El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, señaló que Paraguay busca posicionarse como un centro estratégico en la región, en el marco de la 64.° Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en República Dominicana, donde ayer jueves participó del conversatorio “Explorando oportunidades de crecimiento sostenible para América Latina y el Caribe”.
El titular de la cartera económica destacó la ubicación geográfica de nuestro país que, pese a no contar con litoral, puede ser un actor clave. Destacó que existe un cambio de mentalidad reconociendo que Paraguay se encuentra ahora en el centro de muchas actividades regionales, pudiendo convertirse en un centro estratégico en América Latina.
Explicó que existe la imperiosa necesidad de abordar los desafíos urgentes que enfrenta la región, incluida la necesidad de recuperación económica luego de la pandemia. Así también, recalcó la necesidad de una coordinación a nivel regional para enfrentar los desafíos, destacando el papel crucial de los organismo multilaterales.
Te puede interesar: 8M: destacadas mujeres que aportan a Paraguay y a su gente
Inversión en infraestructura
Fernández Valdovinos consideró que una de las principales áreas de enfoque en la infraestructura con énfasis en el potencial del país para convertirse en un centro logístico regional. Por ello, aseguró que es importante la inversión en carreteras, vías fluviales y telecomunicaciones para mejorar la conectividad en la región y el acceso a internet de alta velocidad.
“La forma más cercana para ir del océano Atlántico al Pacífico es a través de Paraguay. Entonces, para nosotros, la infraestructura será crucial, es decir, no solo las carreteras, las vías fluviales, sino también las comunicaciones y telecomunicaciones. Tenemos la idea de que la Ruta Bioceánica será clave”, refirió. También expresó el compromiso de Paraguay con la sostenibilidad y el cambio climático, reconociendo el potencial del país para liderar sectores como la energía renovable y la agricultura sostenible.
Leé más: UE prioriza diálogo con Paraguay, pero aclara que aplicación de 1115 es irreversible
Dejanos tu comentario
El MEF proyecta meses positivos tras repunte en recaudación tributaria
La economía paraguaya muestra señales de recuperación y estabilidad, pese a un inicio de año marcado por menores ingresos tributarios. Así lo afirmó el ministro interino de Economía y Finanzas (MEF), Juan José Galeano, quien aseguró que la situación es coyuntural y que se irá normalizando en los próximos meses.
Uno de los principales indicadores que respalda esta visión es la recaudación tributaria. Al cierre de marzo se registró un crecimiento del 10,2 %, lo que marca un cambio de tendencia. “Marzo muestra ya ciertos niveles de recuperación de la recaudación tributaria y esperamos que eso se pueda sostener también en el tiempo”, expresó a la 920 AM.
El ministro sostuvo que este repunte no sería aislado. Indicó que en abril también se esperan resultados positivos, considerando que es un periodo clave para la liquidación de impuestos vinculados a la renta del año anterior. “Los meses más complicados ya han pasado”, afirmó, al referirse al inicio del año, cuando los ingresos fiscales mostraron menor dinamismo.
Leé también: Recaudación crece 10,4 % en marzo y supera los G. 3,4 billones
En este contexto, Galeano insistió en que la economía paraguaya se mantiene sólida, apoyada en fundamentos que permiten sostener el crecimiento y recuperar los niveles de recaudación. Para el gobierno, el desafío no solo pasa por generar más ingresos, sino también por administrar mejor los recursos.
Ajuste fiscal
En relación con el concepto de “economía de guerra”, el ministro aclaró que no se trata de un escenario de crisis, sino de una estrategia orientada a la eficiencia del gasto público. “Se trata más bien de una economía eficiente por el lado del gasto público, asignando correctamente todos los recursos”, explicó.
En esa línea, remarcó que el objetivo es optimizar el uso del dinero del Estado. “Como bien indica el presidente de la República, que cada guaraní que se gaste sea de forma eficiente”, señaló.
El enfoque, según el ministro, apunta a sostener la estabilidad económica sin descuidar la disciplina fiscal, en un contexto en el que la recaudación comienza a recuperarse y se proyecta un mejor desempeño en los próximos meses.
