En la Colonia Yguazú, departamento de Alto Paraná, se realizó el lanzamiento oficial de la siembra de trigo 2023, según lo informó el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA). Este año se estima una superficie de siembra de trigo de 500.000 hectáreas (h) en todo el país, con la cual se podría obtener una producción de un millón de toneladas.
“Estimativamente va a ser como el año pasado, algunos dicen que puede ser un poco más debido a que se alargó un poco el ciclo de la soja que tuvimos en noviembre”, indicó a La Nación/Nación Media Alfred Fast, presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod). En el 2022, se sembraron unas 451.430 hectáreas de trigo y para este 2023 se espera una mejora paulatina en los rendimientos.
El acto contó con la presencia del presidente del IPTA, representantes de la Cooperativa Yguazú, de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) en Paraguay. Asimismo, autoridades de las diferentes cooperativas de producción, de la Cámara Paraguaya de Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) y miembros de otras entidades que apoyan al sector agrario.
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“Nosotros estamos esperando 2 toneladas por hectárea, el año pasado no fue tanto, pero eso es a lo que apuntamos. Luego si el tiempo es correcto pueden dar incluso más de 3 toneladas”, agregó Fast a LN. La siembra de algunas parcelas se realizó en abril, proseguirá en este mayo y junio, mientras que la cosecha sería entre octubre y noviembre. En relación al mercado del trigo, dijo que se espera abastecer la demanda local que es de 650.000 toneladas y contar con un saldo exportable atendiendo a que el producto es muy valorado tanto a nivel nacional como en el exterior.
Sostuvo que el sector productivo está muy animado para trabajar con el nuevo gobierno y conseguir que los más vulnerables accedan a mayor tecnología en su producción. “Eso es algo que el Estado y el sector privado tenemos que ocuparnos”, subrayó. Además, expresó que ven con buenos ojos la estabilidad y previsibilidad que se proyecta para el país, observándose un buen camino a futuro.
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Soja, principales polos productivos del país y rendimientos
Un análisis del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), basado en 35 años de datos (1990–2025), confirma el peso estructural de la soja en Paraguay, y permite identificar con precisión dónde están los mejores rendimientos y las zonas más consistentes de producción.
El estudio muestra que los principales polos productivos se concentran en Itapúa, Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú y Caazapá. En estos departamentos, más del 50 % de las campañas superan los 2.500 kg/ha, mientras que en rendimientos por encima de 2.000 kg/ha alcanzan una participación superior al 74 %, sumándose también Amambay en este grupo.
En el rango más alto, campañas con más de 3.000 kg/ha, destacan Cordillera, Paraguarí, Caaguazú y Alto Paraná, que en al menos el 20 % de los ciclos analizados lograron ubicarse en ese nivel de productividad, según el boletín de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El comportamiento del cultivo no es uniforme. Mientras las zonas históricamente sojeras muestran rendimientos más estables, otros departamentos presentan mayor variabilidad, con picos elevados en años puntuales.
Esta dinámica también se refleja en la presencia del cultivo: departamentos como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, San Pedro, Caazapá, Concepción y Canindeyú registran más de 30 campañas con soja. Mientras que Paraguarí, Central, Ñeembucú y Presidente Hayes tienen menor participación.
A nivel general, la mayoría de los departamentos supera los 2.000 kg/ha en promedio, y en sus mejores campañas logran romper el umbral de los 3.000 kg/ha. El análisis también pone foco en la toma de decisiones productivas.
“En sitios donde se tiene más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que te brindan mayores rendimientos, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas”, explicó el Ing. Omar Paredes, del INBIO.
El comportamiento climático sigue siendo un factor determinante, por lo que en las zonas más vulnerables se vuelve clave la adopción de prácticas sostenibles y tecnologías adaptadas.
El resultado es una radiografía clara, Paraguay no solo mantiene a la soja como pilar productivo, sino que consolida territorios con alto desempeño y otros con potencial, donde la estrategia productiva marca la diferencia.
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Paraguay es sede de cumbre agrícola entre Corea y América Latina
Paraguay es sede de la quinta Asamblea General de la Iniciativa de Cooperación en Agricultura entre Corea y América Latina (KoLFACI), un encuentro internacional que reúne a investigadores, técnicos y autoridades del sector agrícola de varios países.
La reunión se realiza en Asunción y congrega a representantes de 15 países de América Latina junto con Corea del Sur, con el objetivo de fortalecer la cooperación científica y el intercambio de conocimientos en el sector agropecuario. El evento será hoy y mañana 10 de marzo de 2026 en el Hotel Hilton Garden Inn de Asunción.
