- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- Consultor financiero
El comercio fronterizo a nivel país en 2025 generó ingresos por USD 3.154 millones, un incremento del 11 % respecto a 2024. Esto fue impulsado por los beneficios del régimen de turismo, dinamizando en forma sensible el turismo de compra en los principales polos de desarrollo como Ciudad del Este, Pedro Caballero y Saltos del Guairá. También se debe agregar Encarnación, que ha tenido un importante flujo de turistas argentinos que cruzan a diario el puente San Roque González para realizar compras diversas, dada la diferencia de precios que tenemos hoy día con dicho país.
A través de la integración regional debemos apuntar con fuerza a agilizar y fortalecer el comercio intraregional, más aún ahora en que hace poco fue inaugurado el puente de la Integración entre Presidente Franco y Foz de Yguazú, que podría tornar a esta en pocos años tan dinámica y pujante como Ciudad del Este.
El movimiento comercial con el Brasil y la Argentina en ciudades fronterizas tiene un potencial importante de crecimiento y expansión, haciendo que preliminarmente se estime que dicho crecimiento muy bien podría alcanzar el 20 % para el cierre de este año.
Nuestras autoridades deberán trabajar en forma integrada no solo con el Brasil, sino también con la Argentina dentro de un esquema de política de integración regional, debiéndose agregar como un potencial importante a futuro la conclusión de la ruta Bioceánica, que dinamizaría el comercio no solo a nivel regional, sino también extrarregional Más aún ahora que ya está encaminado el acuerdo de comercio con la Unión Europea, que poseen elevado poder adquisitivo y una población no menor a 700 millones de habitantes.
Para que el movimiento comercial crezca cualitativa y cuantitativamente, tenemos que pensar en un sustancial mejoramiento de la infraestructura como eje primario del desarrollo y crecimiento del comercio intrarregional.
Nuestro país deberá seguir apostando fuerte a la industrialización, dando valor agregado a los productos en estado natural que, al ser commodities, siempre están sujetos a las volatilidades de los precios en el mercado internacional, pudiendo con ello fortalecer nuestra balanza comercial.
Los precios deprimidos en los 2 últimos años de la soja en grano permitieron que nuestras industrias procesadoras de granos hayan trabajado en 2025 a una capacidad instalada no menor del 80 %, incrementándose sustancialmente las ventas externas de productos terminados no solo en volumen, sino en valores monetarios.
Nuestro país ha sido históricamente uno de los principales productores de alimentos para el mundo y qué mejor que industrializarlos y venderlos como productos terminados a precios más remunerativos, permitiendo que nuestras industrias, al incrementar su capacidad productiva y de comercialización, también se vean obligadas a incrementar su plantilla de personal.
Con el Brasil ya tenemos dos puentes internacionales, siendo un hándicap favorable para que cientos de empresas maquiladoras se hayan instalado cerca de la frontera, dando fuentes de trabajo a miles de personas generando un importante flujo de exportaciones en volumen y valores monetarios.
Nuestro país debe aprovechar la coyuntura favorable que trajo aparejados los dos grados de inversión que nos otorgaron empresas calificadoras de riesgos, permitiendo mejorar el clima de negocios a nivel país. Por ello, el gobierno deberá hacer todos los ajustes y mejoras estructurales que se precisan para que potenciales inversionistas extranjeros puedan verse atraídos a venir a radicar sus capitales en nuestro país.
Para un mayor dinamismo del comercio fronterizo, precisamos mejorar nuestra infraestructura y logística, agilizando los trámites aduaneros y los procesos de migración, que hasta ahora siguen siendo cuellos de botella.
El trabajo conjunto con el Brasil, del cual seguimos recibiendo el mayor flujo de turistas, debería estructurarse a través un sistema integrado que permita alinear regulaciones y procedimientos a través de esquemas de formalización y controles, permitiendo un mayor incremento de las recaudaciones.
Un trabajo planificado con las autoridades de los países limítrofes brindará a nuestro país beneficios como crecimiento económico, generación de empleos, y diversificación y acceso a nuevos mercados.