La educación a distancia se convirtió en una alternativa indispensable en la actualidad, y Unibe se encuentra a la altura de esta necesidad. Desde hace años viene ofreciendo carreras en diferentes áreas de estudio en la modalidad virtual, llegando a todo el país. Si estás buscando una opción de estudio flexible y de calidad, la modalidad a distancia de Unibe es la respuesta a tus necesidades.
La Universidad Iberoamericana (Unibe) se destaca por su modalidad de estudio a distancia, una opción cada vez más valorada y accesible para aquellos que deseen obtener una educación de calidad sin tener que asistir físicamente a un campus universitario.
Esta modalidad ofrece una serie de beneficios y ventajas que la convierten en una opción muy atractiva para muchos estudiantes. En primer lugar, les permite organizar su tiempo de estudio de acuerdo a sus necesidades y responsabilidades personales y profesionales. Esto significa que pueden acceder a clases y materiales de estudio en cualquier momento y lugar, lo que resulta especialmente útil para aquellos que trabajan o tienen otras responsabilidades que dificultan el acceso a una educación tradicional.
Además, estudiar a distancia en la Unibe brinda la oportunidad de aprender de manera autónoma y desarrollar habilidades de autogestión, disciplina y organización, competencias muy valoradas en el ámbito laboral actual. Esta modalidad también fomenta el uso de tecnologías de la información y la comunicación, lo que fortalece las habilidades digitales tan necesarias en el mundo laboral actual.
La plataforma actualizada, amigable e intuitiva permite al estudiante acceder a sus clases de manera sincrónica y asincrónica manejando así sus tiempos, con docentes altamente capacitados que brindan respuesta en el preciso momento a las dudas de los estudiantes y donde pueden acceder a las tareas y presentación de trabajos designados. Lo único que el estudiante necesita para cursar en esta modalidad es un dispositivo con conexión a internet.
En cuanto a la oferta académica a distancia de Unibe, cuenta con un amplio abanico de carreras, todas ellas habilitadas legalmente por el Cones (Consejo Nacional de Educación Superior). Entre las carreras que se pueden estudiar a distancia se encuentran Administración de Empresas, Contaduría Pública, Comercio Internacional, Marketing y Publicidad, Psicología, Derecho, Psicopedagogía y Ciencias de la Educación.
Estas carreras ofrecen un plan de estudio completo y actualizado, que combina teoría y práctica, y cuentan con el respaldo y prestigio de Unibe, una institución con más de 50 años de trayectoria en la educación superior.
Estudiar a distancia en esta casa de estudios es una opción que brinda la oportunidad de obtener una formación de calidad, que se adapta a las necesidades y circunstancias de cada estudiante. Las clases inician en marzo de 2024. Para más información, ingresá a unibe.edu.py o comunícate al 021-447207 o al 0986-100.680. Matrícula exonerada.
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La vigencia del pensamiento de Ortega y Gasset sobre la Universidad
- Dr. José Duarte Penayo
- Filósofo
- Presidente de la ANEAES
En estos días volví a leer Misión de la Universidad, la célebre conferencia que José Ortega y Gasset pronunció en octubre de 1930 en el Paraninfo de la Universidad Central de Madrid.
Escrita en el mismo clima intelectual de La rebelión de las masas, aquella intervención contiene una advertencia que debería ordenar nuestro debate actual sobre la educación superior: no existe reforma universitaria posible sin definir primero su misión.
La simple existencia de modelos universitarios fuertes en el primer mundo y su posibilidad de importarlos es una opción que el filósofo español rechaza. Como bien advierte, mucho antes que los chamanes de la denuncia de dependencia cultural, la experiencia extranjera puede servir como información, nunca como molde a importar.
Mientras que la información ilustra y sugiere posibilidades, un modelo obliga a reproducir lo que surgió en un entorno cultural completamente diferente.
La universidad existe en un contexto histórico específico y su vitalidad depende más del entorno social que la rodea que del mero ambiente pedagógico creado en sus aulas. Por ello, incluso una institución extranjera perfecta sería intransferible, ya que su realidad es inseparable de la tradición nacional que le dio vida y la sustenta.
