A través del procesamiento de neumáticos en desuso se puede dar solución a la acumulación de las cubiertas, evitando que sean criaderos de vectores de enfermedades, resaltaron. Foto: Gentileza.
Destacan el reciclaje de neumáticos como opción para contribuir a la economía circular
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Una propuesta de economía circular para dar una solución a la problemática actual del destino que reciben miles de neumáticos en desuso es el reciclaje de las cubiertas. En ese sentido, Paraguay cuenta con industrias que se encargan de darle una correcta utilización transformándolos en materia prima y evitando que vayan a parar a vertederos, arroyos, patios baldíos e incluso que sean quemados, causando gases nocivos para el medio ambiente y siendo criaderos de mosquitos.
“Definitivamente existe una solución a la problemática del neumático que no sea quemar y en Paraguay tenemos soluciones de disposición final adecuada para estos”, explicó Denise Kelly, directora y fundadora de una empresa dedicada al reciclaje de neumáticos fuera de uso, en contacto con el programa “Dos en la ciudad”, emitido por Universo 970/Nación Media.
A través de un procesamiento 100% mecánico son cortados en pedazos, triturados y les son extraídos componentes con los cuales se puede obtener el insumo principal que es el caucho, que posee incontables usos. “El caucho granulado se usa para el pasto sintético, se hacen pisos de goma y otros productos moldeados y el polvo también se puede utilizar para asfalto eventualmente”, refirió.
Asimismo, comentó que de esta manera se ofrece una solución sustentable para dar fin a esta problemática a un costo muy bajo. “Nosotros recibimos y cobramos por la disposición final adecuada. El precio es simbólico, de 250 guaraníes por kilo, calculamos que tiene 3 kilos y cobramos 2.000 guaraníes por neumático”, agregó.
Kelly sostuvo que este rubro se encuentra creciendo en la actualidad y que cuentan con una producción de alta calidad que puede ser comparada con la de otros países de la región. “Esto también nos permite explorar el mercado de afuera porque apostamos a la calidad. Sacamos suficientes toneladas al mes y por esto la gente de afuera comenzó a pedir muestras y luego de eso avanzamos en la conversación”, indicó.
Inversión de USD 50 millones impulsará la producción avícola en Caaguazú
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El proyecto en marcha, contempla una planta con capacidad para producir seis millones de huevos fértiles al mes y generará 180 empleos directos.
Paraguay busca fortalecer su industria avícola desde el origen de la producción, con una inversión de USD 50 millones, el Grupo Pluma Agroavícola, de Brasil, impulsa un proyecto en Yhú, Caaguazú, que apunta a producir localmente pollitos destinados al engorde y posterior procesamiento para el mercado interno y la exportación.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, informó que el proyecto ya está en marcha sobre un terreno de 500 hectáreas. La iniciativa contempla una planta de producción de huevos fértiles con capacidad para alcanzar los seis millones de unidades mensuales y la creación de 180 puestos de trabajo directos.
El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa con representantes de la empresa y autoridades nacionales. Según el MIC, la inversión se concretó tras una reunión entre el presidente Santiago Peña, el titular de la cartera y representantes del grupo brasileño.
El anuncio de la inversión se realizó en conferencia de prensa con la presencia de autoridades nacionales y los empresarios brasileños del sector avícola. Foto: Gentileza
Más valor agregado para el maíz.El plan también incluye una fábrica de balanceados que procesará unas 3.000 toneladas de maíz de la zona para producir alimento destinado a la actividad avícola. De esta manera, la materia prima local se integrará a una cadena que culmina en la producción de carne de pollo para exportación.
Riquelme destacó que actualmente los pollitos destinados al engorde en Paraguay son importados. Por ello, desarrollar la producción nacional permitiría reducir esa dependencia y fortalecer la trazabilidad, un requisito relevante para acceder a mercados internacionales exigentes.
La fábrica de balanceados permitirá incorporar maíz de la zona a la cadena de producción de carne avícola para exportación. Foto: Gentileza
De residuo a recurso: la industria que busca expandirse
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Lo que para algunos termina en un contenedor, para otros puede volver a entrar en el circuito productivo. En Paraguay, la recuperación y el reciclaje avanzan como parte de una economía circular que busca reincorporar materiales y reducir el desperdicio.
Conectar con actores vinculados. En este escenario se desarrolló BuildGreen 2026, una propuesta impulsada por el Paraguay Green Building Council, la Cámara de Comercio e Industria Paraguayo-Alemana (AHK Paraguay) y el Circular Economy Innovation Hub Paraguay, con la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Cispy como aliados estratégicos.
