Javier Giménez, recientemente designado para estar al frente del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), en conversación con La Nación/Nación Media, amplió sus explicaciones acerca de uno de sus ejes de trabajo que ya había anunciado y que tiene previsto encarar durante su gestión, específicamente sobre la desburocratización de la institución, que está relacionada con el pilar de la formalización.
“La desburocratización se puede lograr con el uso de la tecnología, las herramientas, todo está en el teléfono, existen aplicaciones para que desde la casa se pueda ingresar a herramientas tecnológicas, ya sea para crear una empresa, inscribir RUC o al personal”, expresó.
Remarcó que con el uso de la tecnología también se pueden abaratar costos de los registros para la formalización, que es el punto focal en el que se debe desburocratizar al sistema, y aseveró que indefectiblemente las herramientas tecnológicas conllevan a una disminución de los costes.
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Inversión más que gastos
En este sentido, Giménez quiso poner en debate, replantear que tales gastos que un emprendedor o mipymes debe realizar para iniciar un proceso de formalización, al mismo tiempo se trata de una inversión que es algo que se debe entender también. Aceptó que inicialmente la inversión puede ser elevada, pero que a la vez es la que le va a permitir trabajar en la formalidad y disminuir la carga.
“Yo no le llamaría tanto como un costo, sino como una inversión inicial para luego acceder a tasas más beneficiosas. Hay mucha diferencia entre pagar tasas de 25 %, 30 % al año que 7 u 8 %, que es más razonable. Estamos hablando de tres veces más”, dijo con relación a las alternativas crediticias fuera del sistema financiero.
El futuro ministro fue consultado también sobre su opinión en relación con el planteamiento de las mipymes, de pagar un monto inferior por el seguro social del IPS, pues alegan que no se puede condenar a una micro formal, que factura unos G. 20 millones mensuales quizás, a pagar el mismo aporte que una empresa grande o multinacional que puede ingresar miles de millones. Ante esto, Giménez respondió que es un tema que se está evaluando dentro del equipo económico, y que está dentro de las propuestas, por lo que habrá que ver cómo prosigue, subrayó.
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Facilitarán formalización y acceso al financiamiento de mipymes que producen alimentos para celíacos
El Viceministerio de Mipymes, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) y la Asociación de Productores de Alimentos para Celíacos del Paraguay (Apacelpy) avanzan en una agenda conjunta para facilitar la formalización sanitaria y mejorar el acceso al financiamiento de las mipymes dedicadas a la elaboración de alimentos aptos para celíacos. Durante una reunión de trabajo, analizaron las principales dificultades que enfrentan las empresas, especialmente los costos de servicios profesionales especializados y análisis laboratoriales.
En este contexto, el Viceministerio de Mipymes planteó abordar la formalización de manera integral, combinando la simplificación de procesos con herramientas financieras que permitan cubrir costos que no pueden ser atendidos mediante exoneraciones u otros beneficios. Entre las alternativas se analiza la articulación con entidades financieras para desarrollar instrumentos en condiciones favorables para empresas formalizadas y con cédula mipymes.
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Formalización y soluciones concretas
Las instituciones coincidieron en que la formalización debe estar acompañada de información, asistencia técnica y soluciones que permitan a las micro y pequeñas empresas cumplir con los requisitos, sin descuidar los estándares de calidad e inocuidad. La Dinavisa presentó avances y desafíos en los procedimientos de control sanitario y fiscalización basada en criterios de riesgo, además de analizar mecanismos para facilitar el cumplimiento de las disposiciones vigentes.
El sector privado como aliado
La participación de Apacelpy permitió incorporar las necesidades y experiencias de los productores de alimentos para celíacos, quienes plantearon las dificultades que enfrenta el sector para compatibilizar las exigencias regulatorias con su realidad económica y operativa. También se abordó la importancia de mejorar la información para empresarios y consumidores sobre establecimientos y productos habilitados y fortalecer la articulación entre el sector público, los gremios y las mipymes.
