Gremios de la producción celebran retraso de la aplicación del Reglamento 1115
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Melissa Palacios
melissa.palacios@nacionmedia.com
La Comisión Europea reconoció la complejidad en el cumplimiento de las exigencias del Reglamento 1115 y propuso retrasar su aplicación por un año, hasta diciembre de 2025. Desde la Unión de Gremios de la Producción (UGP) celebraron la decisión, pero apuntaron a seguir ampliando la mirada hacia otros mercados con mayor previsibilidad y reglas claras, que se ajusten a la realidad del comercio global.
“Al final se impuso la racionalidad o el sentido común, ya que este reglamento se hizo de manera unilateral y buscaba imponer leyes europeas en otros países que atropellan la soberanía de los países que comercian en Europa”, sostuvo Cristaldo para La Nación/Nación Media, agregando que también colisionaba con un convenio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los acuerdos sobre cambio climático.
Afirmó que la forma como está planteada la reglamentación podría constituir un freno para el desarrollo de países como Paraguay, ya que ven amenazados sus procesos con las exigencias que generarían exclusión a los pequeños productores que con mucho esfuerzo se incorporan al mercado del viejo continente.
“El desafío que tenemos como país es no quedarnos enfocados en mercados europeos que directamente no es muy importante, sino indirectamente. Empezar a mirar otros horizontes porque nuestros productos son de alta calidad y muy demandados al ser alimentos”, puntualizó a LN/NM. El Medio Oriente o diversificar el continente americano son unas variables, ante la alta dependencia del 75 % de la producción al mercado argentino.
Paraguay fue uno de los primeros países en cuestionar los plazos y exigencias que no se ajustaban a las distintas realidades productivas de la región y del país. También fue pionero en dar a entender que los sistemas productivos paraguayos cumplen con criterios de sostenibilidad, resguardados por leyes forestales (Ley 422/73) y de Impacto Ambiental (Ley 294/93), demostrando que el sector agropecuario está alineado a la necesidad de utilizar de manera racional y sostenible los recursos naturales.
El presidente de la UGP aseguró que hoy comerciar con Europa es de alto riesgo, puesto que estarán al arbitrio de los comerciantes que decidirán según sus reglas aceptar o no nuestros productos. Es decir, no se puede depender de los vaivenes de dicho mercado, sino buscar mayor previsibilidad y reglas claras que se ajusten a las normativas de la OMC así como el libre comercio.
Los principales requerimientos que la UGP había expuesto son: no se reconocerán como válidas las documentaciones oficiales de cada país. La trazabilidad, donde se deberá demostrar en cada etapa la cadena de producción y comercialización. El producto no deberá provenir de una parcela con deforestación o degradación comercial y cumplir con las exigencias adicionales.
Datos clave
Hasta diciembre de 2025 se pospuso la aplicación del Reglamento 1115 de la UE.
El desafío que tenemos como país es no quedarnos enfocados en mercados europeos, según la UGP.
Actualmente comerciar con Europa es de alto riesgo, indicaron.
Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya, según Santiago Bertoni, actual asesor de la UGP. Foto: Ilustrativa
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
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Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Foto: Pixabay/Ilustrativa
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
Paraguay cuenta con ventajas competitivas importantes para el desarrollo forestal gracias a sus condiciones naturales y a las inversiones realizadas durante años en investigación y desarrollo, recuerda la UGP. Foto: Ilustrativa
Industrializar la madera: desafío que podría multiplicar la economía del sector forestal
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El sector forestal paraguayo enfrenta una nueva etapa de desarrollo. Si bien, el país logró consolidarse como un productor competitivo de materia prima, el próximo desafío pasa por avanzar en la industrialización de la madera para generar mayor valor agregado, atraer inversiones y ampliar la generación de empleo.
En su informe semanal, la Unión de Gremios de la Producción (UGP), menciona que Ramón González, gerente general de SilviPar, durante el foro “Acuerdos Mercosur–Unión Europea: Impactos y oportunidades para Paraguay”, donde destacó que el potencial económico de la actividad no radica únicamente en aumentar la producción forestal, sino en transformar localmente esa materia prima en productos industriales.
Según explicó, Paraguay cuenta con ventajas competitivas importantes para el desarrollo forestal gracias a sus condiciones naturales y a las inversiones realizadas durante años en investigación y desarrollo. Esto permite obtener madera a costos significativamente inferiores a los de otros países productores.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, la materia prima representa entre el 40 % y el 50 % del costo total de la industria forestal. En ese contexto, producir madera con costos hasta un 30 % menores que otros competidores se traduce en una ventaja que puede extenderse a toda la cadena de valor.
Aunque reconoció que la condición mediterránea de Paraguay implica desafíos logísticos, sostuvo que la eficiencia alcanzada en la producción forestal compensa en gran medida esa desventaja y posiciona al país como un destino atractivo para nuevas inversiones industriales.
