El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó un análisis titulado “El largo camino de las reformas en Paraguay: una historia que vale la pena contar”, en el que desglosa la trayectoria económica del país desde 1989. Según los analistas Arturo Galindo y Gisele Teixeira, el ascenso de Paraguay a la categoría de grado de inversión por parte de Moody’s, Fitch y S&P es la culminación de reformas graduales y consistentes que transformaron un Estado con debilidades.
El informe resalta las cifras del crecimiento económico del 6,6 % en el último año, el desempleo situado en un 3,6 % y una reducción histórica de la pobreza, que pasó del 29 % al 16 % en apenas una década.
El punto de inflexión y la disciplina macroeconómica
El análisis identifica el año 2003 como el momento crítico de la historia económica reciente. En medio de una crisis financiera, la firma de un acuerdo con el FMI impulsó reformas fundamentales como la creación del Fondo de Garantía de Depósitos y la reestructuración del Banco Nacional de Fomento.
Entre 2010 y 2020, el país consolidó su estabilidad con tres aspectos primordiales:
- uno es la adopción del régimen de metas de inflación en el año 2011
- dos años después se sumó la Aprobación de la Ley de Responsabilidad Fiscal
- y por último la Reforma tributaria que elevó la presión fiscal por encima del 11 % del PIB, corrigiendo una debilidad histórica.
Era de modernización estatal (2023-2026)
Para el BID, la etapa más ambiciosa del proceso de modernización se da en los últimos tres años bajo el actual Gobierno. La unificación de funciones en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en 2023 y la creación de la DNIT (que integró Tributación y Aduanas) son citadas como reformas que eliminaron duplicidades y mejoraron la eficiencia recaudatoria.
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Innovaciones legales más recientes
Destacan la Ley del Servicio Civil (2025), que estableció el mérito como rector de la carrera administrativa, atacando el clientelismo histórico. Por otro lado, la Superintendencia de Jubilaciones (2026), que permitió por primera vez, a Paraguay contar con una supervisión integral de los fondos previsionales.
Finalmente resaltaron la creación del Registro Unificado Nacional (RUN), que reconocen como una reforma importante para la seguridad jurídica de la propiedad y la reducción de costos transaccionales.
Desafíos en infraestructura y competitividad
A pesar de los logros, el BID advierte que aún persisten brechas. En este contexto, resalta la aprobación en 2025 de una nueva Ley de APP, diseñada para atraer inversión extranjera con mayor certeza jurídica, y la actualización del régimen de maquila, que ha permitido diversificar la producción y el empleo formal.
El organismo concluye que la experiencia paraguaya es valiosa no por un “big bang” de reformas, sino por su paciencia y consistencia. Para preservar la credibilidad alcanzada y evitar retrocesos, Paraguay debe seguir fortaleciendo su capacidad de implementar políticas públicas y mejorar su recaudación en un escenario internacional cada vez más volátil.
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