Como parte de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), esta semana iniciaron actividades por la Semana Nacional de Educación Financiera, iniciativa impulsada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Esto para concientizar a la población sobre la importancia de un buen manejo de las finanzas, buscando contribuir al bienestar económico de la población.
El objetivo de estas jornadas es dar a los ciudadanos herramientas y conocimientos para mejorar sus hábitos y que contribuyan a tomar mejores decisiones. En paralelo, se lanza la campaña “Más Vale Saber”, que tiene como objetivo desmitificar conceptos erróneos sobre las finanzas personales mediante información clara y directa.
Leé también: Soja: Paraguay recibirá menos divisa por la baja cosecha en Brasil y Argentina
Los mensajes que quieren exponer con esta campaña es derribar mitos que se enmarcan en estas frases: “Yo no sabía”, “Me comen mi plata”, “Tengo todo en mi cabeza”, “El lugar más seguro es el colchón”, “Demasiado poco es la cuota”, “Si pago el mínimo ya es suficiente”. “A mí no me va a pasar”.
Las actividades serán informadas a través de las redes sociales para llegar al mayor número posible de personas; las mismas se desarrollarán durante todo el mes de marzo y se pretende llegar a una gran parte de la población, utilizando diferentes canales y medios de comunicación como, ferias enfocadas a pequeños productores y microempresarios y charlas dirigidas a diferentes segmentos de la ciudadanía.
Todas las actividades que giren en torno a este evento son organizados por la ENIF, que está coordinada por el Comité Nacional de Inclusión Financiera, compuesta por el Ministerio de Economía, el Banco Central del Paraguay (BCP) y el Instituto Nacional de Cooperativismo, con la participación de representantes de la sociedad civil, instituciones públicas y gremios del sector privado.
Te puede interesar: Bajante del río preocupa al sector importador porque afectará al comercio local
Dejanos tu comentario
Educación financiera en las pymes
- Por Juan Carlos Zárate Lázaro.
- Consultor financiero
Muchas pymes se lanzan al mercado a emprender su negocio con la idea concebida, basada solo en la intuición y no con el apoyo del conocimiento y aprendizaje de herramientas imprescindibles que le permitan competir en un mercado cada vez más exigente y cambiante, en donde las empresas ya no ponen su foco en los productos sino en los clientes cuyos gustos y tendencias son muy cambiantes y vertiginosas.
La falta de capacitación y conocimientos de los principales componentes que hacen a una buena educación financiera es un motivo que lleva muchas veces a la empresa a no poder llevar a buen término una buena idea por falta de manejo adecuado y conocimiento de las variables que deben ser consideradas de antemano.
Abordar el inicio de una empresa sin una hoja de ruta delineada razonablemente e intentar ir sorteando por el camino los escollos que se van presentando pretendiendo poder hacer frente a las distintas erogaciones para operar y subsistir, puede tener consecuencias negativas por más que tengan la misma complejidad dentro de la estructura organizacional vs. las de tamaño corporativo.
De allí la importancia de contar con una buena educación financiera antes de la puesta en marcha de cualquier emprendimiento. La herramienta primaria de mayor relevancia lo constituye el manejo de un presupuesto que permita la ejecución de las actividades, y el control de ingresos y gastos en que va incurriendo la empresa.
Conocer cómo “se mueve el mercado”, la competencia, cuáles son los principales segmentos que los vienen atacando, la estrategia de marketing aplicada, además de la tenencia de una logística adecuada, son algunos aspectos que se deben sopesar adecuada y racionalmente antes de emprender el negocio.
Dejanos tu comentario
Educación financiera: apuesta de la AFD para mejorar el crecimiento
Cumple un rol central en el desarrollo de países, contribuye a una mejor gestión de los recursos, fomenta el ahorro y facilita el acceso al crédito formal, dijo.
La presidenta de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), Stella Guillén, destacó la importancia de la educación financiera como herramienta clave para el desarrollo económico y social, durante su participación en un espacio impulsado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
A través de sus redes sociales, Guillén señaló que hablar de educación financiera es hablar de oportunidades, tanto para las personas como para las empresas. En ese sentido, explicó que el conocimiento sobre el uso de productos financieros permite tomar mejores decisiones, acceder a financiamiento y mejorar la calidad de vida.
“Es un elemento estratégico, no solo para los negocios, sino también para la vida de las familias. Combinado con el acceso a productos financieros, abre puertas para el crecimiento”, expresó.
