Por: Sofía Céspedes
(sofia.cespedes@nacionmedia.com)
El Gobierno entrante tendrá varios desafíos para seguir fortaleciendo la recuperación económica en nuestro país, así también, deberá tener en cuenta qué políticas públicas aplicar por la situación internacional respecto al conflicto bélico que persiste entre Rusia y Ucrania.
Sobre eso, el economista Aníbal Insfrán, habló con La Nación/Nación Media y expuso que las próximas autoridades tendrán que tomar decisiones radicales en torno a la inflación y caminar hacia una transformación en los fondos de pensiones.
“Tenemos varios riesgos, no sabemos cuando termina la guerra Rusa-ucraniana, si se va a controlar la inflación a nivel mundial, lo que implica que habrá recrudecimiento de las comisiones financieras, aumento de las tasas de interés y por ende, probablemente salidas de capitales, lo que va a hacer que acá tengamos presiones sobre el tipo de cambio”, explicó el experto.
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PGN
Por otra parte, dijo que el próximo Gobierno tiene el desafío de cumplir con la Ley de Responsabilidad Fiscal de cara al 2024. “El PGN 2023 está en parte desfinanciado, según explicó el ministro Óscar Llamosas, pero dijo que no es demasiada plata, aunque son gastos rígidos. El desafío es evitar que sea peor esta circunstancia. En 2023 no, pero en 2024 sí, llegará al déficit del 1,5%”, expuso.
Sobre la inflación, señaló que si las expectativas positivas que se prevén para el sector agrícola el próximo año se cumplen, Paraguay tendrá un buen ingreso de capitales, con lo cual se podrá contrarrestar el aumento del tipo cambiario y así poder controlar la inflación. “Con el ingreso de divisas, por el lado de los bienes importados, va a bajar la presión del aumento del tipo de cambio y controlar la inflación”, reiteró.
Sin embargo, también se refirió a cerca de la incertidumbre de precios de los commodities internacionales, precios de petróleo y alimentos en general. Indicó que todo esto tiene dos efectos para nosotros, positivo y negativo. Positivo por el lado de la exportación de soja y carne, y negativo por el aumento de precio de la canasta básica, “consumo que afecta a los más pobres”.
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Fondos jubilatorios
Por último, mencionó que la administración que tomará su lugar en 2023 deberá ejecutar reformas estructurales rápidamente. Es decir, la prioridad del futuro presidente de la República tendría que ser la transformación de los fondos de pensiones.
“Con un nuevo gobierno tenés muchos elementos de reformas estructurales, el desafío es que lo hagan rápido en la primera etapa. Estamos teniendo problemas con la caja de jubilados bancarios, la caja fiscal y con el IPS”, refirió y acotó que la reforma debe ser enfocada por el lado de la superintendencia de fondos de pensiones.
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Economía paraguaya crecerá el doble pese a contexto mundial
Pese a menor expansión económica a nivel mundial, el Paraguay presentará un crecimiento sostenido, según el FMI.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó a la baja su proyección de crecimiento para la economía mundial en 2026, en un escenario marcado por el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios de la energía y los alimentos.
Según la actualización de las Perspectivas de la Economía Mundial (WEO Update), publicada este miércoles, la economía global crecerá 3,0 % este año, frente al 3,1 % estimado en abril. Para 2027, el organismo prevé una expansión de 3,4 %, aunque todavía por debajo del promedio de 3,5 % registrado durante 2024 y 2025.
El FMI explicó que el aumento del precio del petróleo y las tensiones geopolíticas incidieron en la revisión de las expectativas. Para este año, estima que el crudo tendrá un precio promedio de USD 89 por barril, un 9 % superior a la previsión realizada en abril. Asimismo, elevó su pronóstico de inflación mundial de 4,4 % a 4,7 %, debido principalmente al encarecimiento de la energía y los alimentos.
Mientras la economía mundial enfrenta una desaceleración, Paraguay mantiene una perspectiva de crecimiento superior al promedio de América Latina y el Caribe. Aunque la actualización de julio del FMI no incluye una cifra específica para Paraguay, el organismo había proyectado días atrás, en el marco de la consulta del Artículo IV correspondiente a 2026, un crecimiento de 4,4 % para la economía paraguaya.