Dejanos tu comentario
Galeano seguirá con la línea de orden y ajuste del gasto público
Juan José Galeano explicó que su designación es transitoria y responde a la necesidad de dar continuidad a la gestión en un momento de presión sobre los ingresos fiscales.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) continuará con la línea de ajuste y ordenamiento del gasto público mientras se define al nuevo titular de la cartera.
Así lo confirmó a Universo 970 AM/Nación Media el ministro interino, Juan José Galeano, quien asumió tras la salida de Carlos Fernández Valdovinos y permanecerá en funciones, al menos hasta después de la Semana Santa, cuando el presidente Santiago Peña tome una decisión definitiva.
Galeano explicó que su designación es transitoria y responde a la necesidad de dar continuidad a la gestión en un momento de presión sobre los ingresos fiscales. En ese sentido, aseguró que no habrá cambios en la hoja de ruta del plan denominado “economía de guerra”, con foco en mejorar la eficiencia del gasto público.
“El mandato es claro, cuidar cada guaraní”, señaló, al referirse a la instrucción directa de Peña. La prioridad será revisar el uso de los recursos del Estado, ordenar el plan de caja y garantizar que sectores clave como salud, educación, seguridad y protección social mantengan su funcionamiento.
COYUNTURA
El ministro también buscó desmarcar el escenario actual de una crisis económica. Según explicó, la situación responde a una coyuntura específica de menores ingresos, principalmente por la caída del tipo de cambio. Al estar el guaraní apreciado, los ingresos vinculados al comercio exterior, que se generan en dólares, se reducen al convertirse en moneda local afectando la recaudación.
A pesar de este contexto, destacó que los ingresos internos, vinculados al consumo, continúan creciendo en línea con la economía, lo que refleja que la actividad se mantiene dinámica.
En cuanto a las medidas, Galeano descartó un aumento de impuestos y enfatizó que el ajuste no recaerá sobre el sector privado. La estrategia del Gobierno apunta, en cambio, a mejorar la calidad del gasto y ampliar la base tributaria, es decir, incorporar a más contribuyentes al sistema formal.
Carvallo destaca “legado de reformas” de extitular del MEF
A través de su cuenta en la red social X, el titular de la banca matriz destacó el legado de reformas impulsado durante su administración.
El presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Carvallo, expresó su reconocimiento a la gestión del ahora exministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, tras confirmarse su salida del cargo el pasado martes. A través de su cuenta en la red social X, el titular de la banca matriz destacó el legado de reformas impulsado durante su administración.
“Carlos Fernández Valdovi-nos, dos años y medio de tra-bajo e iniciativas que dejan un legado de reformas y logros que marcarán el des-tino económico del país”, escribió Carvallo, al tiempo de subrayar el rol del exmi-nistro en el fortalecimiento del posicionamiento inter-nacional de Paraguay. El titular del BCP también hizo énfasis en el perfil téc-nico y la trayectoria de Val-dovinos, señalando que puso “su capacidad y el reconoci-miento internacional al ser-vicio del país”. En esa línea, remarcó el tra-bajo articulado entre ambas instituciones durante este-periodo. “Un honor desde el BCP haber compartido este tiempo de trabajo. Y en lo personal, la convicción de que dejaste todo en la can-cha por el país”, agregó Car-vallo en su mensaje. La salida de Valdovinos se da en un contexto de desafíos fis-cales y de gestión de la deuda pública, así como de la necesi-dad de sostener la estabilidad macroeconómica y avanzar en reformas estructurales. Su gestión estuvo marcada por una agenda orientada a la disciplina fiscal, el acceso a financiamiento y la promo-ción de inversiones.
Salida en escenario de “economía a distintas velocidades”
El economista Jorge Garicoche analizó la salida de Carlos Fernández Valdovinos, en un contexto marcado por dinamismo en el sector privado, pero con tensiones crecientes en las cuentas públicas.
