Según el reporte Escenario Macro de Itaú, la previsión de crecimiento del producto interno bruto para el 2023 se ubica en 5%, pero con riesgo a la baja por una nueva sequía. Mencionan que el impacto por ahora parece limitado.
El reporte señala que se viene una sequía por lo que mantienen su previsión del 5%, pero señalando los riesgos de que las perspectivas vayan a la baja atendiendo a que existe una nueva posibilidad de que se registre este fenómeno climático. No obstante, indicaron que el impacto será limitado especialmente en relación con una de las peores sequías en la historia del país que tuvo lugar a principios del año pasado.
Por otro lado, la previsión para el próximo año de 3,5% tiene un importante sesgo alcista por la construcción de una planta celulosa con una inversión de US$ de 3.500 millones en tres años, pero con una fecha de inicio aún incierta.
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Así también, la proyección de tipo de cambio ahora está en G. 7.200 para fines del 2023, en comparación con el escenario anterior que estimaba G. 7.350, ayudado por la expectativa de un dólar más débil a nivel mundial. “Una moneda más fuerte nos llevó a reducir nuestro pronóstico de inflación para este año a 4,5%”, añade el reporte.
Hay que recordar que en el informe anterior, los analistas de la banca privada estimaban que el aumento de precios para el cierre del 2023 estaría en torno al 5%. En ese contexto, mantuvieron su proyección de tasa de política monetaria de fin de año en 7% con el Banco Central comenzando a recortar tasas en el segundo semestre del 2023.
Añadieron que el pronóstico tiene un sesgo a la baja debido a que creen que si la inflación continúa comportándose bien en medio de expectativas de inflación ancladas, podría haber espacio para recortar tasas en el segundo trimestre de este año.
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Suba de combustibles presiona precios e implica mayor cuidado de las finanzas personales
La educación financiera se posiciona como un factor determinante para la estabilidad económica de los hogares, en un contexto de presión sobre el costo de vida, señaló el economista Carlos Pereira, quien destacó la importancia de no gastar por encima de los ingresos y de incorporar hábitos de administración e inversión.
Indicó que el nivel de ingresos no garantiza una mejora en la calidad de vida si no existe disciplina financiera. En una entrevista en la 780 AM, ejemplificó que una persona con ingresos de G. 2.500.000 no puede sostener gastos superiores, y advirtió que incluso quienes perciben G. 20 millones pueden enfrentar dificultades si no mantienen control sobre sus finanzas.
Por su parte, el economista Rodrigo Ibarrola advirtió que el aumento de los precios de los combustibles, está generando un impacto directo en el costo de vida. Explicó que los combustibles, al tratarse de un commodity con precios regulados a nivel internacional, limitan la posibilidad de aplicar medidas locales para contener su efecto inflacionario. En este contexto, señaló que Petropar cuenta con cierto margen para amortiguar los aumentos, aunque no de forma sostenida.
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El encarecimiento de los combustibles repercute en toda la cadena de comercialización, desde el traslado de la producción hasta su llegada al consumidor final, lo que eleva los precios de la canasta básica. Además, afecta al sector productivo, que debe asumir mayores costos en insumos importados y logística.
Según Ibarrola, este escenario podría derivar en una reducción del consumo, lo que a su vez impactaría en los niveles de producción y en la recaudación. De esta manera, ambos especialistas coincidieron en que el contexto actual exige mayor previsión, tanto en la gestión de las finanzas personales como en el análisis de los factores que inciden en la dinámica económica.
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BCP mantiene tasa de 5,5 % por tercer mes consecutivo en un escenario de incertidumbre global
El Comité de Política Monetaria (CPM) del Banco Central del Paraguay (BCP), resolvió por unanimidad mantener la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5,50 % anual, nivel que se sostiene por tercer mes consecutivo. La decisión se da en un contexto marcado por la incertidumbre en el escenario internacional.
Entre los factores externos considerados, el CPM destacó las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que continúan generando volatilidad. En este contexto, mencionaron como referencia al Fondo Monetario Internacional (FMI) que revisó a la baja su proyección de crecimiento mundial para 2026, situándose en 3,1 %, mientras que elevó su estimación de inflación global a 4,4 %.
