El presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), Randy Ross, habló acerca del interés que genera la proteína roja local a Japón, conforme lo manifestó la portavoz de Asuntos Exteriores de Japón, Maki Kobayashi, durante la reciente visita oficial del primer ministro de ese país, Fumio Kishida.
Ross mencionó que si bien el mercado japonés es bastante complicado para ingresar, tanto el sector privado como público vienen trabajando en el proceso, y teniendo en cuenta que los nipones importan mucha menudencia, bien se puede satisfacer esa demanda.
“Lo que se busca es el mejor mercado para cada corte, sabemos que el mercado japonés es muy difícil de habilitar. Pero lo que más importan ellos y a muy buen precio, que es lo que nos conviene, son menudencias, entre ellas, la lengua”, expresó a la 650 AM.
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Seguirá negociaciones
El titular de la cámara señaló que efectivamente la búsqueda de este mercado data ya de algún tiempo, al igual que otros destinos como Corea, México así como lo fue con Canadá o Estados Unidos, no solo el japonés, dijo, con miras a negociar los procesos de auditorías y posterior habilitación de la carne vacuna paraguaya.
Con relación al tipo de corte de menudencia citado, en este caso la lengua que es uno de los que más se vende a Japón, el referente indicó que existen algunos establecimientos que lo producen a nivel local. Aunque lo hacen de manera muy limitada, especialmente con el ganado wagyu, raza originaria de este mercado nipón justamente.
Por su parte, la vocera de Asuntos Exteriores de Japón había adelanto que están trabajando en la apertura, al tiempo de adelantar que es un proceso que puede llevar su tiempo, pero ya se encuentra en la hoja de ruta, apaciguó.
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Soja paraguaya: un nuevo balance medirá producción, consumo, stocks y exportaciones
Paraguay comenzará a incorporar desde agosto un balance interno de soja, una herramienta que permitirá medir no solo el volumen producido y exportado, sino también la disponibilidad del grano dentro del mercado nacional y el avance de su procesamiento industrial.
Larissa Barboza, analista de Mercado de StoneX, explicó a la 1000 AM que el análisis deberá contemplar el stock inicial, la producción esperada, la demanda doméstica y el volumen destinado a la exportación. La combinación de estos factores permitirá determinar qué tan ajustado queda el mercado interno.
Uno de los principales indicadores será el ratio stock/uso, que muestra la relación entre las existencias disponibles al final del período y el consumo. Este dato permitirá conocer con mayor precisión el nivel de disponibilidad de soja dentro del país y anticipar posibles escenarios para el mercado.
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Barboza señaló que este tipo de seguimiento es habitual en mercados como Estados Unidos y Brasil, donde la soja tiene un fuerte peso en la industria de procesamiento, particularmente para la producción de biocombustibles y alimentos para animales.
La especialista considera que Paraguay necesita avanzar en esta misma dirección debido al crecimiento de su industria de proteínas y procesamiento agroindustrial. El país no solo mantiene su fortaleza histórica en carne bovina, sino que también amplía sus mercados para carne de cerdo y pollo.
“Queremos cada vez más ir siguiendo de manera interna cómo la industria dentro de Paraguay va avanzando en su procesamiento”, explicó.
El nuevo balance permitirá, por tanto, tener una lectura más completa del mercado de soja paraguayo; cuánto se produce, cuánto queda disponible, cuánto consume la industria local y cuánto puede destinarse a la exportación.
La analista aseguroó que contar con esta información será cada vez más relevante a medida que Paraguay avance en la industrialización de sus materias primas y diversifique su producción de proteínas.
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Paraguay puede fortalecer su competitividad aumentando la producción de carne por animal
Paraguay produce hasta 30 % menos carne por animal que otros países de la región; por ello, aumentar la producción de la proteína por animal se convierte en uno de los principales desafíos para fortalecer la competitividad de la ganadería paraguaya, según detalló la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC).
En un informe emitido por el gremio, se detalló que mientras Uruguay supera los 60 kilogramos de carne por animal, y Brasil y Argentina rondan los 50 kilogramos, nuestro país registra alrededor de 42 kilogramos, lo que evidencia el potencial de crecimiento del sistema ganadero mediante mejoras en productividad.
“Uno de los principales desafíos de la ganadería paraguaya no pasa por aumentar el tamaño del rodeo bovino, sino por incrementar la cantidad de carne que el sistema es capaz de producir con los animales que ya forman parte del hato nacional”, explicaron.
En ese sentido, recordaron que Paraguay cuenta con un hato bovino cercano a 13,5 millones de cabezas, una faena anual aproximada de 2,2 millones de animales y una producción de alrededor de 546 millones de kilogramos de carne bovina, que en conjunto los datos reflejan una productividad cercana a 42 kilogramos de carcasa por cada animal que integra el rodeo nacional.
Las diferencias que hacen a todo ello responden principalmente al nivel de intensificación de los sistemas productivos. “En Paraguay continúa predominando un modelo basado en pasturas naturales o semi mejoradas, que ofrece ventajas competitivas en términos de costos de alimentación, pero que también implica ciclos productivos más largos y menores niveles de producción por animal en comparación con sistemas más intensivos”, mencionaron.
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Puntos a mejorar
A ello se suma una adopción todavía heterogénea de tecnologías productivas. “Mientras numerosos establecimientos incorporan genética mejorada, manejo reproductivo, suplementación estratégica y mejoras en la calidad de las pasturas, otros continúan operando bajo esquemas tradicionales que limitan el potencial productivo del rodeo”, mencionaron.
