La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam) publicó su reporte sobre la importación de vehículo y maquinarias al cierre de septiembre del 2022. Señalan que la compra de maquinarias agrícolas sigue en constante crecimiento llegando a un 20,3% de aumento con relación al año anterior.
El gremio automotor informó que los primeros nueve meses del año, las empresas concesionarias lograron la importación de 2.024 maquinarias agrícolas, entre tractores, cosechadoras y pulverizadoras, lo que representa un incremento del 20,3% en comparación con lo registrado durante el mismo periodo del 2021,en donde se llegó a 1.683 unidades.
En el segmento de tractores, de enero a septiembre del año en curso fueron importadas en total unas 1.621 unidades; es decir, 26,8% más en comparación a los primeros nueve meses del año cuando ingresaron al país 1.278. En tanto las empresas representantes importaron 214 cosechadoras, 8,6% superior a las 197 unidades que llegaron al país en los nueve meses del año anterior.
En contrapartida, se registró una disminución en la importación de pulverizadoras en torno al 9,1% debido a que ingresaron al país 189 unidades cuando en el mismo periodo del año anterior llegaron 208 maquinarias de este tipo.
Recuperación para el 2023
Al inicio de la pandemia, la importación de vehículos y maquinarias experimentó una caída del 100% con registros del cero ventas durante todo ese año para el sector automotriz. Para el 2021 empezaron nuevamente a experimentar un movimiento pero finalmente volvieron a atenuarse con el estallido de la guerra en Ucrania durante este año.
No obstante, Diego Lovera gerente del gremio automotriz explicó que la recuperación sigue en curso a pesar de varios factores que complican el panorama del rubro. Aclaró que esperan que para el 2023 los problemas que afectan la importación puedan superarse a fin de que para ese tiempo puedan gozar del 100% de recuperación.
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El tipo de cambio favorece en el aumento de las recaudaciones
Gracias a este comportamiento, las recaudaciones tributarias en marzo mostraron un desempeño positivo.
La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) reportó que, si bien las operaciones de importación registraron un incremento del 20 % en marzo en comparación con el mismo mes del año pasado, la recaudación vinculada al comercio exterior se vio atenuada por la dinámica del tipo de cambio. Según explicó Braulio Ferreira, gerente ejecutivo de la DNIT, durante una entrevista en la 1000 AM, la depreciación del dólar frente al guaraní impacta directamente en los ingresos aduaneros, reduciendo el valor en moneda local de las operaciones de importación.
A este escenario se suman factores exógenos a la DNIT, como las condiciones climáticas y la navegabilidad de los ríos, que también influyen en el ritmo del comercio exterior. Pese a este contexto, señaló que la recaudación total de marzo mostró un desempeño positivo, con un superávit interanual (año-año) del 10,4 %. Este resultado estuvo impulsado principalmente por el dinamismo de los impuestos internos, que registraron un crecimiento, bajo la gestión de la Gerencia General de Impuestos Internos.
Por su parte, la Gerencia General de Aduanas también contribuyó al resultado global, con un incremento del 8,3 %, aunque condicionado por las variaciones cambiarias y el comportamiento de las importaciones. Desde la DNIT señalaron que este crecimiento en los tributos internos permitió compensar parcialmente el menor impacto recaudatorio del comercio exterior, en un escenario donde el tipo de cambio juega un rol determinante.
EXPECTATIVAS POSITIVAS
De cara al mes de abril, las expectativas se mantienen favorables, principalmente por el calendario tributario. En este periodo se registra el vencimiento del impuesto a la renta empresarial (IRE), uno de los principales componentes de la recaudación, según indicó el gerente de la DNIT. Asimismo, explicó que el impuesto recoge el desempeño económico del año anterior, que según datos del Banco Central del Paraguay (BCP), cerró con un crecimiento del 6,6 % del producto interno bruto (PIB). En ese sentido, desde la administración tributaria estiman que el buen desempeño de la economía en 2025 debería reflejarse en mayores niveles de cumplimiento tributario, lo que permitiría sostener la senda positiva de la recaudación en los próximos meses.
El dólar sigue con su tendencia negativa
La moneda norteamericana cerró ayer en G. 6.480.
La cotización del dólar en Paraguay al parecer no “reflexionó” durante esta Semana Santa, ya que volvió a su tendencia negativa en el mercado minorista. De esta forma, el precio local se comporta a contracorriente de la dinámica global, que se mantiene ante nerviosismos del conflicto en Medio Oriente. El precio minorista a la venta retrocedió el lunes de Pascua 10 puntos, desde los G. 6.500, ubicándose en G. 6.490 por unidad, según las pizarras del mercado cambiario. La cotización parecía haberse “dormido sobre los laureles”, pero al cierre de la tarde de ayer, volvió a retroceder a niveles más bajos en 5 años y cerró en G. 6.480.
