Prospección de litio, yeso y más: el Chaco atrae inversiones por potencial minero
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Zonas del Chaco son analizadas para la explotación minera no solo de litio, que ya atrajo una inyección de USD 30 millones en la etapa de prospección, sino también de yeso, uranio, cobre y otros elementos, según adelantó el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano. “Es significativamente importante que donde no hubo minería ahora se haga”, explicó.
En conversación con La Nación/Nación Media, el viceministro aseguró que ya está en marcha la prospección de litio en el Chaco, que aspira a industrializar el elemento conocido actualmente como “oro blanco” y tener rentabilidad económica. Este proyecto tiene además como objetivo demostrar que existen reservas del metal en suelo paraguayo para la explotación y posicionamiento local en el “Triángulo del Litio”, junto con países como Argentina y Chile.
“Un holding de empresas paraguayo canadiense (Chaco Minerals) ya inyectó USD 30 millones en esta primera etapa. Son 18 bloques los que pidió esta empresa. Los indicios que se tienen inicialmente con esta prospección son excelentes. Para el país, es significativamente importante que donde no hubo minería hoy se haga. Nos abriría una nueva brecha a la economía”, expresó a LN/NM.
Además del litio, también se prospecta la explotación de yeso (material de construcción) en la zona céntrica del Chaco, que hoy es posible gracias a la llegada de cementeras en la zona. “Esta iniciativa va a empezar sus actividades en un muy breve tiempo. Ante la falta de infraestructura, nunca se movilizó y hoy con la ruta Bioceánica se está movilizando muy aceleradamente. También se abrieron otros mercados como la cementera”, detalló.
Según Bejarano, otros minerales también están siendo prospectados en el Chaco: desde el cobre hasta uranio, cuyas reservas están confirmadas. “La realidad es que quien hoy está explorando en el Chaco tiene una oportunidad y un incentivo”, indicó.
Bejarano explicó a La Nación que anteriormente lo único “económicamente rentable” era la búsqueda de pozos petroleros, aunque hoy existen otras prospecciones, principalmente de gas natural, a partir del impulso a la construcción del gasoducto.
“No quiere decir que se descarte el petróleo, pero donde mayor potencial y posibilidades vemos es al gas natural y, sobre todo, en las cuencas de Curupaity y Carandaitý. Una campaña petrolera cuesta aproximadamente 200 millones de dólares y necesitamos que países o empresas vengan apoyar esta campaña hidrocarburífera y podames obtener rédito en el menor tiempo posible”, explicó.
Las claves
-Ya está en marcha la prospección de litio en el Chaco, que atrajo una inyección de USD 30 millones.
-La prospección de yeso en el Chaco se pondrá en marcha próximamente.
-Una campaña petrolera cuesta aproximadamente 200 millones de dólares y Paraguay busca inversores.
La historia de la comunidad menonita en el Chaco está marcada por el trabajo silencioso, la organización cooperativa y una visión de desarrollo a largo plazo. Este año, Nación Media le otorgó el Premio Héroe de la Amistad por el valor del vínculo construido en casi un siglo de presencia en el país.
“Fue una sorpresa grata. Pero también una responsabilidad alta”, revela Ronald Reimer al recibir el galardón Héroe de la Amistad Nación Media en representación de la comunidad menonita. Su tono es pausado, medido, casi introspectivo. Él habla no solo como miembro de la colonia más antigua del Chaco, sino también como presidente de la Cooperativa Chortitzer y de la Asociación de Colonias Menonitas del Paraguay (ACOMEPA), que nuclea a Fernheim, Neuland y Menno en la región Occidental y a Colonia Volendam y Friesland en la región Oriental.
Desde que la comunidad se asentó en el Chaco, buscó aportar al país que los recibió, sin dejar de lado su fe, sus tradiciones y su modelo de trabajo, el cooperativismo. Con el tiempo, apostaron a una apertura gradual hacia la sociedad paraguaya.
“Somos un grupo más bien callado”, admite Reimer y añade que durante décadas la comunidad se percibió a sí misma como reservada, pero aclara que actualmente está integrando a distintos actores del territorio chaqueño en un proceso compartido de desarrollo.
“El Gobierno paraguayo nos dio la posibilidad de establecernos y desarrollar la región. Esa confianza no queríamos fallarla”, insiste Reimer y recuerda que la comunidad, conformada por familias descendientes de canadienses, llegaron al Chaco buscando paz, estabilidad y un lugar donde vivir sin conflictos.
