- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
El recientemente nombrado nuevo Administrador del IPS, el Dr. Isaías Fretes, muestra buenas intenciones en ir superando los problemas de salud más acuciantes que presenta la previsional, como el stock cero en varios medicamentos primarios para el tratamiento de diversas patologías, la revisión del vademécum, a fin de eliminar del listado medicamentos que ya tienen otros sustitutos mucho mejores, pero que la administración anterior los seguía adquiriendo; la reingeniería potencial del call center para que los pacientes puedan encontrar respuestas rápidas a sus necesidades y no seguir esperando turnos por meses, mientras sus dolencias siguen agravándose.
La decisión de realizar una auditoria integral a la situación actual del manejo de los más de 800 inmuebles propiedad de la previsional y que rinden irrisorias rentas que no permiten tan siquiera estar al día con el pago del impuesto inmobiliario y los gastos de mantenimiento que requieren, precisa de una solución estructural de forma y de fondo.
Todos los días nos enteramos por la prensa de que queda aun mucha basura debajo de la alfombra, debido quizás a la negligencia y desidia de administraciones anteriores, lo cual hizo que el IPS muestre un colapso financiero, que hasta ahora no le ha permitido poder honrar las millonarias deudas con las industrias farmacéuticas derivadas de la provisión de medicamentos e insumos, que siguen devengando intereses moratorios, pero que hasta ahora al menos no existen planes estratégicos definidos para ir amortizándolos como corresponde.
Buenas intenciones existen, pero de poco o nada servirá si paralelamente a ello no se diseñan y llevan adelante los cambios estructurales cualitativos y cuantitativos que la institución precisa.
La mayoría de las posiciones gerenciales siguen ocupadas por personas que ya estuvieron en administraciones anteriores, demostrando que no hicieron lo necesario desde el punto de vista profesional y técnico para ir revirtiendo los diversos problemas estructurales que adolece la previsional.
Dado que una de las primeras medidas adoptadas por Fretes ha sido solicitar a todos los directores y gerentes que pongan sus cargos a disposición, se torna necesario que haya cambios no solo de nombres, sino que los que lleguen a ocupar los cargos sean personas que reúnan probada meritocracia, capacidad, idoneidad, experiencia mucha honradez y honestidad, teniendo en cuenta el gran tamaño y complejidad de la estructura institucional del IPS.
Si los que siguen en posiciones de toma de decisión no han podido dar al IPS los resultados positivos que los asegurados esperan, es necesario hacer un relevo de los mismos, para que las buenas intenciones demostradas hasta ahora puedan tener el acompañamiento necesario, pues sería una pena que al final con el correr de los meses todo sea “más de lo mismo”.
Es sabido que muchos cambios no son “soplar y hacer botella”, pero aquí debemos tener en cuenta que si el capital humano no ha dado los resultados de productividad y eficiencia esperados, no hay vuelta que dar más que el buscar talento humano que puedan dar respuestas a las expectativas.
Es por ello que paralelamente al ordenamiento que vienen haciendo dentro del área de salud y administrativa, también vayan aparejados con cambios estructurales de los RR.HH., si es que se pretende hacer una reingeniería global que en algunos meses más se pueda mostrar a la ciudadanía que no ha sido en vano.
Pues es innegable que si los equipos de trabajos dentro de cualquier organización no se revisan y se reestructuran en forma dinámica, difícilmente se podrían esperar resultados positivos dentro de este mundo globalizado y cada vez más exigente y competitivo.
El IPS, como una institución de envergadura, se supone que tiene dentro de su organigrama a la Dirección de Organización y Métodos (O&M), quienes son los responsables de ir diseñando y revisando todas las funciones y flujos de procesos actuales para que se puedan hacer todas las correcciones y agregados necesarios en tiempo y forma, que puedan dar un valor agregado tangible.
Miremos todo el bosque en su conjunto y no solo los árboles marchitos.