Asimismo, otro aspecto evaluado es el mercado de commodities, donde el precio del petróleo mostró fluctuaciones, con el barril de Brent en torno a USD 95 al momento de la reunión, por debajo del nivel previo. En contraste, los precios internacionales de productos agrícolas como la soja, el maíz y el trigo registraron aumentos, impulsados por condiciones climáticas adversas y mayor demanda global.
Por otro lado, revisaron los datos económicos de Estados Unidos que reflejaron un mercado laboral dinámico, con una creación de empleo superior a lo esperado y una leve reducción de la tasa de desempleo a 4,3 %. La inflación interanual aumentó a 3,3 %, influida principalmente por el alza en los precios de la energía, mientras que la inflación núcleo se ubicó en 2,6 %.
Actividad económica local
En el plano interno, evaluaron los indicadores de corto plazo que continúan mostrando dinamismo. El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró un crecimiento interanual de 3,8 % en febrero, impulsado por sectores como servicios, agricultura, construcción y electricidad. Excluyendo agricultura y binacionales, el crecimiento fue de 3,9 %.
De la misma forma, el Estimador Cifras de Negocios (ECN) presentó una expansión interanual de 4,8 %, reflejando mayores ventas en rubros como vehículos, combustibles, productos químico-farmacéuticos y alimentos. En términos acumulados, ambos indicadores muestran variaciones de 2,7 % y 2,6 %, respectivamente.
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Proyecciones y monitoreo
El CPM indicó que, según el último Informe de Política Monetaria, se mantiene la proyección de crecimiento del PIB para 2026 en 4,2 %, con ajustes internos. Se prevé un mejor desempeño de la agricultura y algunos servicios, mientras que el comercio presenta una revisión a la baja.
Desde el enfoque del gasto, se proyecta una mejora en las exportaciones netas, mientras que la inversión y el consumo público crecerían a un ritmo más moderado.
En cuanto a la inflación, la previsión para el cierre de 2026 se mantiene en 3,5 %. El Comité considera que las recientes presiones en los precios de la energía serían transitorias, con un impacto acotado en la inflación general.
El BCP señaló que continuará monitoreando el entorno internacional y sus posibles efectos sobre la economía local, con el objetivo de asegurar la convergencia de la inflación a la meta establecida.
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Inflación y tasas: las señales que definirá el BCP esta semana
Política monetaria e inflación son los indicadores en la agenda semanal que marcarán las señales sobre la evolución de los precios y las tasas.
La agenda económica local se concentrará en dos factores clave: la reunión del Comité de Política Monetaria (CPM) y la publicación del Índice de Precios al Productor (IPP), indicadores que marcarán señales sobre la evolución de la inflación y el rumbo de la política monetaria en Paraguay.
Ambos datos cobran relevancia en un contexto en el que las expectativas se mantienen relativamente estables. Para 2026, se proyecta una inflación en torno a 3,7 % y una tasa de política monetaria (TPM) que se mantendría en 5,50 % en el corto plazo, con recortes graduales hacia 2027.
El informe semanal acerca de los mercados de Puente, remarca que más allá de la coyuntura, los indicadores reflejan un inicio de año positivo para la economía paraguaya.
El Estimador de Cifras de Negocios creció 4,8 % interanual en febrero y acumula un avance de 2,6 % en el primer bimestre, impulsado principalmente por los sectores de servicios y comercio.
En cuanto a comercio exterior, las exportaciones alcanzaron USD 4.615,2 millones en el primer trimestre, con un crecimiento de 12,8 % interanual, apalancadas por mayores envíos de soja y derivados, así como por el fuerte avance del régimen de maquila (+36,1 %).
Por su parte, las importaciones totalizaron USD 4.531,8 millones (+11,7 %), lo que permitió sostener un superávit comercial de USD 83,5 millones.