“Con este galardón expresamos humildemente nuestro agradecimiento a Dios y la patria, por los casi 100 años de residencia y desarrollo mutuo en nuestro querido Paraguay”. Foto: Matías Amarilla
Compromiso con el país
El compromiso asumido con el país se tradujo en escuelas, hospitales, caminos, sistemas productivos y cooperativas que con el tiempo trascendieron el ámbito comunitario. Hoy, parte de los trabajadores vinculados a estas estructuras no pertenecen a familias menonitas, sino a pobladores de la región. Asimismo, el impacto económico se proyecta hacia la región Oriental y el Área Metropolitana.
Pero, más allá de los números, Reimer subraya un principio que considera irrenunciable: la sostenibilidad. “Queremos que el suelo, el agua, el aire y la biodiversidad se cuiden. No queremos vivir hoy comprometiendo el mañana”, insiste.
La trayectoria de Reimer ayuda a entender su visión. Es economista por la Universidad Nacional de Asunción, realizó una pasantía en el Banco Central del Paraguay y volvió al Chaco para construir su carrera desde abajo hasta asumir la presidencia de la Cooperativa Chortitzer, una de las estructuras productivas más importantes de la región.
Esto se debe a que la comunidad menonita entiende el liderazgo como una tarea colectiva, concepto compartido por Reimer, quien sostiene categórico que “para que exista amistad se necesitan dos partes. Uno solo no puede formar amistad. Ocurre lo mismo con un héroe. Un héroe tiene un equipo, un grupo que trabajó, que se esforzó, que luchó”.
Para él, este vínculo implica reciprocidad, confianza y visión compartida, y explica el porqué de este reconocimiento a la comunidad que convirtió los desafíos que impone la región Occidental, el “desierto” paraguayo, en una apuesta por el desarrollo y que entiende la amistad como una construcción sostenida en el tiempo.
“Con este galardón expresamos humildemente nuestro agradecimiento a Dios y la patria, por los casi 100 años de residencia y desarrollo mutuo en nuestro querido Paraguay”, concluye.
Política de reforma agraria: inician histórica entrega de títulos en Nueva Mestre
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El Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) inició este sábado la titulación de tierras de la Colonia Nueva Mestre, con más de 30 años de conformación, ubicada en el distrito de Villa Hayes, Chaco paraguayo. El presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz encabezó el acto del inicio de entrega de títulos de propiedad a los pobladores de la colonia, destacando como un hecho histórico en el marco de la política del Gobierno con la reforma agraria.
“En los 122 años de reforma agraria nunca antes se llegó a titular una colonia completa en el Chaco. Hoy comenzamos la entrega de títulos de propiedad a los 1.400 campesinos de Nueva Mestre”, destacó Ruiz Díaz.
El titular del Indert destacó que la titulación de tierras no es solo un mero trámite para el campesino, sino una dignificación para su trabajo y sobre todo el acceso al mercado financiero.
“Hace más de 30 años están escuchando más de lo mismo y esta es una señal, hoy inicia oficialmente el proceso de entrega del título de propiedad, que no es cualquier cosa, es dignidad, libertad, integración al sistema de económico productivo, generación de riquezas y bienestar para las familias, eso significa ese pedazo de papel”, apuntó.
También resaltó que “esta es la primera vez que se le va entregar título de propiedad a pequeño productor del Chaco paraguayo, pero no es solamente eso, sino además a toda la colonia, 1.400 títulos de propiedad, sin ningún costo para los pobladores, esto es gratis, lo único que pagan los campesinos del Chaco paraguayo es por el valor de su tierra y ese precio ya está fijado”.
Por otra parte, recordó que históricamente los pequeños productores no fueron tenidos en consideración, principalmente del Chaco paraguayo, por gestiones anteriores, y que con esto se inicia una nueva etapa para el pequeño campesino chaqueño.
“Tenemos 56 colonias en todo el Chaco, pero nunca se le hizo caso a las colonias. Siempre se entregaron títulos individuales, pero a las grandes extensiones de tierra, no hay títulos a las pequeñas extensiones de tierra. Se titulan 1.000 hectáreas, hasta 4.000 hectáreas, y eso es lo que se hizo, pero no se le hacía caso al pequeño productor, no hay título de propiedad al pequeño productor en todo el Chaco paraguayo”, sentenció.
Se precisa de un ente regulador que pueda dirimir los conflictos que puedan existir entre quienes instalan ese gasoducto, explicó Bejarano. Foto: Archivo
Buscan crear un ente regulador del sector energético
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El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, impulsa un proyecto de ley que busca crear un ente regulador del sector energético.
Explicó que el alcance de la iniciativa y dijo que la necesidad es imperiosa por varios motivos.
“Lo principal que nos impulsa para llevar esto es generar a partir del gasoducto bioceánico, querequiere de la implantación de estos ductos que requieren de nuevas leyes”, señaló al canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Se precisa de un ente regulador que pueda dirimir los conflictos que puedan existir entre quienes instalan ese gasoducto y las condiciones técnicas dentro de las cuales se deben instalar.