La propuesta planteada apunta al desarrollo de dos grandes clústeres forestales, cada uno impulsado por una empresa ancla capaz de atraer industrias complementarias dedicadas a la elaboración de productos derivados de la madera.
El primer polo industrial se proyecta para el sur del país. La iniciativa contempla una planta de celulosa acompañada por industrias asociadas, con un impacto económico estimado en alrededor de USD 3.000 millones anuales.
A este proyecto se sumaría un segundo clúster en el departamento de Concepción, cuyo desarrollo registra un mayor grado de avance. Según las proyecciones presentadas, este complejo podría alcanzar un impacto cercano a USD 7.000 millones por año.
Las bajas temperaturas registradas entre el jueves y la madrugada de este viernes provocaron daños en cultivos de sorgo, maíz, pasturas, chía, mandioca y frutihortícolas en distintas zonas productivas. Foto: Archivo
Heladas afectan cultivos en el sur y sureste del país y generan preocupación, según productores
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Las heladas registradas entre este jueves y la madrugada de este viernes afectaron a varios cultivos de la zona sur y sureste del país, según reportes de referentes de la Coordinadora Agrícola Paraguaya (CAP) y productores de la zona, compartidas por la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Las bajas temperaturas afectaron a los cultivos de sorgo, maíz y pasturas, según informaciones recibidas del productor Marcio de Souza, referente de la CAP. Señaló que esta situación genera preocupación entre los productores, por las posibles pérdidas y el impacto sobre la alimentación animal en las próximas semanas.
Destacan que productores hortícolas de Itapúa lograron proteger gran parte de sus cultivos gracias al uso de tecnología de invernaderos. Foto: Gentileza
Asimismo, desde el departamento de Alto Paraná, el presidente de la CAP Regional Alto Paraná, Rubén Sanabria, señaló que las heladas afectaron principalmente a los cultivos frutihortícolas y a la chía, cuyos lotes quedaron comprometidos debido a la intensidad del frío. Por otro lado, desde Caaguazú reportaron daños en cultivos de chía, maíz y mandioca, específicamente en parcelas que se hallaban en etapas más sensibles de desarrollo.
Destacan el uso de invernaderos
De acuerdo con la UGP, algunos productores hortícolas lograron proteger sus cultivos gracias al uso de tecnología de invernaderos, a pesar de las condiciones climáticas adversas. En esa línea, rescataron la importancia de adoptar estas tecnologías para conseguir una producción más resiliente en este tipo de escenarios. Finalmente, mencionaron que los productores continúan evaluando el alcance de los daños para determinar el impacto de las heladas sobre la producción agrícola de esta campaña.
UIP presenta en Europa resultados de programa que alcanzó a 150 empresas paraguayas
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP) presentó en Bruselas los resultados alcanzados a través del proyecto “Transición de empresas paraguayas hacia una producción sostenible y baja en carbono”, una iniciativa que permitió impulsar herramientas de gestión ambiental, medición de huella de carbono y planes de mitigación en el sector productivo nacional.
Los avances fueron expuestos durante el encuentro internacional de partenariados del programa AL-INVEST Verde, que reunió a representantes de 66 proyectos implementados en distintas regiones del mundo para intercambiar experiencias sobre sostenibilidad y competitividad empresarial.
Entre los principales resultados alcanzados en Paraguay se destaca la medición de la huella de carbono en 150 organizaciones, la implementación de 75 planes de mitigación ambiental y la formación de 127 gestores ambientales especializados.
Además, unas 150 empresas recibieron el Sello Verde Paraguay por incorporar prácticas responsables en su gestión productiva.
La iniciativa fue desarrollada por la UIP junto con la Cámara de Comercio de Valencia, con el objetivo de acompañar a las empresas paraguayas en la transición hacia modelos de producción más sostenibles y alineados con las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Otro de los logros destacados fue la sensibilización de más de 850 empresas sobre la importancia de la sostenibilidad y la creación de la Unidad de Gestión Ambiental de la UIP, una estructura que continuará brindando asistencia y herramientas a las compañías interesadas en mejorar su desempeño ambiental.
“La sostenibilidad se ha convertido en un factor cada vez más relevante para la competitividad empresarial, especialmente en mercados como la Unión Europea, donde las exigencias vinculadas a trazabilidad, emisiones y gestión ambiental adquieren mayor peso en las decisiones comerciales y de inversión”, dice la UIP.
Durante la misión en Bélgica, representantes de la UIP y del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) compartieron la experiencia paraguaya con organizaciones empresariales y organismos de cooperación de diferentes continentes, además de explorar oportunidades para futuras alianzas e intercambios de conocimiento.