Estabilidad macroeconómica y crecimiento sostenido consolidan al país, afirma economista
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Paraguay tiene oportunidades de escalar en el grado de inversión, ya otorgado por la calificadora de riesgo Moody’s Ratings, en agosto de 2024, debido a la estabilidad de los números macroeconómicos y al crecimiento sostenido de la economía local, que brindan certidumbre con respecto al futuro, según el economista Hugo Royg. Recientemente, la calificadora Moody’s, revisó la situación del país y emitió recomendación para para aumentar su calificación.
Royg habló con Unicanal sobre la situación del grado de inversión de Paraguay y explicó que el punto más analizado por las calificadoras de riesgo es la capacidad de pago de deudas y que interpretan la capacidad productiva, los ingresos, además del balance fiscal entre ingresos y gastos. “Si el sector público tiene una balanza fiscal razonable, es decir cuánto le sobra para pagar deudas. El segundo elemento está vinculado a lo político, quiénes son los que deciden las políticas públicas”, detalló.
Manifestó que el ámbito jurídico es importante para mantener el grado de inversión porque incide en la capacidad de recibir capital extranjero. Precisamente, Moody’s recomendó la implementación de reformas estructurales que potencien la institucionalidad y la gobernabilidad del país. “La forma en la que toman decisiones los políticos y la forma en la que se respetan esas decisiones, sí incide en la calificación de riesgo”, sostuvo el economista.
En cuanto a los puntos en los que Paraguay tiene mayor consolidación, Royg señaló la estabilidad macroeconómica, cuyos números se lograron mantener en promedios razonables, así como una estabilidad en los precios, sean de los bienes y del dinero, promueve la certidumbre con respecto al futuro. De hecho, la proyección del crecimiento económico del país para 2025 se sitúa en 3,5 %.
“La economía paraguaya está creciendo en torno al 3,8 % anual, mientras que la población crece en 2 %, entonces el ingreso en promedio en el país está mejorando y eso es bueno, es reconocido por los órganos multilaterales, por las calificadoras y por todos nosotros. Eso sí estamos haciendo bien”, consideró.
Con una reducción del desempleo en 3,6 %, el sector privado liderando la creación de fuentes de trabajo, mayor participación femenina y debate por el ajuste salarial, Mónica Recalde explica la estrategia ante este nuevo escenario. Foto: Jorge Jara
Con una reducción del desempleo en 3,6 %, el sector privado liderando la creación de fuentes de trabajo, mayor participación femenina y debate por el ajuste salarial, Mónica Recalde explica la estrategia ante este nuevo escenario.
La cartera de Trabajo abarca muchas aristas, el empleo es un eje fundamental. ¿Cómo está evolucionando?
En el periodo 2024-2025 tuvimos un crecimiento bastante sostenido de la generación de empleo en Paraguay. Creció la ocupación, el empleo asalariado privado, mientras que el empleo público disminuyó y el trabado independiente se mantuvo constante.
Observamos que el mayor empuje que tuvo nuestro mercado laboral se dio por el sector empresarial, principalmente por la generación de puestos de trabajo en rubros específicos.
¿Qué sectores son los principales generadores de empleo?
El número uno es el sector comercio y servicios, que generó más de 100.000 empleos. Esto responde al modelo económico actual, basado principalmente en la actividad comercial y de los servicios, que tuvo un repunte muy importante en los últimos dos años.
Luego está el sector industrial, que tuvo un incremento muy importante, y después la construcción, que también creció, aunque de forma menos intensa que los otros sectores.
¿Y en materia de desempleo, cuál fue el comportamiento?
El nivel de desempleo cayó a un nivel muy bajo. Actualmente estamos en 3,6 %. Cuando empezamos esta administración estaba en 6,2 %, luego bajó a 5,6 % y ahora estamos en 3,6%. Es decir, hubo una caída de casi tres puntos porcentuales en dos años y medio, y lo interesante es que la reducción fue sostenida en casi todos los trimestres.
¿Realizando un comparativo con la región, cómo se encuentra Paragua en términos de desempleo?
Paraguay tiene uno de los niveles de desempleo más bajos de la región, comparado con países como Argentina, Uruguay, Chile o Brasil. Incluso México es el único país que está por debajo, con aproximadamente 2,6 %, pero en términos generales bien, ya que estamos rozando el pleno empleo.
El mayor empuje que tuvo el mercado laboral se dio por el sector empresarial, especialmente en comercio y servicios. Foto: Jorge Jara
¿Esto es un indicador más que positivo para la imagen país?
No necesariamente es negativo tener o mantener la tasa de desempleo, porque significa que todavía hay disponibilidad de la fuerza laboral en el mercado. Si llegan más inversiones o se expanden las industrias existentes, todavía hay personas disponibles para absorber, y eso evita tener que recurrir a mano de obra externa.
