El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) realizó una actualización del pronóstico de precipitación mensual para el campo e indicó que para este mes de abril se espera una distribución de lluvias en rangos normales a ligeramente superiores a los niveles habituales, lo cual será favorable para la recarga de humedad en los perfiles del suelo.
Mencionaron que este hecho será importante tras el prolongado período de déficit hídrico que se observó en varias parcelas, especialmente en el centro norte de la Región Oriental y es por ello que beneficiará los cultivos de zafriña, que en su mayoría se encuentran en la etapa final de su ciclo.
Según el análisis al 3 de abril, los suelos presentan estados deficitarios de humedad. “Muchos hasta críticos en relación con las necesidades hídricas del cultivo. Estas condiciones estarían asociadas al régimen pluviométrico, las características físicas de los suelos y la evapotranspiración”, señalaron. Los departamentos más comprometidos son Caaguazú, San Pedro, Concepción y Amambay.
Puede interesarle: Economía coordina acciones para fortalecer entidad que supervisa a cooperativas
El escenario indicado plantea niveles de riesgo importantes para los cultivos que se encuentran en etapa crítica, especialmente en las parcelas ubicadas en la Región Occidental. En tanto, estas condiciones climáticas desfavorables podrían afectar el desarrollo óptimo de los cultivos en estas áreas, añadieron.
Las condiciones de disponibilidad de agua en el suelo para los departamentos expuestos así como Paraguarí, Ñeembucú y Misiones presentaron estados que se ubicaron entre los parámetros de sequía que alcanzan hasta el 10 % de probabilidad y de reserva adecuada situado entre un 50 % y 70 %.
Lea más: BID Lab e iThink VC se unen para impulsar el emprendimiento tecnológico en América Latina
Dejanos tu comentario
Sector agropecuario fortalece medidas de prevención ante posibles efectos de El Niño
Con el objetivo de mitigar riesgos y proteger la producción local, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) encabezó una jornada técnica de capacitación y sensibilización enfocada en el fenómeno climático El Niño 2026–2027. En la reunión se socializaron medidas preventivas y acciones anticipatorias clave para proteger al sector agropecuario frente a los posibles impactos climáticos, según informó el MAG.
El encuentro fue desarrollado en la sede del Viceministerio de Ganadería bajo la convocatoria del Centro de Desarrollo Agropecuario (CDA) Central, reuniendo a productores, técnicos, funcionarios y representantes del sector privado.
“Con este tipo de iniciativas, la cartera agraria reafirma su compromiso con el desarrollo de estrategias de adaptación al cambio climático, impulsando herramientas que aseguren la resiliencia y sostenibilidad de la producción en el departamento Central”, indicaron.
Las disertaciones estuvieron a cargo de un equipo técnico especializado, liderado por Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos de MAG y conformado por técnicos de la DEAg, el respaldo servicios agropecuarios, entre otros.
Lea además: Ruta de Inmigrantes ya registra 68 % de construcción
De acuerdo con las proyecciones climáticas, el inicio del fenómeno El Niño estaba previsto entre junio y agosto de este año, con una duración estimada de entre 6 a 9 meses, extendiéndose hasta febrero o abril del 2027. En ese sentido, se informó una elevada probabilidad de que el evento alcance categorías de intensidad moderada a fuerte durante la primavera y el verano, periodos clave para el desarrollo de numerosos rubros productivos.
Entre los principales impactos esperados para Paraguay se encuentran lluvias por encima de los valores normales en gran parte del territorio nacional, aumento del riesgo de inundaciones, crecidas de ríos y desbordes, temperaturas superiores al promedio y una mayor frecuencia de tormentas severas y granizadas.
En el sector agrícola, el exceso de humedad podría afectar etapas críticas de los cultivos como la siembra, floración y maduración, provocando disminuciones en el rendimiento y la calidad de la producción, mientras que en ganadería, el fenómeno podría generar estrés térmico en los animales debido a las altas temperaturas y la humedad, entre otros.