“Entonces, esto nos llevó a que nosotros estemos en un proceso de reconversión de toda la ley de hidrocarburos. Eso lo venimos trabajando desde hace un buen tiempo y está financiado con la CAF como para poder generar una nueva ley de hidrocarburos y con su respectiva creación de ente regulatorio”, subrayó.
Dijo que se quiere dar tranquilidad a quienes inviertan en ese ducto.
“Y por otro lado, está el sector eléctrico, que genera una última ley que todos conocemos que se llama fomento de energías renovables en donde un espectro diferente y nuevo a lo que nosotros estamos acostumbrados. A partir de esta ley se abre la posibilidad de una compra de energía por parte de la Ande”, puntualizó.
A través del Plan Maestro de Obras se han trazado horizontes hacia el 2033 con la transmisión y distribución de energía y al 2043 con la generación de la misma. Foto: Archivo
Paraguay acelera el rediseño de su matriz energética con la mirada puesta en 2030
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Por: Sofía Céspedes
En 2025 el sector privado junto al público, celebró el primer Foro Energético Nacional, donde se expuso la realidad energética paraguaya y sobre todo, qué pasará en un futuro si no se toman medidas ni acciones claras ante la demanda de energía que crece año tras año.
En conversación con La Nación/Nación Media, el presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Félix Sosa, precisó que a través del Plan Maestro de Obras se han trazado horizontes hacia el 2033 con la transmisión y distribución de energía y al 2043 con la generación de la misma.
Explicó que todo esto se centra en tres pilares estratégicos. Primero, la soberanía energética, para garantizar la capacidad técnica para retirar y distribuir el 100 % de la energía que corresponde al país en las binacionales Itaipú y Yacyretá.
Félix Sosa, presidente de la Ande. Foto: Pánfilo Leguizamón
En segundo lugar, para diversificar y acompañar el crecimiento del consumo, integrando fuentes renovables no convencionales, con énfasis en energía solar, para reducir la vulnerabilidad ante la variabilidad del régimen hidrológico.
La seguridad y robustez es el tercer punto, porque busca fortalecer el sistema interconectado nacional mediante la expansión de la red de 500 y 220 KV.
Marco normativo
Sosa abordó un tema crucial para que el plan maestro pueda llevarse a cabo: nuevas leyes. Mencionó que hoy Paraguay está comenzado su transición hacia una matriz mixta.
La ley 7452, que moderniza el régimen de Alianza Público-Privada (APP) y la recientemente promulgada ley 7599/25, de Modernización del Régimen de Generación de Energía Eléctrica a partir de Fuentes Renovables No Convencionales, buscan dinamizar la inversión en infraestructura, siendo probablemente esta última, el marco legal más transformador para el sector energético paraguayo en las últimas décadas.
“Acompañar el rápido crecimiento de la demanda eléctrica mediante un sistema modernizado y diversificado, garantizando la confiabilidad del suministro y tarifas competitivas, sin comprometer la sostenibilidad financiera del sector”, manifestó el titular de la Ande.
Dijo que para ello es fundamental continuar invirtiendo de manera sostenida en los sistemas de transmisión y distribución, con el objetivo de fortalecer la infraestructura, mejorar la calidad del servicio y reducir las pérdidas eléctricas.
“Resulta prioritario diversificar la matriz de generación de energía eléctrica para disminuir la exposición a riesgos climáticos y aumentar la resiliencia del sistema. Es necesario incrementar la capacidad de generación, para acompañar el crecimiento sostenido del consumo de energía eléctrica en Paraguay y asegurar el abastecimiento futuro”, finalizó.
Alternativas
Por su parte, el viceministerio de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, sostuvo en contacto con La Nación que este 2026 será un año clave desde el punto de vista regulatorio. El eje central estará puesto en ajustar y completar las normativas necesarias para acelerar la incorporación de nueva generación eléctrica, especialmente a partir de fuentes renovables no hídricas.
Entre ellas, se encuentra en etapa final la reglamentación de la ley de Fomento a las Energías Renovables no Hídricas, que permitiría dinamizar inversiones en solar fotovoltaica, así como la reglamentación de las pequeñas centrales hidroeléctricas y los permisos para productores de autoconsumo y cogeneración.
Mauricio Bejarano, viceministro de Minas y Energía. Foto: Mariana Díaz
Explicó que el objetivo es claro, facilitar la rápida instalación de nuevos megavatios, tanto para autoconsumo como para inyección de excedentes a la red, y acompañar los procesos licitatorios que llevará adelante la Ande. “Esto responde a una realidad concreta, la demanda eléctrica continúa batiendo récords y obliga a trabajar no solo sobre la oferta de energía, sino también sobre la gestión de la demanda”, expresó.
