El mes de enero cerró con un nuevo repunte para los envíos de productos porcinos, pues aumentaron 118 % en volumen y 112 % en ingresos con respecto al año pasado, según informó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). La República de China (Taiwán) siguió siendo el principal mercado de exportación para el sector.
En el primer mes del 2024 se enviaron 589 toneladas de carne y menudencias de cerdo mientras que en el mismo periodo del 2023 se habían embarcado 270 toneladas, una suba de 319 toneladas más que el lapso pasado. En concepto de ingresos, el valor alcanzado fue de USD 1.418.687, frente a los USD 667.966 registrados en el año anterior.
En cuanto a la participación de mercados, Taiwán ocupó la primera plaza adquiriendo 440 toneladas de la proteína por USD 1.202.821 y representó el 85 % de las salidas, Uruguay estuvo en el segundo lugar con la compra de 107 toneladas por USD 190.425 lo cual fue el 13 % del total exportado, y Brasil se ubicó en el tercer puesto con 25 toneladas por USD 18.691 siendo el 13 %. Vietnam recibió el 1 %, comprando 15 toneladas de menudencias por USD 6.748.
2024 con buenas proyecciones
El embajador de Paraguay en la nación taiwanesa Carlos Fleitas, señaló a inicios de enero que hay muy buenas proyecciones para lo que será este 2024 en el ámbito de las relaciones entre ambos países, en especial en el intercambio comercial, y se prevé incluso duplicar las exportaciones de carne porcina paraguaya a ese destino.
En el 2023 Taiwán cerró como el mercado número 1 de nuestros productos de origen porcino ocupando el 72 % del valor total de la exportación paraguaya en el ámbito, con un valor casi USD 14 millones y dejó al país el récord histórico de exportación en el rubro.
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Fiasul, la fábrica de hilos que tejerá la cadena textil
Por: Alba Delvalle
La firma proyecta una inversión inicial de USD 10 millones para instalar en el segundo semestre de este año una hilandería en Paraguay, con producción estimada de hasta 400 toneladas mensuales y la generación de 100 a 150 empleos en su primera etapa.
Paraguay sigue sumando señales concretas de su atractivo industrial, y esta vez con nombre propio. La brasileña Fiasul, una de las principales hilanderías del sur de Brasil, avanza en su proceso de instalación en el país con un plan que podría convertirse en una pieza clave para cerrar la cadena productiva del sector textil.
La compañía, con sede en Toledo, estado de Paraná, emplea actualmente a cerca de 950 personas y produce alrededor de 2.000 toneladas mensuales de hilo de algodón. El CEO, Rainer Zielasko, confirmó en exclusiva a FOCO que Paraguay está en el radar estratégico de expansión, impulsado por una combinación de factores que van desde costos competitivos hasta la creciente migración de clientes industriales hacia el país.
“El movimiento de nuestros propios clientes fue uno de los principales disparadores. Empresas como Lupo, que ya operan o están migrando a Paraguay, necesitan abastecimiento cercano, y esto nos obliga a acompañar ese proceso”, expresa.
La decisión no es improvisada, pues hace tiempo que la firma analiza el régimen de maquila y las condiciones productivas de Paraguay. Según el ejecutivo, el país reúne tres variables críticas para una industria intensiva como la hilandería: energía, mano de obra y costos operativos competitivos.
“El Paraguay ofrece ventajas muy claras. La energía es más accesible, hay disponibilidad de mano de obra joven y un entorno que permite ser más eficiente en costos. Cuando los empresarios brasileños vienen, muchas veces se sorprenden con lo que encuentran”, afirma.
La estrategia inicial del proyecto será progresiva, apuntando a una planta de menor escala, con una producción estimada de entre 300 y 400 toneladas mensuales, lo suficiente para testear el mercado y las condiciones operativas. “Nosotros siempre decimos: soñamos en grande, pero empezamos pequeños. La idea es instalar una unidad inicial, entender el funcionamiento local y, a partir de ahí, escalar”, remarca.
La inversión inicial rondaría los USD 10 millones, destinada a la instalación de una planta completa, con maquinaria nueva o semi nueva. El objetivo es construir desde cero una operación adaptada al entorno local, en lugar de trasladar equipos desde Brasil.
