La Universidad Sudamericana (UNISUD) fue adquirida a finales del año 2015 por nuevos propietarios con amplia trayectoria en la gestión educativa de calidad en el ámbito de la Educación Superior, iniciándose desde entonces un profundo proceso de ordenamiento, transformación institucional y redefinición académica.
El nuevo marco regulatorio que rige el funcionamiento de las Universidades a partir de que entra en rigor la Ley N°4995/13, permitió la implementación de la visión de la nueva administración que consistió en el cierre de las 43 filiales y carreras y concentrar su funcionamiento en el núcleo de su propuesta académica que fue la carrera de Medicina.
Esta historia de la UNISUD no debe entenderse como una línea recta, sino como un proceso de evolución profunda, adaptación y transformación, enmarcado en los cambios que experimentó todo el sistema de educación superior paraguayo durante los últimos años.
Para comprender su presente, es necesario realizar algunas precisiones:
1. El marco de la autonomía (2009 - 2013)
La Universidad originalmente fue creada por ley N°3883/09 bajo la vigencia de la ley de Educación Superior N°136/1993 y N°2529/06. En aquel contexto normativo, las universidades contaban con una amplia autonomía para la apertura de carreras y sedes en “todas las áreas de las ciencias” así como el cursado modular de determinadas carreras que permitían a los estudiantes concluir los programas académicos en plazos más reducidos.
Este periodo representó una etapa de expansión institucional bajo reglas de funcionamiento que posteriormente cambiarían de manera significativa con la modernización del sistema educativo paraguayo y el fortalecimiento de los organismos de regulación y control, especialmente con la creación de la Aneaes en 2003 y la entrada en funcionamiento del Cones en 2013.
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2. La llegada del Cones (2013 - 2015)
Con la implementación de la Ley 4995/13, con la conformación de su primer consejo en noviembre de 2013 y la operatividad del Cones en 2014, el nivel de exigencia, regulación y control estatal subió de tono. En 2014, previo a la llegada de los nuevos propietarios, la antigua Universidad Sudamericana al igual que muchas fue intervenida por el Cones, un proceso que marcó el fin de una era.
Con la nueva administración tomando el control a partir de finales del 2015, lejos de resistirse al cambio, la institución tomó una decisión drástica y honesta: cerrar voluntariamente 43 filiales y carreras, preservando solo el núcleo de su proyecto, Medicina.
Asimismo, más de 4.000 estudiantes fueron transferidos a otras instituciones de educación superior mediante un proceso que contempló la reubicación académica, el pago de aranceles correspondientes y la condonación de deudas, garantizando la continuidad de sus estudios y se asumió con el Cones el compromiso de expedir los títulos correspondientes a todo aquel alumno que presentara la documentación respaldatoria.
3. El renacimiento y la especialización (2017 - 2018)
La universidad decidió “transformar la casa” y enfocarse exclusivamente en la calidad. Sometió su proyecto de Medicina de Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá al riguroso examen del Cones, logrando las habilitaciones oficiales en 2017 (Res. 464/17) y 2018 (Res. 707/18). El año 2018 se define como el kilómetro cero de la nueva UNISUD en lo que respecta a la gestión de “una nueva propuesta curricular”.
4. Regularización institucional y expedición de títulos
Tras la clausura masiva de carreras y el cierre de filiales ocurrido en 2015, la Universidad Sudamericana asumió el compromiso legal ante el Cones de garantizar la titulación de los alumnos de dicho periodo. Bajo este marco de regularización obligatoria, la institución debe expedir los títulos a todo estudiante que presente su documentación académica.
En cumplimiento de esta normativa, la tramitación del título del Sr. Hernán Rivas se gestionó en marzo de 2020 como parte de este proceso colectivo, procediendo la universidad a la expedición del título en el año mencionado y honrando así sus compromisos institucionales.
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El salto de la “antigua” a la “nueva” universidad no fue solo estético, se basó en una reingeniería estructural profunda que hoy sostiene su prestigio:
- Gobernanza médica: La dirección pasó a manos de médicos prestigiosos, asegurando que la academia hable el mismo idioma que la práctica profesional.
- Talento humano: Incorporación de investigadores y especialistas de primer nivel.
- Infraestructura de vanguardia: Centros de simulación de última generación, laboratorios y clínicas propias que superan los estándares regionales.
- Alianzas estratégicas: Convenios sólidos para prácticas en hospitales del Ministerio de Salud (MSPyBS) y el IPS, garantizando la formación clínica real de los estudiantes. Convenios internacionales
- Gestión curricular: Un currículo dinámico enfocado en el impacto nacional y la investigación científica.
- Especializaciones médicas: marcando un camino a la formación continua.
- Proyectos de investigación de alcance nacional: se suma a proyectos e iniciativas de intervención y cambio a través de la investigación aplicada para resolver problemas y necesidades nacionales.
Claridad institucional
Hoy, en 2026, la UNISUD presenta un nuevo rostro y una nueva identidad institucional, consolidándose como una universidad enfocada en la excelencia académica y en la formación de profesionales de la salud con estándares nacionales e internacionales.
La Universidad Sudamericana asume un compromiso firme con la calidad educativa, ofreciendo carreras acreditadas a nivel nacional por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) y, a nivel internacional por el sistema ARCUSUR, reconocimiento alcanzado únicamente por un reducido grupo de universidades del país.
Estas acreditaciones posicionan a la institución entre las universidades de referencia del Paraguay y del Mercosur, reafirmando su compromiso con la excelencia, la transformación académica y la formación de los profesionales que el sistema de salud y el mundo requieren.
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