Luego del cierre de su revisión de calificación de riesgo anual al 5 de diciembre de este 2023, la calificadora de riesgos Moody´s decidió mantener la calificación crediticia del Paraguay en Ba1 con perspectiva positiva. Destacaron aspectos que influyen en la fortaleza del país, entre ellos se mencionan la baja carga de la deuda pública sustentada en el historial de cumplimiento de metas establecidas en la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Asimismo, Paraguay muestra un mayor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en relación a sus pares de igual calificación, con un creciente potencial de crecimiento económico y diversificación de la economía. En el informe resaltan además que se mejoró la administración tributaria y el impulso en la recaudación de ingresos en los últimos años.
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También que se propusieron reformas al sistema de pensiones y el compromiso del Gobierno en inversión pública con el fin de mejorar la infraestructura vial del país. La calificadora mencionó que, la perspectiva positiva refleja un historial de crecimiento sólido y una política fiscal prudente, lo cual se vio en la baja carga de la deuda comparable con los soberanos de calificación Baa.
Moody’s afirmó que dentro de sus perspectivas también tienen en cuenta reformas estructurales y fiscales. Al respecto, se indicó que la calificación podría mejorar según el grado de avance de la implementación de reformas, las cuales contribuyen en el fortalecimiento de la capacidad institucional y la gobernanza.
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Paraguay ratifica en el campo internacional su buena calificación económica
Nuestro país sigue destacándose entre los mejores por su buena calificación económica debido a su baja deuda, el buen manejo de su responsabilidad fiscal y otros aciertos.
Por tercer año continuado la empresa Moody’s Ratings ratificó al Paraguay en el grado de inversión con la calificación Baa3, con perspectiva estable.
Es otro punto favorable para la nación paraguaya que se está destacando por los excelentes elementos que componen su realidad.
Lo importante de estar entre los más destacados es no solo para alegrarse por la buena tarea realizada hasta ahora, sino una invitación a seguir trabajando con fuerza para corregir los defectos que se tienen y conquistar nuevos logros.
La entidad financiera internacional confirmó la calificación de grado de inversión que ya tenía el país en su calidad de emisor de largo plazo en moneda local y extranjera. Por consiguiente, su perspectiva se mantiene estable.
Uno de los puntos que destaca el informe de la empresa es que el país tiene una política monetaria creíble, “con un historial consolidado de mantenimiento de la estabilidad de precios y externa, que refuerza aún más el perfil crediticio, junto con un historial de estabilidad política”.
Resalta que el hecho de confirmar la calificación mencionada está reflejando su sólida tendencia de crecimiento, respaldada por una importante inversión de capital, además de contar con una deuda pública relativamente baja y estable.
Agrega que el país tiene el cumplimiento constante de un marco de responsabilidad fiscal a mediano plazo. Por lo que sostiene que la vulnerabilidad general ante los riesgos que pudieran acontecer es baja.
Un tema que la entidad calificadora pone de resalto es que la creciente diversificación económica del país más allá de la agricultura, las inversiones de capital que están en marcha, además de la aplicación eficaz de políticas fiscales y monetarias ofrecen la capacidad de sobrellevar las adversidades ante las perturbaciones que se pudieran presentar.
Entre los asuntos que mejorar, Moody’s dice que la solidez institucional de Paraguay continúa siendo inferior a la de los países que tienen la misma calificación Baa. Agrega que la dependencia de la economía nacional de la agricultura y de la generación de energía hidroeléctrica expone al país a choques externos.
La situación de nuestro país es excelente en muchos aspectos, pero tiene que mejorar en varios asuntos, como manifiesta la calificadora. Indica que las fortalezas se ven contrarrestadas por una base de ingresos públicos limitada que restringe la flexibilidad fiscal y entorpece la capacidad de enfrentar la deuda a pesar de una carga negativa relativamente baja.
La nación ha avanzado bastante en muchos aspectos de su realidad, aunque tiene todavía diferentes asuntos que mejorar. La perfección probablemente será difícil de lograr, aunque el ansia de ser perfectos ayude a superar los problemas, a encontrar soluciones diversas y a encarar el futuro.
Por eso es de suma importancia ir identificando los principales asuntos que requieren las más urgentes respuestas, sin descuidar la atención a las cuestiones de diferente importancia. Por lo que es saludable hacer una completa y sincera revisión de los requerimientos principales. Pues, así como tenemos importantes fortalezas, también contamos con debilidades de cierto nivel.
Entre los puntos positivos del país está su sentido de resiliencia, es decir, la capacidad de hacer frente a las dificultades con suficiente fortaleza para salir ganando. Esto se ha demostrado claramente a lo largo de su historia de nación que fue casi exterminada por una guerra larga y perversa de la que resurgió con fuerza y optimismo.