El economista sostuvo que actualmente Paraguay atraviesa una “economía con diferentes marchas”, donde conviven sectores dinámicos con otros que enfrentan desaceleración. “Por un lado tenemos a la economía del sector privado con un buen ritmo, con un buen dinamismo, en diferentes sectores”, afirmó. No obstante, señaló que la construcción muestra signos de menor impulso, aunque sin prever una caída, sino un crecimiento más moderado.
Agregó que otros rubros mantienen una evolución favorable. “El sector forestal sigue creciendo, el sector de exportadores también”, indicó, destacando que el dinamismo no es homogéneo y que el comportamiento sectorial debe ser considerado al analizar el contexto actual.
PRESIÓN FISCAL Y COMPROMISOS PENDIENTES
En contraste con el desempeño del sector privado, Garicoche advirtió que el sector público enfrenta desafíos relevantes, principalmente en materia fiscal. “Un sector público con una necesidad muy importante de ajuste en su balance, en recomponer ese balance fiscal”, expresó.
En ese sentido, enfatizó la importancia de cumplir con los compromisos asumidos por el Estado. “Existen muchos reclamos por parte de varios proveedores del Estado. Asimismo, consideró necesario mejorar los sistemas administrativos y de control del gasto.
INGRESOS NO CONCRETADOS Y NECESIDAD DE AJUSTES
El economista también apuntó a la planificación de ingresos como un factor determinante en la actual situación fiscal. En esa línea, planteó la necesidad de definir un plan claro tanto para el pago a proveedores como para la corrección del déficit.
Dejanos tu comentario
Se fue Fernández, ¿y ahora qué?
- Por Benjamín Livieres
- Analista político
La destitución de Carlos Fernández Valdovinos como ministro de Economía es, sin dudas, el cambio más relevante que se haya producido en el gobierno de Santiago Peña. Estaba “cantado”, dirán algunos con cierta razón, tanto por los errores cometidos por el ex hombre fuerte del Ejecutivo, que no fueron pocos, como por ciertos resultados de su gestión que dejaron de ser motivo de celebración. Lo importante a saber es si su salida traerá aparejado –o no– un cambio en el rumbo de la política económica implementada por el MEF, a lo que se refirió en términos muy generales el jefe de Gabinete, Javier Giménez, cuando comunicó su relevo.
La “economía de guerra” y el “ajuste de cinturones” anunciados por Fernández probablemente marcaron el final de su ciclo. Nunca supimos el real contenido de tamaños titulares que atemorizaron a propios y extraños. Sus explicaciones fueron cambiando de foco, a la par de los cuestionamientos recibidos. Trató de explicar que la economía gozaba de buena salud, que el problema estaba concentrado en el fisco, que la baja cotización del dólar afectó negativamente las recaudaciones y un largo etcétera que se resumía en un tema muy concreto: no contaba con el dinero necesario para honrar las deudas con los proveedores del Estado, ni para ejecutar el presupuesto tal como se había establecido. En otras palabras, el problema era su cartera, sea por falta de previsión o por incapacidad de generar nuevas políticas para encarar dichas contingencias.
Pero este fue solamente el último capítulo de la historia, que exacerbó tensiones precedentes, como las ocasionadas por las deudas acumuladas con las farmacéuticas por más de 1.000 millones de dólares y a las empresas constructoras por otros 360. Una verdadera locura difícil de explicar en el contexto de una economía que viene creciendo a ritmos importantes, que obtuvo el grado de inversión, que mantiene a raya los índices inflacionarios, que paga religiosamente los servicios de la deuda externa, abaratados por cierto a raíz de la depreciación del dólar. En suma, una realidad económica positiva que le permitía a Fernández hacer uso de diversas herramientas financieras para cumplir con los acreedores, pero claro, eso elevaría el déficit fiscal por encima del 1,5 %; algo a lo que nunca estuvo dispuesto.
Si a esto sumamos el desgaste político que representó para el exministro el tratamiento de la reforma de la Caja Fiscal, su suerte estaba echada.
