La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) recordó a los contribuyentes del Impuesto a la Renta Empresarial-Régimen Simplificado para Pequeñas Empresas (IRE Resimple) que deben presentar la Declaración Jurada (DDJJ) correspondiente a sus ingresos brutos del ejercicio fiscal 2025 hasta el próximo 26 de febrero de 2026.
Para cumplir con esta obligación, los contribuyentes deben completar el Formulario N.º 502 – IRE Resimple a través del sistema Marangatu, utilizando su clave confidencial de acceso.
Desde la institución advirtieron que, en caso de presentar la declaración fuera de plazo, se generarán de oficio las cuotas trimestrales a pagar, tomando como base un ingreso bruto anual estimado de G. 20 millones.
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Cuotas y calendario de pagos
El régimen establece cuatro cuotas fijas trimestrales que oscilan entre G. 60.000 y G. 240.000, de acuerdo con los ingresos brutos del ejercicio anterior, dentro de un rango anual de G. 20 millones a G. 80 millones.
El primer pago se realiza en marzo, conforme al calendario perpetuo de vencimientos bajo el código de obligación 702. Las siguientes cuotas deben abonarse en junio, setiembre y diciembre. Los pagos pueden efectuarse en bocas de cobranza habilitadas, mediante canales electrónicos o con tarjetas de crédito y débito.
Régimen orientado a pequeñas empresas
El IRE Resimple está dirigido principalmente a empresas unipersonales con ingresos anuales de hasta G. 80 millones. Entre sus principales beneficios figuran la exoneración de anticipos y retenciones, la emisión de comprobantes simplificados y la presentación de una única declaración jurada anual.
El régimen forma parte de las estrategias de formalización y simplificación tributaria impulsadas por la DNIT, con el objetivo de facilitar el cumplimiento fiscal de pequeños contribuyentes y fortalecer la base tributaria.
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Recaudación crece 10,4 % en marzo y supera los G. 3,4 billones
Según datos de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), los ingresos en efectivo alcanzaron G. 3.444.339 millones (USD 529,6 millones) en marzo, lo que representa un aumento interanual del 10,4 % en comparación con el mismo mes de 2025.
En términos absolutos, este resultado implica G. 324.620 millones más (USD 50 millones) que en marzo del año pasado. Este incremento se explica tanto por el dinamismo de la economía como por mayores niveles de formalización y control tributario.
Dentro de este resultado, la Gerencia General de Impuestos Internos fue el principal componente, con una recaudación de G. 2.009.866 millones (USD 309 millones), lo que representa un crecimiento del 12 % interanual.
Este desempeño estuvo impulsado por sectores clave como el comercio, la construcción, los servicios a los hogares, productos químicos, electricidad y agua, así como actividades agrícolas y alimenticias. Estos rubros están directamente vinculados al consumo y la inversión, lo que evidencia una economía activa.
Por su parte, la Gerencia General de Aduanas registró ingresos por G. 1.434.472 millones (USD 220,6 millones), con un aumento del 8,3 % respecto a marzo de 2025. Este crecimiento estuvo asociado a mayores niveles de importación, principalmente en combustibles, vehículos, bienes de capital, productos electrónicos y agroquímicos.
Un aspecto relevante es que este resultado se dio a pesar de la apreciación del guaraní en un 18,6 % durante marzo, lo que normalmente reduce la recaudación aduanera. Sin embargo, el mayor volumen de importaciones, junto con controles más estrictos y el comportamiento de los precios internacionales, permitió sostener el crecimiento.
En el acumulado del primer trimestre del año, la recaudación totalizó G. 9.310.227 millones, con un incremento del 2,9 % en comparación con el mismo periodo de 2025. Esto equivale a G. 266.301 millones adicionales.
En conjunto, los datos de marzo muestran una economía que mantiene dinamismo, con mayor actividad en sectores clave y un comercio exterior que sigue aportando a los ingresos del Estado.
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Aumentar el déficit fiscal y los impuestos es una trampa económica y política
A efectos de contradecir sin argumentos al Poder Ejecutivo, algunos medios y sectores con “analistas” claramente estatistas, vienen insistiendo sobre la necesidad de aumentar el déficit fiscal e incluso subir los impuestos, sin tomar en cuenta lo que ello significa. Sin el adecuado análisis acerca de las consecuencias que acarrearía tal decisión apelan a una trampa que significará la caída no solo de las finanzas publicas, sino que también afectará a la política, sumado a un golpe mortal a la economía del país.