La tarea que hay que encarar es clara: seguir trabajando con vigor, con la saludable ambición de ser cada vez más y mejor para alcanzar nuevas metas. Si el país ha sido capaz de obtener una reciente buena calificación por su desempeño, está claro que puede ir por más en el afán de conseguir mayores avances para su desarrollo y el bienestar de su gente.
En ese sentido, las personas que habitan esta nación tienen un reto formidable: la invitación de proseguir sus afanes con más bríos, porque cuanto más se labore, se tendrán posibilidades de mayores éxitos y nuevas conquistas para estar mejor.
Nuestro país no solo puede obtener nuevas calificaciones positivas de las entidades internacionales de riesgo, como lo está logrando, sino que también es capaz de avanzar más rápido en la obtención de sus metas de desarrollo
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Ratificación de Moody’s fortalece la capacidad de inversión en Paraguay
La ratificación del grado de inversión de Paraguay por parte de Moody’s, en Baa3, con perspectiva estable, fue destacada por el ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, quien afirmó que el reconocimiento internacional refleja la confianza en el rumbo económico del país y fortalece la capacidad para atraer nuevas inversiones.
“Paraguay avanza con firmeza y el mundo lo reconoce. La ratificación del grado de inversión por parte de Moody’s, con perspectiva estable, es una señal clara de confianza en el rumbo que lidera el presidente Santiago Peña”, expresó el titular del MIC en su cuenta de X.
Agregó que este reconocimiento “fortalece nuestra capacidad para atraer inversiones, generar empleos y construir un futuro de más oportunidades para todos los paraguayos”, reafirmando el compromiso del Gobierno con el desarrollo del país al señalar que seguirán contribuyendo al avance del Paraguay.
En la misma línea, Riquelme resaltó el mensaje del presidente Peña, quien afirmó que la confianza se construye con resultados y celebró que Moody’s haya ratificado el grado de inversión de Paraguay. “Seguimos trabajando por un país con más oportunidades para todos”, sostuvo.
SÓLIDO DESEMPEÑO DE LA ECONOMÍA
La calificadora explicó que la reafirmación de la calificación de la nota obedeció al sólido desempeño de la economía paraguaya, sustentado en un crecimiento resiliente, un nivel de deuda pública relativamente bajo y estable, además del mantenimiento de un marco de responsabilidad fiscal de mediano plazo.
Igualmente, resaltó la credibilidad de la política monetaria, el entorno de baja inflación y la estabilidad política del país.
“La perspectiva estable refleja un adecuado equilibrio entre las fortalezas y los riesgos que enfrenta la economía paraguaya”, señaló la agencia, agregando que la creciente diversificación de la economía, la continuidad de las inversiones y la aplicación de políticas fiscales y monetarias prudentes fortalecen la resiliencia del país frente a eventuales shocks externos.
Se destacó la baja susceptibilidad a riesgos de eventos, sustentada en un entorno político estable, reducidas vulnerabilidades externas y un sistema financiero sólido.
En tanto, la política monetaria, en el marco del régimen de metas de inflación, demostró una trayectoria consistente en el mantenimiento de la estabilidad de precios y el anclaje de las expectativas de inflación, siendo apoyada además por un régimen de tipo de cambio flexible y una conducción prudente de las políticas macroeconómicas.
Confirmación refleja solidez de la economía paraguaya
La ratificación del grado de inversión de Paraguay por parte de Moody’s refleja la solidez de la economía nacional y la confianza en la capacidad para cumplir con los compromisos financieros, afirmó el economista Aníbal Insfrán, quien valoró el informe de la calificadora por reconocer los principales fundamentos macroeconómicos del país. Señaló que el informe contiene varios puntos positivos, destacándose la estabilidad y el crecimiento.
“Lo que se hizo acá es reconocer la fortaleza global de la economía paraguaya y su capacidad de hacer frente a sus compromisos”, expresó. Insfrán sostuvo que se valoró la estabilidad inflacionaria, el manejo de la política monetaria y el nivel relativamente bajo de la deuda pública.
“En general destaca los elementos ya conocidos y positivos de la estabilidad y el crecimiento de la economía paraguaya. Eso lo han señalado, indicando el sólido crecimiento que se tuvo el año pasado y las proyecciones de crecimiento para este año”, mencionó.
Indicó que el informe también identifica desafíos, entre ellos los atrasos en los pagos a proveedores del sector público, que representan el 2,1 % del producto interno bruto (PIB).
Según explicó, la calificadora considera que este aspecto debe corregirse en los próximos años, y mantuvo la calificación porque “cree que un riesgo de no pago es muy limitado, muy bajo de los compromisos del país para con los acreedores”.
Moody’s puso énfasis en la necesidad de avanzar en reformas institucionales para fortalecer las instituciones, combatir la corrupción y generar un mejor clima de negocios. “Si no se hacen reformas apropiadas y no se profundiza en la mejora de las instituciones, el rating puede caer”, remarcó.
