El dólar arrancó esta semana en G. 6.930 en promedio, principalmente en el mercado minorista, tras subir desde los G. 6.900, cotización estable por casi 2 semanas. Esta tendencia al alza que se dio la semana pasada acompaña la línea internacional del fortalecimiento del dólar; sin embargo, desde el Banco Central del Paraguay (BCP) observan al tipo de cambio local todavía en nivel estable tras dejar de intervenir desde junio.
“Hay cierta fluctuación que se da en el tipo de cambio como efecto de la oferta y la demanda. Entendemos que estos niveles son bastantes razonables, incluso son niveles que, comparados con los de otros países, se podrían calificar de una evolución estable”, mencionó Miguel Mora, economista jefe del BCP, en conferencia virtual.
Explicó que evidentemente el ajuste de la tasa de la Reserva Federal de EEUU (Fed) es uno de los factores que están asociados a un fortalecimiento del dólar, como se observa actualmente respecto a monedas de mercados emergentes, y frente a economías avanzadas. “A eso se suma la cierta perspectiva que se tiene respecto al crecimiento de la economía mundial hacia un menor ritmo, donde generalmente estos escenarios de incertidumbre dan pie a un efecto refugio en el dólar, lo cual implica una fortaleza de la moneda norteamericana”, expresó.
Mora especificó que, no obstante, Paraguay y la mayor parte de la región reaccionaron ya desde el año pasado, ajustando las tasas de política, por lo que cuentan, sobre todo a nivel local, con un diferencial de tasa de interés positivo respecto a la de la Fed, que ayuda en parte a que el tipo de cambio tenga una presión menor.
Intervenciones
“Si miran el historial, el BCP dejó de estar presente en el mercado con sus intervenciones desde el 6 de junio prácticamente. Desde esa fecha, el Central fue solo un observador de la evolución, donde los movimientos que estamos viendo responden netamente a la demanda y oferta del mercado privado”, aclaró el economista jefe.
Agregó que si el BCP estuvo presente fuertemente durante el primer semestre, principalmente hacia finales del año pasado, cuando a las perspectivas de la normalización de política monetaria de EEUU se sumó un factor interno, que era el menor ingreso de divisas al país como consecuencia de una menor producción y exportación de soja.
El Banco Central del Paraguay realizó ventas de consideración al mercado desde enero hasta inicios de junio del 2022 con el objetivo de retirar liquidez en guaraníes y contener la inflación. En cuanto a las Reservas Monetarias Internacionales, a inicios de año, las mismas ascendían a US$ 9.792 millones y en estos momentos se encuentran en US$ 9.164 millones; esta importante diferencia evidencia la magnitud de las intervenciones cambiarias del BCP.
Lea también: La pandemia “reconfiguró” el sector supermercadista, dice titular de Capasu
Dejanos tu comentario
De la tierra paraguaya a las mesas de Japón: cultivan mandioca y maíz para mantener vivo el sabor de casa
A más de 18.000 kilómetros de Paraguay, compatriotas radicados en Japón cultivan mandioca y maíz, producen almidón y hasta elaboran queso paraguayo. La cosecha de mandioca prevista para octubre de 2026 ya tiene pedidos anticipados entre la comunidad migrante, que busca conservar en la mesa los sabores de su tierra.
La distancia no logró borrar el sabor de Paraguay. En distintas regiones de Japón, compatriotas encontraron una manera de mantener cerca las comidas con las que crecieron: sembrando, cosechando y elaborando en suelo japonés algunos de los ingredientes que sostienen la gastronomía paraguaya.
Mandioca, maíz, almidón y queso paraguayo forman parte de una producción que nació de una necesidad concreta de la colectividad: conseguir los productos necesarios para preparar sopa paraguaya, chipa, mbejú y otras comidas tradicionales lejos del país.
La historia fue recogida por Miryan Megumi Kumagai Yamashita, dirigente de la colectividad paraguaya en Japón y autora del libro “Paraguay, sabor de mis recuerdos, aromas que llegan al corazón”, escrito íntegramente en japonés.
Durante la investigación para su obra, Megumi descubrió que detrás de muchos de los alimentos que llegan a las mesas paraguayas en Japón existe el trabajo de compatriotas que decidieron producirlos allí. “Muchos paraguayos no quieren perder las costumbres ni los sabores con los que crecieron. Por eso se fueron desarrollando emprendimientos para cultivar y producir alimentos típicos”, relató durante una entrevista concedida a los medios del Estado desde Tokio.
La mandioca que viaja de Itapúa a Japón
Uno de los productos más buscados es la mandioca. La cosecha se concentra tradicionalmente en octubre y la demanda de la comunidad paraguaya es tal que los productores ya comenzaron a recibir reservas para la próxima temporada.