En términos de empleo, Rainer consideró arrancar las operaciones entre 100 y 150 puestos de trabajo, con potencial de expansión a medida que crezca la producción. Pero más allá de los números, el verdadero impacto del desembarco de Fiasul se traduce en la integración industrial.
Paraguay ya cuenta con producción de algodón, especialmente en el Chaco, con industrias de confección y tejido, y la idea es complementar esa cadena de valor con la hilandería. “Hoy Paraguay tiene algodón, tiene quienes fabrican prendas, y la hilandería es ese anillo que completa el circuito. Con eso, el país puede cerrar toda la cadena productiva textil”, explica empresario.
A la vez, esto permitiría reducir la dependencia de insumos importados, generar mayor valor agregado local y potenciar las exportaciones, no solo de materia prima o productos finales, sino de toda una industria integrada. Y es que el proyecto contempla el uso de algodón paraguayo como materia prima, lo que fortalecería aún más el ecosistema local.
“Vimos que el algodón paraguayo tiene muy buena calidad. Podemos tanto importar desde Brasil como abastecernos aquí, lo cual abre muchas oportunidades”, agrega.
En cuanto a la ubicación, la empresa aún evalúa alternativas. Si bien Alto Paraná aparece como una opción natural por su desarrollo industrial, el referente reconoce que otras zonas están ganando terreno. En particular, menciona a Pilar como una de las ubicaciones con mayor potencial.
“La ciudad tiene tradición textil, mano de obra con experiencia y una comunidad que vive de esa industria. Además, hay proyectos de infraestructura que pueden mejorar la logística, como la conexión con Argentina”, ahonda.
No obstante, hay un factor clave que definirá la decisión final: la calidad del suministro eléctrico. “Para una hilandería, la estabilidad de la energía es fundamental. No se puede trabajar con interrupciones o variaciones. Si eso se garantiza, Paraguay tiene todo para que el proyecto funcione”, advierte.
El cronograma es ambicioso pero concreto. La empresa espera completar los trámites y definiciones durante el primer semestre del año y, si las condiciones se alinean, iniciar la instalación de maquinaria en la segunda mitad del año.
El desembarco de Fiasul no solo responde a una estrategia empresarial individual, sino que refleja una tendencia más amplia: Paraguay como plataforma de expansión regional, y a partir de allí, la expansión hacia otros mercados como Argentina, Bolivia o incluso Estados Unidos, aprovechando acuerdos comerciales que tiene el país, y que lo vuelve más accesible.
En ese contexto, el proyecto de Fiasul también abre la puerta a un efecto multiplicador. La disponibilidad local de hilo puede impulsar el desarrollo de nuevas industrias textiles, desde pequeños talleres hasta grandes fabricantes, generando un ecosistema más dinámico, según Rainer.
“Una vez que se tiene el hilo, el resto de la cadena es mucho más fácil de desarrollar. Se pueden crear pequeñas industrias, generar empleo y diversificar la producción, es una base para muchas otras actividades”, sostiene.
La apuesta de Fiasul se posiciona como uno de los casos más claros del nuevo mapa industrial que empieza a configurarse en Paraguay: menos exportación de materia prima y más integración productiva.
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Hidrovía bajo monitoreo: ANNP refuerza control para garantizar navegación y comercio
El monitoreo permanente de la hidrovía del río Paraguay se consolida como una herramienta para sostener la seguridad y eficiencia del transporte fluvial, en un contexto donde la logística es determinante para el comercio exterior del país.
Desde el centro de control de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) informaron a través del ingeniero Benjamín Martínez que el sistema permite un seguimiento en tiempo real del comportamiento del río y del tránsito de embarcaciones.
Detalló que la plataforma integra información estratégica como niveles del río, batimetrías, posiciones de embarcaciones y condiciones de navegación, lo que facilita una gestión más precisa de la operativa fluvial.
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Uno de los puntos bajo observación constante es el Paso Bermejo, considerado una zona crítica debido a la acumulación de sedimentos, que impacta directamente en el calado y, por ende, en la navegabilidad de las embarcaciones.
