Unas 4.350 toneladas de aceite y productos vegetales estarían siendo cubiertas en el mercado informal por productos de origen dudoso, advirtió la Cappro. Foto: Archivo
Contrabando de aceites y grasas vegetales genera evasión por USD 168 millones al año
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Según el último relevamiento de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) en base a los datos brindados por las industrias asociadas, estadísticas de la Dirección de Aduanas (DNA) y otras informaciones de mercado, el mercado informal de aceites y grasas vegetales generaría una facturación anual estimada de USD 168 millones en contra del sector.
Si bien en nuestro país se consumen mensualmente 7.700 toneladas de estos productos, el promedio mensual de ventas correspondientes a la industria nacional durante los cuatro primeros meses del año fue de solo 3.350 toneladas. “Con lo cual, las 4.350 toneladas restantes están siendo cubiertas en un mercado informal por productos de origen dudoso”, señaló el gremio a través del estudio.
Refirieron que existiría un potencial para recaudar hasta USD 15,3 millones más solamente a través del impuesto al valor agregado (IVA) generado por estas ventas, de cubrirse un 100 % de las necesidades locales de consumo de manera formal. Este valor podría ser superior si se consideran los demás tributos a pagar y el efecto positivo en el resto de la economía con la formalización. También se crearían más puestos de trabajo y nuevas industrias o servicios conexos podrían surgir, principalmente aumentando la participación de la industria local.
Además de los productos del extranjero que ingresan al país ilegalmente existe una preocupación en la industria sobre los robos que suelen sufrir las embarcaciones que transportan aceite crudo desgomado de soja hacia el exterior y la posibilidad de que este termine siendo “refinado en instalaciones clandestinas y sin cumplir con los procesos mínimos para asegurar su inocuidad y que incluso puedan ser reempaquetados en recipientes de marcas ya establecidas en el mercado”.
En el documento, la gerente general de la Cappro, Sandra Noguera, llamó a las autoridades a que sigan con especial atención estos hechos y reiteró el pedido de que la lucha contra el contrabando sea frontal y permanente, pues no solo afecta a nuestra economía o empresas sino que puede convertirse en un riesgo para la salud pública al no contar un producto con las garantías necesarias.
Una nueva campaña sojera llega al campo fortalecida y sabiendo que detrás de cada cosecha existe una industria que busca convertir esa materia prima en más alimentos, energía y productos capaces de conquistar nuevos mercados. En el Día de la Industria Nacional, celebrado ayer, Raúl Valdez, presidente de la Cappro, pone sobre la mesa la discusión de cuánto más valor puede generar el país a partir de lo que ya produce
“Después de veinte años de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales, la discusión debe evolucionar. Ya no corresponde preguntarnos si Paraguay debe industrializarse, sino cómo construimos una estrategia que nos permita hacerlo a la escala que el país necesita”, reflexionó Raúl Valdez, presidente de la Cappro, en entrevista con FOCO Business.
Raúl Valdez, presidente de Cappro.
Mencionó que la industria ya tiene escala para dar ese salto y que esto se ve reflejado en la capacidad instalada de procesamiento superior a 4,8 millones de toneladas anuales y más de USD 1.000 millones invertidos en infraestructura por parte de las empresas asociadas a la Cappro.
En el primer semestre de 2026 se procesaron más de 1,85 millones de toneladas de soja, el mejor registro desde 2018, lo cual muestra una cadena que, pese a sequías, volatilidad internacional y dificultades logísticas, mantuvo sus inversiones y recuperó capacidad. También revela el espacio que todavía existe para crecer. “Una gran cosecha es una excelente noticia. Una gran cosecha que además se industrializa localmente es aún una mejor”, afirmó.
Si bien la soja continúa siendo el corazón de la industria, con cerca del 98 % del procesamiento de oleaginosas de las empresas asociadas a Cappro, la diversificación comienza a abrir nuevas posibilidades.
