Indígenas chaqueños realizan la Feria de Miel Orgánica en Villa Hayes
Compartir en redes
La Pastoral Social Diocesana de Benjamín Aceval organiza la primera Feria de Miel Orgánica sobre la avenida principal de Villa Hayes, frente al Colegio Pedro P. Peña, con el objetivo de promover la producción sostenible y el trabajo comunitario en el Chaco paraguayo. Reúne a apicultores de comunidades indígenas como Maxkalawaya, Monte Alto y Espinillo, así como productores campesinos de General Bruguez y Beterete Cué
“Es la primera feria de miel ecológica organizada por la Pastoral Social Diocesana de Benjamín Aceval, con participación de apicultores indígenas y campesinos que trabajan bajo prácticas orgánicas y sostenibles”, comentó el ingeniero César López, técnico de la Pastoral Social.
La miel producida en el Chaco paraguayo se distingue por su pureza y calidad, resultado de un ecosistema único donde predominan especies nativas y flores silvestres. Este entorno natural permite obtener una miel libre de contaminantes, rica en nutrientes y con propiedades medicinales reconocidas.
El trabajo de las comunidades indígenas en la apicultura orgánica no solo garantiza un producto saludable, sino que también fortalece la economía local y preserva la biodiversidad. Las prácticas respetuosas con el medio ambiente incluyen el uso de colmenas naturales, la protección de los bosques y la ausencia de químicos en el proceso productivo.
La feria no solo ofrece miel en diferentes presentaciones, sino también derivados como propóleos y cera, además de charlas sobre técnicas de apicultura sostenible. Este encuentro busca abrir oportunidades de comercialización y sensibilizar sobre la importancia de consumir productos orgánicos.
“La apicultura es una alternativa real para mejorar la calidad de vida en comunidades indígenas y campesinas, generando ingresos y cuidando el medio ambiente”, subrayó López. Con esta iniciativa, la Pastoral Social Diocesana reafirma su compromiso con el desarrollo integral del Chaco, impulsando proyectos que combinan producción, identidad cultural y sostenibilidad.
La Asociación de Apicultores de Ñeembucú celebró que el 29 de julio próximo recibirán el certificado de indicación geográfica y denominación de origen (IG/DO) de parte de Dinapi
Ñeembucú: miel orgánica con sello de certificado de origen
Compartir en redes
La miel orgánica de Ñeembucú recibirá el sello de indicación geográfica y denominación de origen del Paraguay de parte de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi), lo que les permitirá exportar su producción. Representantes de la Asociación de Apicultores de Ñeembucú destacan que se trata de un valor agregado al producto.
La Asociación de Apicultores de Ñeembucú celebró que el 29 de julio próximo recibirán el certificado de indicación geográfica y denominación de origen (IG/DO) de parte de Dinapi para su producción de miel orgánica de los humedales del departamento. Con esta certificación, los apicultores ambicionan llegar al mercado europeo y a Estados Unidos, donde afirman que existe interés por la miel orgánica de los humedales y podrán documentar la autenticidad de su origen y su calidad. “Fue un trabajo largo de documentación y hoy es una realidad y podremos demostrar que tenemos un producto de calidad que proviene de los humedales de Ñeembucú”, explicó a Unicanal Arturo Benítez, de la Asociación de Apicultores de Ñeembucú. Agregó que se trata de un valor agregado muy importante para la producción de miel, y que es exigido en varios países para brindar garantías al consumidor acerca de la calidad y el origen del producto adquirido.
VALOR AGREGADO
“Es un valor agregado al producto y da una garantía al consumidor final de que se trata de un producto autóctono de la zona, entonces el cliente tiene la seguridad de que el producto es elaborado dentro del departamento de Ñeembucú y de los humedales”, refirió. Destacaron que la miel orgánica de dicho departamento es la primera del rubro a nivel nacional en obtener esta certificación de trazabilidad y origen.
Desde la Dinapi señalan que las IG/DO son herramientas de protección de la propiedad intelectual que vinculan productos a una región geográfica específica, reconociendo la calidad y características únicas de esos productos debido a su origen y que la institución es la encargada de registrar y proteger las IG/DO a nivel nacional.
Agricultores diversifican producción
Si bien el cultivo de frutilla en Ñeembucú no es nuevo, los productores optan por este cultivo con la asistencia técnica del Centro de Desarrollo Agropecuario
Familias de Ñeembucú cultivan frutillas para generar sus ingresos.
Agricultores familiares de Ñeembucú diversifican la matriz productiva del departamento con el cultivo de frutilla. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), pequeños productores cultivan entre 4.000 y 12.000 plantines en la Colonia Yacarey del distrito de Tacuaras. De acuerdo a los últimos datos registrados por la cartera estatal, actualmente, los productores comerciales de la zona, con asistencia técnica especializada, cultivan entre 4.000 y 12.000 plantas de frutilla en etapa de desarrollo, lo que representa un importante avance en la diversificación productiva y generación de ingresos para las familias rurales.
