Durante esta crisis sanitaria por el coronavirus, el sector más afectado es el gastronómico que aguarda a que la cuarentena inteligente los habilite recién en la tercera fase. “En el rubro, hoy estamos todos en quiebra técnica", expresó Juan Carlos Álvarez, representante del sector gastronómico.
Indicó en un principio que el 50% no tenía recurso, el 23% tenía para sostenerse por 30 días y el 27% tenía para mantenerse por 60 días. “Ahora todos estamos en quiebra técnica, eso implica empezar a comer todos tus recursos y morir de inanición”, afirmó en contacto con Universo 970.
Resaltó que aguardan que sean habilitados en la segunda fase. “Lo que proponemos volver en la segunda fase, con todas medidas sanitarias. Proponemos que nuestros empleados no circulen en trasporte público para evitar la posibilidad de contagio”, refirió.
Manifestó que busca trabajar con un 50% de sus empleados. “No se puede sostener solo con delivery”, aseguró. Agregó que buscan que los clientes se sientan seguros de acceder al producto y que tenga esa tranquilidad de un riesgo de contagio mínimo.
Indicó que muchos empleados se mantuvieron durante este tiempo con las ollas populares. “Las ollas populares fueron el sostén durante este tiempo y fue gracias al personas de manera privada”, recordó.
Concluyó que una importante cantidad de personas perdieron sus puestos en el sector y varios están con suspensión por IPS. “Es difícil que las personas con suspensión laboral vuelvan a trabajar”, aseguró.
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Industria, energía y empleo: la agenda en común
Industriales y autoridades nacionales mantuvieron un encuentro para definir necesidades, agenda y los desafíos que enfrenta el sector.
La llegada de las nuevas autoridades del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) abrió un canal directo con el sector privado, y no es casual: gran parte del equipo tiene origen en la propia Unión Industrial Paraguaya (UIP).
Ese punto marcó el tono de un conversatorio con la UIP Joven, donde más que presentación institucional, hubo alineación de agenda. El encuentro puso sobre la mesa tres temas que hoy definen el ritmo de la economía: energía, empleo e inversiones.
Y lo relevante no es solo el diagnóstico, sino lo que implica para las empresas. En materia energética, el mensaje fue claro: no hay una crisis estructural, pero sí picos de demanda que obligan a repensar el sistema.
Esto abre la puerta a nuevas formas de generación y a una mayor participación del sector privado, un punto clave para industrias que dependen de previsibilidad para crecer.
Otro eje fue el potencial de Paraguay para atraer inversiones en sectores como data centers e inteligencia artificial. Desde el MIC ya se trabaja en un marco normativo específico, con un enfoque que busca algo más que capital: transferencia de conocimiento y formación de talento local.
Y ahí aparece uno de los cuellos de botella más concretos: la falta de mano de obra técnica calificada. Empresarios señalaron dificultades para cubrir perfiles específicos, un problema que impacta directamente en la productividad.
Las autoridades adsorveiron el mensaje como prioridad, con la necesidad de alinear formación y demanda real del mercado.
También se abordaron herramientas para facilitar la internacionalización, como el impulso al comercio electrónico transfronterizo, que apunta a que más mipymes puedan vender fuera del país.
Más allá de los anuncios, el valor del encuentro estuvo en la coincidencia de miradas. Con autoridades que conocen la lógica empresarial desde adentro, el desafío ahora es convertir esa cercanía en condiciones concretas para invertir, producir y generar empleo.
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Carbono, el nuevo frente económico
Paraguay ya está dentro de la conversación global del mercado de carbono, aunque debe enfrentar un desafío clave, estructurar proyectos que realmente funcionen, ya que solo con las buenas intenciones no alcanza.
El Paraguay Carbon Forum 2026, impulsado por el sector privado junto al Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), puso sobre la mesa una discusión cada vez más urgente: cómo convertir el potencial ambiental del país en proyectos de carbono creíbles, escalables y financieramente viables.
El encuentro que se realiza en el Sheraton Asunción Hotel hasta este jueves 26 de marzo, reunió a actores clave para posicionar a Paraguay como un hub regional de inversión climática.