Así, lo que Ortega cuestiona es la ilusión de una aplicación lineal, no el aprendizaje internacional, dimensión que el propio filósofo defendió con particular convicción.
Por otra parte, la integración europea posterior, desde el Tratado de Roma hasta el Proceso de Bolonia iniciado en 1999, materializó parcialmente esa intuición en el plano universitario, aunque agudizó la pérdida de sentido cultural que el filósofo español critica duramente.
El Espacio Europeo de Educación Superior estableció créditos académicos transferibles, programas de movilidad como Erasmus, marcos comunes de cualificaciones y mecanismos de aseguramiento externo de la calidad articulados a través de la ENQA.
Europa construyó su propio modelo desde una elaboración interna compartida, y precisamente por eso ofrece a nuestro país un repertorio enorme de información valiosa, criterios técnicos depurados y experiencias institucionales aprovechables.
Hay más advertencias en la mencionada conferencia que, noventa y seis años después, nos siguen interpelando. Ortega y Gasset habla del “pecado original” de las instituciones, esa tendencia a simular y falsificar su razón de ser al entregar y exigir aquello que rebasa sus posibilidades reales. En nuestro país siguen existiendo núcleos que se corresponden con esta descripción; es decir, programas que entregan títulos vacíos de formación, redes que trafican con diplomas y un crecimiento descontrolado de la oferta académica desvinculado de los intereses generales de la nación.
Además, en sus mejores páginas se lee sobre el fenómeno de un mundo que comenzaba a perder su esencia al formar profesionales especializados sin un marco cultural amplio, individuos sumamente competentes en su área técnica, pero más desarraigados y desconocedores que sus predecesores en el amplio saber acumulado de la historia occidental, y con una baja conciencia de pertenencia a la sociedad que hace posibles sus actividades.
¿Cómo pensar estas cuestiones en el marco de la irrupción contemporánea de la inteligencia artificial, un fenómeno ajeno al horizonte intelectual de 1930? Sin una reflexión profunda y un marco definido de uso, la IA corre el riesgo de monopolizar el dominio operativo de cualquier campo técnico, mientras la comprensión vital permanece ajena al algoritmo.
El profesional que delega cognición en la herramienta se convierte en un agente de segundo grado, un dominador puramente operativo y desligado del juicio que orienta la vida.
Aquí aparece, precisamente, la revalorización urgente de las humanidades en el nuevo tiempo. Las humanidades, esas disciplinas desplazadas durante décadas al margen del sistema universitario por modas tecnocráticas que ahora muestran sus límites, recuperan en la era de la IA un protagonismo decisivo.
Aportan todo aquello que escapa a la lógica computacional para lograr orientar, establecer pautas y dotar de criterio a la razón artificial.
Volvamos entonces a la pregunta central: ¿universidades para qué? Al plantear esta interrogante en el contexto paraguayo resulta ineludible definir las prioridades nacionales con honestidad intelectual. ¿Apostamos a la formación de capital humano con criterios efectivos de pertinencia para el desarrollo del país? ¿Toleramos el simple lucro de propietarios de universidades disfrazado de oferta académica? ¿Promovemos la producción de conocimiento científico aplicable a las cadenas productivas y al desarrollo nacional? ¿Impulsamos niveles más altos de creatividad, pensamiento crítico y formación humanística en la era de la inteligencia artificial?
Estas preguntas, hasta hoy postergadas, exigen formularse con rigor sobre cada carrera, cada oferta académica, cada programa de posgrado existente. Debemos aprender con rigor de los modelos internacionales, sin caer en el burdo aplicacionismo alejado de nuestra particularidad nacional.
Solo con estos elementos depurados podremos reconstruir el sistema educativo y erradicar de raíz la mediocridad y la informalidad que frenan el verdadero potencial de nuestra nación.
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Joven paraguaya fue admitida en prestigiosa universidad de Estados Unidos
- Por Karina Ríos
El Wellesley College de Estados Unidos aceptó la solicitud de la joven paraguaya Nayeli Fleitas, quien podrá cumplir su sueño de estudiar la carrera de Economía en tan prestigiosa universidad y luego volver al país para implementar proyectos que contribuyan al desarrollo económico nacional.
