La participación del sector ascendió a casi el 50 % en los ingresos totales de divisas en concepto de exportaciones del país, indicaron desde la Capeco. Foto: Emilio Bazán
Según Capeco, el 2024 fue un año excelente para la producción de cultivos de verano
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El 2024 fue un año excelente en cuanto a la producción de los cultivos de verano, con más de 3.300.000 hectáreas sembradas con soja y una producción récord que superó los 10,7 millones de toneladas, incluida la zafriña, indicaron desde la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Esto lo revelaron durante su evaluación de fin de año, donde puntualizaron que hubo un promedio muy bueno por hectárea, con precios razonables, pese a la baja en la ecuación costos versus venta. No obstante, los productores y demás miembros de la cadena pudieron honrar sus obligaciones y seguir amortizando las deudas viejas que todavía el sector arrastra de zafras anteriores.
“La excepción y la preocupación siguen siendo el departamento de San Pedro y el oeste de Canindeyú, que no tuvieron buenas cosechas una vez más por los efectos climáticos”, aseguraron. En ese sentido, deberán ponerse todos los mecanismos financieros en marcha para poder refinanciar a estos productores.
En cuanto a los rubros de invierno, el maíz zafriña solo tuvo un año regular, ya que no sobrepasó las 3.500.000 toneladas. En cambio, en el trigo se tuvo una muy buena cosecha, aunque si bien el área no superó las 450.000 hectáreas, el rendimiento y la calidad fueron excelentes, con 1.300.000 toneladas de producción estimadas.
En cuanto al área de comercio exterior, se hizo énfasis al récord en la producción de soja que, sumado a la mejora en la producción de trigo, se tradujo en un mayor volumen de exportación, permitiendo un ingreso de divisas que impactó positivamente en toda la economía nacional. Si bien aún no finalizó la exportación de la soja zafra 2023/24, se estima que el volumen final de producción estaría cerca de 11 millones de toneladas (sujeto a confirmación a finales de diciembre).
La exportación de soja y sus derivados industriales generaron un ingreso de divisas de más de USD 4.000 millones, lo que sumado a los ingresos de divisas por las exportaciones de maíz, trigo, arroz y sus derivados industriales, que están cercanos a los USD 800 millones, se puede afirmar que la participación del sector ascendió a casi el 50 % en los ingresos totales de divisas en concepto de exportaciones del país.
En cuanto a los mercados de la soja, Argentina se siguió posicionando como el principal destino con el 83 % de participación, seguido por Brasil, Rusia y otros destinos. Los cereales, tuvieron comportamientos dispares. Por un lado, hubo mejoras en los envíos de trigo, pero en contrapartida, una merma en los de maíz.
“Es importante seguir con los trabajos para demostrar al mundo que nuestros sistemas productivos son sustentables y reforzar la institucionalidad de las entidades gubernamentales a través de la actualización de las bases de datos e informatización, con el objeto de contar con documentos oficiales, con base científica, que reflejen la realidad nacional”, agregaron.
UGP respalda entrada en vigencia del acuerdo Mercosur–UE y busca asegurar cupos justos
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Desde la Unión de Gremios de la Producción (UGP) señalaron que existe una visión optimista respecto a la entrada en vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, señalando la importancia de formar parte del proceso para que, desde adentro, se logren corregir aquellos aspectos que eventualmente no favorezcan a las negociaciones, manteniendo una postura vigilante sobre su implementación.
Así lo indicó el vicepresidente del gremio, José Berea, en contacto con La Nación/Nación Media, quien comentó que el país participa en las discusiones relacionadas con la distribución de cupos de exportación entre los países del Mercosur, donde Paraguay busca asegurar una porción justa.
“Nosotros estamos esperanzados y somos optimistas en cuanto al acuerdo y por eso decidimos acompañar la firma el mismo. Hay cupos de exportación para estos países, miembros del Mercosur, que tienen que ser divididos entre los cuatro países”, mencionó, por ello se estará acompañando la tarea del Poder Ejecutivo, y la Cancillería, los cuales son los que están liderando las negociaciones.
Respecto a los cupos, explicó que Paraguay planteó inicialmente una distribución equitativa del 25 % para cada uno de los cuatro países del bloque (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), aunque reconoció que esta propuesta fue rechazada y que existen otras planteadas por los socios. “Hay propuestas para distintos rubros que estamos teniendo y pusimos nuestra posición de cómo podría ser este primer año, pero a los cinco años queremos tener la posibilidad de utilizar el cupo que nos corresponde”, dijo.
Los cupos abarcan distintos rubros como carne, arroz, etanol, maíz, incluyendo sectores con aspiraciones específicas como el porcino. En tanto, el objetivo a mediano plazo es que el país pueda acceder plenamente al porcentaje que le corresponde. Berea también advirtió que el Reglamento 1115 será una lucha en la cual no se aceptará una segregación de la UE en cuanto a la soja.
Sobre el contexto económico actual, señaló que la apreciación del guaraní frente al dólar impacta negativamente en el sector exportador, lo que termina reduciendo los ingresos de los productores, subrayando la necesidad de mantener un diálogo constante con las autoridades para atender esta situación.
Así también, reafirmó que la UGP continuará enfocada en la defensa de los intereses de sus asociados, en el marco de un nuevo periodo de gestión que fue renovado recientemente y que seguirá siendo encabezado por Héctor Cristaldo, con el compromiso de representar las necesidades del sector productivo, atendiendo a que existen varios desafíos por delante.
