El sector cárnico nacional se encuentra expectante a lo que pueda ocurrir entre Brasil y EE. UU., donde el segundo busca aplicar una tarifa del 50 % a todas las importaciones del país vecino, incluyendo la carne bovina, desde el 1 de agosto.
En comunicación con La Nación/Nación Media, el presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes, Randy Ross, afirmó que se espera que no se de dicho escenario, porque si aplican el arancel derivará en que los volúmenes brasileños vayan a mercados en común, como Chile, afectando a las exportaciones nacionales.
“EE. UU. es el mayor mercado para la carne brasileña y, realmente, si no logran negociar y aplican el arancel, Brasil no exportará más a ese país y va a derivar todo su gran volumen a otros mercados donde estamos en común”, comentó.
El presidente de la CPC sostuvo que, como Chile es un mercado muy importante para Paraguay y recibe los grandes volúmenes de EE. UU., se desplomarían los precios. “Eso es lo que estamos temiendo como industria”, expuso.
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Aseguró que negativamente afectará a los envíos de carne al destino, porque el volumen de Brasil es muy grande y si eso vuelve a otros mercados, estos no pueden absorber esa cantidad. “Vamos a tener inevitablemente un desplome de precios en esos mercados”, puntualizó.
Por otro lado, dijo que se podría tener un semestre con menor oferta. Además, se tuvo una faena bastante fuerte por las buenas condiciones del clima, mercados y oferta de ganado en los primeros seis meses del año, pero se encuentran condicionados por el hato ganadero.
“Considerando esto, vamos a tener menos oferta en el segundo semestre, pero de todos modos, si los mercados funcionan normalmente creo que podríamos tener un excelente resto de año”, añadió.
Brasil: el mercado que más pagó
Según el reporte de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP), al cierre del primer semestre, Brasil fue el mercado que más pagó por la carne paraguaya, con un precio promedio implícito de USD 6.394 por tonelada al cierre del primer semestre del año.
En segundo lugar se ubicó Israel, que adquirió la proteína vacuna paraguaya a USD 6.340 por tonelada. Le siguió Chile, con USD 5.998 por tonelada, mientras que Taiwán pagó USD 5.906 por cada tonelada de carne paraguaya.
Datos clave
- El sector cárnico nacional está a la expectativa de la tarifa del 50 % que pretende cobrar EE. UU. a la carne brasileña.
- La coyuntura podría impactar en precios más bajos para nuestra carne exportada.
- Al cierre del primer semestre, Brasil fue el mercado que más pagó por la carne paraguaya.
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Primeros envíos de carne a la Unión Europea podrían concretarse en junio
El gerente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), Daniel Burt, destacó que las primeras operaciones comerciales del sector cárnico con la Unión Europea podrían concretarse en junio. La primera etapa iniciará con un cupo progresivo de 99.000 toneladas de carne en un periodo de cinco años, que comenzará a aplicarse de forma gradual desde este 2026.
En comunicación con La Nación/Nación Media, el representante del gremio explicó que en este 2026, el primer tramo representa aproximadamente el 20 % del total, dividido entre carne fresca y congelada, aunque el volumen final disponible aún se ajusta según el tiempo transcurrido del año.
“El primero de mayo entró en vigencia el primer contingente, que es 20 % del total, del cual la mitad es carne congelada y la otra mitad es fresca. Después, en el 2027, se suma otro 20 %, y así sucesivamente, durante 5 años, hasta alcanzar las 99.000, pero el desafío está en que todo ese monto es para todo el Mercosur”, mencionó.
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La nueva cuota contempla un arancel intracuota de 7,5 % y si bien, el 20 % corresponde aproximadamente a 10.000 toneladas de carne fresca y 10.000 de congelada, con la entrada en vigencia desde mayo se redujo el cupo disponible para el primer período. “Ellos restan lo que ya transcurrió del año, es decir de enero a mayo. Entonces, va a ser la mitad de eso, es como 7.000 cada uno aproximadamente que tenemos disponible”, explicó Burt.
Además, mencionó que la cuota Hilton es de 11.000 toneladas, que anteriormente tenía un arancel del 20 % y ahora pasa a ser 0%. Esta cuota también se sumará al esquema general, pero es independiente del nuevo contingente.
Principio de igualdad
El gerente de la CPC dijo que en el marco de las negociaciones Paraguay argumentará el principio de igualdad. “Cuando se llegan a acuerdos comerciales como bloque, tiene que ser una repartija igualitaria, que es un poco el sentido de negociar en bloque. De lo contrario, cada país podría negociar por su lado y cada uno consigue lo que puede y Paraguay, por su condición de socio, pide el 25 % por lo menos de los productos para los cuales está habilitado y tiene la capacidad de cumplir”, explicó.