La comercialización se realiza principalmente a través de redes sociales y grupos de compatriotas. Uno de los anuncios difundidos recientemente ofrece mandioca “de Itapúa, fresca en Japón, cosechada en octubre de 2026” y resume el recorrido del producto con una frase: “Directo de la tierra a tu mesa”. La disponibilidad es limitada y los pedidos se realizan con anticipación para asegurar una parte de la cosecha.
El producto tiene además un valor considerable en el mercado japonés. De acuerdo con Megumi, el precio ronda los US$ 5 por kilogramo, unos G. 30.000, aunque para los compradores paraguayos el costo no necesariamente es el principal factor.
La mandioca permite volver a preparar en familia una comida conocida, recuperar sabores de la infancia y, especialmente para quienes nacieron en Japón, mantener un vínculo con una cultura que conocen muchas veces a través de la cocina.
Le puede interesar: Cuatro estudiantes paraguayos desafían a la IA con un modelo creado desde cero
Maíz y almidón para la chipa y el mbejú
La producción tampoco se limita a la mandioca. Paraguayos radicados en diferentes zonas de Japón también cultivan maíz utilizado en preparaciones tradicionales. Parte de la mandioca, además, es procesada para obtener almidón, uno de los ingredientes fundamentales de la chipa y el mbejú.
Así, una cadena que comienza en los cultivos termina en las cocinas de las familias paraguayas. La producción local permite acceder a ingredientes que durante años fueron difíciles de conseguir y reduce la dependencia de productos enviados desde Paraguay.
Del cuajo al queso paraguayo
Uno de los mayores desafíos fue reproducir el queso paraguayo, indispensable para varias de las recetas más tradicionales. La solución también llegó de la mano de los propios compatriotas. Según relató Megumi, algunos emprendedores llegaron a llevar cuajo para intentar reproducir el proceso tradicional y obtener un queso con características similares al que se consume en Paraguay.
“Llegaron incluso a llevar el cuajo para poder hacer el queso con las mismas características que conocemos en Paraguay”, contó.
Actualmente, algunos productores elaboran queso paraguayo por encargo y lo ofrecen a través de redes sociales y grupos de la colectividad. De esta manera, las familias pueden preparar sopa paraguaya, chipa o mbejú utilizando productos elaborados en Japón, pero siguiendo recetas y métodos heredados de Paraguay.
Una cocina que también conserva identidad
La investigación de Megumi comenzó con el objetivo de acercar la gastronomía paraguaya al público japonés, pero terminó revelando una historia más amplia: la manera en que los migrantes utilizan la comida para conservar su identidad.
La primera edición de “Paraguay, sabor de mis recuerdos, aromas que llegan al corazón”, con 850 ejemplares, se agotó por completo. Detrás de las recetas quedaron también las historias de agricultores, cocineros y emprendedores paraguayos que encontraron en Japón una nueva tierra para sembrar productos de su país.
Mandioca que vuelve a crecer en suelo japonés, maizales cultivados por compatriotas, almidón producido para preparar chipa y queso elaborado artesanalmente forman parte de una pequeña cadena que mantiene conectado a un país con su comunidad migrante. A miles de kilómetros de Paraguay, la identidad también se cultiva. Y muchas veces, llega a la mesa.
Dejanos tu comentario
Patrick Kemper es designado vicepresidente del Parlatino en representación de Paraguay
El senador Patrick Paul Kemper fue designado vicepresidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) en representación de Paraguay. Asimismo, asumirá como jefe de la delegación nacional ante este organismo parlamentario regional.
La designación fue oficializada por el Congreso Nacional mediante la Resolución N.º 2236, de fecha 2 de septiembre de 2026, suscrita por el presidente del Congreso Nacional. Tras asumir esta nueva responsabilidad, el legislador destacó la importancia de representar al país en este espacio de integración regional.
“Es un gran honor y, al mismo tiempo, una enorme responsabilidad. Vamos a llevar la voz de Paraguay, defender nuestros intereses y trabajar para que la integración regional se traduzca en más oportunidades para nuestro país”, expresó.
El senador Kemper señaló, además, que desde esta función promoverá iniciativas que permitan lograr el desarrollo del país. “Desde este nuevo desafío, seguiremos impulsando iniciativas que contribuyan al desarrollo, la innovación, la generación de oportunidades y al crecimiento de nuestra nación”, manifestó.
El Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) es un organismo regional integrado por representantes de los congresos y asambleas legislativas de América Latina y el Caribe. En ese marco, la Vicepresidencia correspondiente a Paraguay conlleva la representación del país en los órganos y actividades desarrolladapor el foro parlamentario.