Durante su participación, la titular de la AFD expuso cómo la educación financiera se convierte en un factor clave para potenciar el desarrollo económico, especialmente en contextos donde aún existen brechas de acceso al sistema financiero.
En ese marco, resaltó que iniciativas como estas permiten generar conciencia sobre la importancia de la inclusión financiera y el uso responsable de herramientas como créditos, ahorro e inversión.
MÁS OPORTUNIDADES
Por su parte, desde la cuenta de X de la AFD reafirmaron el compromiso institucional con este tipo de iniciativas. “Impulsar la educación financiera es abrir puertas a más oportunidades. Seguimos apoyando acciones que amplían el acceso y fortalecen el crecimiento del país”, señalaron.
Afirman que la educación financiera cumple un rol central en el desarrollo de los países, ya que contribuye a una mejor gestión de los recursos, fomenta el ahorro y facilita el acceso al crédito formal. Esto no solo beneficia a las familias, sino también a las empresas, en especial a las micro, pequeñas y medianas, que dependen del financiamiento para crecer.
Además, una mayor educación financiera ayuda a reducir la informalidad, promueve la bancarización y fortalece el sistema económico en su conjunto, al generar usuarios más informados y capaces de tomar decisiones sostenibles en el tiempo.
DATOS DEL BANCO CENTRAL
Datos del Banco Central del Paraguay (BCP) muestran que el acceso al sistema financiero se expandió de forma sostenida en la última década. Entre 2016 y 2025, la cantidad de cuentas de depósito en el sistema financiero pasó de 2,4 millones a 12,12 millones, con un crecimiento promedio anual del 20 %. En el mismo periodo, el número de personas con al menos una cuenta bancaria aumentó de 1,6 millones a 4,2 millones.
Uno de los factores que impulsó esta expansión fue la digitalización de los servicios financieros. Las cuentas básicas de ahorro —consideradas una puerta de entrada al sistema financiero— crecieron a una tasa promedio anual del 53 % entre 2016 y 2025, pasando de 143.000 a 2,7 millones.
Dejanos tu comentario
Educación financiera: la apuesta de la AFD para mejorar el acceso y el crecimiento
La presidenta de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), Stella Guillén, destacó la importancia de la educación financiera como herramienta clave para el desarrollo económico y social, durante su participación en un espacio impulsado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
A través de sus redes sociales, Guillén señaló que hablar de educación financiera es hablar de oportunidades, tanto para las personas como para las empresas. En ese sentido, explicó que el conocimiento sobre el uso de productos financieros permite tomar mejores decisiones, acceder a financiamiento y mejorar la calidad de vida.
“Es un elemento estratégico, no solo para los negocios, sino también para la vida de las familias. Combinado con el acceso a productos financieros, abre puertas para el crecimiento”, expresó.
Leé también: El 23 de marzo el MEF inicia el pago de salarios y beneficios sociales
Durante su participación, la titular de la AFD expuso cómo la educación financiera se convierte en un factor clave para potenciar el desarrollo económico, especialmente en contextos donde aún existen brechas de acceso al sistema financiero.
En ese marco, resaltó que iniciativas como estas permiten generar conciencia sobre la importancia de la inclusión financiera y el uso responsable de herramientas como créditos, ahorro e inversión.
Por su parte, desde la cuenta de X de la AFD reafirmaron el compromiso institucional con este tipo de iniciativas. “Impulsar la educación financiera es abrir puertas a más oportunidades. Seguimos apoyando acciones que amplían el acceso y fortalecen el crecimiento del país”, señalaron.
Afirman que la educación financiera cumple un rol central en el desarrollo de los países, ya que contribuye a una mejor gestión de los recursos, fomenta el ahorro y facilita el acceso al crédito formal. Esto no solo beneficia a las familias, sino también a las empresas, en especial a las micro, pequeñas y medianas, que dependen del financiamiento para crecer.
Además, una mayor educación financiera ayuda a reducir la informalidad, promueve la bancarización y fortalece el sistema económico en su conjunto, al generar usuarios más informados y capaces de tomar decisiones sostenibles en el tiempo.
Dejanos tu comentario
El mundo envejece, es preciso hablar del costo económico de vivir más
Las Reuniones Anuales del Grupo BID en Asunción están marcando la agenda del debate económico regional con temas que definirán el futuro de las economías. Entre ellos, uno emerge con fuerza: el envejecimiento poblacional, una transformación demográfica que avanza silenciosamente en todo el mundo y que obligará a repensar sistemas previsionales, mercados laborales y modelos de crecimiento.
