La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) reportó que los precios de los commodities agrícolas se incrementaron, tras sucesivos cierres a la baja. El 18 de octubre cerró en USD 482,25 por tonelada, el valor más alto registrado luego del 20 de setiembre correspondiente al contrato más cercano a noviembre de este año.
Esto sucedió después de la publicación del informe de Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Mundial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), según indicaron. En tanto, para el contrato correspondiente a marzo, que será el mes en el cual se concretaría la cosecha de la oleaginosa de la nueva campaña 2023/24 en nuestro país, el precio fue de USD 492,36 por tonelada.
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Capeco indicó que el recorte de la producción de soja en los Estados Unidos representó el principal fundamento del comportamiento de los precios, pues se estimó que la producción alcanzaría las 111,7 millones de toneladas disminuyendo en 1,14 millones de toneladas al comparar con la estimación del mes anterior, y mirando la campaña pasada 2022/23 la reducción sería de 4,52 millones de toneladas.
Con relación al maíz, se cerró en USD 199,5 por tonelada, mientras que el trigo en USD 222,6 por tonelada. Desde el gremio refirieron que, para los próximos meses, las cotizaciones en general estarían influenciadas por el avance de la siembra en esta región. Las proyecciones de Brasil apuntan a 162,4 millones de toneladas, por encima de las 154,62 millones de toneladas de la campaña anterior, y Argentina se recuperaría alcanzando las 17,4 millones de hectáreas sembradas, cifra 8,7 % mayor.
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Capeco advierte sobre los desafíos climáticos y cambiarios para el sector productivo
El sector agrícola se mantiene atento a la evolución del fenómeno de El Niño, que podría favorecer el rendimiento de los cultivos, aunque también generar complicaciones logísticas por el exceso de lluvias. A este escenario se suma la apreciación del guaraní frente al dólar, que presiona los costos internos y amenaza la competitividad de las exportaciones, según señaló José Berea, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Berea explicó que, si bien el fenómeno climático suele ser favorable para las cosechas, las precipitaciones intensas pueden dificultar las tareas en el campo y afectar la logística. “Normalmente, El Niño es favorable, pero sí nos trae problemas logísticos o tormentas, como la que tuvimos días atrás, con granizo incluido”, expresó.
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de Capeco, indicó que actualmente se registran buenas lluvias, aunque existen algunos excesos puntuales en determinadas zonas. Destacó que el equilibrio entre las precipitaciones y los períodos de sol será determinante para el desarrollo de los cultivos, así como para permitir el ingreso de las maquinarias y la posterior cosecha.
“Es importante que tengamos lluvia y después períodos de sol. Los días nublados durante demasiados días no son buenos para el cultivo”, sostuvo. Agregó que, aunque se recibieron reportes aislados de granizadas, el impacto a nivel país todavía es reducido. También señaló que el río Paraná presenta buenos niveles para la navegación, mientras que la evolución del río Paraguay deberá seguirse de cerca.
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Metas productivas
En cuanto a los objetivos del sector, Berea señaló que la meta inmediata es alcanzar una producción de 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz en los próximos dos o tres años, además de recuperar niveles de entre 1 millón y 1,5 millones de toneladas de trigo.
El titular de Capeco también destacó la importancia de incorporar a pequeños productores y diversificar la producción agrícola, especialmente en departamentos como San Pedro, Caazapá y Caaguazú, mediante programas de capacitación, cooperación y acceso a títulos de propiedad.
Presión cambiaria
Berea advirtió que la caída del dólar golpea fuertemente al sector exportador, debido a que una parte importante de sus costos operativos se encuentra en guaraníes, entre ellos salarios, fletes, mantenimiento y otros gastos.
“Creemos que el dólar tendría que estar alrededor de los G. 6.500 para poder tener un poco de equidad”, afirmó, al señalar que la situación podría convertirse en un obstáculo para alcanzar las metas productivas.
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Buen avance de la siembra de soja sostiene proyección de rendimiento de 11,49 millones de toneladas
La siembra de soja de la campaña 2026/27 avanzó rápidamente durante el mes de setiembre, favorecida por condiciones climáticas adecuadas en gran parte de las regiones productoras. El desenvolvimiento exhibido permite mantener la proyección de 11,49 millones de toneladas para la zafra y zafriña, de acuerdo a lo proyectado por la consultora StoneX.
Con cerca del 95 % del área cultivada, las labores se encuentran prácticamente finalizadas. Aunque se registraron algunos replantes puntuales asociados a excesos de humedad, estos casos fueron aislados y no generan cambios en el potencial productivo esperado, según el último análisis dado a conocer.
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Por el momento, la condición de los cultivos es favorable y no se observan factores que justifiquen modificaciones en las estimaciones de rendimiento. Se debe tener en cuenta que el exceso de lluvias y la persistente nubosidad continúan siendo los principales puntos de atención para el desarrollo del cultivo, ya que podrían extender el ciclo vegetativo en algunas zonas si estas condiciones persisten durante las próximas semanas.
Ante la coyuntura mencionada, la firma mantiene sin cambios su proyección para la campaña. La producción total de soja 2026/27, considerando tanto la zafra como la zafriña, se estima en 11,49 millones de toneladas, compuesta por 9,86 millones de toneladas de soja zafra y 1,28 millones de toneladas de soja zafriña. Por otro lado, con relación a la producción de maíz de la campaña 2026 se mantiene proyectada en 5,44 millones de toneladas.
