Un escenario de precipitaciones con un potencial riesgo de estrés hídrico para los cultivos es lo que reportó el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) en su nuevo informe con relación a las proyecciones para las lluvias en el campo durante esta semana.
“Las proyecciones para esta semana apuntan a una distribución irregular de las precipitaciones, con acumulados escasos en amplias zonas del país ”, según indicaron. Especialmente el riesgo se presenta para las parcelas que aún se encuentran en la fase crítica de llenado de granos.
La institución remarcó que para la mayor parte del territorio nacional se esperan acumulados inferiores a 10 mm y es por eso que las condiciones de déficit hídrico podrían impactar en el rendimiento de las plantaciones.
De esta manera, las proyecciones se presentan de forma diferente frente a las de la semana anterior que indicaron la posibilidad de precipitaciones importantes en amplias zonas del territorio nacional, principalmente en el centro y norte de la Región Oriental.
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Además esperaban que estos acumulados contribuyan a recargar los perfiles de humedad del suelo hasta niveles óptimos, un factor crucial ante el déficit hídrico acumulado por un período prolongado sin lluvias relevantes.
Actualmente las parcelas se encuentran en etapas fenológicas críticas de llenado de granos, donde la disponibilidad de agua es determinante para asegurar buenos rendimientos. En tanto, el sector viene remarcando que con las lluvias se podrían mejorar las condiciones necesarias para la siembra y el establecimiento inicial de cultivos correspondientes a la zafriña.
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El Niño: perspectiva de precipitaciones favorecerá la zafra 2026/27, según Inbio
El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) presentó su informe de perspectiva climática trimestral de precipitaciones, correspondiente a la zafra 2026/27. El pronóstico refiere un panorama favorable de precipitaciones para el desarrollo de la campaña que arrancó en este setiembre. La predicción se realiza sobre la época en la que se espera que El Niño muestre su mayor impacto sobre el territorio nacional.
El relevo realizado por la Unidad de Datos del ente, detalló que, en la región Oriental, los acumulados previstos son mayores, con valores que aumentan gradualmente desde aproximadamente 350–450 mm en el centro-norte hasta 550–700 mm hacia el sur y sureste, principalmente en Itapúa, Alto Paraná, Caazapá, Misiones y sectores de Ñeembucú.
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La coordinadora de la Unidad de Datos del Inbio, Fátima Melgarejo, indicó que esta disponibilidad de lluvias constituye una señal positiva para acompañar el inicio y establecimiento de los cultivos, así como las primeras etapas de desarrollo de la zafra.
También explicó que, en el centro y norte de la región Oriental, incluyendo San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Cordillera y Guairá, se estiman acumulados intermedios, aproximadamente entre 400 y 550 mm, lo que también representa una perspectiva favorable para mantener una adecuada disponibilidad de humedad durante buena parte del trimestre.
Buena disponibilidad
El informe indica que, respecto a la región Occidental, los acumulados son menores, principalmente entre 150 y 300 mm, con un incremento gradual hacia el este y sur de la región. Si bien existe una menor disponibilidad de lluvia respecto a la región Oriental, el escenario previsto puede contribuir a mejorar las condiciones de humedad del suelo, especialmente cuando las precipitaciones se presenten de manera regular.
“El escenario de octubre, noviembre y diciembre se presenta favorable para el desarrollo de la zafra 2026/27, con una perspectiva de buena disponibilidad de precipitaciones en gran parte de la región Oriental. El contexto de El Niño refuerza la expectativa de un período con mayor disponibilidad hídrica, aunque el seguimiento de la frecuencia e intensidad de las lluvias será fundamental durante el desarrollo de la campaña”, detalló Melgarejo.
Producción
Algunas proyecciones de producción apuntan a que la campaña sojera podría alcanzar un buen rendimiento, cercano a los 11,5 millones de toneladas, inferior a los 12 millones de toneladas de la zafra 2025/26.
Adicionalmente, se debe recordar que entre los meses de noviembre y diciembre se espera que el fenómeno El Niño impacte con mayor fuerza en el territorio nacional, elevando los niveles de precipitaciones y temperaturas.
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Investigadores rescatan seis tipos nativos de maíz para su uso como cultivo de renta
Investigadores paraguayos del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) y del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit) trabajaron en rescatar seis tipos nativos de maíz, para su uso en cultivos de renta. Los resultados fueron presentados en el 35° Congreso de Nacional de Maíz y Sorgo de Brasil.
La labor realizada estuvo enfocada en mostrar el desempeño agronómico y productividad de accesiones de las variedades autóctonas de Paraguay, luego del proceso de recolección, caracterización y multiplicación de los mismos.
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Para los investigadores, estos materiales nativos cumplen una función estratégica y apuntan al mantenimiento como identidad nacional, además de mejorarlos de modo a poder reintroducirlos como cultivos de renta y autoconsumo en la agricultura familiar, dando la posibilidad de extender su utilización y consumo. Los cereales fueron resultados de una recolección en zonas específicas del territorio nacional donde aún se mantenían como recurso histórico las semillas de este cultivo, tanto en asentamientos campesinos como indígenas, entre otros.
Cualidades
Para el trabajo desarrollado por Lourdes Cuba, del Inbio; Antonio Samudio, Grisel Peralta y Héctor Nakayama, de Cemit, se enfocaron en Avati Morotĩ “AM”, Avati Tĩ “AT”, Tupi Morotĩ–Locro “TM”, Pichinga ou Pipoca “PI”, Tupi Pytã “TP” e Avati Sape “SA”, de los cuales se evaluaron ciclo fenológico, altura de planta, aspecto de granos, rendimiento y caracteres asociados bajo un diseño de bloques completamente aleatorizados.