En ese contexto, una de las advertencias más claras vino desde el lado técnico. Durante el panel sobre experiencias del mercado de carbono en la región, Daniel Caiche, de Peterson Solutions, apuntó a un problema estructural: el mercado ya no alcanza con buenas intenciones ni con proyectos “en papel”. Hoy, la exigencia pasa por la solidez.
“El país tiene condiciones muy favorables para avanzar en proyectos que integren producción y captura de carbono de manera eficiente, por el potencial de Paraguay en sectores como agricultura, ganadería, uso del suelo y bosques. Pero ese potencial, no siempre se traduce en proyectos concretos”, expresó.
Ahí aparece uno de los principales cuellos de botella, comentó, y que muchos proyectos con alto potencial no logran avanzar, y en la mayoría de los casos no es por falta de calidad técnica, sino por debilidades en su estructuración. En decir, oportunidad las hay, pero falta diseño.
Detalló que uno de los ejes que gana protagonismo es la agricultura regenerativa, no solo como herramienta ambiental, sino como modelo económico. “No se trata solo de generar créditos de carbono, sino de mejorar la salud del suelo, fortalecer los servicios ecosistémicos, reducir riesgos climáticos y aumentar la resiliencia de los sistemas productivos”, explicó.
La clave está en que esas prácticas puedan convertirse en valor tangible, ya que la agricultura regenerativa puede traducirse en mecanismos financieros para productores, cadenas de suministro e industrias, a través de instrumentos como los créditos de carbono.
Sin embargo, reconoció que el mercado también está elevando la vara, con conceptos como adicionalidad, líneas de base sólidas o sistemas robustos de medición, reporte y verificación (MRV) que dejaron de ser técnicos para convertirse en determinantes.
Hoy, la credibilidad del mercado depende cada vez más de la consistencia técnica, la trazabilidad y la integridad ambiental de los proyectos, cuando el sector privado empieza a moverse hacia esquemas más integrales, afirmó Daniel.
El referente comentó que en la compañía ya trabajan en modelos que combinan compensación (offsetting) con reducción interna de emisiones (insetting), especialmente en cadenas agroindustriales. “Se trata de generar créditos para compensación, pero también de reducir emisiones en toda la cadena”, remarcó.
El mensaje que transmite el foro es claro: Paraguay tiene condiciones para jugar en el mercado global de carbono, pero el salto dependerá de la calidad de los proyectos.
“El éxito del mercado de carbono no debe medirse únicamente por el volumen de créditos generados, sino por su capacidad de generar impacto real en el territorio, mejorar la resiliencia de los productores y fortalecer las cadenas de valor”, concluyó el especialista.
Por lo tanto, más que una oportunidad ambiental, el carbono empieza a perfilarse como un nuevo frente económico. Pero, como quedó claro en la primera jornada foro, no cualquier proyecto alcanza, el diferencial será hacerlo bien.
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Empleo y divisas en alza desde la maquila
El régimen cerró el primer bimestre con un fuerte dinamismo exportador. Entre enero y febrero, las industrias maquiladoras enviaron al exterior USD 248 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 26 %, equivalente a USD 51 millones más que en el mismo periodo del año pasado.
Los datos del Viceministerio de Industria confirman que la maquila mantiene su ritmo de expansión dentro del aparato manufacturero paraguayo. Solo en febrero, las exportaciones alcanzaron USD 134 millones, consolidando al régimen como uno de los motores de las ventas industriales al exterior.
Las exportaciones del sector se concentran principalmente en cinco rubros, que en conjunto representan el 67 % de los envíos: autopartes, productos alimenticios, confecciones, productos químicos y manufacturas de aluminio.
En términos de mercados, el Mercosur continúa siendo el principal destino, con el 81 % de las exportaciones dirigidas a países del bloque, con Brasil como principal comprador, absorbiendo el 67 % de los envíos, seguido por Argentina con el 13 %. También se registran exportaciones a mercados como Estados Unidos, Países Bajos, Bolivia, Chile y Uruguay.
El peso del régimen dentro del sector industrial también ha venido creciendo. Al cierre de 2025, las exportaciones de maquila representaron el 69 % de las ventas externas de manufacturas de origen industrial de Paraguay.