Para Carlos Mangabeira, presidente de Cispy, la participación en la organización del encuentro fue una oportunidad para conectar a los distintos actores vinculados con la sostenibilidad.
“Para nosotros, la participación y también poder conectarnos, generar lazos con los diferentes actores es fundamental en todo lo que se refiere a sostenibilidad y sustentabilidad”, señaló Mangabeira.
El objetivo es que los residuos puedan ser manejados de la mejor manera posible y que todo aquello que pueda ser reciclado vuelva a incorporarse a la economía. Foto: Ilustrativa
La conversación no se queda solamente en las grandes industrias. Para el presidente de la Cispy, también es fundamental generar conciencia entre quienes producen los residuos, incluyendo a las personas, las industrias, las empresas, las construcciones y las obras.
Una cadena que mueve empleos e inversiones. Detrás de esta transformación existe también una actividad económica que genera miles de empleos y exportaciones por más de USD 200 millones al año. En los últimos cinco años, las inversiones del sector totalizan cerca de USD 170 millones.
La capacidad productiva también muestra el avance de esta industria, ya que actualmente, el sector recupera más de 200.000 toneladas de materiales reciclables al año. A esto se suma la participación de más de 25.000 recicladores de base, que forman parte de la cadena.
Para las industrias que integran Cispy, este proceso forma parte de un crecimiento que viene acompañado por la recuperación y el reciclaje de productos. En ese camino, espacios como BuildGreen 2026 buscan reunir a quienes pueden impulsar nuevas conexiones y fortalecer la mirada sobre sostenibilidad y sustentabilidad.
El foro propone un espacio de intercambio para abordar soluciones sostenibles aplicables a la construcción, la industria y los emprendimientos circulares. Foto: Matías Amarilla
Sostenibilidad y eficiencia marcan la agenda del BuildGreen 2026
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El encuentro se desarrolla del 21 al 25 de septiembre, con una agenda que aborda la circularidad, la eficiencia de recursos y las oportunidades de la sostenibilidad para el desarrollo empresarial.
Apertura del acto. El Foro Internacional BuildGreen 2026 reúne a representantes del sector público, privado y organizaciones vinculadas con la sostenibilidad. El programa comenzó ayer con el conversatorio “Construcción sostenible, circularidad y eficiencia de recursos”, y continua hoy en el Club Centenario, con una agenda prevista de 08:00 a 20:00.
Carlos Wenz, presidente del Paraguay Green Building Council y titular de la Cámara de Comercio e Industria Paraguayo-Alemana, destacó la importancia de generar alianzas estratégicas para impulsar la construcción sostenible y la economía circular en Paraguay.
Durante su intervención, agradeció la presencia de autoridades, empresas, aliados estratégicos y patrocinadores, y señaló que el encuentro contempla conferencias internacionales, experiencias regionales y casos nacionales.
Carlos Wenz, presidente de Paraguay Green Building Council. Foto: Matías Amarilla
La agenda incluye la participación de especialistas de Brasil, Colombia y Chile, además de representantes paraguayos, así como visitas a industrias y obras sostenibles durante la semana.
Trabajo sector público-privado. Entre las autoridades presentes estuvo el ministro del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES),Rolando de Barros Barreto, quien resaltó la necesidad de fortalecer la cooperación entre el sector público y privado.
En su intervención, sostuvo que la sostenibilidad debe contemplarse desde el primer ladrillo de una obra hasta su etapa final, incorporando criterios de eficiencia energética, aprovechamiento de recursos naturales y economía circular.
El titular del Mades señaló que la selección adecuada de materias primas puede contribuir a reducir el consumo de agua y energía. También destacó que la inversión en sostenibilidad representa una oportunidad para las empresas, al favorecer su imagen y facilitar el acceso a mercados internacionales, donde los consumidores exigen cada vez mayor información sobre los productos y sus procesos de elaboración.
En ese contexto, mencionó el trabajo del Ministerio del Ambiente junto con la UIP en una certificación para empresas sostenibles. Asimismo, remarcó el potencial de Paraguay, considerando sus recursos naturales y la necesidad de adaptar la producción a las exigencias de los mercados internacionales.
El foro propone un espacio de intercambio de conocimientos y experiencias para abordar soluciones sostenibles aplicables a la construcción, la industria y los emprendimientos circulares y eficientes.
