La industria extractiva de basalto en Paraguay registra una fuerte concentración económica y geográfica en zonas estratégicas del territorio nacional. De acuerdo con los datos proveídos por las canteras habilitadas y en proceso de formalización ante la Dirección de Recursos Minerales, dependiente del Viceministerio de Minas y Energía, y divulgados por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el departamento de Alto Paraná lidera ampliamente el sector con una generación de ingresos anuales estimados en USD 44,96 millones. Esta cifra representa el 44,38 % del total de la torta transaccional del rubro a nivel país.
Además de encabezar el ranking de ingresos brutos, Alto Paraná concentra un total de 20 canteras de basalto en actividad o trámite, registrando la mayor cantidad de unidades productivas a nivel nacional y consolidándose como el principal polo de abastecimiento del material.
En el segundo lugar del escalafón se posiciona el departamento de Presidente Hayes, en la región Occidental, con ingresos anuales proyectados en USD 17,18 millones, lo que equivale al 16,96 % del mercado interno. Al analizar el comportamiento de ambas regiones de manera conjunta, se evidencia que aglutinan más del 61 % de los recursos financieros movilizados por la comercialización de este mineral básico.
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El peso específico de Itapúa y la metodología de cálculo
El documento oficial del Gobierno también otorga una posición destacada al departamento de Itapúa dentro de la estructura general del sector. Esta zona resalta tanto por la cantidad de canteras que mantiene operativas en sus distritos como por el volumen económico estimado que inyecta a la cadena de valor minera. La elaboración de las proyecciones financieras fue estructurada por los técnicos estatales tomando como base la capacidad de extracción mensual declarada formalmente por las propias empresas de canteras, cruzando dichas variables con los valores referenciales promedio de comercialización anual en las zonas de obra.
El dinamismo del sector extractivo responde directamente al rol estratégico que cumple el basalto en la ejecución de la infraestructura vial, las obras civiles de gran envergadura y los proyectos inmobiliarios privados que actualmente actúan como motores de las economías regionales.
Efecto multiplicador en la logística y potencial en nuevas regiones
El impacto económico de la minería de basalto trasciende los límites de la fosa de extracción. La actividad genera un encadenamiento productivo que dinamiza de manera directa:
- los servicios de transporte pesado
- la logística de distribución
- el empleo operativo directo en las comunidades de influencia
- y la provisión de insumos industriales específicos.
Este movimiento logístico es particularmente intenso en los departamentos que registran los mayores volúmenes de trituración.
Finalmente, el relevamiento de la Dirección de Recursos Minerales pone de manifiesto el elevado potencial de expansión que posee la minería extractiva en otras zonas del país. Las proyecciones oficiales apuntan a que las regiones que cuentan con disponibilidad geológica de recursos minerales sin explotar tienen la oportunidad de integrarse a corto plazo a las cadenas productivas de la construcción, capitalizando la descentralización de las inversiones públicas en infraestructura civil y los planes de conectividad vial.
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