El costo de vida se situó en 5,1% en mayo, según informó el BCP, una leve baja respecto a abril, verificada gracias a menores precios en los combustibles. Foto: Ilustrativa
Subas en bienes alimenticios alejan de la meta inflacionaria
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La inflación siguió su proceso de convergencia en los últimos meses ayudado, principalmente, por una baja sostenida en el precio de los combustibles en general. No obstante, el sector alimenticio sigue sufriendo variaciones positivas, lo que representa un factor que podría impedir llegar al objetivo.
Desde el Banco Central del Paraguay (BCP) indicaron que en el mes de mayo la inflación fue del 0,0 %, lo que indica que en promedio la canasta básica no sufrió variaciones positivas. Sin embargo, desagregando los productos se puede observar que algunos subieron de precio, mientras que otros bajaron.
En ese sentido, el comportamiento de este indicador en el mes anterior se explicó principalmente por la reducción de precios de los combustibles. Cabe resaltar que en el mes pasado, tanto el sector público como el privado bajaron los valores de todos los combustibles en torno a los G. 700 por cada litro, lo que se reflejó en el resultado del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Los precios reducidos de los combustibles influyeron en una leve caída de la inflación. Foto: Archivo
A través de esto, en términos interanuales, la inflación se situó en el mes anterior en 5,1 %, por debajo de la tasa del 5,3 % de abril y también inferior a la tasa del 11,4 % verificada en mayo del año anterior. Sobre ese punto, es importante mencionar que la presión inflacionaria del año anterior justamente se debió al aumento sostenido en los precios de los combustibles como consecuencia de la situación bélica en Europa, lo que empujó hacia adelante los precios del crudo.
Por otro lado, desde la matriz bancaria indicaron que las subas registradas en algunos bienes alimenticios, en ciertos servicios y los bienes durables de la canasta amortiguaron el resultado. Según el informe, en el caso de los alimentos, los cereales y sus derivados mostraron incrementos; además de los productos lácteos.
Por otro lado, mencionan que aún persisten indicadores de tendencia de inflación que se mantiene en niveles superiores a la meta. “Si bien la inflación local ha continuado con una trayectoria descendente, la convergencia a la meta está sujeta a eventuales riesgos que podrían derivarse, principalmente, del entorno internacional”, añadieron.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos demostraron que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. Foto: Pexeles
La nueva inflación del agua amenaza con encarecer servicios y presionar a las economías
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El cambio climático empieza a convertirse en un factor de costos para gobiernos, empresas y hogares. Las inversiones necesarias para garantizar agua segura podrían trasladarse a las tarifas y generar una nueva presión inflacionaria.
Durante décadas, el agua fue considerada un servicio básico de bajo costo relativo y con una disponibilidad que parecía garantizada. Sin embargo, el cambio climático está modificando esa ecuación económica. En un planeta en el que los extremos climáticos se vuelven más frecuentes —con regiones que enfrentan sequías prolongadas y otras que soportan inundaciones históricas— el acceso al agua comienza a transformarse en un factor de presión sobre las finanzas públicas, las empresas de servicios y el bolsillo de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Stanford advierte que varias ciudades de Estados Unidos podrían duplicar sus tarifas de agua hacia mediados de siglo debido a la combinación de tres factores: menor disponibilidad del recurso, infraestructura envejecida y la necesidad de ejecutar grandes inversiones para adaptar los sistemas de abastecimiento al nuevo escenario climático.
La investigación, publicada en la revista Nature Sustainability, revela una tendencia que podría repetirse en distintas economías: el cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos.
El fenómeno representa una nueva forma de presión inflacionaria. Así como el aumento del precio del petróleo encarece el transporte y los alimentos, el incremento del costo del agua puede impactar en múltiples sectores productivos, desde la industria y la agricultura hasta los servicios urbanos.
