La decisión del Banco Central del Paraguay (BCP), de reducir su tasa de política monetaria de 6,00 % a 5,75 % responde a un escenario de inflación controlada y menor presión cambiaria, y apunta a sostener el crecimiento económico mediante mejores condiciones de financiamiento.
El economista César Paredes explicó a la 1020 AM que el mercado ya anticipaba este movimiento, luego de que la inflación cerrara el 2025 en 3,1 %, por debajo de la nueva meta oficial de 3,5 %. Este contexto habilitó al BCP a iniciar un proceso de flexibilización monetaria sin comprometer la estabilidad de precios.
Según el analista, todavía podría darse algún ajuste adicional a la baja en la tasa, de forma gradual. Consideró que un nivel cercano al 5,5 % sería más consistente con el actual ritmo inflacionario, ya que una tasa del 6 % resulta elevada frente al comportamiento de los precios.
No obstante, advirtió que la trayectoria futura dependerá de la evolución del dólar y de las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos.
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La menor presión sobre el tipo de cambio es uno de los factores que permite este giro. Paredes señaló que el aumento de las reservas internacionales y la debilidad global del dólar reducen el impacto de los productos importados en la inflación local, lo que contribuye a mantenerla bajo control.
En el sistema financiero, la tasa de referencia funciona como señal para el resto del mercado. Si bien en el corto plazo el efecto puede ser moderado debido a la alta demanda de crédito, en condiciones normales una tasa más baja tiende a empujar hacia abajo las tasas bancarias, facilitando el acceso al financiamiento.
Esto abre espacio para que empresas y hogares puedan invertir, consumir y ampliar sus operaciones, generando mayor movimiento económico. Para Paredes, una política monetaria más flexible es coherente con un entorno de precios estables y busca sostener la actividad sin generar presiones inflacionarias.
Dólar
A nivel externo, el panorama también acompaña. Si la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) reduce sus tasas, el dólar podría seguir debilitándose, lo que aliviaría aún más el frente cambiario y reforzaría el escenario de estabilidad para Paraguay.
La baja de la tasa del BCP marca un nuevo ciclo monetario, con foco en el crédito, la inversión y el crecimiento, sin perder de vista el control de la inflación.

