El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) mantuvo su perspectiva de producción de soja para nuestro país ubicándola nuevamente en los 10 millones de toneladas. En tanto, esperan que la producción mundial caiga para la zafra 2023-2024.
De acuerdo al último informe sobre las Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Global (Wasde) emitido por el USDA, la producción de soja de Paraguay en la zafra 2023-2024 se ubicaría en el orden de los 10 millones de toneladas, mismo nivel que se habían proyectado en el informe anterior.
Estas previsiones van en línea con las realizadas por el Ministerio de Agricultura (MAG) de nuestro país y diferentes gremios del rubro que ubican la producción de soja en torno a los 9,5 millones de toneladas. Esto refleja la recuperación del sector agrícola en este periodo después de la fuerte sequía del año anterior.
Con respecto a los principales países productores del Mercosur, el USDA mantuvo la proyección de 163 millones de toneladas para Brasil y 48 millones de toneladas para Argentina. Así también, el organismo reportó que se darían menores exportaciones globales de soja relacionadas a esta nueva zafra.
Por otro lado, el informe menciona que la producción de soja mundial en la citada campaña sería de 399,50 millones de toneladas, corrigiendo nuevamente a la baja la proyección de este mes. Este volumen representa una baja de 1,83 millones de toneladas menos en relación al estimado y señalado en el informe del mes pasado.
Esta corrección a la baja responde, principalmente, a la proyección de rendimientos más bajos en Estados Unidos. En ese sentido, el USDA estima una producción de 111,70 millones de toneladas, lo que representa 1,14 millones de toneladas menos que lo señalado en septiembre pasado.
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Sector maderero apunta a 500.000 hectáreas, pero necesita financiamiento e infraestructura
Paraguay pasó de 204.000 hectáreas forestadas en 2022 a más de 340.000 en 2024. Para sostener el crecimiento y dar el salto industrial, el sector pide más créditos de largo plazo, mejores corredores logísticos, energía estable e incentivos para agregar valor a la madera.
El sector forestal paraguayo proyecta una nueva etapa de expansión, con la meta de alcanzar las 500.000 hectáreas forestadas y duplicar o incluso triplicar sus exportaciones en los próximos cinco años. Sin embargo, para convertir ese potencial en un desarrollo industrial sostenido, todavía necesita resolver desafíos estructurales vinculados al financiamiento, la infraestructura y la capacidad de procesamiento.
Según Diego Puente, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), los registros oficiales del Instituto Forestal Nacional (Infona) muestran que la superficie forestada pasó de unas 204.000 hectáreas en 2022 a más de 340.000 en 2024. A esto se suma una ola de inversiones nacionales e internacionales que podría impulsar la producción y las ventas al exterior, luego de que los envíos forestales superaran los USD 100 millones en los últimos ejercicios.
Uno de los principales obstáculos es el acceso al crédito. “La producción forestal tiene un ciclo biológico de entre 7 y 15 años, un plazo que no siempre se ajusta a las condiciones del sistema financiero comercial”, explicó Puente. Por ello, Fepama considera necesario fortalecer las líneas de crédito forestal mediante la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y la banca privada, con tasas competitivas y períodos de gracia acordes con los tiempos de cosecha.
La infraestructura también resulta determinante, puesto que el sector necesita corredores viales transitables durante todo el año en cuencas productivas de San Pedro, Caaguazú, Concepción, Itapúa, Caazapá y el Chaco. Asimismo, la navegabilidad de la hidrovía Paraguay-Paraná, el dragado permanente y el Corredor Bioceánico son claves para facilitar el traslado de cargas y mantener costos logísticos competitivos. A esto se suma la necesidad de garantizar energía eléctrica trifásica estable en zonas rurales e industriales.
El desafío de industrializar la madera. Para Puente, el crecimiento no debe limitarse a la exportación de rollizos o madera aserrada básica. “La oportunidad está en desarrollar productos de mayor valor agregado, como tableros, madera de ingeniería para la construcción, viviendas modulares, bioenergía, pellets y muebles destinados a mercados internacionales”, destacó el titular de Fepama.
¿Cuáles son las principales necesidades? Puente sostiene que el país necesita una política de Estado foresto-industrial que articule al sector público y privado. Entre las medidas planteadas figuran agilizar los incentivos de la Ley 60/90 y el régimen de maquila, facilitar las certificaciones internacionales y garantizar seguridad jurídica sobre la tenencia de la tierra.