Así también detalló que como país “podemos cumplir, tenemos la producción, tenemos los más altos estándares de calidad y de producción. Y lo que ahora queremos es que Paraguay tenga el espacio que le corresponde para poder competir”, mencionó. Burt agregó que históricamente, los demás países como Argentina o Brasil han exportado mucho más, pero hoy Paraguay está listo para poder competir con todos los otros proveedores.
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CPC defiende altos estándares y trazabilidad del sector ganadero
La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) manifiesta que el sector ganadero paraguayo hoy cuenta con sistemas de trazabilidad que permiten el acceso al historial de la producción desde el inicio de la cadena de producción. Puntualiza que el proceso queda respaldado por rigurosas certificaciones internacionales y auditorías que legitiman la calidad tanto del producto como de los procesos de desarrollo sostenible que impulsan el crecimiento de la industria local.
El gremio subraya, a través de un comunicado, que la industria frigorífica hoy opera bajo los más altos estándares de cumplimiento legal y ambiental. “Nuestra industria fundamenta su crecimiento en el respeto a las comunidades y al entorno; bajo ningún concepto nuestra actividad busca vulnerar los recursos naturales del país. Muy por el contrario, el sector es un motor de oportunidades, infraestructura y desarrollo social en las zonas más remotas, operando bajo un marco de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) activa y tangible”, señala.
Agrega la comunicación: “El gremio rechaza las acciones aisladas que pretendan calificar de forma negativa a un sector posicionado como pilar de la economía nacional. Recientemente, la propia Comisión Europea propuso simplificar las normativas y excluir al cuero de las restricciones de la ley de deforestación (EUDR) lo cual demuestra que otras narrativas son ajenas a la realidad actual del país; por el contrario, estas representan una visión distorsionada que ignora el esfuerzo de miles de productores y trabajadores que cumplen con excelencia cada normativa”.
“La industria en Paraguay no es solo un negocio, es un ecosistema de cumplimiento que ha invertido millones de dólares en tecnología y procesos para estar a la vanguardia global. Por ello, seguiremos defendiendo la integridad de nuestra cadena de valor y el prestigio de nuestra producción, asegurando a nuestros socios internacionales que adquirir productos paraguayos es adquirir calidad garantizada, ética laboral y compromiso ambiental probado”, concluye el comunicado.
Chaco, eje de crecimiento
Por otra parte, la CPC indicó que la evolución reciente de la población bovina en Paraguay evidencia una transformación en la distribución territorial del sector. Los datos muestran que tanto la Región Oriental como la Occidental se encuentran actualmente en una fase de ajuste del hato, aunque con trayectorias y tiempos distintos.
La Región Oriental alcanzó su punto máximo en 2014, con 8,67 millones de cabezas, y desde entonces presenta una tendencia descendente sostenida, ubicándose en torno a 7,0 millones en 2025. Esta reducción confirma que el ciclo de expansión basado en la incorporación de nuevas áreas, característico de la primera década del siglo, ha dado paso a una etapa de mayor madurez productiva.
Por su parte, la Región Occidental —principalmente el Chaco— registró su pico más reciente en 2020, con 6,67 millones de cabezas, y desde entonces también muestra una reducción, alcanzando 5,82 millones en 2025. Si bien su crecimiento histórico fue más dinámico, el comportamiento reciente refleja la incidencia de factores como sequías severas, ajustes en el ciclo ganadero y mayores niveles de extracción.
Fase de reducción
En conjunto, el país atraviesa una fase de reducción simultánea del stock en ambas regiones, lo que explica la diferencia respecto a los máximos históricos alcanzados en años anteriores. La principal diferencia radica en el momento en que se inicia este proceso: mientras la Región Oriental comenzó su ajuste hace más de una década, el Chaco lo hizo en años recientes.
Más allá de esta coyuntura, el análisis de largo plazo muestra una transformación estructural en la geografía productiva. Entre 2006 y 2025, el stock nacional pasó de 9,98 millones a 12,83 millones de cabezas, con un crecimiento promedio de 1,3 % anual. Sin embargo, este promedio esconde una dinámica territorial diferenciada, donde la expansión se concentra principalmente en la Región Occidental.
Los departamentos chaqueños Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay pasaron en conjunto de 3,67 millones a 5,82 millones de cabezas, con una tasa de crecimiento cercana al 2,5 % anual, superior al promedio nacional. En 2025, la Región Occidental representa el 45,4 % del hato nacional, acercándose a la participación de la Región Oriental (54,6 %).