La canola y el girasol presentan oportunidades para desarrollar cadenas de aceites y subproductos a mayor escala, mientras el maíz y el trigo forman parte de otras cadenas agroindustriales con potencial de expansión.
Con ellos se pueden fabricar un universo mucho más amplio que el aceite y la harina. Proteínas, alimentos, ingredientes industriales, lubricantes, adhesivos, plásticos ybiocombustibles. “No tenemos que inventar la oportunidad, pues ya la tenemos. Debemos organizarla y desarrollarla”, acotó el presidente.
Aceite, harina y cascarilla generaron más de USD 870 millones en exportaciones entre enero y julio de 2026.
El biodiésel ocupa un lugar estratégico. Paraguay produce materias primas agrícolas y, al mismo tiempo, importa combustibles fósiles. Una mayor incorporación de biocombustibles permitiría conectar dos sectores que hasta ahora muchas veces se analizan por separado: agro e industria energética.
“Los biocombustibles permiten vincular agricultura, industria y energía. No son solo una alternativa ambiental, también constituyen una oportunidad económica, energética y estratégica”, señaló Raúl.
El próximo salto estará en la decisión de siembra, la gestión de cultivos, la agricultura de precisión, genética, datos e inteligencia artificial que pueden mejorar productividad, anticipar riesgos y optimizar el uso de insumos.
Ese desafío exige también talento preparado para los nuevos requerimientos del agro. Esto implica técnicos, ingenieros, especialistas en datos, profesionales capaces de interpretar nuevas tecnologías y equipos preparados para trabajar con estándares internacionales.
Trazabilidad. Europa y otros destinos exigen cada vez más información sobre el origen de los productos, su trazabilidad y su impacto ambiental. Para Paraguay, esto implica costos y adaptación, pero también una posibilidad de diferenciación.
La entrada en aplicación del Reglamento europeo contra la deforestación -EUDR- coloca a la soja paraguaya frente a la exigencia de demostrar que la producción cumple determinados criterios ambientales y de trazabilidad. “Las nuevas regulaciones están modificando las condiciones de acceso a los mercados, y más que una amenaza en Cappro lo vemos como gran oportunidad”, adelantó.
En este sentido, aseguró que el reto será demostrar con información, trazabilidad y tecnología aquello que Paraguay ya tiene como ventaja: una producción capaz de competir globalmente.
Los biocombustibles representan una oportunidad para conectar agricultura, industria y energía y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
Hidrovía y competitividad. Para una economía mediterránea como la nuestra, la Hidrovía Paraguay-Paraná continúa siendo una pieza crítica para que los productos puedan llegar eficientemente al mundo.
“En los mercados internacionales, donde cada dólar cuenta, esos sobrecostos pueden definir si un producto paraguayo es competitivo o queda fuera del mercado”, advirtió.
Para la Cappro, la discusión ya no pasa únicamente por cuánto cuesta navegar, sino por qué servicio recibe el país a cambio de ese costo. Navegabilidad, infraestructura, previsibilidad y eficiencia son variables directamente vinculadas a la capacidad de competir.
Los productos industrializados paraguayos -aceite, harina y cascarilla- generaron más de USD 870 millones en exportaciones entre enero y julio de 2026. Llegan a más de 40 países y abren una vía para reducir la dependencia de la exportación de granos sin procesar.
Ahí aparece uno de los grandes desafíos de la próxima década que consiste en encontrar nuevos compradores, pero también nuevos productos para venderles. “Imagino un Paraguay en el que la discusión ya no sea solo cuántas toneladas de soja producimos, sino cuántos productos generamos a partir de cada tonelada”, proyectó.
Para concluir, Raúl, dijo que el país ya tiene productores eficientes, infraestructura industrial, tecnología, capital privado y una base agrícola de escala internacional. Ahora lo que está en juego es cómo conectar esas fortalezas. “Un país no se desarrolla solamente por lo que produce sino por lo que es capaz de transformar”, puntualizó.