Para mitigar estos riesgos, la ANNP incorporó herramientas tecnológicas como sensores, boyas inteligentes y sistemas de identificación automática (AIS), que permiten señalizar zonas de riesgo y brindar información en tiempo real a los capitanes.
Martínez, quien se desempeña como jefe de Dragado de la ANNP, destacó que estas innovaciones permiten anticipar situaciones complejas, optimizar las decisiones operativas y reducir los costos asociados a interrupciones o demoras en la navegación.
El fortalecimiento de este sistema no solo mejora la seguridad en la hidrovía, sino que también contribuye a garantizar la continuidad del tránsito de cargas, un factor clave para la competitividad logística del Paraguay.
En un país altamente dependiente del transporte fluvial para sus exportaciones, la eficiencia de la hidrovía del río Paraguay se posiciona como un eje estratégico para sostener el dinamismo del comercio.
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Chile, Israel y EE. UU. se ubican como los principales destinos de la carne vacuna
Chile se posicionó como el principal comprador de carne vacuna paraguaya al cierre del primer trimestre del 2026, con 23.385 toneladas exportadas por valor de USD 157.720.240. En el segundo lugar del ranking de los cinco principales mercados del producto estrella de la ganadería local, se ubica Israel, con 10.976 toneladas que generaron USD 80.901.590.
De acuerdo con los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), en el tercer puesto se consolida Estados Unidos, que adquirió 12.111 toneladas de carne bovina por un monto de USD 65.679.421, en la cuarta ubicación se encuentra Taiwán, con 6.590 toneladas por USD 44.266.383 y cierra el ranking Canadá, con un total de 5.118 toneladas que dejaron USD 30.121.107.
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A estos destinos le siguen Brasil, que compró de enero a marzo de este año 3.704 toneladas por un monto de USD 27.678.003 y Uruguay, con 1.243 toneladas por USD 6.780.480. En menor escala se ubican Kuwait, con 839 toneladas que generaron USD 6.389.824; Rusia, con 886 toneladas por USD 4.073.099 y Alemania, que adquirió 259 toneladas por USD 3.825.889.
Caída
Los ingresos por exportaciones de carne vacuna y menudencia mostraron una baja en los primeros tres meses del 2026. Los envíos alcanzaron USD 476.193.088, cifra que representa una caída de 12 % en comparación al comportamiento del primer trimestre del año pasado, cuando cerraron en USD 543.711.178.
En cuanto a volumen, se mantiene la misma tendencia, ya que de enero a marzo se embarcaron 80.732 toneladas, mientras que en el mismo periodo del 2025 los envíos fueron de 109.418 toneladas, con una variación de 26 %. La carne vacuna llegó a un total de 38 mercados durante los tres primeros meses del 2026.
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Caen envíos de carne, pero precio sostiene el negocio
El primer trimestre del 2026 deja una señal clara para el negocio cárnico paraguayo: se exporta menos volumen, pero a mejor precio, lo cual cambia la lectura del desempeño del sector.
Según los datos comparativos del Servicio Nacional Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre enero y marzo de 2026 las exportaciones de carne bovina alcanzaron unas 69.347 toneladas, por debajo de los 90.615 toneladas registrados en el mismo periodo de 2025. La caída en volumen es evidente en un 30 % menos.
Sin embargo, el ingreso generado no cae en la misma proporción. En 2026, el valor exportado ronda los USD 453 millones, frente a los USD 509 millones del año pasado, es decir, apenas un 11 % menos. ¿Qué explica esta diferencia menor a la esperada? El precio.
El valor promedio por kilo exportado subió de USD 5,63 en 2025 a USD 6,54 en 2026, el nivel más alto de los últimos años. Este incremento compensa parcialmente la menor cantidad exportada y evidencia un cambio en la dinámica del negocio: menos volumen, pero mayor valorización.
En perspectiva, el salto es aún más relevante si se compara con años anteriores, donde el precio oscilaba entre USD 4,6 y USD 5,2 por kilo. El 2026 marca así un punto alto en términos de valor.
El comportamiento refleja un mercado internacional más exigente, donde Paraguay logra posicionarse con mejor precio, aunque con desafíos en volumen. Esto da una conclusión clara, el ingreso del sector hoy depende tanto o más, del precio que de la cantidad exportada.