Impacto social. Además de su aporte exportador, la maquila también continúa ampliando su impacto en el empleo. Actualmente, el sector genera 35.357 puestos de trabajo, lo que representa un aumento interanual de 3.125 empleos.
La mayor parte de estas posiciones se concentra en cinco actividades: confecciones, autopartes, servicios intangibles, plásticos y químicos-farmacéuticos.
El informe también destaca la participación femenina dentro del sector, ya que el 45 % de los empleos vinculados a la maquila son ocupados por mujeres.
En términos territoriales, la actividad se concentra principalmente en Alto Paraná, Central, Asunción y Amambay, donde se ubica el 91 % de las empresas con programas de maquila aprobados.
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Fonamipymes se activa con recursos de casi USD 12 millones
Con una cooperación no reembolsable de USD 5 millones proveniente de Arabia Saudita en 2023, el decreto que establece oficialmente el Fondo Nacional para las Mipymes (FonaMipymes), habilita un aporte estatal anual de 15.000 salarios mínimos que ronda los USD 6,5 millones.
Este martes se firmó el Decreto Presidencial que constituye formalmente el Fondo Nacional para las Mipymes (FonaMipymes), un instrumento para financiar programas del Viceministerio de Mipymes.
El mismo busca ampliar la asistencia técnica a empresas registradas y desarrollar nuevas herramientas financieras en articulación con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD).
El fondo establece un Fideicomiso de Administración que permitirá contar con una herramienta financiera destinada a respaldar las políticas públicas orientadas a la formalización, competitividad y sostenibilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas del país.
Hay que recordar que este programa ya recibió en 2023 un fondo proveniente de Arabia Saudita, en concepto de cooperación no reembolsable de USD 5 millones, con el objetivo de potenciar el financiamiento y la formalización de mipymes, utilizando un modelo de fondo de garantía.
Como el decreto establece que el patrimonio del fondo se integrará con asignaciones del Presupuesto General de la Nación, de hasta 15.000 salarios mínimos anuales, además de cobranzas de créditos, rentabilidad financiera y donaciones.
Con esto, el fondo sumaría G. 43.485 millones o lo que sería según el tipo de cambio actual, unos USD 6.490.405, que más los USD 5 millones de la cooperación saudí se entiende que se dispondrá de casi USD 12 millones anuales para financiar a las mipymes.
Las consideraciones del decreto indican que el fondo está concebido principalmente como un mecanismo de apoyo a los programas vigentes, permitiendo financiar con recursos propios la asistencia técnica.
Puede destinarse a través del Programa de Competitividad de las Mipymes (PCM) y el Programa de Formalización para Acceso a Mercados (PFAM), e impulsar el desarrollo de nuevas herramientas financieras en coordinación con la AFD.
El reglamento dispone que el fondo opere como un patrimonio autónomo, conforme a la Ley N° 921/96, independiente del gobierno y del fiduciario, con el objetivo de garantizar una administración ordenada y transparente de los recursos.
El acceso a los beneficios estará dirigido exclusivamente a las empresas inscriptas en el Registro Nacional de Mipymes (RENAMIPYMES), reforzando la articulación entre el fondo y los procesos de formalización empresarial. La AFD fue designada como entidad fiduciaria, encargada de la custodia, administración y ejecución de los recursos.
El Fonamipymes contempla la canalización de recursos reembolsables a través de Instituciones Financieras Intermediarias (IFIs) para el financiamiento de capital operativo e inversión productiva, como la adquisición de tecnología, maquinaria, infraestructura y el desarrollo de nuevos productos, con procedimientos ágiles de verificación crediticia.
Asimismo, el reglamento habilita el uso de recursos no reembolsables para acciones de capacitación, transferencia tecnológica y asesorías especializadas, orientadas al fortalecimiento de las capacidades empresariales de las mipymes.
Otro punto establece que los fondos asignados y no utilizados en un ejercicio fiscal no retornarán al Tesoro, sino que permanecerán dentro del fideicomiso para su utilización en ejercicios posteriores, asegurando la continuidad de las acciones de apoyo al sector.