Si bien el cultivo de frutilla en Ñeembucú no es nuevo, los productores optan por este cultivo con la asistencia técnica del Centro de Desarrollo Agropecuario (CDA) de dicho departamento. Según el MAG, esta iniciativa forma parte del fortalecimiento de la agricultura familiar encarado por la institución en todo el país, el CDA Ñeembucú acompaña de forma permanente la producción de frutilla en la Colonia Yacarey. El trabajo es coordinado por Bernarda Ramírez, gerente del CDA Ñeembucú, con el acompañamiento técnico del ingeniero Pablo Rolando Amarilla (ALAT Tacuaras) y el ingeniero Alberto Ruiz, quienes brindan asesoramiento constante sobre manejo del cultivo, control sanitario y planificación de cosecha.
En octubre pasado, el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA) y la Gobernación de Ñeembucú hicieron entrega a productores de los distritos de Tacuaras, San Juan Bautista e Isla Umbú de plantas madres de frutilla de la variedad Dover, a fin de fortalecer la producción de frutillas en la región, brindando a las productoras acceso a material de alta calidad para mejorar sus cultivos. En abril de este año, los productores de Tacuaras y otros distritos, compartieron los resultados de las plantas madres de la variedad Dover, logrando su multiplicación. El IPTA señaló que el rendimiento tradicional de los plantines desde 10 toneladas por hectárea, pero con la aplicación de tecnologías se logró aumentar a 20 toneladas por hectárea.
Con la certificación de indicación geográfica y denominación de origen, los apicultores podrán exportar miel orgánica de los humedales de Ñeembucú a mercados como el europeo y el estadounidense. Foto: Archivo
Miel orgánica de Ñeembucú recibirá certificados de origen y podrá ser exportada
Compartir en redes
La miel orgánica de Ñeembucú recibirá el sello de indicación geográfica y denominación de origen del Paraguay de parte de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi), lo que les permitirá exportar su producción. Representantes de la Asociación de Apicultores de Ñeembucú destacan que se trata de un valor agregado al producto.
La Asociación de Apicultores de Ñeembucú celebró que el 29 de julio próximo recibirán el certificado de indicación geográfica y denominación de origen (IG/DO) de parte de Dinapi para su producción de miel orgánica de los humedales del departamento.
Con esta certificación, los apicultores ambicionan llegar al mercado europeo y a Estados Unidos, donde afirman que existe interés por la miel orgánica de los humedales y podrán documentar la autenticidad de su origen y su calidad.
“Fue un trabajo largo de documentación y hoy es una realidad y podremos demostrar que tenemos un producto de calidad que proviene de los humedales de Ñeembucú”, explicó a Unicanal Arturo Benítez, de la Asociación de Apicultores de Ñeembucú.
Agregó que se trata de un valor agregado muy importante para la producción de miel, y que es exigido en varios países para brindar garantías al consumidor acerca de la calidad y el origen del producto adquirido.
“Es un valor agregado al producto y da una garantía al consumidor final de que se trata de un producto autóctono de la zona, entonces el cliente tiene la seguridad de que el producto es producido dentro del departamento de Ñeembucú y de los humedales”, refirió.
Destacaron que la miel orgánica de dicho departamento es la primera del rubro a nivel nacional en obtener esta certificación de trazabilidad y origen.
Desde la Dinapi señalan que las IG/DO son herramientas de protección de la propiedad intelectual que vinculan productos a una región geográfica específica, reconociendo la calidad y características únicas de esos productos debido a su origen y que la institución es la encargada de registrar y proteger las IG/DO a nivel nacional.
Productores chaqueños apuntan a cosecha de 3.000 litros de miel de abeja
Compartir en redes
Con el fin de seguir creciendo en la producción de miel orgánica, pequeños productores de Fuerte Olimpo, en el Chaco paraguayo, conservan más de 500 hectáreas a través de la elaboración de miel y en los últimos años la comunidad produjo anualmente unos 5.000 litros a pesar de los incendios forestales en la región.
Para este 2023, los mismos cuentan con un primer objetivo: cosechar 3.000 litros de miel que se colocarán en el programa de merienda escolar en Alto Paraguay, además de comercializarse y enviarse a distintos puntos del país, según informaron desde la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Por su parte, Nery Desvars, coordinador de la Asociación de Apicultores Eirete Pantanal, dijo a la UGP que actualmente son entre 25 y 30 las familias que generan ingresos a través de la apicultura, conformados por lugareños y productores de pueblos originarios.
El gremio tiene como fin seguir incrementando los números de producción para seguir atrayendo a más colaboradores y poder tener acceso a nuevos mercados que potencien a la asociación. También apuntan a completar la conversión hacia la producción de miel 100% orgánica.
Desde la UGP detallan que el rubro se inició mediante la difusión de los conocimientos y valores ancestrales del pueblo indígena ishyr, que identificó el káva rape (ruta de la abeja), donde se colocan las cajas trampas para las abejas, y así producir con el mínimo impacto en el medioambiente.
Desde Eirete Pantanal tienen como base principal el manejo de buenas prácticas de manejo, cosecha y poscosecha de la miel de abeja. Se consideran guardianes de la biodiversidad de la zona y mejora el medio de vida de las familias.
Asimismo, cuentan con el sello de identidad agroecológica (SIA) que se sustenta en un sistema de producción sin daños ambientales, en el que las abejas no reciben alimentación suplementaria y, al tratarse del área del pantanal, están libres de agroquímicos.