Lea más: Nueva embajadora en EE. UU. prioriza la agenda cárnica con Senacsa
Dejanos tu comentario
Investigadores rescatan seis tipos nativos de maíz para su uso como cultivo de renta
Investigadores paraguayos del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) y del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit) trabajaron en rescatar seis tipos nativos de maíz, para su uso en cultivos de renta. Los resultados fueron presentados en el 35° Congreso de Nacional de Maíz y Sorgo de Brasil.
La labor realizada estuvo enfocada en mostrar el desempeño agronómico y productividad de accesiones de las variedades autóctonas de Paraguay, luego del proceso de recolección, caracterización y multiplicación de los mismos.
Leé más: Campaña de zafriña: maíz alcanza nivel histórico de superficie y soja presenta repunte
Para los investigadores, estos materiales nativos cumplen una función estratégica y apuntan al mantenimiento como identidad nacional, además de mejorarlos de modo a poder reintroducirlos como cultivos de renta y autoconsumo en la agricultura familiar, dando la posibilidad de extender su utilización y consumo. Los cereales fueron resultados de una recolección en zonas específicas del territorio nacional donde aún se mantenían como recurso histórico las semillas de este cultivo, tanto en asentamientos campesinos como indígenas, entre otros.
Cualidades
Para el trabajo desarrollado por Lourdes Cuba, del Inbio; Antonio Samudio, Grisel Peralta y Héctor Nakayama, de Cemit, se enfocaron en Avati Morotĩ “AM”, Avati Tĩ “AT”, Tupi Morotĩ–Locro “TM”, Pichinga ou Pipoca “PI”, Tupi Pytã “TP” e Avati Sape “SA”, de los cuales se evaluaron ciclo fenológico, altura de planta, aspecto de granos, rendimiento y caracteres asociados bajo un diseño de bloques completamente aleatorizados.
“Con respecto al aspecto del tipo de grano, todas las poblaciones exhibieron una calificación excelente, a excepción de algunas poblaciones dentro de PI y AM que presentaron un aspecto intermedio. A su vez, los maíces criollos de mayor productividad fueron TM (4.476 kg/ha) y TP (3.743 kg/ha), sin diferencias significativas entre las poblaciones de un mismo tipo de maíz criollo.
Los promedios en SA oscilaron entre 2.903 y 5.469 kg/ha, y en AM entre 2.276 y 4.067 kg/ha. La menor productividad promedio se registró en PI (2.572 kg/ha). Estos últimos tres tipos de maíz criollo mostraron diferencias altamente significativas entre las poblaciones”, indica parte del trabajo presentado en Brasil, según informó Inbio.
En conclusión, estos maíces criollos se posicionan como recursos fitogenéticos que poseen atributos agronómicos sobresalientes para el desenvolvimiento de nuevas variedades con buen rendimiento, calidad organoléptica tradicional, constituyendo una fuente estratégica de germoplasma para explorar variabilidad genética disponible.
Como se sabe, el maíz es uno de los rubros más importantes del cultivo extensivo a nivel local, siendo explotado en diversas partes del país.
Dejanos tu comentario
Sector bananero mejora su producción y espera cerrar buen año pese baja del dólar
El sector bananero registra una mejora en su producción respecto al año pasado y espera cerrar un buen ciclo, luego de que las condiciones climáticas afectaran la actividad durante el periodo anterior, señaló Óscar Peña, vicepresidente de la Cámara Paraguaya de la Banana y la Piña (Capabap).
“Estamos mejor que el año pasado. El año pasado nosotros tuvimos varias heladas que prácticamente liquidaron la producción. Este año no sucedió eso por suerte”, explicó el representante del sector a La Nación/Nación Media.
Peña indicó que actualmente el sector está saliendo del periodo de frío y si bien todavía no alcanza la calidad y competitividad esperadas la producción continúa comercializándose. “Nosotros estamos saliendo de los fríos, no tenemos todavía buena calidad, no tenemos competitividad, pero sí estamos comercializando. Esperamos tener un año bueno, tomando un año de septiembre a septiembre”, manifestó.
Desafío del tipo de cambio
Mientras la producción muestra una evolución favorable, el sector enfrenta un escenario de menores ingresos debido a la cotización del dólar. La banana se comercializa principalmente en dólares, mientras que buena parte de los costos de producción y exportación se afronta en guaraníes.
