El ingeniero Félix Sosa, presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), explicó los alcances de los decretos 5306 y 5307 para la industrialización energética, asegurando la participación de la empresa estatal y el riguroso estudio de cada proyecto que vaya a presentarse dentro del ámbito de inteligencia artificial y otras tecnologías, ratificando todo contrato que puede significar un “detrimento de la Ande y de la ciudadanía”.
“Estos decretos crean un marco de referencia para poder atraer inversiones de inteligencia artificial, de hidrógeno verde y otras tecnologías, que hoy en día realmente se está instalando y demandando bastante energía eléctrica a nivel mundial. Pero, de todas maneras, con estos decretos, para cada proyecto se va a analizar entre el Viceministerio de Minas y Energía, entre el Ministerio de Industria y Comercio (Mitic) y, lógicamente, la Ande también”, expuso el alto funcionario en comunicación con 1080 AM.
Aclaró que estos decretos excluyen a la criptominería: “La criptominería ya tiene una normativa. Existe otro decreto que justamente vence el 31 de diciembre del año 2027. Nosotros siempre consideramos que la criptominería es una ventana de oportunidad para la Ande, pero posteriormente se tiene que analizar realmente, porque no genera mano de obra intensiva, por un lado”.
“Cada caso se va a analizar, reitero, para crear las condiciones adecuadas, pero definitivamente, el presidente de la República, Santiago Peña, ni el presidente de la Ande, van a firmar un contrato que perjudique a la Ande y a la ciudadanía”, puntualizó. “Habla que el plan de inversión tiene que llevar varios objetivos. Por ejemplo, el objetivo progresivo de incorporación de bienes y servicios y mano de obra nacional, mecanismos de vinculación con empresas nacionales y proveedores, acciones de capacitación, plan de incorporación de generación de energía eléctrica propia o contratada en forma directa puede autogenerar. Es decir, todo eso nosotros vamos a incluir dentro del proyecto y definir un flujo de ingreso para la institución, para que, en ningún caso, estas decisiones en detrimento de la Ande y de la ciudadanía”.
El ingeniero Sosa refirió que se estipula un alcance de hasta quince años para los eventuales proyectos. “Eso, por ejemplo, se va a evaluar por cuánto tiempo vamos a tener disponibilidad de potencia. Entonces, si los inversionistas van a incorporar autogeneración; por ejemplo, nosotros tenemos un plan maestro bien definido donde habla de la proyección de demanda, del crecimiento vegetativo, del consumo normal, sin llevar en cuenta la criptominería, que en este momento tiene una demanda de mil megavatios”, señaló.
“El contrato se puede firmar por menos tiempo, dependiendo de la disponibilidad de potencia y dependiendo si los inversionistas van a ir incorporando nuevas fuentes de generación. Es decir, si nosotros ya no tenemos disponibilidad de potencia hasta el año 2033, nosotros no podemos firmar un contrato con ellos sin incorporar nueva fuente de generación”, describió. “Por eso habla de autogeneración, incorporación de nueva generación eléctrica. Es decir, vamos a llevar todo en cuenta eso para poder definir a nivel de Gobierno, que definitivamente conviene o no conviene al país. Pero aclaro, en ningún momento va a ser en detrimento de la Ande”.
En otro tramo de la entrevista, el titular de la Ande comentó que ya existen varias empresas en conversación para esta plataforma industrial, y destacó la ventaja de Paraguay con relación a otros países: “A pesar de que ya no es que tenemos tanta disponibilidad de potencia, pero todavía tenemos, digamos, para el inicio de la instalación de este tipo de actividades, que en los otros países no existen. En Paraguay tenemos disponibilidad de potencia todavía, pero sí, definitivamente, de alguna u otra manera, tenemos que ir incorporando nuevas fuentes de generación a los efectos de pensar un contrato de quince años, que es previsible también para los inversionistas”.
Finalmente, Sosa aludió al récord de inversión en la Ande: “Siempre digo que la única forma de utilizar nuestra energía generada en las binacionales, la única forma de mejorar la calidad de servicio y acompañar el crecimiento del consumo que se está registrando en Paraguay, es ejecutando obras en infraestructura eléctrica. Caso contrario, no vamos a poder acompañar. Entonces, en ese contexto, el año pasado llegamos a invertir en línea de transmisión y en distribución de energía eléctrica por valor de 349,2 millones de dólares. Algo muy importante para nosotros, es porque es primera vez que llegamos a ese nivel de inversión. En los últimos cinco años estábamos en promedio con 300 millones de dólares de inversión y ahora dimos un salto importante. Por tal motivo, realmente estamos acompañando el crecimiento del consumo de energía eléctrica”.
“Para tener una idea, en el año 2024 tuvimos un crecimiento de 18,5 %. El año pasado tuvimos un crecimiento de 12, 5 %. Es decir, en dos años tuvimos un crecimiento de 31,5 % en consumo de energía eléctrica, y eso no hubiera sido posible si la Ande no tenía la capacidad para que se instalen estas industrias. Entonces, es fundamental seguir invirtiendo en línea de transmisión y distribución de energía eléctrica”, finalizó el ingeniero.
Mediante el decreto 5306 se adopta como política pública sectorial el establecimiento y desarrollo de industrias convergentes, se crea la Comisión Biministerial de Acreditación de Industrias Convergentes, el grupo de consumo de industrias convergentes, se establecen las tarifas de energía eléctrica aplicables al mismo y se derogan los decretos n.° 7551/2017, n.° 6371/2016 y n.° 7406/2011.
En tanto, con el decreto 5307 se incluye dentro de la política pública sectorial de industrias convergentes establecida en el decreto n.° 5306 del 16 de enero de 2026 al desarrollo de iniciativas denominadas como “Energía a X” (‘Power to X’), se crea el grupo de consumo para las industrias de “Energía a X”, las cuales incluyen vectores energéticos y materias primas producidos con energía, y se establecen las tarifas de energía eléctrica aplicables al mismo.