¿Y ahora qué? Javier Giménez, al informar la decisión adoptada por Peña, refirió que “este segundo tiempo (del mandato) requiere de habilidades y competencias muy específicas”, pero no dijo cuáles ni menos aún para qué fines. No obstante, sus acotadas expresiones pueden interpretarse como la intención del Gobierno de introducir cambios en materia de política económica, lo que deberá explicar con precisión el ministro que sea designado por el presidente.
Por lo pronto, las expectativas en un giro de timón en el MEF son grandes. Y este comprende desde el pago de la enorme deuda con los proveedores y contratistas del Estado, porque corresponde y por sus implicancias económicas y sociales, hasta la reanudación de las inversiones públicas, especialmente aquellas que redundan en la generación de empleo y alcanzan a los sectores más vulnerables.
Ni “economía de guerra”, ni “ajuste de cinturones”. El Paraguay necesita avanzar por la senda del desarrollo, que no es otra cosa que crecimiento económico más bienestar de la población.
Dejanos tu comentario
Economista señala desafíos fiscales y plantea mayor impulso reformista
La salida del ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, se da en un contexto de desgaste en su figura y con desafíos fiscales aún pendientes, según el economista y exviceministro de Hacienda, Manuel Alarcón, en conversación con La Nación/Nación Media.
El analista consideró que, si bien se registraron algunos avances, el escenario actual exige una agenda más profunda de reformas.
Alarcón afirmó que, en términos personales, lamenta la salida del exministro, aunque desde una perspectiva profesional ya se percibía un deterioro en su gestión.
“Más allá de algunos logros, deja desafíos no menores a su sucesor”, indicó, al tiempo de enfatizar que la estabilidad fiscal depende en gran medida de la credibilidad de los responsables de la política económica.
En esa línea, sostuvo que la administración mantuvo la continuidad de políticas anteriores, pero que “debió ser mucho más reformista” considerando la coyuntura económica y los retos que enfrenta Paraguay. A su criterio, uno de los principales déficits de la gestión fue la acumulación de deudas con proveedores, lo que compromete la cadena de pagos en sectores clave.
Respecto al impacto en la actividad económica, el economista sostuvo que el riesgo de desaceleración dependerá de las señales que emita el próximo ministro. Alertó que una gestión enfocada únicamente en cerrar el periodo de Gobierno representaría una oportunidad perdida, especialmente considerando la mayoría oficialista en el Congreso, lo que podría traducirse en efectos negativos sobre el sector real.
Al analizar el origen de los problemas, Alarcón sostuvo “Son las dos cosas”, en referencia a ingresos insuficientes y a la calidad del gasto. Señaló que no se avanzó lo suficiente en la racionalización del gasto público, lo que limita la capacidad de reacción ante shocks externos o internos, como ya ocurrió en crisis anteriores.
En cuanto a las medidas necesarias en el corto plazo, planteó que el primer paso es contar con un diagnóstico claro de ingresos y egresos, para luego diseñar un plan austero y creíble. A su juicio, el endeudamiento “ya dejó de ser una herramienta eficaz”, por lo que se requiere una “cirugía mayor” en la política fiscal.
El exviceministro enfatizó que la prioridad del próximo titular del Ministerio de Economía debe ser preservar la estabilidad macroeconómica, evitando efectos negativos sobre el sector productivo. Posteriormente, recomendó avanzar en reformas estructurales, aprovechando el contexto político favorable.
Finalmente, Alarcón insistió en la necesidad de acelerar decisiones en materia fiscal, especialmente mediante el impulso de proyectos de Alianza Público-Privada (APP).
“No debemos restringirnos exclusivamente a las obras viales, sino también en el sector sanitario, educativo y penitenciario”, expresó.
En cuanto al perfil del nuevo ministro, consideró que debe ser un economista con una clara orientación reformista y mayor apertura al diálogo con distintos actores, en un escenario que exige liderazgo técnico y capacidad política para encarar los desafíos pendientes.
Leé también: Carvallo destaca “legado de reformas” de Valdovinos tras su salida del MEF