Avanzar hacia la formalización
Como resultado del encuentro, se acordó profundizar el trabajo conjunto para identificar los principales obstáculos y convertirlos en propuestas concretas de facilitación, asistencia y financiamiento. También se planteó desarrollar una comunicación coordinada sobre los requisitos para establecimientos y productos, acompañada de mecanismos que faciliten el proceso de formalización.
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Isaías Fretes juró como nuevo ministro de Salud Pública ante Santiago Peña
El presidente de la República, Santiago Peña, tomó juramento a Isaías Ricardo Fretes Zárate como nuevo ministro de Salud Pública y Bienestar Social, durante una ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno, con la presencia de autoridades nacionales y representantes de diferentes instituciones del Estado.
El nuevo titular de la cartera sanitaria fue designado mediante el Decreto N.º 6889, del 13 de setiembre de 2026, luego de desempeñarse como presidente del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS).
Durante la ceremonia se dio lectura al decreto correspondiente y posteriormente el presidente Peña tomó el juramento de rigor al nuevo ministro, quien asumió el compromiso de desempeñar sus funciones conforme a la Constitución Nacional y las leyes de la República.
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Participaron del acto, el presidente del Congreso Nacional, senador Basilio Núñez; el presidente de la Cámara de Diputados, diputado Raúl Latorre; además de autoridades nacionales, civiles, militares y policiales.
Trayectoria médica y gestión sanitaria
El nuevo ministro de Salud Pública y Bienestar Social cuenta con una extensa trayectoria profesional en el ámbito médico, académico y de la administración sanitaria.
Es doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad Nacional de Asunción (UNA), especialista en Cirugía General y en Coloproctología, además de magíster en Salud Pública, Gerencia y Administración Hospitalaria.
En el ámbito académico, se desempeñó como docente de la Primera Cátedra de Cirugía de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA y desarrolló una amplia trayectoria vinculada a la formación y especialización médica. Asimismo, fue presidente de la Sociedad Paraguaya de Cirugía y de la Sociedad Paraguaya de Coloproctología, y presidió la Sociedad Latinoamericana de Coloproctología.
Experiencia en instituciones de salud
El nuevo ministro cuenta además con experiencia en la conducción de instituciones sanitarias. Fue director de la Sanidad de la Armada, del Hospital Militar Central y de la Sanidad de las Fuerzas Armadas de la Nación.
También ejerció funciones médicas y de conducción en el Instituto de Previsión Social, donde fue jefe de la Sección de Coloproctología y posteriormente asumió la presidencia del Consejo de Administración, cargo que desempeñaba antes de su designación al frente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Su trayectoria incluye además la creación de la primera escuela de formación en Coloproctología del Paraguay, desarrollada en el IPS con respaldo universitario, y su participación en sociedades científicas de distintos países de América Latina.
Con la toma de juramento y la suscripción del acta correspondiente quedó oficializada la asunción del Dr. Fretes al frente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, dando inicio a una nueva etapa en la conducción de la cartera sanitaria.
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Riquelme destaca avance de la industrialización y proyecta participación del 35 % en el PIB
Paraguay está avanzando en un proceso de industrialización, según afirmó el titular del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, quien señaló que actualmente el sector industrial representa el 19 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Al incluir al sector de la construcción, la participación se eleva al 26 %.
“Ciento por ciento estamos entrando en un proceso de industrialización”, sostuvo este miércoles en diálogo con el programa “Arriba hoy” de canal Gen y Universo 970 AM/Nación Media.
El secretario de Estado consideró que el país debería apuntar a incrementar aún más el peso de estos sectores en la economía y planteó como objetivo alcanzar una participación del 35 % del PIB. En ese sentido, destacó las condiciones que tiene Paraguay para atraer inversiones industriales, entre ellas su ubicación geográfica, la disponibilidad de energía eléctrica, una población joven y un esquema tributario competitivo.