La formación de técnicos especializados en procesamiento, secado y operación de maquinaria también forma parte de las prioridades para fortalecer la competitividad.
En ese contexto, Fepama celebró el anuncio de una inversión de USD 200 millones de JP Morgan, al considerarlo una señal del potencial del sector como motor de desarrollo sostenible para las próximas décadas.
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Inversión de USD 50 millones impulsará la producción avícola en Caaguazú
El proyecto en marcha, contempla una planta con capacidad para producir seis millones de huevos fértiles al mes y generará 180 empleos directos.
Paraguay busca fortalecer su industria avícola desde el origen de la producción, con una inversión de USD 50 millones, el Grupo Pluma Agroavícola, de Brasil, impulsa un proyecto en Yhú, Caaguazú, que apunta a producir localmente pollitos destinados al engorde y posterior procesamiento para el mercado interno y la exportación.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, informó que el proyecto ya está en marcha sobre un terreno de 500 hectáreas. La iniciativa contempla una planta de producción de huevos fértiles con capacidad para alcanzar los seis millones de unidades mensuales y la creación de 180 puestos de trabajo directos.
El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa con representantes de la empresa y autoridades nacionales. Según el MIC, la inversión se concretó tras una reunión entre el presidente Santiago Peña, el titular de la cartera y representantes del grupo brasileño.
Más valor agregado para el maíz.El plan también incluye una fábrica de balanceados que procesará unas 3.000 toneladas de maíz de la zona para producir alimento destinado a la actividad avícola. De esta manera, la materia prima local se integrará a una cadena que culmina en la producción de carne de pollo para exportación.
Riquelme destacó que actualmente los pollitos destinados al engorde en Paraguay son importados. Por ello, desarrollar la producción nacional permitiría reducir esa dependencia y fortalecer la trazabilidad, un requisito relevante para acceder a mercados internacionales exigentes.
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Buen avance de la siembra de soja sostiene proyección de rendimiento de 11,49 millones de toneladas
La siembra de soja de la campaña 2026/27 avanzó rápidamente durante el mes de setiembre, favorecida por condiciones climáticas adecuadas en gran parte de las regiones productoras. El desenvolvimiento exhibido permite mantener la proyección de 11,49 millones de toneladas para la zafra y zafriña, de acuerdo a lo proyectado por la consultora StoneX.
Con cerca del 95 % del área cultivada, las labores se encuentran prácticamente finalizadas. Aunque se registraron algunos replantes puntuales asociados a excesos de humedad, estos casos fueron aislados y no generan cambios en el potencial productivo esperado, según el último análisis dado a conocer.
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Por el momento, la condición de los cultivos es favorable y no se observan factores que justifiquen modificaciones en las estimaciones de rendimiento. Se debe tener en cuenta que el exceso de lluvias y la persistente nubosidad continúan siendo los principales puntos de atención para el desarrollo del cultivo, ya que podrían extender el ciclo vegetativo en algunas zonas si estas condiciones persisten durante las próximas semanas.
Ante la coyuntura mencionada, la firma mantiene sin cambios su proyección para la campaña. La producción total de soja 2026/27, considerando tanto la zafra como la zafriña, se estima en 11,49 millones de toneladas, compuesta por 9,86 millones de toneladas de soja zafra y 1,28 millones de toneladas de soja zafriña. Por otro lado, con relación a la producción de maíz de la campaña 2026 se mantiene proyectada en 5,44 millones de toneladas.
Zonas productivas
La tabla de producción en la Región Oriental señala que Alto Paraná es el departamento de mayor potencial, con un total estimado de 2,98 millones de toneladas. Itapúa le sigue en importancia, con 1,93 millones de toneladas y Caaguazú con 1,36 millones de toneladas, siempre hablando de soja. En la Región Occidental o Chaco, el departamento de Boquerón posee la mayor cifra estimada con 231.000 toneladas de rendimiento.
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Gamarra reivindica la identidad y la legitimidad de la diplomacia parlamentaria
El diputado Rodrigo Gamarra, en su condición de presidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur), sostuvo que la diplomacia parlamentaria dejó de ser un simple auxiliar de la diplomacia ejecutiva y que hoy tiene “identidad, legitimidad y responsabilidades propias”. Lo planteó en una entrevista publicada bajo el título “Repensar la Diplomacia Parlamentaria”, un artículo de la autora Ivana Patané.
