La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) compartió un reciente boletín que abarca el aprovechamiento industrial de la soja; es decir, el valor agregado que se obtiene, el cual alcanzó solo el 53 % de la capacidad.
Esto, conforme a lo correspondiente al primer bimestre de este 2024, cuando la industrialización llegó a 407.896 toneladas, lo cual representa a la vez una mejoría del 83 % en la comparación interanual, según los registros de la Cappro.
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Factores de crecimiento
No obstante, el gremio remarca que el incremento citado debe ser analizado, teniendo en cuenta que durante prácticamente todo el mes de enero del año anterior no se contó con la materia prima en las industrias, debido a la sequía y al retraso de la cosecha al inicio de 2023.
Asimismo, si se pone a consideración el crecimiento en términos absolutos a febrero, la utilización de la capacidad que implica este volumen de procesamiento equivale solamente al 53 % de la capacidad nominal, como ya se adelantó.
La cámara indica a la vez que este porcentaje mejora lo registrado entre enero y febrero de 2023, pero que se encuentra muy lejos a la vez de los mejores registros para este periodo. Pero como tampoco se dieron modificaciones en las condiciones de competitividad para la industria aceitera nacional, no se puede esperar grandes cambios en los niveles de utilización, acotaron.
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Paraguay posiciona su madera en el radar japonés
El interés se centra en exportación, valor agregado y cumplimiento de criterios de sostenibilidad para acceder a mercados más exigentes.
Inversionistas de Japón visitaron Paraguay y se reunieron con la Federación Paraguaya de Madereros (FEPAMA) para analizar oportunidades concretas en provisión de madera y desarrollo de productos con mayor valor agregado.
El interés no es menor, ya que apunta a la exportación de materia prima como a una eventual integración más profunda en la cadena forestal, con foco en industrialización y estándares que respondan a la demanda internacional. Sobre la mesa estuvieron temas como costos logísticos, tipo de cambio y, sobre todo, sostenibilidad, un requisito cada vez más determinante para acceder a mercados como el japonés.
Uno de los actores clave en la visita fue el grupo Emachu, con más de un siglo de experiencia en la industria maderera y de materiales de construcción. La compañía ya había trabajado con madera paraguaya hace unos 20 años, y ahora busca entender si el contexto actual permite reactivar ese canal.
“Creemos que existe la posibilidad de importar madera paraguaya, aunque hoy debemos considerar variables como la situación económica, el tipo de cambio y los costos logísticos. A largo plazo, entendemos que las condiciones pueden cambiar”, señaló Shigeru Nagane, ejecutivo del grupo.
Más allá del negocio inmediato, el interés japonés pasa por algo más estructural: verificar en terreno cómo se está produciendo la madera en Paraguay. “Nos interesa especialmente analizar el uso de madera proveniente de plantaciones sostenibles, y explorar su potencial como materia prima para procesos como el tratamiento térmico en Japón”, agregó.
La trazabilidad, la resistencia del material y el origen sostenible son factores clave para posicionarse en mercados exigentes, donde el valor no está solo en el volumen, sino en cómo se produce. Desde el lado local, la lectura es clara: este tipo de acercamientos puede ser una puerta para mover al sector hacia etapas de mayor valor. “Este tipo de encuentros contribuye a posicionar a Paraguay como un destino estratégico para inversiones forestales”, afirmó el presidente de FEPAMA, Diego Puente.
En un contexto en el que la industria forestal busca consolidarse más allá de la exportación primaria, el interés japonés aparece como una señal concreta: hay mercado, pero también exigencias. Y la oportunidad, más que vender madera, está en cómo Paraguay logra insertarse en esa demanda con mayor desarrollo industrial.
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La madera: ¿el próximo agronegocio del Paraguay?
La industria forestal busca dar el salto con más valor, exportaciones y negocios verdes, con la nueva conducción de la Federación Paraguaya de Madereros a cargo de Diego Puente, que apunta a transformar la madera en un eje económico.
El sector forestal paraguayo quiere dejar atrás su perfil primario y avanzar hacia una nueva etapa basada en la industrialización, exportación y negocios vinculados a la sostenibilidad. Ese es el eje al que apunta el nuevo liderazgo de Diego Puente, que asumió la presidencia de la Federación Paraguaya de Madereros (FEPAMA).
El nuevo foco, es posicionar a la madera como uno de los motores de la economía, junto al agro y la ganadería, para convertirla en el tercer pilar además de atraer inversiones y abrir nuevos negocios verdes.
En pocas palabras, industrializar la producción y generar mayor valor agregado, en lugar de seguir exportando materia prima. El desafío pasa por atraer inversiones en celulosa, madera procesada y desarrollo de cadena industrial, indicaron desde el gremio.
“Paraguay sabe plantar árboles; ahora el desafío es industrializar esa madera y generar valor, posicionando al sector como el tercer pilar económico del país, junto al agro y la ganadería, con una impronta moderna basada en industria, exportación y sostenibilidad”, expresó.
El potencial del sector no se limita a la producción forestal, pues la oportunidad está en escalar hacia una industria capaz de generar empleo, exportaciones y encadenamientos productivos.
Para eso, el gremio plantea dos condiciones clave: seguridad jurídica y financiamiento, especialmente en un rubro donde los ciclos de inversión son de largo plazo.
Uno de los cambios más relevantes es el enfoque sobre la sostenibilidad, ahora, el sector ya no mira solo la madera, sino también el valor económico de los servicios ambientales.
Los proyectos vinculados a créditos de carbono y certificación forestal aparecen como una nueva fuente de ingresos, además de una puerta de acceso a mercados más exigentes.
