Paraguay comienza a posicionarse como una base fabril estratégica para el procesamiento de langostino argentino, adquiriendo relevancia en un contexto de márgenes ajustados para la pesca del vecino país, costos crecientes, presión fiscal, negociación salarial permanente, exigencias sanitarias, financiamiento caro y mercados externos que presionan los precios.

Así lo resaltó el sitio de noticias especializado en la industria pesquera y naval argentina pescare.com.ar, señalando que hoy Paraguay aparece ante los empresarios como una plaza de menor costo operativo para las procesadoras, ya que se pueden obtener diferencias que hacen a la rentabilidad final del producto terminado.

Factores como la estructura más liviana que ofrece Paraguay, frente a la argentina, tales como tributación, costo laboral y tarifa eléctrica, son puntos atractivos, que captan la atención de inversiones orientadas al procesamiento del producto. La decisión es explicada por los bajos costos, régimen fiscal, energía y previsibilidad industrial.

Paraguay ofrece maquila al 1 %, IVA del 10 %, renta empresarial del 10 %, energía industrial cercana a USD 41/MWh, carga patronal básica del 16,5 % y salarios promedio en torno de USD 700 mensuales”, expresaron, agregando que en territorio paraguayo se realizan tareas de incorporación de presentación comercial, empaque, congelado, calibrado y acondicionamiento final del producto, antes de su reexportación hacia distintos mercados internacionales.

En ese sentido, destacaron que una de las inversiones anunciadas recientemente fue la de South Atlantic Company (Grupo Wofco-Conarpesa), una empresa de capital español que proyectó una planta de procesamiento de langostinos en el parque industrial Pradera Alta, en Hohenau.

La iniciativa contempló una inversión de USD 35 millones, una capacidad de producción estimada en 25 toneladas diarias y más de 500 empleos previstos, con destino exportador hacia Estados Unidos, Canadá, Europa y otros mercados, con una materia prima que será importada desde Argentina por vía terrestre.

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“La instalación de plantas procesadoras de langostino en Paraguay abrió una discusión concreta dentro de la industria pesquera argentina. El movimiento empresario tiene una particularidad que obliga a mirar la cadena completa: un país mediterráneo, sin puertos marítimos ni recurso langostinero propio”, subrayaron.

Régimen de maquila

La operatoria se realiza mediante el régimen de maquila que permite que una empresa ingrese materia prima extranjera a Paraguay, la procese dentro de ese país y exporte luego el producto terminado. “Paraguay funciona como una plataforma industrial, recibe el producto, incorpora trabajo, energía, frío, empaque y acondicionamiento, y lo coloca nuevamente en el circuito internacional”, indicaron.

A su vez, explicaron que el sistema maquilador está diseñado para operaciones industriales de exportación, ya que la producción se realiza por cuenta y orden de una empresa domiciliada en el exterior, con beneficios fiscales y aduaneros específicos. El régimen contempla un tributo único sobre el valor agregado nacional o de la factura de exportación, además de mecanismos de suspensión de tributos aduaneros, exoneraciones impositivas y recuperación de IVA para determinadas operaciones.

A ello se le suma que este mercado cuenta con una matriz eléctrica competitiva para la industria y con costos que, en distintos relevamientos regionales, aparecen por debajo de los valores argentinos, lo que para una planta de congelado y procesamiento, esa diferencia incide directamente sobre el costo final del producto exportable.

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