Polos de expansión
Dentro del Chaco, el crecimiento no ha sido homogéneo. Departamentos como Alto Paraguay y Boquerón se consolidan como polos de expansión, con tasas de crecimiento elevadas y un fuerte aumento del stock. En contraste, Presidente Hayes, si bien mantiene la mayor participación individual, muestra una dinámica más estable, lo que sugiere una etapa de mayor consolidación.
En la Región Oriental, el crecimiento ha sido más moderado, con una tasa promedio de 0,6 % anual. Algunos departamentos muestran avances graduales asociados a mejoras en eficiencia productiva, mientras que otros presentan estancamiento o reducción del stock, en parte vinculados a la competencia con actividades agrícolas o procesos de urbanización.
Este comportamiento confirma una reconfiguración territorial del sector ganadero paraguayo. El crecimiento observado a nivel país se explica en gran medida por la expansión en el Chaco, mientras que la Región Oriental evidencia una estructura más madura, con menor margen para la expansión extensiva.
Tecnología y adaptación
En términos estratégicos, esta dinámica refuerza la necesidad de avanzar hacia un modelo de crecimiento basado en la productividad. A medida que se reducen las posibilidades de expansión territorial, el desarrollo del sector dependerá cada vez más de la mejora en los indicadores productivos, la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de las capacidades de adaptación frente a condiciones climáticas y de mercado.
Comprender esta nueva configuración territorial resulta clave para anticipar los desafíos y oportunidades del sector. La consolidación del Chaco como eje de crecimiento y la transición de la Región Oriental hacia modelos más intensivos configuran un escenario en el que la eficiencia productiva será determinante para sostener la competitividad de la ganadería paraguaya en el largo plazo.
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Paraguay opera como mercado tomador de precios de carne bovina, sostiene gremio
La evolución reciente del mercado de la carne bovina en Paraguay muestra una fuerte y sostenida transmisión de los precios internacionales hacia el precio del ganado en gancho y, posteriormente, hacia los precios al consumidor final, refiere la Cámara Paraguaya de Carne (CPC). La evidencia disponible confirma la existencia de un mecanismo robusto de traslado de precios desde el mercado internacional al mercado doméstico, característico de una economía abierta y tomadora de precios, destaca.
En base a datos de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y del Banco Central del Paraguay (BCP), el análisis de las variaciones interanuales de precios revela una estrecha evolución conjunta entre el precio implícito de exportación de la carne bovina y los precios al gancho de los distintos tipos de ganado. Esta relación no solo es estadísticamente significativa, sino que se mantiene de manera consistente en el tiempo, reflejando una transmisión efectiva de las señales internacionales hacia el mercado local.
Los datos muestran, además, que dicha transmisión no es meramente proporcional, manifiesta la CPC. En los períodos de aumentos significativos del precio implícito de exportación, los precios al gancho tienden a registrar incrementos de mayor magnitud, especialmente durante fases de fuerte expansión de la demanda internacional. Este comportamiento fue especialmente visible durante el ciclo alcista de 2020-2021 y en el repunte más reciente de 2024-2025, cuando las variaciones interanuales de los precios al gancho superaron de forma sistemática a las del precio implícito de exportación.
Este patrón refleja que, ante shocks positivos de precios internacionales, se intensifica la competencia entre los frigoríficos por asegurarse la oferta de ganado disponible. En un contexto de elevada orientación exportadora y de capacidad instalada relevante, la presión por captar volumen se traslada rápidamente -y en algunos casos de forma amplificada- a los precios pagados al productor, puntualiza el informe. Lejos de reflejar un poder dominante de compra, esta dinámica responde más bien a un mercado integrado y competitivo, en el que los distintos actores buscan aprovechar las oportunidades favorables que ofrece el contexto internacional.
Shocks externos positivos
A modo ilustrativo, durante el año 2025, considerado un período de auge de precios internacionales, el precio implícito de exportación aumentó alrededor de 18 %, mientras que el precio al gancho de distintos cortes registró incrementos del orden del 26 %. Esta diferencia muestra que los cambios de precios internacionales se trasladan con fuerza -e incluso en algunos momentos más que proporcionalmente- al precio que recibe el productor, lo que no es compatible con la idea de que exista una contención deliberada de esos precios.