En la nota repasa la evolución de la diplomacia parlamentaria, desde la fundación de la Unión Interparlamentaria en 1889 y la incorporación de asambleas parlamentarias a los organismos internacionales tras 1945, hasta el caso latinoamericano, con el Parlatino (1964), el Parlacen (1987) y, en el Mercosur, el paso de la Comisión Parlamentaria Conjunta al Parlasur, que funciona desde 2007.
Complementaria, no sustitutiva
Consultado sobre si la diplomacia parlamentaria es una auxiliar de la ejecutiva o ya tiene un rol propio, Gamarra respondió que es “complementaria”, pero con personería distinta. Explicó que, mientras la diplomacia tradicional representa a los estados y a sus gobiernos, la parlamentaria “representa también la pluralidad política” y a través de ella, a las sociedades.
Aclaró que no se pretende reemplazar al Poder Ejecutivo, a quien corresponde constitucionalmente conducir la política exterior. Dijo que los parlamentos pueden acompañar, ampliar los espacios de diálogo y acercar la política exterior al ciudadano. “La integración verdadera tiene que sentirse en la frontera, en el comercio, en las rutas, en el empleo y en la vida cotidiana de nuestra gente”, afirmó.
Mirada de la doble función
Como legislador nacional y presidente del Parlasur, Gamarra describió dos responsabilidades “diferentes, pero absolutamente complementarias”. Desde la Cámara de Diputados, dijo que se viven a diario los problemas concretos de los paraguayos: productores, trabajadores, fronteras, infraestructura y atracción de inversiones. En el Parlasur, la perspectiva se amplía hacia los puntos de encuentro con Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y el resto de la región.
Esa doble experiencia, según explicó, evita que la integración “se vuelva abstracta”. Mientras la diplomacia tradicional trabaja con acuerdos, tratados y declaraciones, el parlamentario aporta “la dimensión política y territorial”: escucha al ciudadano y lleva sus preocupaciones a los foros regionales.
En ese marco, propuso un criterio para evaluar al bloque: el Mercosur no debe medirse “por la cantidad de documentos que firma”, sino “por la cantidad de oportunidades que genera”. Indicó que si una decisión regional produce más comercio, mejores rutas, conectividad, inversión o empleo “la integración dejó de ser un concepto diplomático y comenzó a transformar la vida de la gente”, acotó.
Una diplomacia que anticipe
Sobre los desafíos de la próxima década, el parlamentario anticipó una diplomacia parlamentaria “mucho más rápida, más tecnológica y, paradójicamente, mucho más humana”. Señaló que la inteligencia artificial, la desinformación, la ciberseguridad y el cambio climático comparten que “ninguno reconoce fronteras nacionales”, por lo que las respuestas tampoco pueden quedar encerradas en ellas.
Reconoció que la IA es una herramienta potente para el desarrollo, la educación, la salud y la productividad, pero advirtió sobre sus riesgos en materia de empleo, privacidad, seguridad y desinformación. “Ningún país del Mercosur debería enfrentar solo esa discusión”, sostuvo.
Agregó además, que desde el Parlasur se planteó un rol de espacio donde se puedan anticipar los grandes debates, intercambiar legislación, compartir experiencias y construir principios comunes, siempre respetando la soberanía y las particularidades de cada Estado. Frente a la desinformación, consideró necesario recuperar la confianza mediante más transparencia, participación y mejores instituciones.
El legislador también destacó que la región cuenta con agua, energía, alimentos, biodiversidad y minerales estratégicos, y que América del Sur “tiene condiciones para ser protagonista” y no mera espectadora de las transformaciones globales.
Su conclusión fue que la diplomacia parlamentaria del futuro “tiene que anticiparlas” en lugar de limitarse a reaccionar ante las crisis. “Si la tecnología avanza más rápido que nuestras instituciones, si la desinformación avanza más rápido que la verdad y si los desafíos globales avanzan más rápido que nuestra capacidad de integrarnos, llegaremos siempre tarde”, advirtió. El desafío del Parlasur es “lograr que nuestra región llegue preparada al futuro”, concluyó.