La joven de 20 años es oriunda de Hernandarias, departamento de Alto Paraná, en donde demostró que con esfuerzo y mucha perseverancia se puede llegar lejos, cumplir los sueños y en un futuro contribuir a su querido país.
Nayeli culminó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional E.M.D Tacurú Pucú, donde nació su pasión por la economía tras cursar el Bachillerato Técnico en Contabilidad (BTC).
“Mi deseo de estudiar en el exterior nació desde temprana edad, siempre fui una persona con muchas ganas de aprender y salir adelante. Ese deseo de superarme me llevó a desarrollar un gran interés por el aprendizaje, especialmente por el inglés”, expresó la joven, en entrevista con La Nación/Nación Media.
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Aprendió inglés sola
Su pasión por aprender inglés nació desde pequeña y como no tenía acceso a clases particulares ni a una formación fuerte en idiomas dentro del colegio público tuvo que ser autodidacta.
“Decidí aprender por mi cuenta. Pasaba horas utilizando internet, viendo videos, leyendo libros y aprovechando todo lo que estuviera a mi alcance para aprender”, refirió.
Agregó que este idioma le abrió un mundo completamente nuevo y le permitió acceder a información, programas y oportunidades que antes ni siquiera conocía, y fue cuando nació su interés por el sistema académico de Estados Unidos.
“Desde los 13 años empecé a enfocarme en el sueño de estudiar en el exterior, motivada por la idea de buscar oportunidades que muchas veces no encontraba en mi entorno y convencida de que la educación podía cambiar mi vida y la de mi familia”, aseguró.
Su madre fue su inspiración
Expresó que creció solo con el acompañamiento de su madre, Mabel Meza, quien la apoyó en todos sus sueños y proyectos. Además, la describió como una mujer empoderada y digna de imitar porque supo sacar adelante a una familia.
“Crecí en un hogar donde mi mamá era el único sostén de la familia, y desde muy joven mi mayor motivación fue poder retribuirle todo el esfuerzo y sacrificio que hizo por mí. Quiero agradecer a mi mamá y a mis abuelos por siempre creer en mí, por apoyarme, y motivarme a nunca desistir de mis sueños”, resaltó Nayeli.
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Programas internacionales
Desde que comenzó el colegio su objetivo era que alguna vez estudiaría en el exterior y que como iba a un colegio público decidió abrirse camino por su cuenta. Fue seleccionada para participar en programas internacionales muy importantes, todos con becas completas.
“Uno de ellos fue Yale Young Global Scholars, un programa académico de verano de la Universidad de Yale dirigido a estudiantes destacados de todo el mundo. Allí tomé clases con profesores universitarios y pude profundizar aún más mi interés por el sistema académico de Estados Unidos”, detalló.
También participó en el Harvard Undergraduate Foreign Policy Initiative, un programa de la Universidad de Harvard enfocado en política internacional y políticas públicas, donde compartió espacios de debate y aprendizaje con estudiantes de distintos países.
“Fui parte de Latin American Leadership Academy (LALA), una academia de liderazgo para jóvenes latinoamericanos. Formé parte de la Red Mundial de Jóvenes Políticos en Paraguay y en el 2025 representé al país en la VII Cumbre Internacional de Jóvenes en Lima, Perú, organizada por la Red Mundial de Jóvenes Políticos”, puntualizó.
Proyecto para mujeres
Nayeli también desarrolló proyectos sociales enfocados en el empoderamiento de las mujeres bajo la iniciativa “Ella Construye”, trabajó junto a Mujeres Empoderadas, una organización en Hernandarias enfocada en apoyar y capacitar a mujeres para que puedan desarrollar independencia económica y liderazgo en sus comunidades.
“Este proyecto nació también de mi propia historia personal, al haber crecido con una madre soltera. Esa experiencia me hizo entender la importancia de crear más oportunidades para las mujeres y motivarlas a convertirse en protagonistas de sus propias historias, sin importar las dificultades de su entorno”, dijo.
El plan principal de la joven sobresaliente es estudiar Economía porque le interesa entender cómo funcionan los sistemas económicos y cómo las decisiones financieras y económicas impactan directamente en la vida de las personas y en el desarrollo de un país.