En Estados Unidos, el valor promedio del agua potable ya aumentó durante las últimas décadas a un ritmo superior al de la inflación, debido principalmente al deterioro de las redes y a la necesidad de renovar una infraestructura que requiere inversiones multimillonarias. Ahora, el factor climático agrega una nueva capa de costos.
El cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos. Foto: Pexeles
El caso analizado por los científicos en Santa Cruz, California, muestra el desafío que enfrentan muchas ciudades: después de aplicar medidas de ahorro y eficiencia, las autoridades deben recurrir a soluciones más costosas, como plantas de reutilización de aguas residuales, nuevos sistemas de almacenamiento y obras para garantizar el suministro en períodos de sequía.
La consecuencia económica es directa: las inversiones necesarias para asegurar la disponibilidad del recurso terminan reflejándose en las facturas de los consumidores.
Paraguay frente al desafío de administrar su ventaja hídrica: Aunque Paraguay posee una posición privilegiada por sus abundantes recursos hídricos, con una de las mayores disponibilidades de agua dulce per cápita de la región, el país tampoco está aislado de esta nueva realidad económica.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos Paraguay y Paraná demostraron en los últimos años que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. La reducción del calado afectó la logística fluvial, elevó costos de transporte y generó impactos sobre sectores estratégicos como la exportación agrícola y energética.
Al mismo tiempo, las inundaciones recurrentes exigen mayores inversiones en infraestructura urbana, sistemas de drenaje, protección de comunidades vulnerables y mantenimiento de caminos, recursos que compiten con otras prioridades del presupuesto público.
Para Paraguay, el desafío económico no pasa únicamente por disponer del recurso, sino por desarrollar infraestructura suficiente para administrarlo de manera eficiente. La expansión urbana, el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones aumentarán la demanda sobre los sistemas de agua potable y saneamiento.
En este contexto, la gestión del agua comienza a formar parte de la agenda de competitividad de los países. Las naciones que logren anticiparse con inversiones inteligentes en infraestructura resiliente tendrán mejores condiciones para atraer capital, sostener su producción y reducir los impactos económicos de los eventos climáticos extremos.
El cambio climático dejó de ser solamente un problema ambiental. Se convirtió en una variable económica que afecta costos, inversiones, inflación y planificación empresarial. La próxima gran discusión mundial no será solo quién tiene agua, sino quién tiene la capacidad financiera y tecnológica para garantizarla.
Los envíos superan los USD 10.000 millones en el 1er semestre del año
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El comercio exterior de Paraguay presenta un saldo positivo de la balanza comercial de USD 746,6 millones.
El Banco Central del Paraguay (BCP) dio a conocer su Reporte de Comercio Exterior al cierre de junio, es decir, al primer semestre del año. En ese sentido, se destaca el dinamismo de las exportaciones, que están creciendo de la mano de los envíos de productos agrícolas y sus derivados.
El documento de la banca matriz señala que las exportaciones alcanzaron USD 10.162,8 millones, al cierre del periodo mencionado anteriormente, lo que representa un incremento en el acumulado del 23,6 % de manera interanual.
Solo en el sexto mes del año se llegó a los USD 1.744,4 millones, lo que indica una expansión del 25,1 % comparando con el mismo mes de 2025. Haciendo una observación por productos, se puede ver que el mayor volumen enviado corresponde a la soja, con USD 2.671,2 millones, presentando un desarrollo de 50,9 %. Uno de sus derivados, el aceite de soja, también tuvo un incremento destacable, con 22,4 %, sumando USD 354,7 millones.
MAQUILA CRECE, CARNE A LA BAJA
En cuanto a los envíos bajo el Régimen de Maquila, presentaron un crecimiento de 29,6 %, llegando a USD 716,7 millones, frente a los USD 552,8 millones registrados en el primer semestre del año pasado.En contrapartida, la exportación de carne y menudencia bovina sigue mostrando un desempeño negativo (-12,7 %), considerando que los envíos ascendieron a USD 935,4 millones, ante los USD 1.070,8 millones del periodo anterior.
