El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) presentó su informe de estimación de la superficie sembrada durante la campaña agrícola de zafriña 2024 de los cultivos de soja y maíz, alcanzando entre ambos cereales 1.295.228 hectáreas de área sembrada, unas 175.360 hectáreas menos que en el año 2023.
En el documento se revela que la siembra de maíz alcanzó 892.941 hectáreas, un descenso de 94.918 hectáreas menos que el año pasado, cuando este grano alcanzó 987.859 hectáreas. En el 2022 el área de siembra de maíz había sido de 1.026.591 hectáreas y comparando el 2024 con ese año se observó una disminución del área de 133.650 hectáreas.
Con respecto a los departamentos de mayor área de maíz zafriña, estos fueron Alto Paraná con 232.588 hectáreas, Canindeyú con 170.197 hectáreas, y Caaguazú con 132.200 hectáreas. Igualmente en todas estas zonas se dio una disminución considerable en el área de siembra del cultivo de maíz con relación al año anterior.
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Soja zafriña
Con respecto a la soja zafriña el informe del Inbio reveló que se alcanzaron unas 402.287 hectáreas, teniendo también una disminución con relación al año anterior. “En este caso la diferencia es de 80.442 hectáreas, ya que en la zafriña del 2023 el área de soja fue de 482.729 hectáreas, teniendo hasta ese año una tendencia al incremento de área de siembra”, explicaron. En el reporte del 2022 se habían sembrado 459.336 hectáreas, mientras que en el 2021 unas 122.544 hectáreas.
Los departamentos que mayor área de soja zafriña tuvieron fueron Alto Paraná, con 135.248 hectáreas, Itapúa con 80.070 hectáreas y Canindeyú con 67.765 hectáreas. “Igualmente en todos estos departamentos el área de siembra de este cultivo fue menor al área dedicada el año anterior”, agregaron.
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El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
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Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a la región Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas son débil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
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El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en América Latina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
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Molienda de soja sigue creciendo y apunta a cerrar el año con nivel histórico
El informe de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) actualizado al mes de agosto del presente ejercicio indica que en el acumulado se registró un incremento de 12,3 % y el desempeño apunta a alcanzar un nivel considerado histórico.
Entre enero y agosto se procesaron 2.607.810 toneladas de soja, el mayor acumulado para ese período desde 2016. El valor representa el aumento citado anteriormente de 12,3 % con respecto al mismo periodo del año pasado.
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De acuerdo a los datos del gremio, de seguir a un ritmo similar en lo que queda del año, la molienda de la soja podría superar su mejor registro anual histórico de unos 3,7 millones de toneladas, conseguido en 2017.
Desempeño de agosto
En el mes de agosto, el procesamiento trepó hasta 373.090 toneladas, unas 33 mil toneladas por encima de lo que se registró en el octavo mes de 2025, consolidando el séptimo mes consecutivo en el que se registra una mejora en esta comparativa.
En cuanto al procesamiento acumulado de girasol y canola, se situó en 31.678 toneladas, una caída interanual del 14,4 %. A pesar de dicho resultado negativo, la agroindustria de procesamiento de granos oleaginosos creció en su conjunto 12 % interanual hasta el momento.
En lo que va del año, la utilización de capacidad instalada alcanzó un 82 % a agosto. Este porcentaje representa un incremento con respecto a lo que se había conseguido al mes de julio, y, en este caso, también frente al resultado del mismo periodo del año pasado. En ambos casos la mejora fue de 2 puntos porcentuales, según el reporte.
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El Niño: perspectiva de precipitaciones favorecerá la zafra 2026/27, según Inbio
El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) presentó su informe de perspectiva climática trimestral de precipitaciones, correspondiente a la zafra 2026/27. El pronóstico refiere un panorama favorable de precipitaciones para el desarrollo de la campaña que arrancó en este setiembre. La predicción se realiza sobre la época en la que se espera que El Niño muestre su mayor impacto sobre el territorio nacional.