El envejecimiento de la población ya no es un fenómeno aislado de los países desarrollados. Se ha convertido en una de las transformaciones demográficas más profundas del siglo XXI y un tema que empieza a ocupar un lugar central en la agenda económica global. Gobiernos, organismos multilaterales y sistemas financieros coinciden en un diagnóstico: el mundo envejece y los países que no se preparen enfrentarán desafíos fiscales, sociales y productivos de gran magnitud.
Durante el seminario “Envejecer y crecer: transformando los cambios demográficos en oportunidades” realizado en el marco de las Asambleas del Grupo BID en Asunción, expertos advirtieron que América Latina, incluido Paraguay, debe comenzar a abordar desde ahora el impacto del cambio demográfico.
Aunque Paraguay sigue siendo uno de los países más jóvenes de la región, la tendencia regional hacia el envejecimiento ya está en marcha y obligará a repensar políticas públicas, ahorro previsional e inversión en sistemas de pensiones.
Un mundo cada vez más longevo. Las cifras globales muestran la magnitud del cambio. En apenas tres décadas, la proporción de personas mayores de 60 años en el mundo pasará de alrededor del 12 % a más del 22% de la población.
En términos absolutos, el número de personas mayores de 65 años crecerá desde unos 700 millones actuales hasta cerca de 1.500 millones hacia 2050.
Este fenómeno responde a dos tendencias simultáneas: el aumento de la esperanza de vida y la caída de la natalidad. El resultado es una transformación profunda de la pirámide poblacional, con menos jóvenes y más adultos mayores en casi todos los países del planeta.
Incluso economías emergentes que tradicionalmente se caracterizaron por tener poblaciones jóvenes comienzan a transitar este proceso.
Paraguay: joven hoy, pero no por mucho tiempo. Paraguay todavía mantiene una ventaja demográfica en comparación con muchos países de la región. Sin embargo, las proyecciones indican que el país también experimentará un cambio significativo en las próximas décadas.
Actualmente, más del 12 % de la población paraguaya tiene más de 60 años y la tendencia continuará creciendo de forma sostenida. Para 2050, la proporción de personas mayores de 65 años podría pasar de alrededor del 8 % a cerca del 20 % del total de la población.
En términos absolutos, el número de adultos mayores podría aumentar más de 110 % hacia mediados de siglo. Este cambio tendrá impactos directos en varios frentes: Sistemas de pensiones, gasto en salud, mercado laboral, productividad económica, políticas sociales
El envejecimiento poblacional plantea una ecuación compleja para las economías. A medida que aumenta la cantidad de personas jubiladas, también crece la presión sobre los sistemas de seguridad social y los presupuestos públicos.
Al mismo tiempo, una población más longeva puede reducir el crecimiento de la fuerza laboral activa, afectando la productividad y el potencial de expansión económica si no se implementan reformas adecuadas.
Por eso, especialistas advierten que el momento para actuar es ahora. Las decisiones que se tomen hoy en materia de ahorro previsional, educación financiera, mercado laboral y salud pública definirán la sostenibilidad económica de las próximas décadas.
Economía plateada. El envejecimiento no necesariamente debe verse como una crisis inevitable. Diversos estudios destacan que una población más longeva también puede abrir oportunidades económicas.
La llamada “silver economy” -la economía asociada a las personas mayores- incluye sectores como servicios de salud, tecnología médica, turismo especializado, vivienda adaptada, innovación financiera y educación continua.
A medida que las personas viven más años y mantienen mejores condiciones de salud, aumenta su participación en la economía, tanto como consumidores como en el mercado laboral.
Prepararse para una nueva sociedad. El envejecimiento poblacional obligará a replantear modelos tradicionales de trabajo, jubilación y bienestar social. Las políticas públicas deberán adaptarse a una sociedad donde vivir más de 80 o 90 años será cada vez más común.
Para países como Paraguay, el desafío es doble: aprovechar su actual bono demográfico -una población todavía joven- mientras construye desde ahora las bases para una sociedad más longeva.
Hablar del envejecimiento ya no es un tema del futuro. Es una realidad demográfica que está redefiniendo la economía global y que requerirá inversiones estratégicas en sistemas de pensiones, salud, innovación y productividad.
Porque, en definitiva, el verdadero desafío no es solo vivir más años, sino construir economías capaces de sostener y aprovechar esa nueva longevidad.