Zonas productivas
La tabla de producción en la Región Oriental señala que Alto Paraná es el departamento de mayor potencial, con un total estimado de 2,98 millones de toneladas. Itapúa le sigue en importancia, con 1,93 millones de toneladas y Caaguazú con 1,36 millones de toneladas, siempre hablando de soja. En la Región Occidental o Chaco, el departamento de Boquerón posee la mayor cifra estimada con 231.000 toneladas de rendimiento.
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Élite de Rinde, el programa de Agrotec que sigue de cerca cada cultivo
Agrotec impulsa un programa que combina tecnología agronómica, seguimiento técnico y mediciones a campo para evaluar el potencial productivo de la soja y el maíz, generar conocimiento y fortalecer las decisiones del productor.
En la agricultura, el rendimiento final no depende de una sola decisión. La genética, la nutrición, el manejo sanitario, las condiciones climáticas y la tecnología aplicada durante el ciclo productivo forman parte de una ecuación que exige cada vez más conocimiento y precisión.
Con esa premisa, Agrotec SA, miembro del grupo Agrihold, desarrolla Élite de Rinde, un programa anual que acompaña a productores de soja y maíz para evaluar el potencial productivo de sus cultivos y comprender cómo se construyen los resultados en el campo.
La iniciativa combina parcelas monitoreadas, soluciones agronómicas de distintas categorías, visitas de consultores y mediciones objetivas durante la zafra y la zafriña. El propósito es generar información confiable sobre el comportamiento de los cultivos y aportar herramientas que permitan tomar decisiones mejor fundamentadas.
Participan productores de zonas como Bella Vista, Santa Rita, Campo 9, San Alberto, San Pedro, Nueva Esperanza y Pedro Juan Caballero. La comparación se realiza entre productores de una misma zona edafoclimática, es decir, con condiciones similares de suelo y clima, para considerar las particularidades de cada entorno productivo.
Conocimiento que se traduce en decisiones. La importancia del programa radica en acercar la tecnología a las condiciones reales de producción. Más allá de incorporar insumos, el desafío consiste en comprender cómo se comportan los cultivos, identificar tendencias y ajustar el manejo ante escenarios climáticos y sanitarios variables.
Las jornadas técnicas complementan el seguimiento con contenidos sobre fisiología vegetal, enfermedades y estrategias de manejo. También se comparte información sobre el mercado, los precios internacionales, el avance de la siembra y la comercialización de granos.
Según Diego Jacomo, gerente de Nutrición y responsable del programa en Agrotec, la iniciativa busca integrar información y experiencias para fortalecer la capacidad de ejecución de los productores.
En un sector cada vez más profesionalizado, medir, comparar y aprender se convierten en herramientas estratégicas. Élite de Rinde apunta precisamente a conectar conocimiento agronómico y tecnología con decisiones que pueden incidir en la eficiencia y el resultado económico de cada campaña.
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Capeco apunta a producir hasta 45 millones de toneladas en 2040
La expansión de áreas cultivadas, la diversifiación de los rubros y la incorporación de nuevas zonas productivas marcan la hoja de ruta del sector agrícola paraguayo hacia 2040.
Proyecciones y nuevas zonas productivas. El sector agrícola paraguayo apunta a alcanzar entre 40 y 45 millones de toneladas de granos para el año 2040, según proyectó el director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Hugo Pastor, dentro de esta meta, la soja continuará como principal rubro agrícola.
Como parte de esta visión, el sector plantea llegar a 5 millones de hectáreas de soja, acompañadas por unas 2,5 millones de hectáreas de maíz y la recuperación del área de trigo hasta unas 800.000 hectáreas. A estos cultivos se sumarían el crecimiento del arroz y otros rubros de rotación, como chía, sésamo, girasol y canola.
La expansión agrícola también avanza hacia nuevas zonas del país; Pastore señaló que departamentos como Paraguarí, Cordillera y Concepción están incorporando progresivamente a la agricultura algunas tierras tradicionalmente destinadas a la ganadería.
Este proceso abre oportunidades para ampliar la base productiva y diversificar las regiones agrícolas. Otro territorio con potencial es la Región Occidental, donde Pastore destacó las condiciones de los suelos del Chaco y el avance de la integración entre agricultura y ganadería, acompañado por la infraestructura y la industria instalada en las colonias menonitas.
Integración de productores. Pastore también resaltó la importancia de integrar a los pequeños productores a las cadenas productivas como una vía para contribuir al desarrollo económico y social de las comunidades rurales.
“Entre el 2002 y el 2022 se redujo a más de la mitad la pobreza en el país precisamente por la integración de estos campesinos a las cadenas productivas”, afirmó.
Sobre el fenómeno de El Niño, Pastore señaló que las lluvias son favorables para la producción frente a escenarios de sequía, aunque advirtió que eventuales excesos de precipitaciones podrían generar dificultades en la logística vial y portuaria.
La proyección hacia 2040 combina así mayor producción, diversificación de cultivos, incorporación de nuevas áreas y participación de más productores, con el desafío de sostener la competitividad y fortalecer la infraestructura necesaria para movilizar una producción cada vez mayor.