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EducationUSA
Para poder pasar el proceso de admisión Nayeli tuvo que trabajar para costear los gastos que esto conlleva. Recibió orientación del EducationUSA, que le ayudó a entender cómo elegir las universidades.
“No fue un camino fácil, pero gracias al apoyo de EducationUSA pude mejorar mi perfil y enfocarme en universidades que realmente representaban mi historia y mis objetivos”, apuntó.
Finalmente, la joven fue aceptada en Wellesley College, una prestigiosa universidad ubicada en Massachusetts, Estados Unidos, conocida por su alto nivel académico y por haber formado a mujeres líderes e influyentes alrededor del mundo. Así también, recibió una propuesta generosa de otra reconocida universidad, Berea College.
Volverá al país
“Al terminar mis estudios, mi objetivo es regresar a Paraguay y aplicar todo lo aprendido tanto en el sector público como en el privado, especialmente en proyectos que contribuyan al desarrollo económico y a la creación de más oportunidades para jóvenes y comunidades del interior del país”, confirmó Feitas.
Instó a los jóvenes a seguir sus sueños y no rendirse: “No importa de dónde vengas, si eres del interior o de la capital, o si estudias en un colegio público o privado. Si tienes un sueño y trabajas por él, lo puedes lograr. Yo soy prueba de eso. Con determinación, disciplina y esfuerzo, no hay límites que realmente nos detengan”, concluyó.
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De Caraguatay a Indiana: paraguayo estudiará en la Universidad de Notre Dame
El joven paraguayo Alexandre Ríos Velázquez, estudiante del programa Opportunity Funds, pronto cruzará fronteras para iniciar sus estudios en la University of Notre Dame en Notre Dame, en el estado de Indiana, en Estados Unidos.
El compatriota, oriundo de la ciudad de Caraguatay (Cordillera), tiene por delante un emocionante camino en la carrera de Ciencias Políticas y Asuntos Globales y un minor en Música.
La universidad americana ha reconocido su dedicación y excelencia con una muy generosa ayuda financiera, un reflejo de todo el trabajo que ha puesto para obtener dicho logro. Asimismo, ha recibido ofertas generosas de prestigiosas universidades como Vassar College, Centre College y Haverford College.
El logro del joven también ha sido reconocido por la Municipalidad de Caraguatay tras haber sido admitido en las prestigiosas universidades de los Estados Unidos, todas con beca completa, gracias a su excelencia académica y su destacado compromiso social.
Alexandre se ha destacado por su liderazgo y creatividad en múltiples proyectos. Fue creador de “MusicMind”, que promueve la música como herramienta para la salud mental. También resultó ganador del proyecto “From the Root” en la Escuela de Superhéroes de la ONG Jaku’e, con reconocimiento de la Universidad de Harvard.
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Fue egresado de la primera generación del Conservatorio Municipal de Música de Caraguatay, obteniendo los títulos de Profesor Superior de Lenguaje Musical y Profesor de Canto Popular.
“Este logro refleja su dedicación y el camino recorrido, incluyendo su participación en el programa Jóvenes Embajadores del Departamento de Estado de los Estados Unidos (2023) y en el Opportunity Funds Program de Education USA, iniciativa del Departamento de Estado de los Estados Unidos (2025)”, resaltaron desde el colegio”Las Mercedes” de Caraguatay, donde cursó sus estudios básicos.
Igualmente, le desearon éxitos en esta nueva etapa. “Seguros de que seguirá dejando en alto el nombre de Caraguatay y por sobre el nombre del Colegio Las Mercedes”, manifestaron desde la Dirección de la institución.
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Carreras acreditadas reflejan mejores niveles de empleabilidad juvenil
La acreditación se asocia con inserción laboral más rápida, mayor congruencia profesional y altos niveles de satisfacción de los empleadores, según un análisis realizado por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes).
Este estudio se dio a conocer el martes pasado, durante el lanzamiento de la campaña “Educación que emplea”, llevada adelante por la Aneaes, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y el Ministerio de Industria y Comercio (MIC).
