• Por Sara Valenzuela

En Paraguay, uno de los principales sectores productivos es el agroganadero, un rubro en el que los desafíos son constantes y el crecimiento y la evolución son necesarios para poder generar réditos a largo plazo.

Esta premisa la tiene completamente clara María Irene Campos Heisecke, directora de Lota S.A., Flor de Campo S.A. y La Emiliana S.A., desde donde impulsa no solamente el cultivo y trabajo de la tierra de manera sostenible, sino que promueve la mejora de genética en su ganado, permitiendo contar con la mejor calidad de bovinos y equinos.

En esta edición de Hacedores, María Irene Campos nos comentó sus inicios en este rubro, los cuales se vieron fuertemente influenciados por los lazos familiares y el amor al campo, el cual la atrajo y atrapó tras ejercer por varios años la abogacía.

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“El trabajo agropecuario siempre fue la principal actividad de mi familia. El campo es parte de mi vida y de mi identidad. Al terminar el colegio, elegí ser abogada y, con el tiempo, volví naturalmente a mis raíces. Ver trabajar con tanta pasión y compromiso a mis padres y entender el valor de esta actividad es lo que me motivó a involucrarme de lleno en el sector”, comentó Campos.

María Irene destacó que en todos los rubros existen desafíos, pero que el compromiso e interés genuino definitivamente abren muchas puertas. “Tengo que destacar que, dentro de la empresa, las mujeres de mi familia siempre han estado muy presentes y acompañan de cerca el desarrollo de nuestra actividad”, señaló.

María Irene Campos Heisecke, directora de Lota S.A., Flor de Campo S.A. y La Emiliana S.A. Foto: Emilio Bazán

En cuanto al rol de la mujer, la misma fue clara, enmarcándose en la idea de que las mujeres suelen tener un fuerte sentido de responsabilidad hacia quienes están bajo su cuidado o dependen de ellas, hecho que genera que siempre estén pensando en múltiples soluciones y en tener un impacto positivo para dejar un buen legado.

“Queremos dejar un legado. No alcanza solo con ser eficientes y más productivas, sino poder influir, inculcar y transmitir lo valiosa que es la labor en el campo. Siempre estamos buscando un impacto positivo”, enfatizó la empresaria.

Remarcó además que es fiel creyente de que el trabajo complementario entre mujeres y hombres, cada uno desde sus roles y en un ámbito de respeto, se fortalece y se potencia, logrando conquistar grandes objetivos.

“Queremos dejar un legado. No alcanza solo con ser eficientes y más productivas, sino poder influir, inculcar y transmitir lo valiosa que es la labor en el campo”, enfatizó Campos. Foto: Emilio Bazán

Crecimiento

Al ser consultada respecto a qué factores ayudaron a su desarrollo como empresaria y referente del rubro, Campos aseguró que en ambos aspectos el crecimiento fue un proceso, el cual necesita el apoyo y la colaboración de la familia y un buen equipo de trabajo.

Subrayó que la motivación, las ganas de superación, las metas y, por supuesto, la voluntad son factores fundamentales en este camino, al igual que lograr rodearse de buenos colaboradores que también busquen avanzar.

“Me gusta hacer las cosas con propósito e intento ser empática al tomar decisiones. En nuestra empresa, en la que trabajo con mis hermanos, tenemos la cultura de trabajar en equipo, de buscar hacer bien las cosas y sobre todo con integridad. Son valores que guían nuestra forma de producir y relacionarnos”, agregó.

El campo paraguayo

María Irene dio énfasis en la importancia de entender el rol fundamental que juega Paraguay en la seguridad alimentaria del mundo, ya que cuenta con un gran potencial de crecimiento, siempre y cuando se trabaje con previsibilidad en los precios y apertura de nuevos mercados.

“La actividad agropecuaria tiene un futuro prometedor, porque nuestra producción está basada en prácticas sostenibles en todos los aspectos”, indicó, recordando que el sector agroganadero es un rubro que depende directamente de la tierra y los recursos naturales, por lo que son conscientes de la importancia de cuidarlos.

“Hoy, innovar y producir de manera sostenible no es una opción, es una necesidad”, indicó Campos. Foto: Emilio Bazán

Al hablar de innovación, Campos señaló que en las labores agrícolas se invierte en los sistemas de agricultura de precisión, rotaciones de cultivos, manejo eficiente y responsable del suelo, y en ganadería se avanzó mucho en prácticas de bienestar animal, implementación de sistemas rotativos y en la inversión en genética, buscando producir animales más eficientes y que se adapten mejor.

“Hoy, innovar y producir de manera sostenible no es una opción, es una necesidad”, aseguró al tiempo de señalar que se vienen dando grandes avances de la mano de la tecnología y los mayores estudios sobre implementación de cuidados a este sector productivo.

Ver el potencial del campo

A la hora de brindar un mensaje, María Irene Campos buscó ver más allá y dirigirse a las próximas generaciones, exhortando tanto a mujeres como a hombres a ver las grandes oportunidades de desarrollo que descansan en los agronegocios.

“Hay muchísimo por aprender y por hacer; el desafío está en superarnos, ocupar espacios y asumir responsabilidades; capacitarse, ser creativos, ser comprometidos y, sobre todo, ser capaces de adaptarnos a los cambios; son esenciales para sobresalir”, finalizó.

“Me gusta hacer las cosas con propósito e intento ser empática al tomar decisiones”, agregó María Irene Ocampos. Foto: Emilio Bazán

Perfil:

  • Abogada
  • Directora de Lota S.A., Flor de Campo S.A. y La Emiliana S.A
  • Miembro del directorio del Consorcio de Ganaderos para Experimentación Agropecuaria (CEA)

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