“Con respecto al aspecto del tipo de grano, todas las poblaciones exhibieron una calificación excelente, a excepción de algunas poblaciones dentro de PI y AM que presentaron un aspecto intermedio. A su vez, los maíces criollos de mayor productividad fueron TM (4.476 kg/ha) y TP (3.743 kg/ha), sin diferencias significativas entre las poblaciones de un mismo tipo de maíz criollo.
Los promedios en SA oscilaron entre 2.903 y 5.469 kg/ha, y en AM entre 2.276 y 4.067 kg/ha. La menor productividad promedio se registró en PI (2.572 kg/ha). Estos últimos tres tipos de maíz criollo mostraron diferencias altamente significativas entre las poblaciones”, indica parte del trabajo presentado en Brasil, según informó Inbio.
En conclusión, estos maíces criollos se posicionan como recursos fitogenéticos que poseen atributos agronómicos sobresalientes para el desenvolvimiento de nuevas variedades con buen rendimiento, calidad organoléptica tradicional, constituyendo una fuente estratégica de germoplasma para explorar variabilidad genética disponible.
Como se sabe, el maíz es uno de los rubros más importantes del cultivo extensivo a nivel local, siendo explotado en diversas partes del país.
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Soja encara nueva campaña con expectativa de mejorar la cosecha y abrir mercados
Inicia un nuevo año agrícola, con la búsqueda de nuevos destinos para la soja y el trabajo de integración entre productores, destacó Héctor Cristaldo, presidente de la UGP.
Expectativas del sector. Con el inicio de una nueva temporada agrícola, el sector productivo encara la siembra de soja con la expectativa de lograr una buena germinación y culminar el proceso con una cosecha superior a la del año pasado, señaló Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), en el marco del lanzamiento de la siembra 2026 en Canindeyú.
Durante la apertura de la actividad en Maracaná, explicó que desde hace más de 15 años se impulsa un proceso de integración productiva que reúne a pequeños, medianos y grandes productores, además de empresas de la región, con el objetivo de trabajar conjuntamente en el desarrollo regional y nacional.
Apertura de nuevos mercados y logística. Héctor señaló que desde hace casi dos años se trabaja en la posibilidad de que Taiwán compre soja paraguaya. El país asiático ya se convirtió en un jugador importante para las exportaciones de carne bovina y porcina.
La incorporación de Taiwán como destino permitiría diversificar los mercados y disminuir la dependencia de Argentina, que actualmente concentra cerca del 75 % al 80 % de las exportaciones de soja paraguaya.
La logística también representa un factor relevante para la competitividad. Héctor recordó que Paraguay enfrenta la desventaja de ser un país mediterráneo, aunque cuenta con la tercera mayor flota fluvial de barcazas del mundo, detrás de Estados Unidos y China.
Tecnología en el agro. Señaló que las cooperativas trabajan con los productores de los asentamientos cercanos, mientras que el instituto de biotecnología Inbio desarrolla un programa de agricultura sostenible basado en el manejo de suelos, la siembra directa, la rotación de cultivos y los abonos verdes.
El presidente del gremio indicó además que, entre las principales prioridades de los pequeños productores, se encuentran la titulación, la asistencia técnica y el acceso a financiamiento mediante créditos adecuados a sus emprendimientos, además de una mayor inserción en la cadena de valor para poder comercializar su producción y generar ingresos.
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Presidenta de Inbio destaca la tecnología y genética para ampliar la productividad del campo
Simona Cavazutti, presidenta de Concopar y del Instituto de Biotecnología Agrícola destacó el avance de nuevas tecnologías y el desafío de adaptarlas a las condiciones productivas de Paraguay, con acompañamiento a pequeños productores.
La incorporación de nuevas tecnologías al campo. Durante el lanzamiento de la campaña sojera, Simona Cavazutti destacó la importancia de acercar las innovaciones agrícolas también a los pequeños productores, como parte de una estrategia para elevar la productividad y fortalecer toda la cadena
Simona explicó que el lanzamiento se realiza habitualmente en pequeñas propiedades, justamente para demostrar que la incorporación de tecnología también puede ser aprovechada por productores de menor escala. Según señaló, cerca del 20 % al 25 % de la producción del país se concentra en pequeñas parcelas, lo que evidencia la relevancia de acercar estas herramientas a ese segmento.
En este proceso, el acompañamiento técnico y la capacitación cumplen un papel central. La representante señaló que el trabajo con las cooperativas permite apoyar a los productores en la aplicación de nuevas tecnologías, mientras que el Instituto Nacional de Biotecnología trabaja en la incorporación al país de innovaciones vinculadas a la genética y la agricultura, no solamente para la soja, sino también para otros rubros.
Centro de investigación en puerta. Uno de los principales ejes está relacionado con la investigación genética y la adaptación de semillas. Simona explicó que no basta con traer variedades desarrolladas en otros países, sino que estas deben ser adaptadas a las condiciones locales de clima, suelo y cultivos.
En ese sentido, destacó la construcción de un centro de investigación que se encuentra próximo a ser inaugurado y que, según indicó, será el mayor centro privado de investigación genética de Paraguay. Allí se probarán semillas, variedades y cultivares para determinar cuáles pueden responder mejor a la realidad productiva nacional.
La innovación también se extiende a las prácticas agrícolas. La institución impulsa programas destinados a capacitar a los productores en buenas prácticas, con el objetivo de que nuevas formas de trabajo permitan producir más, aprovechar el clima y utilizar mejor las condiciones de la tierra.
El objetivo, remarcó Simona, es que estas herramientas no se queden en el laboratorio ni en los grandes productores, sino que sean útiles para todo el sector productivo y para los distintos eslabones de la cadena.