El 4º presidente de KoLFACI y presidente del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Ing. Agr. Edgar Esteche, instauró la declaración oficial de apertura de la 5ª Asamblea General, agradeciendo la presencia de los representantes de las distintas instituciones. Destacó que esta iniciativa de cooperación para la agricultura en América Latina y el Caribe ha trabajado en conjunto con los Ministerios de Agricultura y institutos de investigación de los diversos países, creando oportunidades para compartir experiencias, conocimientos y promover la transferencia tecnológica.
La iniciativa KoLFACI funciona como una red de colaboración que busca desarrollar nuevas tecnologías para mejorar la producción agrícola y promover prácticas más sostenibles en el campo. A través de este espacio, los países participantes comparten experiencias, avances científicos y proyectos que buscan aumentar la productividad de los cultivos y mejorar la seguridad alimentaria.
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Durante la asamblea se presentan los resultados de distintos proyectos que ya están en marcha dentro de la iniciativa y se definen nuevas áreas de trabajo para los próximos años. Entre los temas que se analizan se encuentran:
- el mejoramiento de cultivos
- el manejo sostenible de los recursos naturales
- y el desarrollo de nuevas herramientas tecnológicas para el sector agrícola.
El encuentro es organizado por el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA) con apoyo de organismos internacionales vinculados al desarrollo agrícola. Paraguay cumple actualmente un papel relevante dentro de esta iniciativa, ya que el presidente del IPTA ocupa la copresidencia del programa, lo que posiciona al país como un actor importante en la cooperación agrícola entre Corea y América Latina.
Desde el IPTA indican que este tipo de reuniones es clave para un país como Paraguay, cuya economía depende en gran medida del sector agropecuario. El intercambio de conocimientos y la cooperación internacional permiten acceder a nuevas tecnologías, mejorar la productividad del campo y fortalecer la competitividad del agro paraguayo en los mercados internacionales.
Además, el hecho de que Paraguay sea sede del encuentro refuerza su papel dentro de las redes internacionales de investigación agrícola.
Jorge Ganoza Roncal, copresidente de la quinta Asamblea General, resaltó los objetivos de esta cooperación y el trabajo de los diversos proyectos orientados a enfrentar desafíos para mejorar la calidad del suelo, la productividad y la calidad genética, en el marco de sistemas agrícolas modernos para América Latina.
Estas investigaciones están orientadas al fortalecimiento de la agricultura en América Latina y comparten el objetivo de impulsar la innovación, la sostenibilidad y mejores resultados para pequeños y medianos productores.
Los proyectos se desarrollan en conjunto con diversos países de la región como Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana, entre otros.
Por su parte, el administrador de la Administración de Desarrollo Rural de la República de Corea (RDA), Kwangho Choi, destacó que esta asamblea se realizó por primera vez de manera presencial, señalando que actualmente existen 16 investigaciones conjuntas desarrolladas en 14 países miembros, abarcando áreas como desarrollo de semillas, tecnologías de cultivo apropiadas, manejo postcosecha, agricultura climáticamente inteligente y aplicación de tecnologías digitales.
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Exportaciones de trigo registran crecimiento del 12 % al arranque del año
Las exportaciones de trigo correspondientes a la zafra del año pasado, cuyo periodo de desalijo se contabiliza desde octubre de 2025, muestran un desempeño positivo. Entre el décimo mes del año pasado y enero de 2026, se embarcaron 228.775 toneladas del cereal, lo que implica un crecimiento de 25.112 toneladas, que representa un aumento de 12 % en comparación con el mismo período de la campaña 2024.
Este avance refleja una recuperación sostenida del comercio del cereal, considerando que en igual período de la campaña pasada se habían exportado 203.663 toneladas. De acuerdo con el informe de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), el incremento consolida una tendencia favorable para el sector triguero en el arranque de la campaña 2025.
En cuanto a destinos, Brasil se mantiene como principal mercado. Al respecto, la asesora de comercio exterior del gremio, Sonia Tomassone, explicó que, si bien durante los meses de enero y febrero la concentración de los productores se encuentra en la cosecha de soja, así como en el avance de la siembra de maíz y soja de entrezafra, a pesar de la baja de los precios internacionales, los envíos a Brasil siguen fluyendo.
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La profesional señaló que al cierre del primer mes del 2026 las exportaciones al país vecino acapararon el 99 % del trigo embarcado, seguido por Bolivia y Uruguay con 0,3 %.