En el plano financiero, los bonos soberanos en dólares registraron una compresión de rendimientos cercana a 10 puntos básicos, con tasas entre 3,83 % y 5,97 %, mientras que el riesgo país descendió a 110 puntos básicos.
En tanto, el guaraní se apreció 0,35 % en la semana hasta G. 6.371 por dólar, acumulando una apreciación de 5,27 % en lo que va del año.
El Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 51,32 puntos, en zona de optimismo, aunque aún por debajo de los niveles de un año atrás, reflejando una mayor cautela en el consumo.
Hay que mencionar que el escenario local continúa su desarrollo en un contexto internacional en el que persisten las presiones inflacionarias.
En Estados Unidos, la inflación mayorista de marzo se ubicó en 4,0 % interanual, impulsada por el aumento en los costos energéticos en medio del conflicto en Medio Oriente. La inflación núcleo alcanzó el 3,8 %.
A pesar de este entorno, los mercados financieros mantienen un comportamiento dinámico. Los índices S&P 500 y Nasdaq marcaron nuevos máximos históricos, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se comprimieron a lo largo de la curva.
Sin embargo, se espera que las tasas de interés se mantengan elevadas en términos históricos durante el año, en un contexto donde la evolución del frente geopolítico sigue siendo un factor determinante.
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Suba de combustibles presiona la inflación y recorta márgenes en la producción, según economista
La reciente suba de los combustibles impacta en la economía local, precisamente en la inflación y en la estructura de costos de distintos sectores. Así lo explicó la economista, Martha Coronel, en conversación con La Nación/Nación Media, al analizar las consecuencias del encarecimiento del petróleo en un país altamente dependiente de la importación de hidrocarburos.
Según detalló, en marzo los precios registraron un aumento general del 0,8 %, de los cuales 0,7 puntos porcentuales estuvieron explicados directamente por el ajuste en combustibles. “Ya estamos viendo el impacto, y todavía podríamos esperar algunos efectos adicionales en los próximos meses”, advirtió.
Efecto rezagado y presión inflacionaria
Coronel explicó que el impacto no es inmediato debido a los tiempos de importación. El combustible adquirido tras el inicio del conflicto en Medio Oriente, que elevó el precio del petróleo, comienza a llegar semanas después, lo que genera ajustes escalonados.
Actualmente, el precio internacional del petróleo se mantiene por encima del nivel registrado tres meses atrás, lo que anticipa nuevas presiones, aunque posiblemente de menor magnitud.
“Todavía cabe esperar algún ajuste adicional más adelante, dependiendo de cómo evolucione el conflicto”, señaló.
Impacto en transporte y costos productivos
Uno de los principales canales de transmisión es el transporte. El aumento del combustible encarece la logística interna, afectando a toda la cadena productiva. “El transporte va a tener costos mayores y eso impacta directamente en los precios y en la estructura de costos de las empresas”, indicó.
Este escenario obliga a los distintos actores económicos a renegociar márgenes y ajustar operaciones, en un contexto donde el consumidor también muestra mayor cautela.
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Exportaciones: menos margen para el productor
El impacto también alcanza al sector exportador, especialmente en productos como la soja, donde Paraguay actúa como tomador de precios internacionales. Coronel explicó que el precio de exportación se fija en mercados como Chicago, por lo que el aumento de costos logísticos no puede trasladarse fácilmente al comprador externo.
Si bien los grandes productores podrían absorber parte del impacto, los pequeños enfrentan mayores limitaciones, lo que podría afectar su rentabilidad.
Crecimiento se mantiene, pero con presión en costos
A pesar de este contexto, la economista señaló que el crecimiento económico del país no sufriría grandes variaciones, impulsado por el buen desempeño del sector agrícola.
Con una producción proyectada de alrededor de 12 millones de toneladas de soja, el Producto Interno Bruto (PIB) podría mantenerse en torno al 4 % o 4,5 %. Sin embargo, aclaró que este crecimiento refleja niveles de producción, no necesariamente la rentabilidad. “El impacto del combustible se va a sentir más en los costos que en el volumen de producción”, precisó.
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