Siga informado con: Senado instala mesa especial de crisis para zanjar requerimientos de médicos
Dejanos tu comentario
Cuatro estudiantes paraguayos desafían a la IA con un modelo creado desde cero
Juan Manuel Acosta Ramírez, Elías Paniagua Velilla, Mauricio Irrazabal Ruiz Diaz y José Rafael Estigarribia son adolescentes paraguayos de entre 16 y 17 años. Desde Asunción desarrollaron un modelo de inteligencia artificial (IA) y lo entrenaron en una computadora equipada con una tarjeta gráfica convencional. Pero su apuesta va más allá de adaptar tecnologías existentes: diseñaron desde cero la arquitectura de su propio modelo de lenguaje.
Paraguay comienza a escribir una nueva página en el desarrollo de inteligencia artificial con un proyecto que tiene un ingrediente poco habitual: sus creadores todavía están en el colegio.
Juan Manuel, Elías, Mauricio y José son estudiantes del Colegio Santa Clara y desarrollaron YvyrAI, un modelo de lenguaje entrenado desde cero y construido sobre una arquitectura diseñada por ellos mismos. El proyecto nació en Asunción, sin el respaldo de un gran laboratorio de investigación ni de una empresa tecnológica, y fue desarrollado utilizando recursos informáticos al alcance de cualquier usuario avanzado.
Juan está encargado de la parte técnica; Elías de la visión y estrategia; Mauricio es responsable de marca y coautor del trabajo académico; y José el encargado en seguridad. Su apuesta no es competir hoy con los gigantes de la inteligencia artificial. De hecho, ellos mismos hacen una aclaración poco frecuente en un campo dominado por anuncios grandilocuentes: no sostienen que YvyrAI sea más capaz que los grandes modelos regionales o internacionales. Lo que reivindican es otra cosa: haber construido una arquitectura propia.
Una IA que busca “deliberar” antes de responder
La arquitectura desarrollada por los jóvenes se denomina DeliberationBlock y constituye el núcleo de YvyrAI.
La idea detrás del sistema es permitir que el modelo dedique mayor capacidad de procesamiento a problemas complejos sin que necesariamente tenga que aumentar su tamaño. En términos simples, busca que la inteligencia artificial pueda revisar y profundizar su propio razonamiento antes de entregar una respuesta.
Ese diseño fue construido por los propios estudiantes, junto con el tokenizador, el sistema de preparación de datos y el código utilizado para el entrenamiento. El modelo actualmente tiene 105 millones de parámetros y fue entrenado en una tarjeta gráfica convencional, de las que habitualmente se utilizan para videojuegos, instalada en una vivienda de Asunción.
“Casi todos los modelos que se presentan como nacionales o regionales parten de una arquitectura que ya existe y la adaptan. Eso es legítimo y funciona bien, pero es otra cosa”, explican los jóvenes a La Nación/Nación Media.
¿Es realmente el primero?
Una de las afirmaciones más llamativas del proyecto es que YvyrAI sería, hasta donde pudieron verificar sus creadores, el primer modelo de lenguaje desarrollado en Paraguay sobre una arquitectura propia y uno de los primeros de Latinoamérica e Hispanoamérica con estas características.
Para intentar comprobarlo, el equipo revisó unos 25.700 modelos publicados en Hugging Face, uno de los principales repositorios de modelos de inteligencia artificial de código abierto.
Según su búsqueda, no encontraron modelos latinoamericanos o hispanoamericanos que combinaran entrenamiento desde cero con una arquitectura propia no derivada de sistemas como Llama, Mistral, Gemma o Qwen.
Sin embargo, los propios desarrolladores ponen un límite a su conclusión: demostrar que algo no existe es particularmente difícil. Un modelo privado, no publicado o que no esté correctamente identificado podría no aparecer en la búsqueda.
Por eso, prefieren hablar de una conclusión acotada: hasta donde pudieron verificar, YvyrAI sería el primer modelo de lenguaje entrenado desde cero en Paraguay y el primero de Latinoamérica e Hispanoamérica que identificaron construido sobre una arquitectura propia.
El modelo todavía está lejos de su versión final
YvyrAI no pretende presentarse todavía como un asistente capaz de competir con las herramientas de uso masivo. Su versión actual es un modelo base, diseñado para continuar desarrollándose. Puede generar textos en español, pero todavía presenta limitaciones importantes: puede inventar información, tiene dificultades con textos extensos y posee un conocimiento limitado sobre Paraguay.
Los jóvenes atribuyen parte de esas limitaciones a una cuestión concreta: el modelo recibió menos de la mitad de la cantidad de texto que necesitaría para entrenarse adecuadamente para su tamaño.
El siguiente paso será fundamental para comprobar si la arquitectura que diseñaron realmente aporta una ventaja. El equipo planea entrenar un modelo convencional del mismo tamaño utilizando exactamente los mismos textos y comparar ambos resultados.