El informe también menciona las importantes inversiones que se están desarrollando en el país, aunque advirtió que si existe una falta de avances en estas áreas podría impactar en la valoración en un futuro. Concluyó en que la evaluación de la calificadora transmite un mensaje de confianza en la economía nacional.
“Están viendo algunos problemas, pero creen que esos problemas son manejables y esperan que en general el tema fiscal esté resuelto para el ejercicio 2028”, apuntó.
Recomendó consolidar estos aspectos y evitar que la situación se deteriore, ya que de lo contrario, la calificación podría verse afectada. Sin embargo, si se avanza en la dirección correcta, Paraguay tiene un horizonte razonable para seguir trabajando con estabilidad.
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Ratificación de Moody’s destaca solidez de la economía paraguaya
La calificadora internacional Moody’s confirmó la nota soberana de Paraguay en Baa3 con perspectiva estable, manteniendo al país dentro del grupo de economías con grado de inversión y consolidando un reconocimiento que, según autoridades y analistas, refleja la estabilidad macroeconómica alcanzada en los últimos años.
Tras conocerse la decisión, el exministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, destacó que la evaluación constituye una señal de respaldo a la conducción económica del país. “Moody’s ratifica el grado de inversión para la deuda soberana del país.
Ergo, ratifica la solidez y sostenibilidad de las políticas macroeconómicas del Gobierno. A seguir construyendo el país que queremos y nos merecemos”, expresó.
La ratificación llega un año después de que Paraguay obtuviera por primera vez esta calificación por parte de Moody’s, en julio de 2024, un hito que posicionó al país entre las economías consideradas de menor riesgo para los inversionistas internacionales.
Posteriormente, en diciembre de 2024, Standard & Poor’s también otorgó el grado de inversión, fortaleciendo aún más la imagen financiera del país ante los mercados globales.
SÓLIDO DESEMPEÑO
De acuerdo con el Ministerio de Economía, la decisión de Moody’s se sustenta en el sólido desempeño de la economía paraguaya, el crecimiento sostenido de la actividad productiva y el mantenimiento de políticas macroeconómicas consideradas prudentes y predecibles.
La calificadora destacó además que estos factores contribuyen a reducir la exposición a riesgos que puedan afectar la capacidad de pago del país, un elemento clave para los inversionistas al momento de evaluar la compra de bonos soberanos o la realización de proyectos de largo plazo.
La confirmación del grado de inversión se produce en un contexto de resultados económicos favorables.
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Moody’s ratifica la calificación del país en grado de inversión
En materia fiscal, Moody’s destaca como una fortaleza el nivel relativamente bajo y estable de la deuda pública.
La agencia calificadora Moody’s confirmó la calificación soberana de Paraguay en Baa3 dentro del grado de inversión, con perspectiva estable, respaldada por el sólido desempeño del crecimiento económico, una deuda pública relativamente baja y estable y la continuidad del marco de responsabilidad fiscal de mediano plazo.
En su evaluación, Moody’s señala además que el perfil crediticio del país se encuentra respaldado por una política monetaria creíble, con una trayectoria de estabilidad de precios y externa, así como por la estabilidad política. La calificadora considera que estos factores contribuyen a mantener una baja exposición general a riesgos que puedan afectar significativamente la capacidad de pago del país.
La agencia destaca el desempeño reciente de la economía paraguaya y señala que el crecimiento continúa siendo uno de los principales fundamentos de la calificación. Moody’s estima un crecimiento económico de alrededor de 4,5 % para 2026 y señala que la continuidad de la inversión en infraestructura pública, junto con importantes proyectos de inversión privada, contribuirá a impulsar actividades de mayor valor agregado y una mayor diversificación de la economía.
La perspectiva estable refleja la evaluación de Moody’s de que los riesgos para la calificación se encuentran equilibrados. La creciente diversificación de la economía, las inversiones públicas y privadas y la efectividad de las políticas fiscal y monetaria aportan capacidad de respuesta frente a posibles shocks. Al mismo tiempo, la agencia identifica como factores de riesgo la exposición de la economía a eventos climáticos, dada la importancia de la agricultura y la generación hidroeléctrica.
DEUDA PÚBLICA
En materia fiscal, Moody’s destaca como una fortaleza el nivel relativamente bajo y estable de la deuda pública. A su vez, identifica como desafíos la limitada base de ingresos del Gobierno y la proporción de deuda denominada en moneda extranjera. La calificadora también señala la necesidad de continuar fortaleciendo la gestión financiera pública y las instituciones del país.
Moody’s también considera en su evaluación las medidas previstas por el Gobierno para regularizar las obligaciones pendientes reconocidas en 2026 y fortalecer la gestión financiera pública, mediante una mejor articulación entre el presupuesto y la programación financiera, así como mayores mecanismos de seguimiento y control del gasto.