Exportaciones de carne porcina crecen pero productores piden controlar el ingreso irregular de porcinos y fortalecer la coordinación interinstitucional. Foto: Gentileza
El sector porcino sigue expandiéndose y busca reforzar las acciones frente al ingreso irregular de animales
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Las exportaciones de origen porcino mostraron un crecimiento de 8 % frente al mismo período de 2025, mientras el ingreso irregular de animales volvió a ocupar un lugar en la agenda de las autoridades y productores.
Coordinación entre productores e instituciones. Representantes del sector productivo junto con el director nacional de Ingresos Tributarios, Óscar Orué, mantuvieron una reunión de trabajo con el presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, ante una denuncia de contrabando de cerdos.
Durante el encuentro participaron Pablo Báez Dávalos, Arnaldo Ríos y Delia Núñez, en representación del gremio de productores. La reunión tuvo como eje el análisis de la denuncia sobre el ingreso irregular de porcinos y la necesidad de fortalecer la coordinación entre las instituciones involucradas.
El ingreso irregular de animales implica el incumplimiento de las obligaciones tributarias y la falta de control de las condiciones sanitarias. Foto: Gentileza
El objetivo planteado es avanzar en acciones que permitan proteger la producción nacional y garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias y tributarias, aspectos considerados centrales frente al ingreso de animales por vías irregulares.
Exportaciones muestran crecimiento. En paralelo, los datos del Senacsa muestran la evolución de las exportaciones de productos de origen porcino. Entre enero y agosto de 2026, se exportaron 12.962.896,16 kilogramos, por un valor FOB de USD 35.588.878,36.
En este escenario, el sector y las autoridades buscan reforzar la coordinación para enfrentar el ingreso irregular de porcinos. Foto: Gentileza
En el mismo periodo de 2025, las exportaciones alcanzaron 11.999.730,55 kilogramos y un valor FOB de USD 35.115.191,50. En 2024 fueron 6.600.138,66 kilogramos, por USD 18.681.541,97; en 2023, 4.289.571,44 kilogramos, por USD 10.878.894,43; y en 2022, 1.739.124,70 kilogramos, por USD 3.417.022,79.
Avanzan en acciones para frenar el ingreso irregular en el sector porcino
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y representantes el sector porcino se reunieron para fortalecer acciones contra el ingreso irregular de animales y mejorar los mecanismos de control, vigilancia y fiscalización para prevenir riesgos sanitarios, protegiendo la producción porcina nacional.
En ese sentido, el presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, mantuvo una reunión de trabajo con el director nacional de Ingresos Tributarios, Óscar Orué, y representantes de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay, Pablo Báez Dávalos, Arnaldo Ríos y Delia Núñez.
En la reunión se destacó la necesidad de continuar trabajando de manera articulada entre las instituciones y el sector productivo, promoviendo acciones que contribuyan a garantizar la sanidad animal, el cumplimiento de las normativas vigentes y el desarrollo sostenible de la cadena porcina.
La semana pasada la Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC) presentó una denuncia ante la DNIT y el Ministerio Público tras detectar un presunto ingreso masivo e irregular de carne porcina y derivados, principalmente desde Brasil.
El gremio exigió informes detallados e intervenciones inmediatas en los puestos de control aduanero y sanitario de las principales rutas y fronteras del país, ya que según mencionó Robert Bento, presidente del gremio, este fenómeno pone en jaque la economía de los pequeños y medianos productores y representa una amenaza directa a las certificaciones sanitarias conquistadas por nuestro país.
Incremento atípico e inusual
La alerta se encendió tras constatar un incremento atípico e inusual en el volumen de stock de carne porcina disponible en comercios minoristas, lo que levantó sospechas sobre el origen no trazable de la mercadería.
Asimismo, señaló que se detectaron accesos específicos utilizados por las redes de contrabando, cuyos datos fueron puestos a disposición de los investigadores para intervenciones sorpresa. Esta sobreoferta ilegal deprecia los precios del mercado local e imposibilita la competencia justa para la producción nacional, según explicó.