En ese contexto, Bejarano identificó a la energía solar fotovoltaica como la tecnología con mayor potencial de crecimiento en el corto plazo, por las condiciones climáticas del país, la facilidad de instalación y el costo relativo de la tierra.
Dijo que la experiencia ya se extiende incluso a proyectos sobre embalses, como en Itaipú. No obstante, remarcó que todas las fuentes de generación serán necesarias para responder a una demanda que seguirá creciendo de manera sostenida.
Autoconsumo
Otro eje central que mencionó es el autoconsumo y la generación distribuida, que muestra un fuerte impulso, especialmente en el Chaco. Industrias y comunidades ya instalan capacidad propia, utilizan residuos para cogeneración y venden excedentes a la red.
A esto se suma el potencial de los techos solares en hogares, comercios e industrias. Para acelerar este proceso, el viceministerio trabaja en créditos blandos, ajustes tarifarios y mecanismos que permitan repagos en plazos de seis a siete años, haciendo del autoconsumo una inversión atractiva y, al mismo tiempo, un alivio para el sistema interconectado nacional.
Bioenergía
En materia de biomasa y bioenergías, el foco está en la implementación plena de la certificación de biomasa, obligatoria desde este año. El objetivo es garantizar trazabilidad, uso de biomasa reforestada y protección de los bosques nativos.
La exigencia comenzará con un 30 % de uso de biomasa certificada y avanzará gradualmente hasta el 100 %. En paralelo, se impulsa el uso de biocombustibles, aumentando las mezclas y fortaleciendo la seguridad energética, al tiempo que se promueve la expansión de la masa forestal como nuevo motor económico.
Finalmente, el gas natural aparece como pieza estratégica de mediano plazo. Bejarano recordó que hoy se prioriza el impulso a los proyectos de gasoductos, oceánico y sur, como incentivo a la exploración local y como fuente energética para la industria y eventualmente para la generación eléctrica.
“Esto se complementa con el trabajo en la integración gasífera regional con el Mercosur y Chile y con la preparación de un marco normativo específico”, expuso.
Igualmente, hizo énfasis en que este entramado regulatorio apunta a un objetivo transversal: brindar estabilidad, previsibilidad y reglas claras para atraer capital privado. La actualización constante de leyes, decretos y reglamentaciones, sumada a las licitaciones de la Ande como comprador garantizado de energía, busca posicionar a Paraguay como un destino competitivo para la inversión energética de cara al 2030.
Momento decisivo
Desde el sector privado advierten que Paraguay atraviesa una ventana decisiva para sostener su crecimiento económico más allá del 2030. Así lo planteó el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, a La Nación. Enfatizó que las proyecciones coinciden en un punto crítico, si no se toman decisiones en el corto plazo, el excedente eléctrico podría agotarse entre 2030 y 2032.
Desde la óptica industrial el desafío ya no pasa solo por la disponibilidad de energía limpia, sino por asegurar nuevas fuentes de generación, transmisión y distribución que acompañen la transformación de la demanda.
“Paraguay está viviendo un cambio estructural, con menor peso relativo de la criptomineríay mayor protagonismo de la industria, los centros de datos, la inteligencia artificial y la economía digital, sectores altamente intensivos en energía”, dijo Duarte.
Entre los principales cuellos de botella, el titular de la UIP identificó la falta de certezas sobre la futura generación, la necesidad de seguir invirtiendo en redes eléctricas y la urgencia de diversificar la matriz, hoy fuertemente dependiente de la hidroelectricidad y expuesta a riesgos climáticos y altos costos de implementación.
A esto se suma la necesidad de un marco regulatorio moderno, con un organismo regulador y un operador del sistema que generen transparencia y atraigan capital privado.
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP). Foto: Pánfilo Leguizamón
Inversiones privadas
En cuanto a los proyectos a acelerar, el sector privado apuesta por energía solar a gran escala, por su rápida implementación y complementariedad con las hidroeléctricas, además de avanzar en acuerdos para el acceso al gas natural, reactivar pequeñas centrales hidroeléctricas, evaluar sistemas de bombeo e, incluso, analizar opciones de reactores nucleares modulares.
Duarte advirtió que la demora en las decisiones es costosa: algunos equipos para centrales a gas hoy tienen plazos de entrega globales de hasta siete años.
De cara a 2026, la UIP espera que el Estado consolide este impulso con políticas de largo plazo, cumplimiento del plan maestro de la Ande, tarifas que hagan viables las inversiones, esquemas de financiamiento y una definición clara sobre el uso del excedente eléctrico, priorizando industrias que generen empleo, tecnología y valor agregado.
Para el sector privado, la energía puede convertirse en la principal plataforma de desarrollo industrial del Paraguay, siempre que las decisiones lleguen a tiempo.