El gobierno del presidente Santiago Peña es claro con referencia a esta situación. Es preciso seguir reduciendo el déficit fiscal dada su importancia para el presente y el futuro del país. Pero, y como dijimos, existen sectores que desean pan para hoy y hambre para mañana. No les interesa mantener el equilibrio financiero ni monetario Para ellos, hay que subir el déficit fiscal sin correspondencia alguna con la realidad económica y si hay que aumentar los impuestos habría que hacerlo sin titubear.
Si fuera por ellos, subirán el déficit fiscal al punto de salir de la la Ley de Responsabilidad Fiscal para llegar a más del 3 por ciento mediante una ley especial que le daría carta blanca al Estado para elevar los topes de gastos establecidos durante el presente gobierno.
Esta es una trampa. Al respecto, estamos seguros que el Gobierno no pisará el palito como se dice coloquialmente. La expresión trampa tiene absoluto sentido. Ninguna persona de bien con conocimientos básicos de finanzas y economía estaría de acuerdo con elevar el déficit fiscal porque se sabe que termina en el más absoluto desquicio de las finanzas y en la inestabilidad monetaria. Más allá de lo que establece la ley respectiva, en el corto plazo no se podrán soportar los nuevos egresos, lo que supone un escenario dantesco del que ningún país desearía encontrarse y sucederá en este gobierno, situación que algunos desean ocurra.
Gastar más de lo que se recauda como propuesta y, peor aún, llevarla a la práctica desde el poder público es un acto antipatriótico. Es iniciar un camino hacia el infierno por el cual se podrá saber cuándo empieza pero nunca cuándo termina, como en efecto la experiencia muestra en otros países que han padecido largas décadas soportando los alucinantes desvaríos populistas del estatismo. Habiéndose ingresado en aquel escenario, se exacerbarán los ánimos políticos. En cualquier momento podrían formarse nuevas mayorías en el Congreso que tendrán la llave de aumentar los ingresos sin que el poder Ejecutivo pueda hacer algo, excepto vetar esas nuevas leyes, lo que supondría agotar la confianza entre ambos poderes, precisamente la ante sala de situaciones que los adversarios del Gobierno desean que suceda.
El Presupuesto de Gastos es una herramienta que no está disponible para su uso únicamente por el Poder Ejecutivo. El Congreso es el que decide finalmente con su aprobación los gastos estatales y se ha visto que Ejecutivo tuvo que poner frenos a esas multimillonarias erogaciones mediante la fijación de topes presupuestarios con la revisión de la debida disponibilidad financiera, el monitoreo del flujo de caja y otros mecanismos buscando equilibrar ingresos y egresos.
Ese equilibrio que en este momento le permite al país su crecimiento y haber obtenido sus dos grados de inversión, ocurre porque el Ejecutivo lleva a cabo bien su tarea, acompañado por el Congreso, especialmente con el bloque afín al Gobierno. Pero no siempre puede darse de ese modo. Es más, hasta puede ocurrir una diferencia entre los miembros de un mismo sector, como en efecto sucedió con el tratamiento de las cajas fiscales, donde el Ejecutivo propuso un proyecto y luego fue modificado en el Senado. Los escenarios son cambiantes en la política, como sabemos ocurre en todas partes.
En relación al déficit fiscal y los gastos, en este momento el Ejecutivo ha dicho dos cosas que no pueden pasar desapercibidas. Lo primero es que ante el escenario en que se encuentran las finanzas públicas debido a la merma en la recaudación se hace imperativo reducir los gastos para cumplir con el déficit programado, esto es, volver cuanto antes a no más del 2,5 por ciento del déficit con relación al producto interno bruto (PIB). Y segundo, que ante esta situación, el Gobierno no está dispuesto a elevar los impuestos aunque ello implique soportar el asedio populista de algunos sectores y “analistas” que desean se incremente el déficit para luego ver qué hacer con la economía. Insistimos, esta es una trampa. Hay que evitarla y ni siguiera considerarla. De ocurrir significaría ingresar a una espiral inflacionaria junto con el exponencial aumento del endeudamiento y más gastos que terminará por debilitar al gobierno hasta dirigirlo a su fracaso, como precisamente algunos desean y demasiado. Aumentar el déficit fiscal y los impuestos es una trampa económica y política.