Solo después de esa prueba podrán determinar si su arquitectura ofrece una mejora real o si simplemente constituye una alternativa diferente.
Llegar a los 1.000 millones de parámetros
La meta de largo plazo es mucho más ambiciosa: desarrollar un modelo de 1.000 millones de parámetros. El código y el diseño ya están preparados, pero el modelo todavía no fue entrenado.
El principal obstáculo es el acceso al cómputo. Para completar el entrenamiento necesitarían disponer durante varias semanas de una tarjeta gráfica de última generación funcionando de manera continua, o contratar capacidad equivalente en la nube.
Para una empresa tecnológica puede representar una inversión relativamente manejable. Para cuatro estudiantes que trabajan por cuenta propia, constituye hoy el principal cuello de botella.
Calculan que, contando la preparación de datos y las pruebas necesarias, podrían necesitar alrededor de dos meses de trabajo computacional. Actualmente buscan un inversor ángel que les permita dar ese siguiente paso.
Lea más: Una pequeña herida puede terminar en una grave infección: “Casi me amputan la mano”
“No hace falta esperar a que llegue nada”
El proyecto también plantea una discusión que trasciende a YvyrAI. Para sus creadores, Paraguay corre el riesgo de convertirse únicamente en consumidor de inteligencia artificial mientras otros países desarrollan la propiedad intelectual detrás de esas tecnologías.
La ecuación, sostienen, tiene varias capas: energía, infraestructura informática, arquitectura de modelos y aplicaciones. Paraguay tiene condiciones especialmente favorables en las primeras, pero todavía tiene mucho camino por recorrer en las capas de mayor valor agregado.
“Existe el riesgo de terminar vendiendo electricidad barata y comprando de vuelta la inteligencia que se hizo con ella”, advierten a LN.
El problema, desde su perspectiva, no se resuelve únicamente construyendo infraestructura. También requiere formar personas capaces de desarrollar esa tecnología y generar oportunidades para que puedan hacerlo dentro del país.
Por eso plantean tres desafíos: incorporar talento paraguayo a la infraestructura tecnológica que se está instalando, invertir en formación y crear condiciones para que quienes se capaciten encuentren oportunidades laborales en el país.
Pero hay una conclusión todavía más sencilla detrás de su experiencia. Paraguay no necesita esperar a que llegue el futuro para comenzar a desarrollar inteligencia artificial.
Cuatro estudiantes ya comenzaron a intentarlo desde una casa de Asunción, con una computadora, conocimiento y una pregunta que puede resultar mucho más importante que el tamaño de su proyecto: ¿por qué no hacerlo desde Paraguay?
Dejanos tu comentario
El mercado de capitales paraguayo gana profundidad con nuevas emisiones
El creciente interés de inversores y el proceso de preparación permitió a una compañía líder de la hidrovía acceder al mercado de valores local, destacó Federico Cejuela, CEO de Puente Casa de Bolsa.
Mercado en expansión. El mercado de capitales paraguayo suma nuevas señales de profundidad y atractivo para los inversores. Federico Cejuela, CEO de Puente Casa de Bolsa, destacó el ingreso de InterBage, una de las compañías líderes de operación en la hidrovía, en un contexto marcado por el crecimiento de las inversiones y la consolidación de Paraguay como un centro logístico estratégico para la región.
Federico señaló que Puente garantiza un proceso que incluye calificaciones, ajustes y análisis sobre visión, moneda y plazo. Para el ejecutivo, este movimiento refleja también el proceso de transformación que atraviesa el mercado de capitales paraguayo.
Recordó que durante los últimos años se modificaron estructuras, se lanzó la Caja de Valores, se separaron las funcionalidades entre la caja y la bolsa y se introdujeron cambios mediante la nueva Ley de Mercado de Capitales. También destacó el cambio en la estructura regulatoria, con el paso de la CNV a la órbita del Banco Central.
“Esto no es casualidad”, sostuvo Federico, al remarcar que se viene trabajando desde hace años para que compañías de este nivel puedan acceder a un mercado cada vez más profesional y profundo.
Impulso del sector. A su criterio, el grado de inversión de Paraguay también contribuye a abrir puertas ante inversores internacionales, que encuentran alternativas tanto en instrumentos de deuda como en capital propio.
En cuanto a la decisión de la compañía de financiarse en Paraguay, resaltó su compromiso con el desarrollo local. Según explicó, desde el inicio existió una disposición para continuar desarrollando la actividad con financiamiento local y acceso a inversores, prestadores y deudores del país.
Puente, por su parte, cuenta con una estructura regional que permite realizar emisiones en distintos mercados, incluso Estados Unidos. Sin embargo, Federico destacó especialmente que la compañía haya optado por seguir apostando por Paraguay y profundizando aquí su actividad económica.