En los últimos años, Paraguay se está convirtiendo en la parada principal para empresas extranjeras con ganas de expandir sus productos y creaciones, ya que las condiciones impositivas que ofrece nuestro país son las más ideales en América del Sur.
Al respecto, el economista Pablo Herken recordó que para que a países como el nuestro le siga yendo bien y más capital decida aterrizar en nuestro territorio, depende de varios puntos, especialmente del respeto que se le dé al extranjero. “Si no amamos al capital extranjero, si lo consideramos un invasor, eso se siente a nivel internacional”, expresó Herken a la 650 AM.
Asimismo, contó que mientras más respeto se le dé a los inversionistas, más lo toman en cuenta para apostar o no por un país. Además de esto, destacó que se observa con frecuencia la calidad de las instituciones de un país, la calidad del Gobierno y todo lo que constituye el pilar en la formación de un país para que sea atractivo, aceptable y sano.
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“Un país tiene que gozar, tener un historial, una tradición de estabilidad económica, eso es fundamental. Se mira muchísimo la calidad de las instituciones que tiene un país, la calidad de los Gobiernos, todo aquello que constituye el pilar en la formación de un país que sea atractivo, aceptable y sano”, indicó.
Herken también habló sobre la importancia de elevar la calidad de la sociedad paraguaya, que ya depende más bien de la cultura que de las políticas públicas, ya que esto también influye para el desarrollo del país. “Uruguay por ejemplo tiene gente de muy buena calidad”, señaló y sostuvo que debemos imitar este aspecto del país charrúa.
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Paraguay posiciona su madera en el radar japonés
El interés se centra en exportación, valor agregado y cumplimiento de criterios de sostenibilidad para acceder a mercados más exigentes.
Inversionistas de Japón visitaron Paraguay y se reunieron con la Federación Paraguaya de Madereros (FEPAMA) para analizar oportunidades concretas en provisión de madera y desarrollo de productos con mayor valor agregado.
El interés no es menor, ya que apunta a la exportación de materia prima como a una eventual integración más profunda en la cadena forestal, con foco en industrialización y estándares que respondan a la demanda internacional. Sobre la mesa estuvieron temas como costos logísticos, tipo de cambio y, sobre todo, sostenibilidad, un requisito cada vez más determinante para acceder a mercados como el japonés.
Uno de los actores clave en la visita fue el grupo Emachu, con más de un siglo de experiencia en la industria maderera y de materiales de construcción. La compañía ya había trabajado con madera paraguaya hace unos 20 años, y ahora busca entender si el contexto actual permite reactivar ese canal.
“Creemos que existe la posibilidad de importar madera paraguaya, aunque hoy debemos considerar variables como la situación económica, el tipo de cambio y los costos logísticos. A largo plazo, entendemos que las condiciones pueden cambiar”, señaló Shigeru Nagane, ejecutivo del grupo.
Más allá del negocio inmediato, el interés japonés pasa por algo más estructural: verificar en terreno cómo se está produciendo la madera en Paraguay. “Nos interesa especialmente analizar el uso de madera proveniente de plantaciones sostenibles, y explorar su potencial como materia prima para procesos como el tratamiento térmico en Japón”, agregó.
La trazabilidad, la resistencia del material y el origen sostenible son factores clave para posicionarse en mercados exigentes, donde el valor no está solo en el volumen, sino en cómo se produce. Desde el lado local, la lectura es clara: este tipo de acercamientos puede ser una puerta para mover al sector hacia etapas de mayor valor. “Este tipo de encuentros contribuye a posicionar a Paraguay como un destino estratégico para inversiones forestales”, afirmó el presidente de FEPAMA, Diego Puente.
En un contexto en el que la industria forestal busca consolidarse más allá de la exportación primaria, el interés japonés aparece como una señal concreta: hay mercado, pero también exigencias. Y la oportunidad, más que vender madera, está en cómo Paraguay logra insertarse en esa demanda con mayor desarrollo industrial.
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Inversiones de capital extranjero en nuestro país
- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA.
Nuestro país ha venido convirtiéndose en los últimos años en uno de los sitios preferidos por desarrolladores inmobiliarios para la radicación de capitales orientados a la construcción de edificios de altura, dentro de los principales ejes corporativos y barrios top de Asunción, destronando incluso a Uruguay, quien llevaba la supremacía en la región hasta hace pocos años.
Los venimos observando desde hace varios años y en constante crecimiento y expansión, dando a nuestra capital una imagen distinta si lo comparamos con lo que era hasta hace un poco más de 10 años.
