El primer paso para un uso prudente de las tarjetas de crédito es conocer el ingreso total real mensual y rígido, para saber el saldo que se podrá disponer, para pagar los gastos de la tarjeta. Foto: Ilustrativa
Lo que necesitas saber para un prudente uso de las tarjetas de crédito
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Entre noviembre y diciembre de cada año, las compras en centros comerciales, casas de electrodomésticos, entre otros rubros, aumenta consideradamente en comparación a otros meses, teniendo en cuenta la época festiva y el popular Black Friday.
Por ende, es importante tomar conciencia sobre cómo darle un buen uso a las tarjetas de crédito (TC) para no caer en grandes deudas ni un quiebre financiero. Si bien son una buena herramienta para el consumo, es necesario saber cuándo y en qué momento utilizarlo.
El analista financiero, Stan Canova, habló al respecto y dio algunos consejos para usar de forma prudente e inteligente las TC. En primer lugar, aconsejó tomar nota sobre los ingresos reales que una persona tiene cada mes, identificar cuáles son los gastos fijos y cuánto se dispone para gastar en otras áreas, sin comprometer la estabilidad financiera del bolsillo. “Ese valor que te va a quedar como un saldo para poder disponer para consumo es lo que vas a utilizar el día de mañana para pagar tu cuenta mensual de tarjeta de crédito”, dijo a la 1140 AM.
Por otro lado, recomendó conocer cuáles son las tarjetas de crédito que hoy ofrece el mercado, ya que si bien existe una ley que expone el límite de las tasas de interés, habrá algunas que tengan más beneficios que otras. Por ejemplo, el caso de las que otorgan descuentos con reintegro, las que suman puntos para canjear productos, entre otros beneficios que favorecen a la economía.
“Es importante conocer las tarjetas que hay y ver cuál es la que te conviene más. Si tenes un oficial de cuentas, pedile que diga los beneficios, o busca otro banco, financiera, cooperativas. Se debe buscar esos beneficios, porque no todos son iguales”, precisó.
Por último, indicó que saber de dónde de comprar también es crucial para, finalmente, utilizar los beneficios de la tarjeta. “Saber donde comprar es importante, ya que se debe buscar la alianza del banco con las empresas y usar los pagos financiados, para poder llegar a tu disponibilidad mensual”, señaló.
Emisión de tarjetas se desacelera luego de un largo periodo de intenso crecimiento
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Los datos dados a conocer a través del Boletín de Bancos, del Banco Central del Paraguay (BCP), dan cuenta de una desaceleración en la emisión de tarjetas de crédito en el sistema bancario local. En tanto, la cartera de deuda de los clientes continúa en expansión.
Al mes de julio, el total de plásticos cerró en 2.537.405, menos que los 2.537.820 de junio, lo que claramente indica una reducción en el total y un freno en el acelerado aumento que vino experimentando el producto en los últimos años.
Para tener una idea de la expansión de la herramienta financiera, a julio de 2025, el total llegaba a 2.353.744, mientras que, al mismo mes de 2024, la cifra era de 1.276.674, es decir, la mitad de lo que se tiene hoy en día. Haciendo una retrospectiva mayor, el global en 2023 era de 975.298.
Por otro lado, con relación a la deuda global del periodo, siempre hablando de tarjetas de crédito, el total al cierre del séptimo mes del año llegó a G. 6,73 billones, es decir, poco más de USD 1.120 millones. Cotejando con el mes de junio, se puede apreciar un leve incremento, considerando los G. 6,66 billones de aquel momento.
Si se efectúa una comparación con el mismo periodo del año anterior, es decir, a julio de 2025, el incremento de los compromisos de los tarjetahabientes llegó a 28,1 %, teniendo en cuenta los G. 5,25 billones de aquel entonces. Llevando la equiparación un poco más allá, hasta los G. 4,09 billones de 2024, el salto es ampliamente superior, ascendiendo a 64,4 %.
Sectores clave como comercio, construcción, servicios a hogares, productos químicos, electricidad y agua, así como actividades agrícolas y alimenticias, impulsaron mayores ingresos, según la DNIT. Foto: Archivo
La DNIT trabaja en la incorporación de IA para fortalecer controles
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La administración tributaria incorporará inteligencia artificial para procesar grandes volúmenes de información, identificar patrones y optimizar los controles. El proyecto, financiado por el BID y ejecutado en cinco años, apunta a que las nuevas capacidades estén plenamente operativas hacia 2030.
