Desde la Cámara Paraguaya de la Construcción explicaron que la proyección a la baja del crecimiento económico para el sector por parte del Banco Central del Paraguay (BCP) es la confirmación de una situación que vienen advirtiendo desde el año pasado, por lo cual reiteraron la necesidad de contar con medidas crediticias transitorias para enfrentar la coyuntura venidera. Alegaron que es “injusto” hacer cargar a las empresas con la responsabilidad del atraso del Estado en el pago de su deuda.
En contacto con La Nación/Nación Media, el Ing. Guillermo Mas, titular del gremio, manifestó que desde hace un año se viene realizado el pedido similar al que en su momento se tomó con la producción y se reiteró este mismo año, aludiendo factores exógenos. “En el caso de las empresas constructoras que trabajan con el Estado estamos hablando de un factor ajeno a la voluntad y a la administración de esas empresas, que hoy está castigando a todo el sector”, comentó.
La deuda de más de USD 300 millones que acumuló el Estado con la construcción estresó toda la cadena de pagos, desde bancos hasta proveedores, afectando seriamente la calificación de las empresas ante los bancos, que son su primera línea de defensa e impidiéndoles acceder a créditos para seguir financiándose en consecuencia.
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“Entendemos que dentro de las facultades normativas que tiene el Banco Central del Paraguay se encuentra la atribución de otorgar estas medidas transitorias, que en el caso de la construcción se justifican plenamente”, subrayó el representante del sector a La Nación.
Hay que mencionar que este rubro experimentaría una retracción de 2,6 %, frente al crecimiento del 0,5 % proyectado a finales del año anterior en el reporte de la banca matriz. En torno a ello, alegaron que los resultados del principio de año obligaron a hacer este ajuste y se debería a menores inversiones por parte del sector público al igual que el sector privado.
Así también, sostuvieron que a través de este resultado se refleja el problema que existe respecto a los costos de financiamiento que están sufriendo las empresas del sector, además de un stock de deuda que si bien es tiene carácter público, afecta a las industrias privadas.
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Javier Giménez: “No hay margen para las excusas o el error, hay que tener resultados”
Javier Giménez fue designado como el nuevo jefe de Gabinete Civil de la Presidencia por el mandatario Santiago Peña, a través del decreto 5510, emitido el 17 de febrero. Anteriormente se desempeñaba como ministro de Industrias y Comercio (MIC), sin embargo, durante la última reunión que Peña realizó con sus ministros, en la fecha mencionada, nombró a Giménez en este nuevo cargo.
El ministro asume este nuevo desafío en medio del fuerte reclamo del presidente a sus ministros, mostrar resultados en este “segundo tiempo del partido”, referencia que utilizó sobre la mitad del mandato de este Gobierno. En esta entrevista para La Nación/Nación Media, el jefe de Gabinete habla de estos nuevos desafíos, las proyecciones y sobre todo, la necesidad de mostrar estos resultados.
- En este segundo tiempo, del Gobierno, ¿cuáles son los principales desafíos, teniendo la exigencia del presidente a su Gabinete, pero también los fuertes reclamos en sectores específicos, los problemas en el Instituto de Previsión Social (IPS), Salud y Obras?
- El desafío es ejecutar ordenadamente y con plazos establecidos para concretar resultados. El presidente fue muy claro con nosotros, no hay margen para excusas, no hay margen para lentitud y menos para el error. En esta etapa tenemos que cosechar lo que ya hemos sembrado y cuidarlo para que los resultados lleguen a la gente.
Vamos a coordinar mejor el trabajo con los ministerios, acelerar la gestión, agilizar los procesos en algunos de ellos y asegurarnos de que cada acción tenga un impacto concreto en la vida de los paraguayos.
El tiempo se acorta y la ciudadanía exige resultados palpables. Iniciamos esta etapa con mucho optimismo y también con mucho compromiso. Queremos y vamos a dar más resultados para el ciudadano que es el centro de todos nuestros esfuerzos. Esa es la orientación clara. Resultados, resultados y resultados.
- ¿Cómo toma esta nueva responsabilidad en el Gobierno, el trabajo con los ministros, secretarios, y presidentes de las instituciones?
- Con responsabilidad, con compromiso y con sentido de urgencia. Con entusiasmo, responsabilidad y, sobre todo, con un fuerte compromiso de buscar soluciones para las necesidades más urgentes de los paraguayos. Vengo de 30 meses de trabajar ya con ministros, viceministros y equipos técnicos, debido a la transversalidad de mi cargo anterior. El Ministerio de Industria y Comercio es una cartera vinculada a casi todos los otros ministerios.
- La política de inversión y desarrollo que viene trabajando en estos dos años y medio el presidente, y en contraste a la exigencia de la ciudadanía, ¿cómo se dará en ese sentir en el día a día?