Las empresas inmobiliarias extranjeras se han visto atraídas por los niveles de desarrollo y crecimiento económico observado, logrado a través de una mayor solidez macroeconómica versus la de nuestros vecinos, siendo uno de los “principales ganchos” la tenencia de un régimen tributario reducido y amigable con un impuesto al IVA, a la renta y a las ganancias de solo 10 %, muy por debajo a los que rigen en los países vecinos y acicateado por el trabajo que han venido realizando nuestras autoridades, alentando a los inversionistas foráneos a que vengan a radicar sus capitales en nuestro país, lo cual es observable no solamente dentro del rubro inmobiliario, en sectores residenciales e industriales, sino también en otros renglones en donde los mismos uruguayos han adquirido en la región Occidental importantes extensiones de tierra para dedicarse a la actividad ganadera, aprovechando las virtudes que ofrece la misma a la explotación pecuaria.
Tengamos en cuenta que hasta antes de la pandemia sanitaria nuestro país ha venido teniendo un crecimiento económico no menor al 4 %, habiendo sido nuevamente el 2025 un año positivo desde el punto de vista de crecimiento económico, estimándose que podrían mantenerse o incrementarse en los años, en función a los niveles de inversiones que se vayan concretando en diversos rubros apuntando no solamente al mercado doméstico, sino también con buenas perspectivas de crecimiento hacia afuera, en donde el fortalecimiento del sector industrial se constituye en uno de los objetivos primarios del actual gobierno.
Paraguay tiene vigentes tratados de eliminación de doble tributación con varios países, lo que torna atractiva la oportunidad de acceso a nuevos mercados objetivos y consecución no solo de desarrollo empresarial, sino apuntando en forma directa a un robusto fortalecimiento de su gestión económica (ventas y utilidades).
Se deben agregar las inversiones realizadas en los últimos 10 años dentro del régimen de maquila, en donde empresas brasileras llevan la supremacía de presencia dentro de nuestro país con importantes beneficios impositivos, favoreciendo en forma directa a la generación de fuentes de trabajo, que ya suman más de 30.000 personas a la fecha trabajando en forma directa, y con buenas perspectivas de seguir creciendo.
Paraguay logró destronar a Uruguay como un atractivo inmobiliario, pese a que el país charrúa cuenta con estabilidad, reducida inflación, reglas claras, continuidad y previsibilidad en la inversión.
En la década de los años 90, figurábamos como uno de los de menor crecimiento económico relativo a nivel regional, pasando en pocos años a revertir dicha situación a través de la presencia activa de inversionistas extranjeros, quienes nos han visto con un buen futuro económico, a pesar de las debilidades estructurales a nivel institucional del cual seguimos adoleciendo y que deberán ser tenidos muy en cuenta.
El Gobierno nacional debe abocarse con mayor fuerza a fortalecer los aspectos logísticos, de infraestructura, seguridad jurídica y una mejor calidad del capital humano dentro de la administración pública, aspectos conexos importantes a nuestra calificación de riesgo-país.
Mucho del éxito de todo esto dependerá del trabajo que podamos realizar a través de las autoridades económicas y de nuestras legaciones diplomáticas, pues históricamente se constituía en una de las principales falencias, dado que siempre nuestro país ha sido atractivo a las inversiones, pero muy poco conocido, pues el trabajo técnico y promocional de base fue por años bastante pobre y limitado.
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Nueva infraestructura impulsa la próxima generación del mercado bursátil
Con tecnología de Nasdaq y Montran, el mercado bursátil escala con el nuevo esquema operativo que busca hacer más ágil, seguro y sofisticado el sistema, abriendo la puerta a nuevos productos y mayor dinamismo para emisores e inversionistas.
El mercado de capitales paraguayo comenzó el 2026 con una transformación silenciosa pero estructural. La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) y la Caja de Valores del Paraguay (CAVAPY), compartieron acerca de la integración de funciones y los primeros resultados que se tuvieron en las semanas de implementación de las acciones de transformación.
El cambio se apoya en dos sistemas utilizados en mercados financieros de mayor escala: Nasdaq, para la negociación de valores, y Montran, para los procesos de custodia, compensación y liquidación.
En la práctica, esto significa que las operaciones bursátiles locales comienzan a ejecutarse bajo estándares similares a los de otros mercados internacionales, con mayor trazabilidad, seguridad y eficiencia.
Al mismo tiempo, la reforma consolida la especialización de funciones dentro del sistema: la BVA se concentra en la negociación, mientras que CAVAPY asume la custodia, registro y liquidación de los títulos, una separación que refuerza la transparencia y la robustez operativa del mercado.
