denunciaron a un septuagenario por derrumbar la casita de una madre de 17 años
- Ciudad del Este. Agencia regional
Personal de la Comisaría 4ª del barrio Pablo Rojas reportó un hecho de daño material intencional en el asentamiento San Marcos del Km 5,5, al ser derrumbada una casa pequeña donde vivía una joven madre, menor de edad, de 17 años, con su hija de un año.
Ocurrió en la mañana de este jueves a las 7:00 cuando una casa de material cocido de 5 x 4, con techo de zinc fue echada. Los supuestos autores habrían sido su exsuegro, un hombre de 70 años y una persona contratada por el septuagenario para realizar el derrumbe de la vivienda.
La denuncia fue presentada por el tío de la víctima, quien dijo que su sobrina quedó sin nada y contó que el exsuegro aprovechó la ausencia de la joven, quien se encontraba en su trabajo, para ir a destruir la pequeña casa. No solo la casa fue derribada, también fueron destruidos los pocos mobiliarios que estaban dentro, incluso la cunita de su hija.
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La adolescente mamá vivía en la casa en concubinato con otro joven, pero este falleció hace cuatro meses y ella permaneció en el lugar, pero su exsuegro quería que ella abandonara el sitio, según relató a la fiscal Carolina Rosa Gadea.
Consultada la agente sobre la posible motivación del hombre para querer que la joven mamá dejara la casa para luego derrumbarla, dijo que la víctima solo remarcó que su suegro la venía amenazando para que dejara la pequeña vivienda del asentamiento. Al quedarse sin casa, la joven fue a vivir con su tía, indicó la fiscala.