La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) prepara un salto tecnológico en su sistema de fiscalización. La institución trabaja en la incorporación de herramientas de inteligencia artificial (IA) para procesar grandes volúmenes de información, identificar patrones y mejorar la focalización de los controles tributarios.
El proyecto cuenta con USD 30 millones de financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y tendrá un período de ejecución de cinco años. Actualmente se encuentra en proceso de implementación y, de acuerdo con lo explicado por el titular de la DNIT, Óscar Orué, la previsión es que las nuevas capacidades estén plenamente operativas hacia 2030.
La apuesta llega en un momento en que la administración tributaria gestiona volúmenes cada vez mayores de información y recursos. Entre enero y julio de 2026, la DNIT acumuló una recaudación de G. 25,8 billones, 2,1% por encima del mismo período de 2025, equivalente a G. 523.403 millones adicionales.
De la gestión de riesgos al control masivo. La DNIT ya utiliza sistemas de gestión de riesgos y mecanismos de intercambio de información para construir perfiles de contribuyentes. Sobre esa base determina las acciones de control.
La siguiente etapa será incorporar IA para ampliar esa capacidad de análisis. El objetivo es que la tecnología permita procesar grandes volúmenes de información, encontrar patrones y contribuir a una selección más precisa de los controles.
La institución ya había planteado en su planificación la incorporación de tecnologías como inteligencia artificial y big data para potenciar la capacidad de control, análisis de datos y gestión de riesgos de cumplimiento.
Una inversión con horizonte 2030. Los USD 30 millones representan una inversión de largo plazo en las capacidades tecnológicas de la administración tributaria. La ejecución se extenderá durante cinco años y las nuevas herramientas tienen como horizonte de plena operatividad el año 2030.
El proyecto forma parte de una transformación más amplia orientada a facilitar el intercambio de información, fortalecer los mecanismos de control y avanzar hacia procesos más eficientes y basados en datos.
El cambio apunta, en definitiva, a que la DNIT pueda aprovechar mejor la información que ya genera y recibe para gestionar los riesgos tributarios y focalizar sus controles.
La inteligencia artificial pasa así de ser una herramienta de innovación a convertirse en parte de la infraestructura con la que la administración tributaria busca gestionar una economía cada vez más digital y un universo creciente de información.
Depósitos en bancos crecen 8 % y suman USD 31.558 millones
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La cartera de depósitos en el sistema bancario sigue la senda de la expansión; se puede apreciar en el último Boletín de Bancos, dado a conocer por el Banco Central del Paraguay (BCP), con datos actualizados al mes de julio del corriente. El dinero guardado casi alcanza los G. 190 billones, unos USD 31.558 millones al cambio actual, representando un incremento de 8,1 % con respecto al mismo periodo del año anterior.
Al cierre del séptimo mes del año, los depósitos sumaron G. 189,9 billones, superior en la cifra mencionada anteriormente a los G. 175,6 billones del acumulado en el mismo lapso de 2025. Haciendo una retrospección, en 2024 la suma ascendía a G. 157,4 billones y en 2023 a G. 139,1 billones.
Haciendo una comparación de los extremos mencionados, es decir, 2023 versus 2026, se observa un salto de 36,9 %.
En la composición de los depósitos, claramente los CDA son los que lideran, acumulando G. 84,1 billones. Le sigue en grado de importancia por volumen los depósitos a la vista, con G. 62,3 billones. Posteriormente, se encuentran las cuentas corrientes con G. 39,9 billones. Ya con menor relevancia en términos de importe, se hallan los depósitos a plazo fijo, con G. 1,2 billones, y los intereses devengados, con G. 2,2 billones.
Para tener una idea de la evolución, se puede detallar lo que acontecía a julio de 2023. En aquel momento, los CDA también corrían con la mayor preponderancia, con G. 54 billones, seguidos de los depósitos a la vista, con G. 42,8 billones, y las cuentas corrientes, con G. 39,2 billones. Con los números expuestos, se puede mencionar que las cuentas corrientes no experimentaron una expansión importante, como sí ocurrió con los CDA y las cuentas a la vista.
La transformación tecnológica influirá en la modificación de las capacidades dentro de las organizaciones, según especialistas del sector bancario. Foto: Jorge Jara
Talento humano y nuevas tecnologías para fortalecer el sector bancario paraguayo
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La solidez del sistema financiero paraguayo y el avance de la inteligencia artificial plantean un escenario de transformación, con oportunidades para mejorar la eficiencia y experiencia de los clientes y atraer nuevas inversiones tecnológicas al país, según expertos.
La intermediación financiera como activo. La banca paraguaya parte de una posición favorable para afrontar la transformación tecnológica, marcada por buenos niveles de crecimiento, rentabilidad, capitalización y liquidez.