La cifra representa casi el doble de la expansión estimada para América Latina y el Caribe, donde el FMI prevé un crecimiento de apenas 2,4% durante este año.
CRECIMIENTO
De acuerdo con el análisis del organismo internacional, Paraguay logró mantenerse relativamente aislado de los efectos económicos derivados del conflicto en Medio Oriente debido a factores estructurales, principalmente su matriz energética basada en fuentes renovables y el desempeño favorable del sector agroexportador.
La combinación de una generación eléctrica limpia y una economía con fuerte peso del sector agropecuario permitió que el país mantenga una dinámica de crecimiento por encima del promedio internacional. Si bien la evaluación del FMI mantiene una perspectiva favorable para la economía paraguaya, también advierte sobre desafíos internos, principalmente relacionados con las cuentas fiscales.
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Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
- Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
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“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
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Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
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En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
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Segundo semestre se perfila favorable para la economía, aunque persisten factores de incertidumbre
Las perspectivas económicas para Paraguay continúan siendo positivas, con una expectativa de crecimiento en torno al 4 %, según señaló el economista Aníbal Insfrán, a La Nación/Nación Media. No obstante, advirtió que el desempeño de la economía estará condicionado por una serie de factores internos y externos que podrían afectar la actividad durante los próximos meses y el 2027.
Incertidumbre internacional y riesgo climático
Insfrán explicó que uno de los principales focos de incertidumbre sigue siendo el contexto internacional, marcado por las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los precios de los commodities. A este escenario se suma la alta probabilidad de la llegada del fenómeno de El Niño hacia septiembre, que podría traer lluvias intensas y afectar el desarrollo de los cultivos.
Según el economista, dependiendo de cuándo se inicien las precipitaciones, podrían complicarse las labores agrícolas y resentirse el desempeño del sector agropecuario hacia finales de año, con efectos sobre el crecimiento económico del próximo año.
Tipo de cambio e inflación
Otro elemento de incertidumbre mencionado por Insfrán es la evolución del tipo de cambio, que dependerá tanto del contexto internacional como de las decisiones que adopte el Banco Central del Paraguay (BCP) respecto al mercado cambiario y la administración de las reservas.
En contraste, señaló que la inflación se mantiene controlada, lo que brinda margen de maniobra a la autoridad monetaria para evitar una mayor caída del dólar, al menos en el corto plazo.
Déficit fiscal y calidad del gasto
En el plano interno, el economista consideró que uno de los principales desafíos será el manejo de las cuentas públicas. A su criterio, el país no alcanzará la meta de déficit fiscal del 1,5 % establecida en la Ley de Responsabilidad Fiscal, debido a las obligaciones pendientes con empresas proveedoras del Estado, entre ellas las vinculadas a obras viales y al sector farmacéutico.
En ese sentido, sostuvo que será necesario avanzar hacia una convergencia con el objetivo fiscal y fortalecer la transparencia en la presentación de las cuentas públicas.
Asimismo, remarcó que, además de mejorar la recaudación, el país debe enfocarse en elevar la calidad del gasto público, especialmente en áreas como salud, educación y programas sociales como Hambre Cero, donde advirtió que la acumulación de deudas podría afectar la continuidad de la provisión de alimentos si no son atendidas oportunamente.
Reformas estructurales pendientes
Insfrán también manifestó su preocupación por la situación de la Caja Fiscal. Consideró que la reforma recientemente aprobada resulta insuficiente para resolver el déficit del sistema y planteó la necesidad de impulsar cambios más profundos en todo el esquema de seguridad social.
Finalmente, afirmó que Paraguay debe seguir avanzando en reformas estructurales orientadas al fortalecimiento institucional y al combate a la corrupción, aspectos que consideró fundamentales para sostener el crecimiento económico en el largo plazo.
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Puerto Casado, una ciudad con historia industrial que apuesta al desarrollo
Puerto Casado (también conocido como Puerto La Victoria) es un municipio del departamento de Alto Paraguay, ubicado a 650 km de Asunción.