No obstante, advirtió sobre la diferencia entre los resultados generales de la balanza comercial y los correspondientes a productos manufacturados. Señaló que Paraguay mantiene una balanza comercial positiva de unos USD 2.500 millones al año con los países del Mercosur, pero que, al considerar únicamente los productos manufacturados, el resultado es negativo en alrededor de USD 3.000 millones.
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“Si vamos a hacer lo mismo que hicimos por 35 años, no vamos a pretender ver resultados distintos”, afirmó el ministro de Industria, al remarcar la necesidad de innovar en las políticas para aprovechar el potencial industrial del país.
También hizo hincapié en la necesidad de innovar en materia diplomática, de la misma forma esta innovación tendría que alcanzar el nivel interno del sector. Esta necesidad también se traslada en la realización de un análisis más profundo para establecer una hoja de ruta que traduzca los datos que hoy se registran con la realidad actual del país. Riquelme afirmó que considera que Paraguay es un territorio preparado para recibir nuevas industrias.
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Día de la Industria: Paraguay empieza a dar sus primeros pasos con la incorporación de IA
La inteligencia artificial (IA) ya comenzó a ingresar al sector industrial paraguayo, pero su incorporación todavía se encuentra lejos de una integración profunda a los procesos productivos.
En el marco del Día de la Industria Nacional, Vanessa Cañete, presidenta de la Cámara Paraguaya de la Industria del Software (Cisoft), señaló a La Nación/Nación Media que actualmente existe un uso extendido de herramientas de IA y si bien la adopción es real todavía es superficial en el país.
La titular de la Cisoft indicó que principalmente se observa su utilización en tareas individuales y de soporte, mientras que son pocas las empresas que lograron incorporarla a procesos como producción, mantenimiento, calidad o abastecimiento.
A su vez, explicó que hoy muchas empresas utilizan inteligencia artificial a nivel personal, por ejemplo, un gerente que redacta con ChatGPT o un equipo de marketing que genera contenido; sin embargo, son pocas las compañías que tienen estas tecnologías integradas a un proceso productivo, utilizando datos propios y con resultados medidos.
La diferencia está justamente entre utilizar herramientas de inteligencia artificial y concretar una verdadera adopción industrial. “Uso de herramientas hay bastante. Adopción industrial, entendida como IA metida en producción, mantenimiento, calidad o abastecimiento, hay muy poca”, sostuvo.
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Datos a nivel local
Los datos disponibles reflejan esta situación, ya que el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 de Cepal y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (Cenia) ubicó a Paraguay en el puesto 14 de 19 países, con 31,20 puntos sobre 100, dentro de la categoría de “exploradores”, considerada el escalón más bajo de madurez, según detalló.
A su vez, agregó que el estudio Travesía 4.0, realizado por el BID con la Unión Industrial Paraguaya (UIṔ), encontró que solo el 17 % de las industrias relevadas utiliza tecnologías de tercera y cuarta generación, mientras alrededor del 80 % continúa operando con tecnología básica.
En cuanto a los usos actuales de la IA, mencionó que el mayor nivel de incorporación se encuentra en tareas administrativas y de soporte, como redacción, resúmenes, atención de consultas internas y generación de documentos. El segundo lugar corresponde a la atención al cliente, principalmente mediante chatbots y asistentes en canales digitales, especialmente en comercio, servicios financieros y telecomunicaciones.
También existen casos vinculados al análisis de datos y la detección de anomalías, donde ya se observan resultados concretos en Paraguay. Entre ellos, mencionó el control de consumo eléctrico irregular mediante el análisis de millones de registros de medidores, el análisis crediticio automatizado y el procesamiento y validación automática de documentación regulatoria e impositiva.
Producción aún rezagada
La utilización de IA en producción y logística continúa siendo muy rezagada. En este ámbito se encuentran aplicaciones como el mantenimiento predictivo, la planificación de demanda, la optimización de rutas y el control de calidad mediante visión artificial, áreas que, según Cañete, son las que pueden generar mayor retorno para una industria.