“Al calcular el valor de venta, solo por ese diferencial de cambio es que nos representó un ingreso muchísimo menor”, señaló. A su vez, afirmó que el sector podría dejar de percibir cerca de G. 40.000 millones, debido a la diferencia entre el valor del tipo de cambio previsto al inicio del año y la cotización actual.
Hoy el sector comercializa principalmente en el mercado argentino y compite con países como Ecuador y Bolivia, y debido a que el precio se determina por la oferta y la demanda internacional, los exportadores no pueden trasladar directamente el menor ingreso por el tipo de cambio al precio de venta.
Como referencia, explicó que una caja comercializada a USD 7 representaba el año pasado unos G. 52.000, tomando un tipo de cambio de G. 7.500, mientras que actualmente ese mismo valor genera unos G. 41.650 con un tipo de cambio cercano a G. 5.950.
Esta diferencia impacta en el monto que puede destinarse al pago de la fruta al productor y también en la capacidad de inversión del sector. “Eso te traduce muchísimo menos poder de inversión, poder de invertir en la tecnología, en mejores infraestructuras, en maquinarias”, indicó.
Asistencia a pequeños productores
Por otro lado, señaló que el sector no está solicitando compensaciones ni subsidios al Gobierno, pero sí plantea fortalecer la asistencia a los pequeños productores que se ven afectados por la reducción de sus ingresos.
“Lo que sí siempre hemos intentado es que el Gobierno trabaje fuerte en el apoyo a los más pequeños que se ven afectados por estos ingresos, con mejor asistencia, con insumos, con ese tipo de cosas que le permitan recuperar su productividad”, explicó.
El presidente del gremio destacó que pese al escenario cambiario la producción presenta mejores condiciones que el año anterior y el sector mantiene sus operaciones comerciales, por lo cual igualmente esperan tener un buen año.
Lea más: Türkiye abre una nueva puerta para la carne paraguaya y genera expectativas en el sector
Dejanos tu comentario
Soja encara nueva campaña con expectativa de mejorar la cosecha y abrir mercados
Inicia un nuevo año agrícola, con la búsqueda de nuevos destinos para la soja y el trabajo de integración entre productores, destacó Héctor Cristaldo, presidente de la UGP.
Expectativas del sector. Con el inicio de una nueva temporada agrícola, el sector productivo encara la siembra de soja con la expectativa de lograr una buena germinación y culminar el proceso con una cosecha superior a la del año pasado, señaló Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), en el marco del lanzamiento de la siembra 2026 en Canindeyú.
Durante la apertura de la actividad en Maracaná, explicó que desde hace más de 15 años se impulsa un proceso de integración productiva que reúne a pequeños, medianos y grandes productores, además de empresas de la región, con el objetivo de trabajar conjuntamente en el desarrollo regional y nacional.
Apertura de nuevos mercados y logística. Héctor señaló que desde hace casi dos años se trabaja en la posibilidad de que Taiwán compre soja paraguaya. El país asiático ya se convirtió en un jugador importante para las exportaciones de carne bovina y porcina.
La incorporación de Taiwán como destino permitiría diversificar los mercados y disminuir la dependencia de Argentina, que actualmente concentra cerca del 75 % al 80 % de las exportaciones de soja paraguaya.
La logística también representa un factor relevante para la competitividad. Héctor recordó que Paraguay enfrenta la desventaja de ser un país mediterráneo, aunque cuenta con la tercera mayor flota fluvial de barcazas del mundo, detrás de Estados Unidos y China.
Tecnología en el agro. Señaló que las cooperativas trabajan con los productores de los asentamientos cercanos, mientras que el instituto de biotecnología Inbio desarrolla un programa de agricultura sostenible basado en el manejo de suelos, la siembra directa, la rotación de cultivos y los abonos verdes.
El presidente del gremio indicó además que, entre las principales prioridades de los pequeños productores, se encuentran la titulación, la asistencia técnica y el acceso a financiamiento mediante créditos adecuados a sus emprendimientos, además de una mayor inserción en la cadena de valor para poder comercializar su producción y generar ingresos.