El Índice del Dólar (DXY), que mide el valor del dólar estadounidense (USD) frente a seis divisas principales, se mantiene firme tras registrar pérdidas en la jornada anterior y cotiza alrededor de 100.00 durante las horas europeas del martes. Fxstreet.es señala que el dólar estadounidense recibe soporte por el aumento de la demanda de refugio seguro en medio de la incertidumbre sobre las conversaciones de paz en la guerra de Irán.
DÓLAR FORTALECIDO
Bloomberg Línea, por su parte, señala que el dólar en América Latina se ha fortalecido en un entorno global marcado por tensiones en Medio Oriente, reforzando su papel como activo refugio y dejando en evidencia la fragilidad de las monedas de la región. El dólar cerró marzo con su mejor desempeño mensual desde julio de 2025, consolidando un repunte impulsado por la creciente aversión al riesgo en los mercados globales.
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Semana Santa 2026: el turismo generó más de USD 55 millones, 30 % más que el año pasado
Durante la Semana Santa se registró un fuerte movimiento de personas, consumo y ocupación de servicios. Según datos del Observatorio Turístico de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), se generaron ingresos por USD 55.484.961, lo que representa un crecimiento del 36 % en comparación con el mismo periodo de 2025.
El dinamismo se explicó principalmente por una mayor movilización de viajeros en todo el territorio nacional. Entre el 1 y el 5 de abril, unas 409.431 personas se desplazaron a distintos destinos del país, mientras que el flujo vial alcanzó los 323.656 vehículos, entre automóviles y camionetas, de acuerdo con registros de la Estación de Buses de Asunción y los puestos de peaje del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Uno de los indicadores más claros del impacto económico fue la ocupación hotelera, que llegó a un promedio del 90 % a nivel nacional, reflejando la alta demanda de alojamiento y servicios turísticos. Este nivel de ocupación no solo beneficia al sector hotelero, sino que también impulsa actividades complementarias como gastronomía, transporte, comercio y servicios locales.
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Las actividades religiosas y culturales fueron parte principal de los atractivos. La tradicional procesión de Tañarandy, en Misiones, congregó a unas 30.000 personas, posicionándose como uno de los eventos más importantes.
A esta se suman otras celebraciones como:
- el Vía Crucis de Atyrá (5.000 visitantes)
- el Kurusú Rape Rendy en Altos (10.000 asistentes)
- el Kurusú Cerro de Yaguarón (15.000 personas)
- y representaciones en Caacupé, Valenzuela, Ciudad del Este y Villa Elisa, que también movilizaron a miles de fieles y turistas.
En cuanto a los atractivos turísticos, el Complejo Turístico de Itaipú recibió 15.423 visitantes, mientras que la Entidad Binacional Yacyretá registró 5.115 ingresos. Por su parte, las Misiones Jesuíticas del departamento de Itapúa sumaron 3.961 visitas, destacándose los sitios de Trinidad, San Cosme y San Damián y Jesús de Tavarangue.
Asimismo, los destinos de naturaleza captaron 3.070 visitantes, mientras que los espacios culturales a nivel nacional reunieron a 10.925 personas, lo que evidencia una oferta turística diversificada que combina tradición religiosa, patrimonio histórico y recursos naturales.
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Crecimiento de los ahorros bancarios se consolida
El sistema financiero paraguayo sigue mostrando señales de solidez y amplía su recuperación en algunos indicadores, como es el caso de los depósitos, principalmente en los bancos, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP).
El reporte de la Superintendencia de Bancos (SIB), dependiente del BCP, muestra que el nivel de ahorro en el sistema bancario se situó en G. 183 billones, unos USD 28 mil millones, al mes de febrero, registrando un crecimiento interanual de 7,5 %. Según el registro, este es cercano al promedio trimestral de 7,6 %, lo que muestra estabilidad en el ritmo de crecimiento.
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La consultora Mentu llevó a cabo un análisis por tipo de moneda. Los depósitos en guaraníes presentaron un incremento interanual de 13,1 % y su saldo se ubicó en G 102 billones, unos USD 15,8 millones, mientras que el saldo guaranizado de los depósitos en moneda extranjera creció 1,2 % interanual.
Sin embargo, al considerar su saldo en dólares, el crecimiento fue de 24,1 %. Esta diferencia en el ritmo de crecimiento refleja el efecto de la baja del tipo de cambio, según los analistas de la consultora.
CDA
Los Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) tuvieron la mayor incidencia en el crecimiento del total con un crecimiento interanual de 10,4%.
Le sigue el ahorro a la vista con un crecimiento de 11,1 % y también con incidencia positiva en el dinamismo general. Por otra parte, el saldo en cuenta corriente fue 2,2 % menor a lo registrado en el mismo mes del año pasado, lo cual compensó parcialmente la dinámica.
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Cuando ser “uno mismo” puede limitar el crecimiento
- Bruno Felix
- Profesor, FDC, Brasil
Existe un momento bastante común en la trayectoria profesional en el que aquello que trajo éxito en el pasado deja de funcionar en el futuro.