La situación paraguaya se enmarca en una tendencia regional. De acuerdo con el Observatorio de Desarrollo Digital de Cepal, el 78 % del uso de IA en América Latina corresponde a inteligencia artificial generativa, con la generación de texto como principal aplicación, mientras que las soluciones de productividad empresarial integrada representan cerca del 6,5%. “Estamos usando la IA para escribir, todavía no para producir”, resumió la titular de la Cisoft a LN.
Hoy, los sectores que muestran mayor avance son aquellos que ya contaban con información digitalizada antes de la llegada de la inteligencia artificial. Entre ellos se encuentran los servicios financieros y fintech, impulsados por el scoring crediticio, la prevención de fraude y el cumplimiento normativo; las telecomunicaciones y energía, mediante la analítica de consumo, detección de pérdidas y gestión de redes, así como el comercio y retail de escala, principalmente para pronósticos de demanda y gestión de inventario.
La agroindustria también aparece como uno de los casos más interesantes, debido a que herramientas como la agricultura de precisión, la imagen satelital y la sensórica ya habían generado una base tecnológica antes de la expansión del concepto de IA. A esto se suma la propia industria del software, cuyas empresas no solo utilizan inteligencia artificial, sino que también la desarrollan y exportan, principalmente a Argentina y Estados Unidos bajo modelos de nearshoring.
Los rubros manufactureros tradicionales aparecen entre los más rezagados, debido a procesos de baja digitalización y a la falta de trazabilidad de los datos de planta. Travesía 4.0 muestra que el área más automatizada de la industria paraguaya es la relación con proveedores, con un 22 % de empresas utilizando tecnologías integradas, mientras que en la relación con clientes el 70 % continúa utilizando sistemas básicos y no integrados.
Desafíos
También puso énfasis en la falta de mediciones específicas sobre inteligencia artificial en la industria paraguaya. “Paraguay no tiene una medición oficial de adopción de IA en la industria, y por lo tanto no existe una serie que permita decir cuánto creció en el último año”, explicó.
Ante este escenario, remarcó que no existe actualmente un dato nacional sobre cuánto invierten las empresas paraguayas en inteligencia artificial. Lo que se observa es que el gasto está concentrado principalmente en licencias y suscripciones de software con IA incorporada, pilotos acotados y consultorías puntuales, mientras que existe poca inversión en ingeniería de datos, integración de sistemas, gobernanza de datos, gestión de riesgos y capacitación.
Otro de los desafíos pasa por no confundir la llegada de infraestructura de inteligencia artificial al país con la incorporación de tecnología en las empresas paraguayas. En referencia a los proyectos de data centers anunciados por miles de millones de dólares, sostuvo que “un data center no nos convierte en un país tecnológico, nos convierte en anfitriones”.
A su vez, dijo que en Paraguay, Travesía 4.0 encontró que el 45 % de las industrias no registró cambios en su plantilla durante los últimos cinco años de digitalización, el 26 % contrató más gente y otras redujeron.
Lo que sí está cambiando, según Cañete, es lo que las empresas esperan de sus trabajadores: pasar de ejecutar tareas a supervisar sistemas, incorporar perfiles vinculados a datos, analítica, integración de sistemas y ciberseguridad, y dar mayor valor a las habilidades blandas.
En este último punto, sostuvo que el informe encontró que el 99 % de las industrias valora las habilidades blandas y el 84 % considera específicamente importante la capacidad de interacción humano-máquina.
El desafío de la industria paraguaya no se limita a incorporar una nueva herramienta tecnológica, sino a preparar las condiciones para aprovecharla. “El riesgo para el trabajador paraguayo no es que la IA le quite el empleo. Es que el país no le de la formación para ocupar el empleo nuevo que la IA crea”, acotó.
Está avanzando
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), explicó a La Nación/Nación Media, que la incorporación de la inteligencia artificial en la industria paraguaya está avanzando, aunque todavía se encuentra en una etapa de desarrollo.