La investigadora Claudia Vargas busca convertir los residuos de una fruta de estación en fibras textiles, llevando la economía circular del descarte a una nueva frontera de innovación.
En Paraguay, el mango está a punto de ser nuevamente protagonista. Faltan apenas tres meses para que comience la temporada y miles de frutas vuelvan a llenar árboles, patios y calles. Muchas terminarán en la mesa; otras, en el suelo. Sin embargo, una investigadora paraguaya está mirando ese escenario desde otro ángulo: ¿y si el mango que hoy se descarta pudiera convertirse en tela, fibra o un nuevo biomaterial?
Esa es la pregunta que llevó a la ciencia a poner el mango bajo la lupa y explorar el potencial de sus residuos como materia prima para desarrollar materiales con valor agregado. Claudia Violeta Vargas Benítez, docente e investigadora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA-UNA), investiga las propiedades textiles de los residuos del mango y su potencial para desarrollar nuevos biomateriales.
La propuesta cambia la mirada sobre una fruta que forma parte del paisaje cotidiano del país. Ya no se trata solamente de aprovechar el mango como alimento, sino de preguntarse qué más puede producirse a partir de él y cuánto valor puede generarse antes de que aquello que sobra termine convertido en desperdicio. “Esa inquietud me llevó a investigar fibras textiles obtenidas del mango y, posteriormente, a profundizar el estudio gracias al financiamiento de proyectos de investigación”, explicó Claudia.
¿Cómo se transforma? El proceso comienza con algo tan simple como separar y preparar los residuos. La materia prima se lava y seca para luego analizar sus características. A partir de allí, la investigación busca modificar las fibras mediante tratamientos que permitan extraer o reducir componentes que dificultan su procesamiento.
Después llega una etapa clave: convertir esas fibras en un material que pueda trabajarse. Ahí se evalúan variables, realizan pruebas, desarrollan prototipos y registran los resultados para determinar qué combinación ofrece mejores características.
Es justamente ese recorrido -de residuo a material- el que convierte la investigación en una propuesta de biotecnología aplicada al diseño. La propia UNA destaca que el trabajo combina revisión bibliográfica, experimentación de laboratorio, prototipado y validación sistemática.
Paraguay ya está probando el negocio. La investigación académica tiene además un correlato empresarial. Maigotex, emprendimiento paraguayo impulsado por Verónica Alegre y Maura Martí, desarrolla un cuero vegetal a partir de residuos de mango. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el proceso parte de mangos recolectados durante la temporada, que son deshidratados, convertidos en polvo y posteriormente mezclados con polímeros naturales.
Tras casi un año de investigación y más de 1.500 pruebas, el emprendimiento logró desarrollar un material flexible, resistente, impermeable y biodegradable, pensado para productos como billeteras, carteras, calzados, tapizados y decoración. Actualmente se encuentra en etapa piloto y proyecta escalar su producción.
La investigación internacional también amplía el mapa de posibilidades. Estudios recientes exploran residuos de mango para obtener bioplásticos y otros materiales biodegradables, demostrando que cáscaras y semillas pueden convertirse en fuentes de nuevos polímeros.
Del residuo al negocio. Ese es quizás el punto más interesante para Paraguay. El mango no aparece aquí solamente como una fruta de estación, sino como una plataforma de innovación.
La investigación de Claudia busca que los biomateriales puedan transferirse al sector productivo y convertirse en soluciones de mayor valor agregado. Para lograrlo, la especialista considera fundamentales el financiamiento, el trabajo interdisciplinario y la conexión entre academia y empresas.
Cuando llegue diciembre y los mangos vuelvan a llenar los árboles, también habrá una nueva forma de mirarlos. Porque detrás de una fruta que durante décadas fue parte del paisaje paraguayo puede existir una cadena completamente diferente: residuo, ciencia, biomaterial, diseño y negocio.
Y esa transformación puede ser, precisamente, una de las caras más concretas de la economía circular: hacer que el final de una cadena productiva sea el comienzo de otra.
Su trabajo fue reconocido con el tercer puesto en el área de Ciencias Sociales, categoría Estímulo, del Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia.
Así, cuando en diciembre vuelva la temporada de mangos, quizás valga la pena mirar esa fruta desde otra perspectiva. Porque lo que parece simplemente un fruto de estación también puede esconder una nueva materia prima, una innovación y, potencialmente, una oportunidad de negocio.