“El mercado ganó en términos de mejores condiciones de seguridad y conectividad”, explicó Rodrigo Rojas, gerente general de la Bolsa de Valores de Asunción, quien calificó como “muy positivo” el proceso de coordinación entre las instituciones y las casas de bolsa durante la transición.
Los primeros números parecen acompañar el cambio. Entre enero y febrero de este año, las operaciones en la BVA alcanzaron USD 1.423 millones, lo que representa un crecimiento del 11% respecto al mismo periodo de 2025.
Desde CAVAPY, el gerente general Marcelo Prono destacó que el arranque del año mostró incluso un ritmo mayor al esperado. El volumen de títulos bajo custodia llegó a USD 4.900 millones al cierre de febrero, una cifra que coloca al sistema cerca del umbral de los USD 5.000 millones antes de lo previsto.
“Este bimestre tuvo todo tipo de operaciones. Hemos probado la totalidad de funciones y la implementación de Montran ha respondido muy satisfactoriamente”, señaló.
Más allá de la actualización tecnológica, el nuevo esquema se articula con la reciente Ley del Mercado de Valores y con los procesos de modernización impulsados por la Superintendencia de Valores, que buscan preparar al mercado local para una etapa de mayor crecimiento.
En ese contexto, los actores del sistema coinciden en que la nueva infraestructura puede acelerar el desarrollo de nuevos productos financieros y alternativas de inversión en el país.
“Con este nuevo ecosistema, el escenario es propicio para acelerar la velocidad con que se irán creando alternativas de productos y servicios en el mercado bursátil local”, afirmó Rojas.
Uno de los próximos pasos será avanzar en la desmaterialización de acciones, un proceso que permitirá digitalizar títulos y mejorar la trazabilidad de las operaciones.
Según Prono, esto busca sentar las bases para un desarrollo más profundo del mercado accionario en Paraguay. “Queremos darle al mercado transparencia, seguridad y control, bases para en el futuro desarrollar la renta variable”, explicó.
Mientras tanto, el mercado primario ya muestra señales de expansión. Solo en el primer bimestre del año se emitieron USD 145 millones en títulos, correspondientes a 25 series y 25 emisores.
Si la tendencia se consolida, la nueva infraestructura bursátil podría marcar el inicio de una etapa distinta para el financiamiento empresarial en Paraguay: un mercado más conectado, con mayor capacidad para crear instrumentos financieros y atraer capital hacia la economía real.
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Quedan solo 86 metros para unir los extremos del puente de la Bioceánica
El tramo más imponente del puente de la Bioceánica está cada vez más cerca de completarse. Según el último informe de obras, faltan apenas 86 metros para que los extremos paraguayo y brasileño se encuentren sobre el río Paraguay, marcando un momento histórico en esta obra binacional.
El cierre del tramo central será uno de los hitos más importantes del proyecto, tanto por su valor simbólico como por su significado para la integración regional. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informó que en febrero los trabajos se concentraron en seguir extendiendo el tablero del puente desde ambos lados.
En el sector paraguayo se completó el ajuste total de los cables que sostienen los segmentos ya construidos, un paso clave para garantizar estabilidad antes de continuar con los siguientes tramos. También se finalizaron tareas internas de refuerzo de los cables, consolidando esa etapa de la estructura.
El puente de la Bioceánica tendrá 1.294 metros de longitud, incluyendo un tramo central elevado que permitirá la navegación segura del río Paraguay. Contará con dos carriles de circulación y accesos viales que lo conectarán directamente con la ruta PY15 y la red del corredor Bioceánico.
Cuando esté concluido, el puente permitirá un tránsito más ágil de personas y mercancías entre Paraguay y Brasil, reducirá los tiempos de transporte y facilitará el comercio regional. Además, será un motor de desarrollo para el Chaco paraguayo, generando empleo, dinamizando el comercio y fortaleciendo la integración entre ambos países.
Los trabajos son ejecutados por el Consorcio Binacional PYBRA, con financiamiento de la margen paraguaya de Itaipú Binacional, y bajo fiscalización del MOPC.
IMPACTO ECONÓMICO
El puente de la Bioceánica, que unirá Carmelo Peralta (Paraguay) y Puerto Murtinho (Brasil), es una obra clave en la integración de América del Sur, permitiendo una conexión directa entre los océanos Atlántico y Pacífico a través de Paraguay, Brasil, Argentina y Chile.
Esta infraestructura transforma la dinámica de transporte, generando oportunidades de crecimiento para el sector industrial y de exportaciones.