El sector de centros comerciales en Paraguay atraviesa una etapa de desaceleración, según Andrés Kemper, presidente de la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay (CCCPy), quien señaló a La Nación/Nación Media que el primer trimestre del año muestra un crecimiento más moderado, aunque con perspectivas favorables.
“Venimos de cinco años excepcionales, con aumentos de dos dígitos tanto en visitas como en ventas. Era natural que esa curva se estabilice”, explicó. A pesar del menor dinamismo, el balance sigue siendo positivo y las inversiones del sector, incluyendo ampliaciones y llegada de nuevas marcas, continúan en marcha.
Consumo más prudente y enfocado en la experiencia
Uno de los cambios más notorios está en el comportamiento del consumidor. Según Kemper, los centros comerciales dejaron de ser espacios exclusivamente transaccionales para convertirse en lugares de experiencia.
En ese contexto, los rubros con mayor dinamismo son la gastronomía, el entretenimiento y los servicios. En contraste, segmentos como indumentaria de alto valor y bienes durables , electrodomésticos o tecnología, muestran un crecimiento más cauteloso.
“El cliente sigue viniendo, pero fragmenta su gasto, es decir, prioriza experiencias como salir a comer o ir al cine, en lugar de hacer grandes compras en una sola visita”, detalló.
Ventas crecen, pero con menor intensidad
Si bien las ventas continúan en terreno positivo respecto al año pasado, el ritmo se ha desacelerado. El tráfico de personas se mantiene estable, pero la tasa de conversión, es decir, la cantidad de visitas que se traducen en compras, es más baja.
Además, el consumidor muestra una fuerte dependencia de promociones. “En días normales el flujo es más de paseo, pero cuando hay descuentos o alianzas con bancos, las ventas se disparan”, indicó Kemper.
Crédito, aliado del consumo
En este escenario, las tarjetas de crédito juegan un rol central para sostener el consumo. Las cuotas sin intereses y los reintegros permiten a los clientes acceder a productos sin afectar de forma inmediata su presupuesto.
Sin embargo, esto también enciende alertas, ya que el uso más intensivo del crédito, incluso para consumos cotidianos, refleja mayor inclusión financiera, pero también una dependencia creciente del financiamiento.
“Si las familias saturan sus tarjetas, el primer ajuste se dará en el gasto discrecional, que es el corazón del retail”, advirtió.
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Presión de costos y riesgo inflacionario
El contexto internacional añade presión al sector. El aumento de los combustibles, impulsado por tensiones en Medio Oriente, impacta directamente en los costos operativos y en el bolsillo de los consumidores.
Si bien los comercios formales intentan absorber estos costos reduciendo márgenes, el margen de maniobra es cada vez más limitado. De persistir estos factores, el traslado a precios finales sería inevitable, lo que podría presionar la inflación.
Pedidos al Gobierno
Kemper, indicó que desde la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay plantean tres prioridades para sostener la actividad:
- Impulsar el turismo y el comercio fronterizo para generar mayor demanda.
- Combatir el contrabando y la informalidad, que afectan la competencia.
- Garantizar estabilidad macroeconómica y mejorar la infraestructura urbana.
“El desafío es sostener el consumo sin comprometer la salud financiera de las familias”, concluyó Kemper, al tiempo de remarcar que el desempeño del sector dependerá en gran medida de la evolución del contexto económico en los próximos meses.
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