“Ya vemos empresas que están incorporando herramientas de inteligencia artificial y tecnologías de cuarta generación para optimizar procesos, tomar decisiones y mejorar su eficiencia”, mencionó.
Destacó que lo importante es entender que no es una tendencia pasajera, ya que forma parte de una transformación tecnológica que va a modificar la manera en que se produce, se gestiona y se compite.
“Paraguay tiene que acompañar ese proceso si quiere sostener su crecimiento industrial y aprovechar nuevas oportunidades de inversión y generación de empleo”, explicó. Se observan avances en sectores que tienen procesos más automatizados y una mayor disponibilidad de datos, como alimentos y bebidas, textil, químico-farmacéutico y producción de papel y sus derivados.
Asimismo, mencionó que ya en 2025 el gremio señalaba que alrededor del 17 % de las empresas industriales incorporaban tecnologías de tercera y cuarta generación vinculadas con inteligencia artificial.
Los usos son diversos: automatización y optimización de procesos, mantenimiento predictivo, control de calidad, análisis de datos, planificación de la producción y gestión de inventarios. También empieza a ganar espacio en áreas administrativas y comerciales, donde permite procesar información con mayor rapidez y apoyar la toma de decisiones.
En tanto, el principal beneficio es que permite hacer más con los mismos recursos. “La inteligencia artificial puede ayudar a reducir tiempos, detectar ineficiencias, anticipar fallas, optimizar el uso de materias primas y energía y mejorar la toma de decisiones”, sostuvo.
Igualmente, Duarte mencionó que Paraguay todavía tiene una brecha importante que cerrar, ya que hay empresas que están avanzando rápidamente y que ya utilizan tecnologías sofisticadas, pero también existe una gran cantidad de industrias, especialmente pequeñas y medianas, que todavía están dando sus primeros pasos en transformación digital.
“La inteligencia artificial va a tener una presencia cada vez mayor en la industria. No necesariamente veremos el mismo nivel de adopción en todas las empresas ni en todos los sectores, pero será progresivamente parte de los procesos productivos y de gestión”, aseguró.
La discusión ya no debería ser si vamos a utilizar inteligencia artificial, sino cómo vamos a incorporarla de manera eficiente, segura y orientada a resultados. “Esta transformación debe ir acompañada de capacitación, inversión y una mayor articulación entre empresas, academia y sector público. El objetivo no es solamente incorporar tecnología, sino desarrollar las capacidades necesarias para utilizarla y convertirla en productividad y competitividad”, puntualizó.
Entre las barreras, sostuvo que una de ellas es el acceso al financiamiento para invertir en tecnología, especialmente para las pequeñas y medianas industrias. Además, desafíos relacionados con la disponibilidad de talento y con la formación de las personas que deben implementar y gestionar estas nuevas herramientas.
A esto se suman la infraestructura tecnológica, la calidad y disponibilidad de datos y la necesidad de que las empresas puedan identificar con claridad dónde la inteligencia artificial realmente genera valor. “La inteligencia artificial puede ser un gran acelerador de la industria paraguaya, pero para aprovechar esa oportunidad necesitamos preparar a nuestras empresas y a nuestra gente”, aseguró a LN.
Movimiento industrial
De acuerdo con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el movimiento industrial en Paraguay está concentrado principalmente en sectores como la fabricación de productos de metal, la confección de prendas de vestir, la elaboración de productos alimenticios y la fabricación de muebles.
A la fecha, se contabilizan 37.248 industrias manufactureras registradas, mientras que 353.031 personas trabajan en el sector industrial. De este total, 233.450 son hombres y 119.581 son mujeres.
En cuanto a la distribución de las industrias, Central concentra 14.972, seguido por Asunción con 5.594, Alto Paraná con 4.690, Itapúa con 2.439 y Caaguazú con 2.102. Los datos corresponden a la Dirección General de Empresas y Establecimientos (Dirge) del Instituto Nacional de Estadística (INE) compartidos por la cartera de Industria.
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