El reporte indica que si consideran los envíos por año calendario (enero de 2026), también se registran mejoras con relación a lo enviado en enero del año pasado, hecho que permitió un ingreso de divisas por valor de USD 9,7 millones frente a los USD 3,2 millones registrados en el mismo periodo del 2025.
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Trigo: un rubro clave en la agricultura y con una producción que mueve 1,2 millones de toneladas
- Por Antonella Mateu
El cultivo de trigo en Paraguay mantiene una posición estratégica dentro del sistema agrícola nacional, con niveles productivos estables, autosuficiencia consolidada y perspectivas de crecimiento condicionadas principalmente por factores de mercado, clima y tecnología, así lo señaló el ingeniero agrónomo Alcides Villalba, coordinador del Programa de Investigación de Trigo del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), en conversación con La Nación/Nación Media.
Siembra y calendario agrícola
La ventana tradicional de siembra del trigo en Paraguay se concentra entre abril y mayo, coincidiendo con temperaturas más bajas que favorecen la germinación, macollamiento y llenado de granos. Las fechas varían según región, puesto que en el norte suele iniciarse a fines de abril, en el centro a principios de mayo y en el sur puede extenderse hasta mediados de mayo o más, dependiendo del clima y la variedad utilizada.
Superficie
Paraguay mantiene una superficie aproximada de 350.000 hectáreas de trigo, con rendimientos promedio a 3.000 kilogramos por hectárea. La producción nacional ronda 1,2 millones de toneladas, reflejando recuperación tras campañas afectadas por clima o sanidad vegetal. La calidad del grano sigue siendo competitiva, aunque la industria plantea mejorar parámetros como proteína y gluten.
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Zonas con mayor producción
En cuanto a las zonas, se concentra mayoritariamente en la región Oriental del país, en los departamentos:
- Alto Paraná: unas 127.000 hectáreas
- Itapúa: cerca de 114.000 hectáreas
- Caaguazú: más de 53.000 hectáreas
- Canindeyú: alrededor de 13.000 hectáreas
El liderazgo responde a mejores suelos, clima favorable, tecnificación y tradición cerealera.
Expansión moderada e impacto climático
Villalba señaló que no hay un crecimiento explosivo del área triguera. Explicó que los productores adoptan decisiones más técnicas, evaluando costos, clima y mercado. Reveló que el trigo sigue siendo clave en la rotación agrícola, aportando estabilidad productiva y conservación del suelo.
La última campaña registró condiciones mayormente favorables. Tras algunos déficits hídricos iniciales, las lluvias acompañaron el ciclo y permitieron buenos rendimientos, incluso récords puntuales en zonas productoras.
Con relación a los eventos climáticos, las heladas, sequías y calor extremo siguen siendo riesgos relevantes, especialmente en etapas sensibles del cultivo. “Sin embargo, mejores variedades y manejo agronómico redujeron el impacto”, agregó el técnico.
Rentabilidad
El coordinador del IPTA sostuvo que el trigo puede ser rentable con buen manejo tecnológico. Además, cumple funciones estratégicas en rotación con soja y otros cultivos, mejorando suelos y reduciendo presión de malezas, lo que impacta positivamente en costos a mediano plazo, según explicó.
Exportaciones y demanda local
Paraguay produce más trigo del que consume. Con un consumo interno cercano a 700.000 toneladas, el excedente exportable supera 500.000 toneladas. Brasil es el principal destino, seguido en menor escala por Bolivia y Vietnam.
La industria molinera mantiene una demanda estable cercana a 700.000 toneladas anuales, destinadas principalmente a harina para panificados y pastas. El desafío sigue siendo sostener calidad industrial consistente.
Innovación genética
Villalba destacó que existen programas de mejoramiento públicos y privados, y a través de ellos lograron variedades adaptadas al clima subtropical, con mayor tolerancia al calor, enfermedades y estabilidad productiva.
En cuanto a la mayores amenazas sanitarias, sostuvo que provienen de enfermedades fúngicas como royas, manchas foliares, fusariosis y la pyricularia, considerada una de las más agresivas. “Las plagas suelen ser puntuales, principalmente pulgones y orugas”, agregó.
Potencial de crecimiento
El técnico subrayó que el cultivo tiene margen para expandirse, dependiendo de precios, costos y demanda. “Nuevas variedades adaptadas podrían impulsar productividad y competitividad en los próximos años”, destacó.
“El sector demanda apoyo sostenido en investigación genética, previsibilidad de mercado, financiamiento, seguros agrícolas y mecanismos que reconozcan económicamente la calidad del trigo producido“, concluyó.
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