Entre ellos, Berea mencionó la defensa de la propiedad privada, el cuidado del medio ambiente y la correcta interpretación de las normativas, en particular frente a exigencias internacionales como el reglamento 1115, así como los cupos de exportación, dando así la continuidad de la actual línea institucional.
Otros de los ejes para el periodo que durará dos años se encuentran el acompañamiento a los productores, especialmente aquellos más vulnerables, y la consolidación del grupo asesor técnico, promoviendo el desarrollo sostenible en los ámbitos agrícola, ganadero, forestal y agroindustrial.
Exportaciones agrícolas crecen con fuerza en el primer trimestre
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Los envíos de cereales registraron un incremento del 83 %, alcanzando 1.085.000 toneladas, frente a las 593.000 toneladas exportadas en el mismo periodo de 2025, según datos de la Ventanilla Única del Exportador (VUE).
En tanto, las exportaciones de oleaginosas crecieron un 56 %, pasando de 1.823.000 toneladas el año pasado a 2.850.000 toneladas en los primeros tres meses de 2026.
Por su parte, el algodón también mostró un comportamiento positivo, con un aumento del 228 %, totalizando 10.471 toneladas exportadas, en comparación con las 3.189 toneladas registradas en igual periodo del año anterior.
En esa línea, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) destacó el crecimiento de las exportaciones agrícolas paraguayas durante el primer trimestre de 2026, atribuyendo los resultados al trabajo articulado entre productores, exportadores y organismos vinculados al comercio exterior.
Desde el Senave señalaron que estos resultados responden al esfuerzo conjunto del sector productivo y las instituciones, mediante procesos de inspección y certificación fitosanitaria que garantizan el cumplimiento de los estándares de calidad e inocuidad exigidos por los mercados internacionales.
En ese sentido, la institución resaltó que el fortalecimiento de los controles y la coordinación interinstitucional han sido cruciales para sostener el crecimiento de las exportaciones y consolidar la presencia de los productos paraguayos en el exterior.
Exportaciones de soja crecen 37 % y generan USD 800 millones más hasta marzo
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El complejo sojero arrancó el año con fuerza, tal es que al cierre de marzo, Paraguay exportó 3.026.075 toneladas de soja en grano y sus derivados, lo que representa un aumento de 814.315 toneladas, equivalente a un crecimiento del 37 % en comparación con el mismo periodo de 2025, según datos de la Cámara Paraguaya de Oleaginosas y Cereales (Capeco).
Este mayor volumen no solo se tradujo en más movimiento, sino en más dólares, ya que el ingreso de divisas alcanzó USD 1.156 millones, con un incremento de USD 842 millones (42 %) frente al año pasado. En términos de mercados, Argentina concentró el 80 % de los envíos, seguida por Brasil con el 10 %, mientras que el restante 10 % se distribuyó entre Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay y Chile.
El impulso no se limitó al grano, puesto que la industria también aprovechó la mayor disponibilidad de materia prima tras una campaña agrícola 2025/2026 favorable. Según explicó la asesora de Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, esto permitió incrementar los envíos de productos con mayor valor agregado.
Hasta marzo, se exportaron 133.552 toneladas de aceite de soja, lo que implica 19.746 toneladas más que el año anterior, generando USD 38,9 millones. En tanto, los envíos de harina de soja alcanzaron 459.191 toneladas, con un aumento de 100.727 toneladas y un ingreso de USD 28,1 millones.
En conjunto, el complejo soja, sumando grano, aceite y harina, generó USD 1.440 millones en divisas, frente a los USD 1.03 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
Un análisis hecho con datos del MAG, que abarca 1990 a 2025, destaca promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo. Foto: Ilustrativa
Producción de soja crece con mayores rindes y consolida nuevos polos agrícolas
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El cultivo de la soja en Paraguay sigue consolidándose como uno de los pilares de la producción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguridad alimentaria. Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más importantes gracias a los buenos rendimientos registrados.
En un análisis realizado a partir de datos de las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.
El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cultivo y niveles de rendimiento relativamente estables. En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Sin embargo, también se identificaron campañas con resultados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afectaron especialmente a las zonas menos productivas.
El socio director y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se registraron puntualmente resultados muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.
“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciembre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departamentos, esa fue la principal causa”, señaló.
Karsten Friedrichsen, socio director de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS). Foto: Gentileza
A esto se le sumaron las inversiones en tecnología, en fertilizantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amigable para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cultiva.
En ese sentido, la estrategia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insumos, para mantener los buenos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumentando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.
Promedio a nivel país
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Jorge Jara
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones. “Nuestros números se encuentran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayores”, sostuvo a LN/NM.
Aseguró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore.
Departamentos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.
El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cosechas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Foto: Gentileza
Apoyo a productores
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.
“Canindeyú, San Pedro, fueron beneficiados con insumos y semillas, y también con financiación, ya que tenían problemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de créditos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventualmente pidieron activación de préstamos.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector y ya este año como se tuvo buenas lluvias se registra un récord de producción de soja no se precisó de dicha modalidad.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad. “Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.
De acuerdo con las recomendaciones del Inbio, en los sitios donde los productores registran más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que brindan mayores producciones, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas, como la sequía.
En tanto, en departamentos más frágiles en rendimientos, se recomienda realizar manejos y prácticas sostenibles para poder obtener el máximo provecho a los diferentes ambientes y lograr una estabilidad productiva.
Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería. Foto: Mariana Díaz