Sobre esta base, el desafío está en acelerar la adopción de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial (IA), y continuar desarrollando sistemas de pagos más accesibles y eficientes. Así coincidieron Federico Muxi, socio de Boston Consulting Group (BCG), y Carlos Paci, director de la oficina de Santiago de BCG, durante la segunda Convención Bancaria organizada por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban).
Carlos Paci, director de la oficina de Santiago de BCG, y Federico Muxi, socio de Boston Consulting Group (BCG). Foto: Jorge Jara
Para Muxi, el sistema financiero paraguayo cuenta con condiciones que deben ser aprovechadas para avanzar hacia una transformación mayor.
Señaló que la intermediación financiera constituye un activo estratégico para cualquier economía, debido a su capacidad de impulsar el crecimiento de otros sectores y facilitar el acceso al consumo de las familias.
“El desafío y la oportunidad es cómo construir desde esta posición de tanta solidez inicial para una transformación mayor del sistema financiero que permita continuar con este sendero de crecimiento”, sostuvo. En ese proceso, identificó dos áreas prioritarias, por un lado la adopción de IA y por otro, el desarrollo de sistemas de pagos cada vez más accesibles, simples y democráticos.
El ejecutivo destacó además el desempeño de la economía paraguaya y consideró que su estabilidad representa una ventaja para el desarrollo del sector financiero. En ese sentido, resaltó los niveles de capitalización, liquidez y rentabilidad de la banca local, factores que, a su criterio, deben preservarse porque constituyen un activo estratégico para el país.
"El desafío de Paraguay está en acelerar la adopción de nuevas tecnologías", subrayó Muxi. Foto: Jorge Jara
IA redefine la operación bancaria. Desde la perspectiva tecnológica, Paci explicó que la inteligencia artificial está generando una transformación transversal en la industria financiera.
Uno de los principales impactos se observa en la optimización de procesos, no solamente con el objetivo de reducir costos, sino también de generar escala, mejorar la rentabilidad y ofrecer una experiencia más eficiente a los clientes.
Otro de los cambios relevantes está relacionado con la interacción entre las entidades financieras y sus usuarios.
El especialista destacó el avance de las capacidades agénticas y de la banca conversacional, herramientas que permiten establecer relaciones más personalizadas con los clientes y adaptar los servicios a sus necesidades.
Según el experto, estas tecnologías pueden democratizar capacidades que anteriormente estaban concentradas en segmentos de mayores ingresos, debido a que requerían una mayor cantidad de personas. Foto: Jorge Jara
Nuevos desafíos en materia de seguridad. Paci señaló que la ciberprotección y el resguardo de los datos deben ser prioridades para la industria, considerando que el uso de IA puede amplificar tanto las oportunidades como la magnitud de determinados riesgos, como los ciberataques y el fraude.
La transformación tecnológica también modificará las capacidades requeridas dentro de las organizaciones. Paci sostuvo que todavía es difícil determinar exactamente qué profesiones surgirán o cómo evolucionará el mercado laboral, pero existe certeza de que las competencias necesarias para trabajar en la industria financiera serán diferentes.
Paraguay y oportunidades. El avance de la IA también genera una oportunidad que trasciende al sector bancario. Paci señaló que la expansión de estas tecnologías demandará mayores capacidades de procesamiento, telecomunicaciones e infraestructura tecnológica, y que Paraguay cuenta con una ventaja particular por su disponibilidad de energía eléctrica.
Esta condición puede favorecer la instalación de centros de procesamiento y otras infraestructuras vinculadas al desarrollo tecnológico, considerando el elevado consumo energético que requieren. Para el especialista, Paraguay está bien posicionado para aprovechar esta oportunidad y desarrollar una industria vinculada al despliegue de estas tecnologías.
Potencial y el rol del Estado. El especialista identificó dos líneas de acción, en primer lugar establecer reglas claras que otorguen previsibilidad a las inversiones y desarrollar talento capaz de operar localmente las nuevas infraestructuras.
En este punto, destacó los avances de Paraguay en materia de estabilidad macroeconómica, reglas tributarias, normas de inversión y permisos, elementos que contribuyen a generar un entorno favorable para la llegada de capital.
El segundo desafío será crear “hubs de talento” que permitan que las inversiones tecnológicas no solamente lleguen al país, sino que puedan ser gestionadas y operadas localmente. Esto, además de fortalecer las capacidades nacionales, podría convertirse en un nuevo factor de atracción para futuras inversiones.