El extitular de Ferrocarriles del Paraguay (Fepasa), Roberto Salinas, afirmó que la propuesta de una autopista elevada para la ciudad de Luque no debe analizarse de manera aislada ni desde posturas ideológicas, sino como parte de un sistema integral de movilidad metropolitana.
Según señaló, este tipo de infraestructura puede representar una solución viable ante los crecientes problemas de circulación, siempre que su planificación contemple criterios de sostenibilidad, eficiencia territorial y participación ciudadana.“Si se planifica adecuadamente, puede ser una respuesta razonable y necesaria para el contexto urbano actual”, sostuvo.
Salinas advirtió que, en escenarios de alta complejidad urbana como el del Área Metropolitana de Asunción, no existen soluciones únicas ni consensos absolutos. En ese sentido, consideró que la autopista elevada ofrece una salida concreta a un problema vial urgente, aunque remarcó la importancia de no minimizar los impactos que una obra de esta magnitud podría generar.
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Mirada integral del transporte
El especialista recomendó que el proyecto sea incorporado dentro de una estrategia más amplia de movilidad sostenible. Entre las medidas complementarias, mencionó la necesidad de fortalecer el transporte público mediante iniciativas como el Tren de Cercanía y corredores de buses de alta capacidad.
Asimismo, planteó la implementación de un sistema de gestión de la demanda vehicular que incluya herramientas económicas —como peajes diferenciados—, restricciones al uso del automóvil en determinadas zonas e incentivos para el carpooling y los vehículos de cero emisiones.
También destacó la importancia de promover un desarrollo urbano orientado al transporte público, con el objetivo de reducir la dependencia del automóvil y optimizar el uso del espacio urbano.
Aceptación social y calidad de vida
Para Salinas, el éxito de una obra de esta envergadura dependerá en gran medida de su impacto en la vida cotidiana de la población. “Una infraestructura de esta magnitud solo será aceptada si demuestra que mejora la vida de las personas, no solo el tránsito vehicular”, enfatizó.
En ese contexto, subrayó que la participación ciudadana debe formar parte del proceso de diseño, implementación y evaluación del proyecto, como una herramienta clave para construir consensos.
El extitular de Ferrocarriles concluyó que asumir esta responsabilidad desde el inicio permitirá avanzar hacia ciudades más accesibles, eficientes y humanas, al tiempo de enfrentar los desafíos derivados del crecimiento acelerado del área metropolitana.