Durante gran parte del siglo XX, Puerto Casado vivió uno de los períodos de mayor prosperidad económica registrados en el interior del país. La empresa Carlos Casado instaló en la zona una poderosa industria dedicada a la extracción de tanino a partir del quebracho colorado, un producto altamente demandado por la industria mundial del cuero.
Según contó a La Nación/Nación Media el intendente Domingo Vera, la fábrica llegó a convertirse en el principal motor económico de la comunidad y empleó a gran parte de la población local. “La empresa ofrecía empleo estable, seguro social y una serie de beneficios que hicieron que muchas personas migraran hasta Puerto Casado en busca de oportunidades”, recordó.
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La compañía llegó a poseer más de 6,5 millones de hectáreas en el Chaco paraguayo y desarrolló una infraestructura inédita para la época. Contaba con puertos, talleres, viviendas, servicios básicos y un ferrocarril de trocha angosta que se internaba hasta 145 kilómetros dentro del Chaco.
Sin embargo, a finales de la década de 1980 el mercado internacional comenzó a sustituir el tanino por productos alternativos. La actividad perdió competitividad y los costos de producción aumentaron progresivamente. Finalmente, en 1995 la empresa cerró su planta industrial, marcando el fin de una etapa que había definido durante décadas la vida económica de la ciudad.
El cierre provocó una profunda transformación social. Muchos habitantes tuvieron que abandonar la ciudad y buscar nuevas nuevas oportunidades hacia otras regiones del país, especialmente al departamento Central, mientras otros optaron por permanecer y buscar alternativas de subsistencia.
Conservación ambiental
Tras la salida de la empresa taninera, gran parte de las tierras remanentes fueron adquiridas por grupos vinculados a la organización Moon. Actualmente, una parte importante de esas propiedades está destinada a proyectos de conservación de bosques y captura de carbono.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono.
Sin embargo, la generación de empleo dista mucho de los niveles registrados durante el auge industrial. Mientras la antigua fábrica llegó a emplear entre 700 y 800 trabajadores de manera directa, actualmente los proyectos ambientales generan alrededor de 150 puestos laborales.
La ganadería constituye hoy una de las principales actividades económicas del distrito, acompañada por pequeños emprendimientos comerciales y de servicios.
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Guerra del Chaco
La importancia de Puerto Casado trasciende ampliamente el ámbito industrial. La ciudad fue uno de los principales centros logísticos de Paraguay durante la Guerra del Chaco.
Las instalaciones de la empresa Carlos Casado permitieron movilizar tropas, armamentos, alimentos y suministros hacia el frente de batalla. El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo.
Desde el puerto llegaban embarcaciones con materiales y soldados que posteriormente eran transportados hacia el interior chaqueño. Esa infraestructura permitió sostener las operaciones militares en una región caracterizada por las enormes dificultades de acceso y comunicación.
“Puerto Casado fue la base de gran parte de la operación logística del Ejército paraguayo. Sin esa estructura hubiera sido mucho más difícil sostener el esfuerzo de guerra”, señaló Vera.
La ciudad también mantiene vínculos con una de las figuras más emblemáticas de la cultura nacional. El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay.
Desafíos
Hoy, el principal obstáculo para el desarrollo sigue siendo la falta de conectividad vial. Puerto Casado depende de una balsa para cruzar hacia la zona de Vallemí y mantiene una conexión de aproximadamente 90 kilómetros de camino de tierra hasta la ruta Bioceánica.
Durante períodos de lluvias, esos trayectos suelen volverse difíciles o incluso intransitables, limitando el acceso a servicios, mercados e inversiones. Para las autoridades locales, la construcción de caminos de todo tiempo representa una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida de la población y aprovechar el potencial económico de la región.
Aunque la ruta Bioceánica está transformando el norte del Chaco, Puerto Casado todavía observa ese proceso desde cierta distancia. La ciudad se encuentra a unos 200 kilómetros de Carmelo Peralta, uno de los principales polos de crecimiento impulsados por el corredor internacional.
La expectativa es que futuras inversiones en infraestructura permitan conectar más eficientemente a la localidad con esa nueva dinámica económica.