El relevo realizado por la Unidad de Datos del ente, detalló que, en la región Oriental, los acumulados previstos son mayores, con valores que aumentan gradualmente desde aproximadamente 350–450 mm en el centro-norte hasta 550–700 mm hacia el sur y sureste, principalmente en Itapúa, Alto Paraná, Caazapá, Misiones y sectores de Ñeembucú.
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La coordinadora de la Unidad de Datos del Inbio, Fátima Melgarejo, indicó que esta disponibilidad de lluvias constituye una señal positiva para acompañar el inicio y establecimiento de los cultivos, así como las primeras etapas de desarrollo de la zafra.
También explicó que, en el centro y norte de la región Oriental, incluyendo San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Cordillera y Guairá, se estiman acumulados intermedios, aproximadamente entre 400 y 550 mm, lo que también representa una perspectiva favorable para mantener una adecuada disponibilidad de humedad durante buena parte del trimestre.
Buena disponibilidad
El informe indica que, respecto a la región Occidental, los acumulados son menores, principalmente entre 150 y 300 mm, con un incremento gradual hacia el este y sur de la región. Si bien existe una menor disponibilidad de lluvia respecto a la región Oriental, el escenario previsto puede contribuir a mejorar las condiciones de humedad del suelo, especialmente cuando las precipitaciones se presenten de manera regular.
“El escenario de octubre, noviembre y diciembre se presenta favorable para el desarrollo de la zafra 2026/27, con una perspectiva de buena disponibilidad de precipitaciones en gran parte de la región Oriental. El contexto de El Niño refuerza la expectativa de un período con mayor disponibilidad hídrica, aunque el seguimiento de la frecuencia e intensidad de las lluvias será fundamental durante el desarrollo de la campaña”, detalló Melgarejo.
Producción
Algunas proyecciones de producción apuntan a que la campaña sojera podría alcanzar un buen rendimiento, cercano a los 11,5 millones de toneladas, inferior a los 12 millones de toneladas de la zafra 2025/26.
Adicionalmente, se debe recordar que entre los meses de noviembre y diciembre se espera que el fenómeno El Niño impacte con mayor fuerza en el territorio nacional, elevando los niveles de precipitaciones y temperaturas.
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Créditos a la producción: la agricultura redujo cartera y la ganadería elevó levemente su deuda
La información contenida en el Boletín de Bancos del Banco Central del Paraguay (BCP) da cuenta del nivel de deuda que maneja el sector productivo del país, puntualmente en la ganadería y en la agricultura; en este segundo caso, incluso con una marcada reducción.
La agricultura es la que tiene una cartera mayor, duplicando al sector ganadero, sumando G. 27,751 billones, lo que representa USD 4.771 millones al cambio actual. Esta cifra significa una reducción de 7 %, considerando que, al mes de agosto del año pasado, el total comprometido en la actividad era de G. 29,851 billones.
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Sobre el dato, se puede mencionar que la disminución se debe en gran parte a lo observado en el ámbito sojero, el cual viene reportando una retracción en sus números, de manera interanual, hace varios meses. El cultivo de la oleaginosa comprende una obligación de G. 7,737 billones, unos USD 1.293 millones, frente a los G. 9,206 billones de agosto del ejercicio anterior. Las cifras contrastadas arrojan una reducción de 15,9 % para el presente ejercicio.
Ganadería
En el caso de la ganadería, se puede apreciar un incremento que puede catalogarse como mínimo, del 1,7 %, considerando que al mes de agosto fue reportado un compromiso de G. 13,901 billones, unos USD 2.260 millones al cambio actual, frente a los G. 13,662 billones del mismo mes de 2025.
Como se sabe, en el caso de la soja puntualmente, vivió una gran cosecha en la campaña 2025/2026, por lo que evidentemente rindió importantes beneficios para los productores y exportadores. Por su parte, la carne, en términos de envíos al exterior, no está pasando por su mejor momento, considerando que hasta ahora se registró una reducción en comparación con el movimiento reportado en 2025.