¿Qué otros movimientos se observaron dentro del mercado laboral?
Vimos un salto de personas que estaban en la inactividad y pasaron directamente a trabajar, sin pasar por la desocupación. Eso representa un dinamismo distinto. Además, el trabajo familiar no remunerado se redujo, con muchas personas que pasaron a empleos remunerados.
¿Podría aclarar la diferencia entre desempleo e inactividad?
El desempleo es una persona que estuvo buscando trabajo y no encontró. La persona inactiva es aquella que no trabaja ni está buscando empleo. Por ejemplo, amas de casa, estudiantes, jubilados o personas que no pueden incorporarse al trabajo. En tanto que el ocupado es quien tiene un empleo, ya sea asalariado, independiente, doméstico o incluso familiar no remunerado.
¿Respecto a la participación femenina, cómo se está desenvolviendo?
El incremento más importante que se dio en el 2025 de hecho fue la inclusión de mujeres al mercado de trabajo, con más de 74.000 mujeres que ingresaron, principalmente en el sector asalariado privado. Ese fue el posicionamiento más relevante dentro de la dinámica laboral reciente.
¿Qué acciones están encarando, alguna iniciativa que fomente el empleo formal?
Estamos en plena ejecución del programa de empleo circular con España, que Paraguay implementa por primera vez en el marco de un acuerdo. Permite que paraguayos vayan a trabajar de manera temporal, formal, con contrato, seguro social y visa laboral durante dure el programa o la campaña, porque son empresas agrícolas las que demandan de personal de campo.
¿Cómo se dio esta primera experiencia?
Tuvimos un primer grupo de 100 trabajadores que ya se encuentran en Huelva, que es una provincia de Andalucía, de las más de 2.000 postulaciones para esos puestos. El proceso incluyó reclutamiento, preselección y entrevistas con las empresas españolas.
Mónica Recalde, ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Foto: Jorge Jara
¿Qué perfil tienen los trabajadores seleccionados?
Son personas entre 22 y 44 años, principalmente del sector agrícola. Se reclutó gente de zonas como San Pedro, Caaguazú, Caazapá, Misiones y Central. El grupo está compuesto por aproximadamente 60 hombres y 40 mujeres.
¿Cuáles son las condiciones laborales del programa, qué implica?
El salario es de alrededor de 60 euros por día, con seguro social incluido. También cuentan con alojamiento, pasaje de ida, y ya la vuelta es que deben costearse ellos con lo percibido. Como dije, es un trabajo temporal, durante la campaña agrícola, y este grupo estaría regresando en noviembre.
¿Cuándo culmine la campaña, pueden optar por quedarse o seguir?
Deben retornar al país, porque es un programa con retorno obligatorio. Sin embargo, pueden volver a participar hasta en cuatro ciclos, dependiendo de la demanda de las empresas.
¿Qué impacto se espera de este programa?
La idea es que los trabajadores adquieran nuevas habilidades, aprendan técnicas agrícolas y luego puedan aplicar ese conocimiento en sus propias fincas. También podrán ahorrar y acceder a créditos productivos al regresar.
¿Se puede esperar que se amplíe este programa a otros sectores?
Sí, especialmente en sectores como la construcción, porque España tiene una alta demanda de mano de obra por el envejecimiento de su población.
¿Por qué buscar a trabajadores de otro continente, por qué paraguayos?
Los extranjeros, inversionistas y en especial los españoles, valoran mucho la responsabilidad, capacidad de aprendizaje, adaptación y compromiso del paraguayo, además de la facilidad de integración cultural, y por el idioma mismo.
¿Con relación al salario mínimo, qué se está analizando?
Hasta el momento, como es de conocimiento, el salario mínimo tradicionalmente se ajusta por la inflación, pero hay que entender que la ley permite incorporar otras variables económicas. El análisis ya se inició en el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
¿Qué otras variables podrían considerarse?
Se pueden incluir indicadores como el PIB que es el crecimiento económico, o parámetros regionales del salario mínimo. Lo cierto es que la discusión está abierta para evaluar nuevos mecanismos de ajuste, y que la misma normativa lo estipula.
¿Cuál es el principal desafío en este aspecto?
El alto nivel de endeudamiento de los trabajadores y el impacto del costo de vida, especialmente en alimentos, transporte y vivienda, que representan la mayor parte del gasto de los hogares.
Entendemos que el reajuste merece nuevas variables de medición, y la propuesta debe venir de Conasam, que integra a representantes de tres sectores, por un lado, el gobierno con la figura del director del Empleo; los trabajadores que es el sector obrero; y los empleadores o patronal.