En ese sentido, el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea se presenta más como oportunidad que como barrera, sostienen, la clave estará en cumplir con estándares de trazabilidad y sostenibilidad, lo que podría posicionar a Paraguay como proveedor confiable en mercados internacionales.
La agenda del sector incluye además la promoción de inversiones y la visibilidad internacional, con eventos como la Expo Madera, pensados como plataforma de negocios.
Diego Manuel Puente Yugovich es un empresario con trayectoria en agronegocios, energía y finanzas, vinculado también a proyectos de carbono en el Chaco. Su perfil combina gestión corporativa y visión de negocios sostenibles, en línea con el giro que busca el sector.
La próxima semana está prevista su participación en el Paraguay Carbon Forum 2026, que se celebra el 25 y 26 de marzo en el Hotel Sheraton de Asunción.
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Complejo soja cierra el primer bimestre con ingresos por USD 784 millones
El complejo soja cerró el segundo mes del 2026 con envíos por valor de USD 784 millones. A febrero, Paraguay exportó de 1,7 millones de toneladas de la oleaginosa, cifra que representa 286.226 toneladas más que el mismo período del año pasado, cuando se embarcaron 1,4 millones de toneladas, según datos de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
En cuanto a ingresos, el informe indica que los envíos suman USD 668 millones, monto que representa USD 116 millones más que el primer bimestre del 2025, donde el valor fue de USD 551 millones.
El reporte de la Capeco destaca que el mayor volumen exportado se suma a la mejora de la cotización de la oleaginosa en el mercado internacional, lo que contribuyó a un aumento en los ingresos de divisas incluyendo aceite y pellets.
La asesora de comercio exterior del gremio, Sonia Tomassone, señaló que, en contrapartida, se observa una leve disminución de las exportaciones de derivados de la soja (aceites y pellets). En ese sentido, explicó que esto obedece a que es el período final de la cosecha de la zafra principal e inicio de la zafriña, lo que genera un menor volumen disponible de grano nuevo en las industrias locales.
En los dos primeros meses del año fueron comercializadas 61.136 toneladas de aceite de soja, en tanto que en el mismo período de 2025 se exportaron 72.381 toneladas. En cuanto a la harina de soja, se embarcaron 167.521 versus las 218.371 toneladas exportadas hasta el segundo mes del año pasado.
Mercados
Como principal mercado de la soja paraguaya se mantiene Argentina, con una participación del 77 %, seguido por Brasil, con un 8 % en el total enviado, mientras que Arabia Saudita, Uruguay y Chile completan el 15 % restante.
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Superzafra de soja se consolida pese a mermas en los rindes finales
A pesar de algunas mermas registradas en los rindes hacia el cierre de la cosecha, la denominada superzafra de soja se mantiene firme, con más del 90 % del área ya recolectada tanto en el norte como en el sur de la Región Oriental.
De acuerdo con un análisis de la consultora StoneX Paraguay, las últimas parcelas cosechadas enfrentaron altas temperaturas durante las semanas finales de febrero, lo que redujo el potencial productivo en algunos lotes.
En zonas como Santa Rita, por ejemplo, los rendimientos que venían alcanzando cerca de 5.000 kilos por hectárea se redujeron en los últimos lotes a alrededor de 4.500 kilos por hectárea. En Katueté también se observaron picos de 5.000 kilos en las mejores áreas, aunque el promedio general se ubicaría entre 4.000 y 4.500 kilos por hectárea.
Las parcelas cosechadas más tarde fueron las más afectadas por el calor, especialmente en zonas ubicadas desde Naranjal hacia el sur. Sin embargo, estas mermas puntuales no comprometen el resultado global de la campaña, ya que la mayor parte de la producción se levantó bajo condiciones climáticas más favorables.
En ese contexto, las estimaciones de producción incluso fueron ajustadas al alza en varios departamentos agrícolas, entre ellos Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Guairá, Caazapá, Canindeyú y San Pedro. La proyección para la zafra principal pasó de 10,14 millones a 10,41 millones de toneladas, mientras que, si la zafriña alcanza unas 1,39 millones de toneladas, el balance total del ciclo podría ubicarse en 11,80 millones de toneladas de soja.
El elevado volumen de producción, sumado al récord esperado en Brasil, ya comienza a generar presión en el mercado regional. El basis en Asunción pasó de USD -24 en diciembre de 2025 a USD -65 a inicios de marzo de 2026, reflejando el aumento de la oferta y un escenario comercial más competitivo.
En cuanto a la comercialización, el avance de ventas de la soja correspondiente a la campaña 2025/2026 se aproxima al 50 %, con un nivel específico de 48,2 %. Factores logísticos como la falta de espacio en silos y las largas filas en los puertos están acelerando el flujo de granos hacia los centros de acopio y exportación, en un contexto donde muchos productores también buscan cumplir compromisos financieros que vencen hacia el cierre del primer trimestre.
Zafriña y uso de la tierra
Factores climáticos y económicos influyen en las decisiones productivas. En el norte, la combinación de sequía y altas temperaturas reduce cada vez más la ventana ideal para implantar maíz, mientras que el costo de producción del cereal es superior al de la soja, lo que inclina la balanza hacia la oleaginosa en varias zonas productivas.
Actualmente, el maíz zafriña 2025 ya presenta un avance de comercialización de 95,4 % en el mercado spot, mientras que el maíz zafriña 2026 alcanza un 14,4 % de ventas anticipadas, en un contexto donde las próximas semanas de marzo serán claves para definir la distribución final de cultivos en el segundo ciclo agrícola.