IMPORTACIONES CON DINAMISMO
Por su parte, las importaciones totalizaron USD 9.416,2 millones, representando una expansión del 9,6 %, con relación a 2025. En este sentido, se destacan la compra de vehículos automóviles terrestres, por valor de USD 651 millones, lo que implica un aumento del 42,7 %, y las máquinas para procesamiento de datos que llegaron a USD 361,3 millones, lo que significa un crecimiento de 62,9 %. Finalmente, el comercio exterior de Paraguay presenta un saldo positivo de la balanza comercial de USD 746,6 millones.
Vicepresidente Alliana destaca crecimiento de exportaciones y apertura de nuevos mercados
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La apertura de nuevos mercados para los productos nacionales continuará como prioridad del Gobierno, señaló el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, al mismo tiempo resaltó el crecimiento de las exportaciones paraguayas.
A través de su cuenta oficial de X, Alliana hizo referencia al reporte de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP), que indica que, a junio de 2026, el país alcanzó un superávit comercial de USD 746,6 millones, con un incremento de las exportaciones y mayor dinamismo comercial.
“Más exportaciones, mayor dinamismo comercial y un superávit de USD 746,6 millones”, expresó el vicepresidente al referirse a los resultados registrados durante el periodo.
Según el informe del BCP, las exportaciones alcanzaron USD 10.162,8 millones al cierre de junio de 2026, lo que representa un crecimiento acumulado del 23,6 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Solo durante junio, las exportaciones totalizaron USD 1.744,4 millones, con una expansión del 25,1 % frente al mismo mes de 2025. Por su parte, las importaciones sumaron USD 9.416,2 millones, registrando un aumento del 9,6 % interanual.
Alliana indicó que la búsqueda y apertura de nuevos mercados para los productos paraguayos seguirá siendo una línea de trabajo del Gobierno del Paraguay.
Exportaciones superan los USD 10.000 millones en el primer semestre
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El Banco Central del Paraguay (BCP) dio a conocer su Reporte de Comercio Exterior al cierre de junio, es decir, al primer semestre del año. En ese sentido, se destaca el dinamismo de las exportaciones, que están creciendo de la mano de los envíos de productos agrícolas y sus derivados.
El documento de la banca matriz señala que las exportaciones alcanzaron USD 10.162,8 millones, al cierre del periodo mencionado anteriormente, lo que representa un incremento en el acumulado del 23,6 % de manera interanual. Solo en el sexto mes del año se llegó a los USD 1.744,4 millones, lo que indica una expansión del 25,1 % comparando con el mismo mes de 2025.
Haciendo una observación por productos, se puede ver que el mayor volumen enviado corresponde a la soja, con USD 2.671,2 millones, presentando un desarrollo de 50,9 %. Uno de sus derivados, el aceite de soja, también tuvo un incremento destacable, con 22,4 %, sumando USD 354,7 millones.
En cuanto a los envíos bajo el Régimen de Maquila, presentaron un crecimiento de 29,6 %, llegando a USD 716,7 millones, frente a los USD 552,8 millones registrados en el primer semestre del año pasado.
En contrapartida, la exportación de carne y menudencia bovina sigue mostrando un desempeño negativo (-12,7 %), considerando que los envíos ascendieron a USD 935,4 millones, ante los USD 1.070,8 millones del periodo anterior.
Importaciones siguen con dinamismo
Por su parte, las importaciones totalizaron USD 9.416,2 millones, representando una expansión del 9,6 %, con relación a 2025. En este sentido, se destacan la compra de vehículos automóviles terrestres, por valor de USD 651 millones, lo que implica un aumento del 42,7 %, y las máquinas para procesamiento de datos que llegaron a USD 361,3 millones, lo que significa un crecimiento de 62,9 %.
Finalmente, el comercio exterior de Paraguay presenta un saldo positivo de la balanza comercial de USD 746,6 millones.