Esta brecha también representa una de las mayores oportunidades para la ganadería paraguaya, por lo que incrementar la eficiencia reproductiva, mejorar la calidad de las pasturas, ampliar el uso de suplementación estratégica e incorporar genética de alto desempeño permitiría aumentar significativamente la producción de carne sin necesidad de expandir el tamaño del hato ni incorporar nuevas superficies productivas.
“En un contexto en el que la disponibilidad de tierras es cada vez más limitada y los mercados internacionales demandan sistemas productivos más eficientes y sostenibles, aumentar la producción de carne por animal se convierte en uno de los principales desafíos para consolidar su posicionamiento como uno de los grandes exportadores de carne bovina de la región”, agregaron.
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Carne bovina: envíos superan los USD 1.124 millones pese a caída del 25 % en volumen embarcado
Las exportaciones de carne bovina alcanzaron 162.606 toneladas entre enero y julio de 2026, generando USD 1.124,4 millones en ingresos, de acuerdo con el informe del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Si bien el volumen embarcado disminuyó respecto al mismo periodo del año pasado, la mejora de los precios internacionales permitió que el sector mantenga un elevado aporte de divisas a la economía.
En comparación con enero-julio de 2025, cuando Paraguay exportó 215.749 toneladas por USD 1.235,8 millones, los envíos registraron una caída del 24,6 % en volumen, equivalente a unas 53.143 toneladas menos.
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Sin embargo, la reducción en los ingresos fue considerablemente menor, de apenas 9 %, lo que evidencia el efecto positivo de la valorización de la carne paraguaya en los mercados externos.
El principal factor detrás de este comportamiento fue el aumento del precio promedio de exportación, que pasó de USD 5,73 por kilogramo en 2025 a USD 6,92 por kilogramo en 2026, el valor más alto de los últimos cinco años. Este incremento de más del 20 % permitió compensar gran parte de la menor oferta exportable.
La evolución de la serie confirma además una recuperación del negocio cárnico en términos de valor. En 2023, Paraguay exportó 182.221 toneladas por USD 880,9 millones, con un precio promedio de USD 4,83 por kilogramo.
En 2024, los embarques crecieron hasta 192.746 toneladas y los ingresos llegaron a USD 933,1 millones, mientras que el precio prácticamente se mantuvo en USD 4,84 por kilo.
El salto observado entre 2025 y 2026 refleja un cambio en la dinámica del mercado internacional. Aunque el país colocó menos carne en el exterior, el mayor valor pagado por cada tonelada permitió sostener la facturación por encima de los USD 1.100 millones, ubicando a 2026 como el segundo mejor resultado en ingresos para el periodo enero-julio desde 2022.
Con estos datos, se observa que la capacidad de acceder a mercados que pagan mejores precios y de posicionar la carne paraguaya como un producto de mayor valor agregado se consolida como un factor determinante para el ingreso de divisas del país.
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Crecimiento de la ganadería paraguaya dependerá de la productividad del sector, según la CPC
La ganadería paraguaya ingresa a una nueva etapa de desarrollo en la que la productividad se perfila como el principal factor para sostener el crecimiento y la competitividad del sector. Así lo señaló la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), al advertir que el modelo basado en la expansión del rodeo bovino y la incorporación de nuevas superficies productivas comienza a mostrar límites.
Durante las últimas décadas, Paraguay consolidó su posición entre los principales exportadores de carne bovina de la región gracias al crecimiento del hato ganadero y a la apertura de nuevos mercados internacionales. Sin embargo, ese escenario comenzó a modificarse. Según datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre 2020 y 2025 el stock bovino cayó cerca del 9 %, al pasar de 14.026.143 a 12.830.123 cabezas, mientras que la cantidad de productores ganaderos disminuyó alrededor del 16 %.
Desde la CPC indicaron que estos datos reflejan que el crecimiento futuro ya no podrá depender exclusivamente del aumento del número de animales, sino de la capacidad del sector para producir más carne utilizando de forma más eficiente los recursos disponibles.
La gremial explicó que el margen para seguir expandiendo la ganadería mediante la incorporación de nuevas áreas productivas se reduce debido a la mayor competencia por el uso del suelo, impulsada por actividades como la agricultura, la forestación y el cultivo de arroz.
Disminución del rodeo y principales factores
Asimismo, señalaron que la disminución del rodeo responde a diversos factores, entre ellos la reorganización de los sistemas productivos, la competencia por la tierra, las condiciones climáticas, la rentabilidad de la actividad y la incorporación de nuevas tecnologías.
La CPC afirmó que esta transición implica un cambio en la estrategia de desarrollo del sector. Mientras que durante décadas el objetivo fue aumentar el número de animales y expandir la frontera ganadera, actualmente el foco se orienta a elevar la producción por animal y por hectárea mediante la incorporación de innovación, tecnología y mejores prácticas de manejo.
Elementos que contribuirán a mejorar la productividad
Entre los principales factores que contribuirán a mejorar la productividad, el gremio mencionó el fortalecimiento de la eficiencia reproductiva, la mejora genética del rodeo, la adopción de sistemas modernos de gestión, la optimización del manejo de pasturas, el uso estratégico de suplementación y la combinación de sistemas pastoriles con esquemas intensivos de terminación cuando las condiciones lo permitan.
La cámara también destacó la importancia de avanzar en desafíos estructurales como el mejoramiento de la infraestructura vial, la disponibilidad de agua, especialmente en el Chaco, el acceso a información productiva confiable, la capacitación técnica y la adaptación a un contexto climático cada vez más variable, factores que consideran claves para mantener la competitividad del sector.
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