Desde el punto de vista económico, esta dinámica es coherente con la teoría de transmisión de precios en mercados abiertos y con la Ley del Precio Único. En una economía tomadora de precios internacionales, los shocks externos positivos no solo se transmiten al mercado interno, sino que pueden hacerlo con mayor intensidad cuando existen restricciones relativas de oferta primaria, expectativas de continuidad del ciclo alcista y una competencia activa por insumos clave. En este marco, el precio al gancho actúa como una variable de ajuste endógena que internaliza rápidamente las señales del mercado internacional.
La evidencia también muestra que la transmisión de precios no se limita al eslabón primario, sino que se extiende a lo largo de toda la cadena cárnica, alcanzando a los precios de la carne vacuna al consumidor en el mercado interno. Se observa una elevada comovilidad intertemporal entre el precio implícito de exportación, el precio al gancho y la inflación de la carne, tanto en fases alcistas como bajistas del ciclo internacional.
Productor primario y consumidor final
La correlación entre la variación interanual del precio implícito de exportación y la inflación interanual de la carne vacuna en el mercado doméstico alcanza valores cercanos a 0,84, mientras que la correlación entre la variación del precio al gancho y la inflación de la carne se sitúa en torno a 0,79. Estos indicadores confirman que los aumentos y las bajas de los precios internacionales se trasladan de manera significativa y persistente tanto al productor primario como al consumidor final.
Si existiera un ejercicio sistemático de poder de mercado por parte del eslabón industrial, cabría esperar una ruptura en este mecanismo de transmisión, manifestada en una contención artificial de los precios durante los períodos de alza internacional. Sin embargo, la evidencia muestra lo contrario: una transmisión amplia, bidireccional y consistente, característica de mercados abiertos e integrados a las dinámicas globales.
Asimismo, la evolución de los precios de la carne vacuna al consumidor también responde a factores internos que trascienden al eslabón industrial, como las condiciones climáticas, la disponibilidad de ganado, los costos logísticos, la estructura de comercialización minorista y el comportamiento de la demanda doméstica. Estas variables complementan la explicación de la formación de precios y refuerzan la idea de que el mercado no está controlado de manera unilateral por un solo segmento de la cadena.
La Cámara Paraguaya de Carne indica que la estrecha correlación observada entre los precios internacionales, el precio al gancho y los precios al consumidor no constituye evidencia de prácticas coordinadas, sino una manifestación del elevado grado de integración comercial y productiva de la cadena cárnica paraguaya. Interpretar esta dinámica como una falla de competencia implicaría desconocer el funcionamiento básico de los mecanismos de transmisión de precios en economías abiertas y altamente orientadas a la exportación.
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Se importará más carne desde Brasil para abaratar precios en Paraguay, señala la CPC
El sector cárnico se encuentra trabajando a fin de mejorar los precios de la carne y según indicaron desde la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) a corto y mediano plazo buscarán que ya no suban los valores, haciéndolos un poco más accesibles para el consumidor paraguayo.
Así lo explicó el titular del gremio, Randy Ross, señalando que hoy los sectores están trabajando con márgenes ya muy ajustados y a niveles de capacidad muy baja. “Estamos apenas en el 60 % de ocupaciones de nuestra capacidad, esto pesa muy fuerte sobre la industria”, dijo al programa Tarde de Perros, emitido por Universo 970 AM/Nación Media.
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En ese sentido, remarcó que se están articulando acciones para que los precios se mantengan y coordinando actividades para que vayan bajando eventualmente. “No creo que lleguemos a valores de hace 10 o 12 años, pero sí algo un poco más accesible para el consumidor paraguayo”, mencionó.
Precios en Brasil son más bajos
Una acción sería la importación de carne de Brasil, ya que los precios siguen muy por debajo a los de Paraguay. Estamos hablando de un diferencial de prácticamente el 20 % y una acción a corto plazo va a ser aumentar un poco las importaciones de carne para el consumo nacional, comentó.
A mediano plazo se está viendo para ajustar las variables ofrecer carne local a un precio más accesible, lo que podría significar indefectiblemente una reducción en los precios pagados al productor.
Con respecto a lo que sería a largo plazo, mencionó que se ven varias alternativas o acciones para mejorar el hato ganadero paraguayo ya que el clima acompañó en los últimos años, por lo que es primordial ir aumentando la oferta ganadera.
Por otra parte, señaló que se hará un esfuerzo entre toda la cadena. “De hecho los márgenes no son muy buenos, pero sí la alicuotas de sacrificios veremos en el ajuste de los precios, no es que se les va a cargar a todos los productores. Va a ser un esfuerzo que vamos a tener que hacer entre toda la cadena de la carne”, detalló Ross.
Añadió que se realizarán actividades en los próximos meses, pero se dependerá en gran medida en cómo se comporten los mercados internacionales que son los que dictan la línea.
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