La delegación paraguaya fue presidida por el director general de Política Bilateral, Raúl Martínez, acompañado por la embajadora en Francia, Cynthia Filártiga Lacroix. Foto: Gentileza
Paraguay y Francia refuerzan la cooperación en formación diplomática
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Paraguay y Francia suscribieron una Declaración de Intención orientada a fortalecer la cooperación en diferentes ámbitos. Fue en el marco de la VI Reunión de Consultas Políticas celebrada entre representantes de los dos gobiernos.
Se pondrá énfasis en la prevención, investigación y enjuiciamiento de la trata de personas, reafirmando el compromiso de ambos países frente a este flagelo que afecta a compatriotas en territorio francés.
Asimismo, firmaron una Declaración de Intención entre sus ministerios de Relaciones Exteriores para impulsar la cooperación en materia de formación diplomática.
Durante el encuentro, las delegaciones intercambiaron perspectivas sobre cooperación en educación, seguridad y transferencia de experiencias técnicas en prevención de riesgos ante desastres naturales, entre otros temas.
En relación con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la parte francesa reafirmó su apoyo al desarrollo del programa país, así como al fortalecimiento de políticas públicas con miras a una eventual adhesión.
Asimismo, se destacaron las oportunidades compartidas que ofrecerá la próxima aplicación provisoria del Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
La Cancillería informó que la delegación paraguaya fue presidida por el director general de Política Bilateral, Raúl Martínez, acompañado por la embajadora en Francia, Cynthia Filártiga Lacroix, quien suscribió los instrumentos.
En tanto la delegación francesa estuvo encabezada por la directora para las Américas y el Caribe, Alix Everard, e integrada además por el director de América del Sur del Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores, Thibault Samson.
Un nuevo libro del organismo destaca que la calificación alcanzada en 2024 no fue un evento aislado, sino el resultado de un proceso sostenido de reformas y crecimiento iniciado tras el retorno a la democracia. Foto: Archivo
El BID analiza las últimas tres décadas de reformas en Paraguay tras haber logrado el grado de inversión
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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó un análisis titulado “El largo camino de las reformas en Paraguay: una historia que vale la pena contar”, en el que desglosa la trayectoria económica del país desde 1989. Según los analistas Arturo Galindo y Gisele Teixeira, el ascenso de Paraguay a la categoría de grado de inversión por parte de Moody’s, Fitch y S&P es la culminación de reformas graduales y consistentes que transformaron un Estado con debilidades.
El informe resalta las cifras del crecimiento económico del 6,6 % en el último año, el desempleo situado en un 3,6 % y una reducción histórica de la pobreza, que pasó del 29 % al 16 % en apenas una década.
El punto de inflexión y la disciplina macroeconómica
El análisis identifica el año 2003 como el momento crítico de la historia económica reciente. En medio de una crisis financiera, la firma de un acuerdo con el FMI impulsó reformas fundamentales como la creación del Fondo de Garantía de Depósitos y la reestructuración del Banco Nacional de Fomento.
Entre 2010 y 2020, el país consolidó su estabilidad con tres aspectos primordiales:
uno es la adopción del régimen de metas de inflación en el año 2011
dos años después se sumó la Aprobación de la Ley de Responsabilidad Fiscal
y por último la Reforma tributaria que elevó la presión fiscal por encima del 11 % del PIB, corrigiendo una debilidad histórica.
Era de modernización estatal (2023-2026)
Para el BID, la etapa más ambiciosa del proceso de modernización se da en los últimos tres años bajo el actual Gobierno. La unificación de funciones en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en 2023 y la creación de la DNIT (que integró Tributación y Aduanas) son citadas como reformas que eliminaron duplicidades y mejoraron la eficiencia recaudatoria.
Destacan la Ley del Servicio Civil (2025), que estableció el mérito como rector de la carrera administrativa, atacando el clientelismo histórico. Por otro lado, la Superintendencia de Jubilaciones (2026), que permitió por primera vez, a Paraguay contar con una supervisión integral de los fondos previsionales.
Finalmente resaltaron la creación del Registro Unificado Nacional (RUN), que reconocen como una reforma importante para la seguridad jurídica de la propiedad y la reducción de costos transaccionales.
Desafíos en infraestructura y competitividad
A pesar de los logros, el BID advierte que aún persisten brechas. En este contexto, resalta la aprobación en 2025 de una nueva Ley de APP, diseñada para atraer inversión extranjera con mayor certeza jurídica, y la actualización del régimen de maquila, que ha permitido diversificar la producción y el empleo formal.
El organismo concluye que la experiencia paraguaya es valiosa no por un “big bang” de reformas, sino por su paciencia y consistencia. Para preservar la credibilidad alcanzada y evitar retrocesos, Paraguay debe seguir fortaleciendo su capacidad de implementar políticas públicas y mejorar su recaudación en un escenario internacional cada vez más volátil.