- La inversión y el desarrollo no son solo cifras, se sienten en la vida diaria de la gente. Justamente anunciamos que, del inicio del gobierno hasta ahora, 242.445 paraguayos más están ocupados, tienen un empleo, son 242.455 compatriotas que tienen una fuente de ingreso que les permitirá progresar, transformar sus vidas y la de sus familias.
Las políticas empezaron a impactar, se sienten en empleo formal, en cobertura de la alimentación escolar, en rutas y obras que conectan regiones, en más oportunidades para emprender. Estos 30 meses sentaron bases sólidas, pero ahora vamos a acelerar para que los más paraguayos vean y sientan los resultados en su día a día.
El presidente habla del “resurgir del gigante”: eso se traduce en que cada paraguayo tenga la oportunidad de mejorar su calidad de vida.
- Inversión del Estado, ¿cuáles son las proyecciones más importantes, ejemplo, Administración Nacional de Electricidad (Ande), Obras y Educación?
- Las inversiones estratégicas del Estado se concentran en tres pilares:
Energía. La Ande, como siempre digo, es una empresa estratégica, es fundamental para sostener la industria, atraer inversiones y garantizar competitividad, porque sin energía no hay desarrollo. La Ande debe y va a mejorar, porque es clave para el bienestar del ciudadano y el desarrollo del país.
Por otra parte, cada ruta, cada viaducto, autopista elevada, solución de transporte, no es un gasto, es inversión en competitividad y conectividad. Estamos llevando adelante proyectos emblemáticos como la ampliación y mejoramiento de la ruta PY01 que mejorará la forma de trasladarse de más de 2.600.000 paraguayos, ahorrando tiempo tanto para el ciudadano como para sectores productivos o el Plan 1.000 que está pavimentando más de 1.000 kilómetros en todos los departamentos del país por citar algunos.
En cuanto a la educación, Paraguay vive un momento económico muy bueno y aún tenemos tiempo de aprovechar nuestro bono demográfico, pero el crecimiento económico requiere capital humano preparado. La inversión educativa tiene que apuntar a formación técnica, digital y vinculación directa no solo con el sector productivo, sino también con las nuevas industrias, la digitalización y nuevos actores como la inteligencia artificial.
También es importante citar proyectos como Hambre Cero, que es la inversión y apuesta más grande del Estado para niños en edad escolar, orientada a mejorar el rendimiento académico. Las escuelas modelo que además de infraestructura de primer nivel incluyen equipamientos como los pupitres que dignifican cada escuela y crean un mejor ambiente para el aprendizaje. No menos importante es citar la nueva sede de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay, donde jóvenes paraguayos se preparan para conquistar el futuro con una formación verdaderamente competitiva a nivel internacional. Sin dudas, apostar por nuestro capital humano es uno de los pilares de este gobierno.
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Conexión regional: desde el Parlasur, Gamarra apuesta a inversiones viales y de infraestructura
El diputado Rodrigo Gamarra está al frente de la presidencia del Parlamento del Mercado Común del Sur (Mercosur) desde el pasado 16 enero de este año.
En esta función, el parlamentario apunta a un plan concreto, que es la conectividad de la región. En esta entrevista para La Nación/Nación Media, Gamarra detalla cuáles son sus proyecciones en el Parlamento regional.
“En cuanto a la orientación de nuestra gestión, creemos que el mayor desafío de la región es avanzar en infraestructura y conectividad. El Parlamento puede impulsar estas iniciativas planteando proyectos de envergadura, generando consensos políticos y ayudando a buscar socios estratégicos o potenciales inversores que vean en nuestra región un foco de expansión y desarrollo”, apuntó el legislador.
En este sentido, sostuvo que la integración no puede quedarse solo en discursos, sino que debe traducirse en rutas, trenes, puertos, energía y logística que unan la economía de los países de la región.
“Si hoy hemos logrado acercamientos con regiones como Emiratos Árabes, ¿por qué no pensar en proyectos regionales de gran escala, como trenes de alta velocidad que conecten São Paulo, Asunción, Buenos Aires y Montevideo? Son ejemplos que muestran el nivel de ambición que debemos tener como bloque”, señaló para LN.
Gamarra afirma que el Parlasur tiene una fuerza política importante para impulsar estas ideas, teniendo en cuenta que está integrado por senadores, diputados, ministros y líderes regionales de distintos países.
“Esa articulación puede generar consensos que faciliten proyectos estratégicos para el desarrollo de nuestros pueblos”, manifestó.
Acompañar el acuerdo UE-Mercosur
El parlamentario habló también del acuerdo firmado en Asunción entre el Mercosur y la Unión Europea, que se encuentra a la espera de la ratificación de los Congresos de cada país miembro de ambos bloques.
“Queremos acompañar y fortalecer el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, uno de los hitos más importantes de las últimas décadas para nuestra región, y promover nuevos acuerdos con parlamentos, universidades y organismos públicos y privados que ayuden a consolidar la institucionalidad regional”, explicó.