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DNIT detalla los requisitos para la adhesión al sistema de facturación electrónica
La facturación electrónica continúa consolidándose en Paraguay como una herramienta para la modernización tributaria. Desde la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) informaron sobre los requisitos para quienes deseen incorporarse voluntariamente al sistema e-Kuatia, en un contexto de crecimiento sostenido en el uso de documentos electrónicos.
De acuerdo con la DNIT, los contribuyentes interesados en emitir facturas electrónicas deben cumplir una serie de requisitos técnicos y administrativos antes de operar dentro del Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional (Sifen).
En primer lugar, es necesario contar con un certificado de firma electrónica, emitido por empresas habilitadas por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Este elemento es fundamental para garantizar la autenticidad y validez de los documentos digitales.
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Asimismo, el contribuyente deberá desarrollar o adquirir un sistema informático de facturación electrónica que cumpla con las especificaciones técnicas establecidas por la DNIT. Este paso es clave para asegurar la correcta emisión, transmisión y almacenamiento de los comprobantes.
Otro requisito indispensable es la habilitación como facturador electrónico a través del sistema Marangatu, donde también se debe gestionar el timbrado electrónico definitivo. Una vez completados estos procesos, el contribuyente ya estará en condiciones de emitir facturas electrónicas.
Desde la institución resaltaron que la adopción de este sistema viene mostrando un crecimiento sostenido. Según estadísticas del SIFEN al 6 de enero de 2026, se registraron un total de 2.012.038.284 documentos tributarios electrónicos recibidos, emitidos por 23.020 emisores electrónicos en todo el país.
El volumen total incluye 1.941.401.389 facturas electrónicas, 668.691 autofacturas electrónicas, 30.262.072 notas de crédito electrónicas, 252.128 notas de débito electrónicas, 39.453.979 notas de remisión electrónicas y 25 boletas Resimple electrónicas.
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Paraguay se perfila como el “Texas de Sudamérica” para las inversiones, según Bloomberg
Paraguay intenta posicionarse como el “Texas de Sudamérica”, dice un análisis realizado por Bloomberg. Afirman que el país posee un clima exigente, pero cada vez más atractivo para personas e inversores por sus bajos impuestos, reglas simples y costos competitivos, y lo describen cómo una economía históricamente ignorada que empieza a ganar protagonismo en la región.
“Ubicado entre gigantes como Brasil y Argentina, Paraguay fue durante años visto como un país pequeño, sin salida al mar y con escasa relevancia internacional. Sin embargo, ese escenario comenzó a cambiar. Hoy, con apenas 6,1 millones de habitantes, el país vive un momento distinto, marcado por una mayor atención de inversores y empresarios”, manifiesta el artículo.
Señalan que el atractivo principal está en su modelo económico: baja carga impositiva, estabilidad macroeconómica, energía barata y menor burocracia. Este combo ha convertido al país en un destino cada vez más interesante, especialmente para inversores de países vecinos que buscan mejores condiciones para operar.
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Según Bloomberg, Paraguay logró construir credibilidad en los mercados a partir de dos décadas de disciplina fiscal, inflación controlada y crecimiento sostenido cercano al 4 % anual. Estos factores permitieron alcanzar el grado de inversión y atraer capital internacional, incluyendo fondos que hoy miran al país como una alternativa dentro de la región.
El dinamismo también se refleja en la economía real, con mayor actividad, desarrollo inmobiliario y consumo. A esto se suma una estrategia del Gobierno para posicionar al país en el escenario global y atraer nuevas inversiones.
Sin embargo, el análisis también señala desafíos. La misma baja presión tributaria que atrae capital limita la capacidad del Estado para invertir en infraestructura, salud y educación. Persisten además niveles de desigualdad y necesidades sociales que todavía no han sido completamente resueltas.
Así, Paraguay aparece ante el mundo como una economía que pasó de ser ignorada a convertirse en un imán para los inversionistas. El reto ahora será sostener ese atractivo y lograr que el crecimiento se traduzca en beneficios más amplios para toda la población.
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