Es el momento en que el analista brillante necesita convertirse en líder; en que el especialista técnico debe comunicar ideas complejas de forma sencilla; en que alguien acostumbrado a entregar resultados de manera individual pasa a depender del desempeño de otras personas.
En estas transiciones, se requieren nuevas habilidades. Lo curioso es que el mayor obstáculo rara vez es aprender esas nuevas competencias. El verdadero obstáculo suele ser abandonar las antiguas.
Esto ocurre porque muchas de esas habilidades se han convertido en parte de nuestra identidad. No son solo cosas que hacemos bien. Son cosas que creemos que definen quiénes somos.
Por ello, cambiar puede parecer una forma de traición personal.
Considérese el caso de una ejecutiva responsable de liderar la recuperación de una empresa de transporte. Los resultados eran excelentes. La compañía volvió a crecer, se volvió nuevamente rentable y reorganizó sus operaciones. Aun así, existían tensiones constantes con el presidente del Consejo.
El problema no estaba en los números, sino en la comunicación.
Mientras el presidente defendía un liderazgo más inspirador y cercano, ella se mantenía fiel al estilo que siempre le había funcionado: presentaciones basadas en datos, hojas de cálculo detalladas y argumentos técnicos rigurosos. Para ella, cualquier intento de apelación emocional parecía una forma de manipulación.
En cierto modo, su postura era auténtica, pero también rígida.
Este es un dilema común en las transiciones de carrera. Con frecuencia interpretamos la necesidad de desarrollar nuevas competencias como una amenaza a nuestra integridad. Creamos una falsa elección entre eficacia y autenticidad.
Esta interpretación suele basarse en tres ideas muy difundidas sobre lo que significa ser auténtico.
La primera es la idea de que la autenticidad significa ser fiel a uno mismo. Pero ¿a qué versión de uno mismo? ¿A la persona que fuimos en el pasado? ¿A la persona que somos hoy? ¿O a aquella en la que todavía nos estamos convirtiendo?
La segunda definición común asocia la autenticidad con la sinceridad absoluta: decir exactamente lo que pensamos y comunicar las cosas de la forma más directa posible. Sin embargo, la comunicación eficaz siempre implica adaptación al público. Ajustar la forma del mensaje no significa necesariamente comprometer su contenido.
La tercera definición vincula la autenticidad con la fidelidad a los propios valores. Los valores son fundamentales, pero con frecuencia los confundimos con hábitos profesionales adquiridos a lo largo de la carrera. Aquello que funcionó en un contexto puede volverse limitante en otro.
Combinadas, estas interpretaciones crean un tipo particular de trampa psicológica. Al enfrentar una nueva etapa profesional, la persona cree que debe elegir entre dos opciones: o continúa siendo quien siempre ha sido, o se convierte en alguien artificial.
El resultado suele ser un comportamiento defensivo. La persona insiste en métodos antiguos, se siente moralmente justificada al hacerlo y termina bloqueando su propio desarrollo.
Curiosamente, salir de esta trampa rara vez ocurre solo a través de la reflexión. El cambio generalmente se produce mediante la acción.
A menudo es necesario experimentar comportamientos que inicialmente parecen incómodos o incluso artificiales. Un profesor introvertido puede descubrir el poder de ocupar físicamente el espacio del aula. Un líder extremadamente analítico puede percibir que las historias personales generan más compromiso que los gráficos. Un especialista técnico puede aprender que la simplicidad comunica más que la precisión excesiva.
Al principio, estas nuevas prácticas resultan extrañas. No forman parte de la identidad construida a lo largo de los años.
Con el tiempo, sin embargo, ocurre algo interesante. Al actuar de maneras diferentes, comenzamos a reinterpretar nuestro propio rol y a ampliar la forma en que nos vemos a nosotros mismos.
La autenticidad, en este sentido, deja de ser una característica fija y pasa a ser un proceso.
El propio origen de la palabra sugiere esta interpretación. El término deriva del griego authentikós, relacionado con la idea de ser autor de uno mismo. No se trata de preservar una versión inmutable de la identidad, sino de participar activamente en la construcción de quienes nos estamos convirtiendo.
Este proceso exige experimentación. Aprender implica hacer cosas que aún no dominamos. Significa probar comportamientos, observar resultados y ajustar el rumbo. Es una dinámica más cercana al juego que al trabajo en el sentido tradicional. En el juego, experimentamos sin la obligación de acertar de inmediato.
Tal vez sea útil pensar en la identidad profesional como un prototipo en constante evolución.
Cuando enfrentamos momentos en los que aquello que nos trajo hasta aquí no es suficiente para el siguiente paso, la cuestión central no es preservar la versión pasada de nosotros mismos.
La cuestión es decidir qué tipo de persona estamos dispuestos a llegar a ser. Ser auténtico no significa permanecer igual. Significa seguir siendo el autor de la propia transformación.