Así mismo, apuntó a un bloque regional que pueda traer beneficios para la población de los países miembros del bloque, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
“Nuestro objetivo es que el Parlasur sea un parlamento útil para la gente, capaz de impulsar proyectos concretos de infraestructura, conectividad y desarrollo productivo que integren de verdad a nuestros países y generen oportunidades reales para nuestros ciudadanos”, afirmó.
El rol del Parlasur
Por otra parte, explicó el rol que tiene el Parlamento en la región y lo que implica sus funciones como presidente. “Es una responsabilidad institucional que, cuando corresponde al presidente de turno, implica conducir toda la parte administrativa del Parlamento: contrataciones, estructura de funcionarios, organización presupuestaria, logística, coordinación de salarios y todo lo necesario para garantizar el funcionamiento regular de las sesiones”, refirió.
Agregó finalmente que “el Parlasur también cumple un rol importante en la diplomacia parlamentaria, organizando delegaciones, misiones de observación electoral, seminarios internacionales y encuentros con otros parlamentos y organismos multilaterales, fortaleciendo la integración política y democrática de la región”.
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Garantía estatal: vialeras ven un respiro financiero
El presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, destacó que el nuevo mecanismo propuesto por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para saldar la deuda con contratistas del Estado abre una alternativa financiera para el sector, aunque advirtió que la limitada disponibilidad presupuestaria podría ralentizar la ejecución de obras. Así lo señaló durante una entrevista a la 970 AM Universo/Nación Media.
Según explicó, el esquema contempla el uso de certificados de obra respaldados con garantía soberana del Estado, lo que permitirá a las empresas constructoras presentar dichos documentos ante los bancos para obtener liquidez. El objetivo inicial es cubrir una parte equivalente a USD 150 millones del total, correspondientes a compromisos pendientes de 2025 mediante un sistema de factoraje financiero.
Heisecke detalló que, bajo este mecanismo, los bancos financiarían al Estado a un plazo cercano a tres años. Esto implicaría que solo una parte del monto impactaría en el presupuesto 2026 estimado en unos USD 50 millones, mientras el saldo se distribuiría en ejercicios posteriores, lo que ayudaría a aliviar la presión fiscal inmediata.
No obstante, el titular de Capaco indicó que aún deben definirse aspectos técnicos, especialmente las tasas que aplicarán las entidades financieras. Señaló que, actualmente, los créditos para el sector de la construcción en guaraníes oscilan entre 14 % y 17 %, aunque confía en que la garantía estatal contribuya a reducir esos costos.
También reconoció que la situación fiscal obliga a moderar el ritmo de ejecución de proyectos públicos, lo que puede generar dificultades para cumplir cronogramas contractuales. Sin embargo, consideró que la propuesta del MEF representa “una ventana” para mantener la continuidad de las obras en un contexto financiero complejo.
Finalmente, subrayó que el sector constructor seguirá analizando el impacto del sistema y negociando condiciones que permitan compatibilizar los intereses de las empresas, los bancos y el Estado, con el fin de preservar la actividad y evitar mayores retrasos en infraestructura pública.
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Constructoras ven alivio financiero con garantía estatal, pero alertan posible freno en obras públicas
El presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, destacó que el nuevo mecanismo propuesto por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para saldar la deuda con contratistas del Estado abre una alternativa financiera para el sector, aunque advirtió que la limitada disponibilidad presupuestaria podría ralentizar la ejecución de obras. Así lo señaló durante una entrevista a la 970 AM Universo/Nación Media.
Según explicó, el esquema contempla el uso de certificados de obra respaldados con garantía soberana del Estado, lo que permitirá a las empresas constructoras presentar dichos documentos ante los bancos para obtener liquidez. El objetivo inicial es cubrir una parte equivalente a USD 150 millones del total, correspondientes a compromisos pendientes del 2025 mediante un sistema de factoraje financiero.
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Heisecke detalló que, bajo este mecanismo, los bancos financiarían al Estado a un plazo cercano a tres años. Esto implicaría que solo una parte del monto impactaría en el presupuesto 2026, estimado en unos USD 50 millones, mientras el saldo se distribuiría en ejercicios posteriores, lo que ayudaría a aliviar la presión fiscal inmediata.
No obstante, el titular de Capaco indicó que aún deben definirse aspectos técnicos, especialmente las tasas que aplicarán las entidades financieras. Señaló que, actualmente, los créditos para el sector de la construcción en guaraníes oscilan entre 14 % y 17 %, aunque confía en que la garantía estatal contribuya a reducir esos costos.
El dirigente también reconoció que la situación fiscal obliga a moderar el ritmo de ejecución de proyectos públicos, lo que puede generar dificultades para cumplir cronogramas contractuales. Sin embargo, consideró que la propuesta del MEF representa “una ventana” para mantener la continuidad de las obras en un contexto financiero complejo.
Finalmente, subrayó que el sector constructor seguirá analizando el impacto del sistema y negociando condiciones que permitan compatibilizar los intereses de las empresas, los bancos y el Estado, con el fin de preservar la actividad y evitar mayores retrasos en infraestructura pública.
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