La acreditación de carreras de grado no es solo un sello académico. En Paraguay, también está vinculada a mejores condiciones de empleabilidad juvenil.
Así lo demuestra este análisis de los informes oficiales de evaluación externa de la agencia evaluadora cuyos resultados revelan diferencias estructurales claras entre carreras acreditadas y no acreditadas.
El estudio examinó cuatro variables directamente relacionadas con la inserción laboral: tiempo al primer empleo, congruencia entre ocupación y titulación, satisfacción de egresados y satisfacción de empleadores. En todos los casos, las carreras acreditadas presentan mejores indicadores y mayor sistematicidad en la medición de resultados.
En la escala oficial de evaluación (de 3 a 1), las carreras acreditadas alcanzan un promedio de 2.827 puntos, frente a 1.542 de las no acreditadas. Cuando se suman y promedian los resultados en todos los aspectos evaluados (calidad académica, seguimiento de egresados, inserción laboral, relación con empleadores, entre otros), las carreras acreditadas obtienen en promedio 2,827 puntos sobre 3. Esto significa que, en general, funcionan a un nivel alto y consistente.
En cambio, las carreras no acreditadas alcanzan un promedio de 1,542 puntos, apenas por encima del nivel mínimo. Esto refleja debilidades importantes, por ejemplo, en el seguimiento de sus egresados, en la medición de cuántos consiguen trabajo y en su vínculo con los empleadores.
La diferencia entre ambas es de 1,285 puntos. Puede parecer un número pequeño, pero en una escala que solo va de 1 a 3, es una diferencia muy grande. Representa casi la mitad de toda la distancia posible dentro de la escala.
Uno de los datos más significativos se observa en el tiempo de inserción laboral. En las carreras acreditadas, el plazo más frecuente para acceder al primer empleo es de seis meses, con numerosos casos de inserción incluso en el primer mes tras la graduación. En contraste, las carreras no acreditadas prácticamente no registran información sistemática sobre este indicador.
También se registran altos niveles de congruencia entre formación y empleo en carreras acreditadas, con reportes que oscilan entre 82 % y 100 % de egresados desempeñándose en áreas acordes a su titulación. La satisfacción de empleadores supera frecuentemente el 90%, mientras que la de egresados alcanza en algunos casos el 100 %.
RESPALDO INTERNACIONAL
Los resultados nacionales coinciden con la evidencia global. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), en Education at a Glance 2023, señala que las personas con educación terciaria presentan mayores tasas de empleo y menor desempleo.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Global Employment Trends for Youth 2024, confirma que los jóvenes con educación superior tienen mayor probabilidad de inserción formal.
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Por su parte, el Banco Mundial advierte que, además del nivel educativo, la calidad institucional es determinante para mejorar los retornos laborales.
La literatura especializada en aseguramiento de la calidad (Harvey & Williams, 2010; Srijampana et al., 2025) sostiene que los procesos de acreditación fortalecen la coherencia curricular, explicitan resultados de aprendizaje y consolidan mecanismos de mejora continua, factores considerados estructurales para la empleabilidad (Yorke, 2006).
IMPACTO DIRECTO EN PROFESIONES REGULADAS
En algunas áreas, la acreditación no solo mejora las condiciones relativas de inserción, sino que determina el acceso al ejercicio profesional.
En Medicina, la Comisión Nacional de Residencias Médicas (Conarem) exige que el título provenga de una carrera acreditada para rendir el examen nacional de residencias, paso clave para la especialización y progresión profesional en el sistema sanitario.
En estos casos, la acreditación actúa como requisito habilitante directo para ingresar a segmentos formales del mercado laboral.
SELLO ACADÉMICO
Si bien la acreditación no sustituye las políticas de empleo ni elimina las limitaciones estructurales del mercado laboral juvenil —documentadas por el INE (2024) y el MTESS (2024)—, la evidencia muestra que sí mejora las condiciones relativas de transición entre educación y trabajo.
En un sistema de educación superior heterogéneo, la acreditación fortalece la transparencia, reduce asimetrías de información y aumenta la confianza de los empleadores.
Los datos son consistentes: la calidad acreditada no solo impacta en el aula, también se refleja en el mercado laboral.
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