Por Armando Giménez Larrosa
La cotización del dólar permanece “estable” en el mercado local, por debajo de los G. 6.900, logro que se obtiene sin la ayuda que realiza el Banco Central del Paraguay (BCP) inyectando divisas al mercado para contener el tipo de cambio. La banca matriz dejó de “intervenir” en el mercado a través de sus operaciones compensatorias desde el 7 de junio del 2022, ya que un día antes fue su última venta, de 1 millón de dólares.
En tanto, la mayor inyección que aplicó el BCP en este 2022 fue el 31 de mayo, cuando colocó US$ 153 millones para ir reduciendo en los siguientes días en 3 millones, 1,5 millones, 1 millón y finalmente 0, según el historial de operaciones cambiarias publicadas por la banca matriz.
En lo que va del 2022, inyectó así un total de US$ 1.109 millones. Sin embargo, en el mismo periodo pero del año pasado vendió solamente US$ 650 millones, lo que supone que este año se intervino 70,6% más. Esto, de acuerdo a los datos del ente matriz.
Hasta ahora, el BCP destinó US$ 459 millones más que en el mismo lapso de tiempo del año pasado de manera a contener el tipo de cambio. Con esto, según análisis de consultoras y casas de bolsas, el guaraní se mantiene fuerte ante el billete verde.
Dos formas de actuar ante el mercado
Miguel Mora, economista jefe del BCP, aclaró que se tiene dos formas de actuar en el mercado cambiario: operaciones compensatorias y operaciones complementarias.
“Las operaciones compensatorias son, básicamente, todos los dólares que compramos del Ministerio de Hacienda, que provienen vía préstamos o emisión de bonos, y los devolvemos al mercado. Con esa operación devolvemos la liquidez en el mercado de dinero, de tal forma a que el nivel de la cantidad de dinero sea compatible con una tasa interbancaria cercana a la tasa de política monetaria”, explicó.
Mora agregó que gran parte de la participación en el mercado del BCP son operaciones compensatorias. Sin embargo, aclaró que hay ocasiones en que ven al tipo de cambio, cuando su comportamiento no corresponde a los fundamentos del mercado, en ese caso, activan las operaciones complementarias.
Cotización a G. 7000
Por otro lado, Basa Capital, en su análisis semanal, señaló que sin las intervenciones del ente matriz monetario podríamos estar en la búsqueda del 7.000 guaraníes por dólar como nueva resistencia. “Ubicamos soportes en G. 6.800 y G. 6.750; mientras que las resistencias, en G. 6.950 y G. 7.000 guaraníes”, señala.
La casa de bolsa aclara que el nivel de intervención del BCP dentro del mercado cambiario se redujo de manera importante en los últimos días y los volúmenes operados también se contrajeron dentro del mercado, principalmente por la falta de liquidez en moneda local. No obstante, la demanda sigue superando a la oferta de dólares y esto hace que el par dólar-guaraní busque llegar al G. 6.900, que es justamente el rango operado desde hace 3 meses.
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Consumo lidera la composición del crédito en el sistema bancario
En años anteriores, sobre todo en la pospandemia mucho se habló de la caída del consumo y hoy en día, un indicador puede atestiguar que este segmento de la economía está en franco ascenso, teniendo en cuenta las cifras del mercado de créditos. El Boletín de Bancos del Banco Central del Paraguay (BCP), revela datos acerca de la cartera total de préstamos concedidos y la participación de cada sector.
En el cuadro de los créditos brindados a diferentes sectores, se detalla que la cartera total supera los G. 182,8 billones, unos USD 29.500 millones al cambio actual, siendo el consumo el principal rubro, con más de G. 34,6 billones, lo que representa el 18,9 % del total. En el segundo lugar de importancia se halla el rubro de la agricultura, con más de G. 27,1 billones, es decir, cuenta con una participación de 14,8 %.
Otro de los segmentos de gran importancia en lo relacionado a préstamos son los correspondientes al comercio al por mayor, con más de G. 24,8 billones, es decir 13,5 % del total. La categoría de servicios también cuenta con una cifra interesante, con más de G. 23 billones, lo que indica que le corresponde el 12,9 % sobre el global.
Otros rubros
Entre los segmentos que se pueden destacar también se encuentra el de industria con G. 16,4 billones, luego se halla comercio al por menor con un acumulado de G. 10,6 billones, seguido de vivienda, con G. 10,1 billones, el sector financiero, con G. 5,9 billones, construcción con G. 5 billones, entre otros.
Ganancia de los bancos
Otro dato destacado dentro del Boletín de Bancos corresponde a la utilidad de las entidades, que al cuarto mes del año consiguieron un acumulado superior a los USD 302 millones, lo que indica que el sector se encuentra desempeñándose con gran dinamismo.
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Liana Caballero: “Interoperabilidad, digitalización e inclusión, los retos del sistema financiero”
Por Luis Noguera
Actualmente, Liana Caballero cumple su segundo periodo como miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). Comenzó desde muy abajo y conoce la banca matriz de cabo a rabo. En esta nueva entrega de Hacedores LN, conversó con La Nación/Nación Media sobre la actualidad del sistema financiero, sus riesgos, desafíos y fortalezas.
- ¿Cuáles son los retos que le depararon el hacer carrera dentro del BCP?
Mi primera experiencia en el BCP fue como pasante universitaria a los 22 años, cuando estaba en el cuarto año de la carrera de Economía. Luego, una vez recibida de economista, ingresé al BCP en el primer grupo de funcionarios que accedió a la institución mediante concursos públicos de oposición y mérito.
Desde mi ingreso en 2008, he transitado por diversas áreas del banco, lo que me permitió desarrollar una visión integral de la institución, abarcando ámbitos como la economía, la gestión administrativa y la infraestructura de mercados. Entre los principales hitos de mi trayectoria, destaco el desafío de haber asumido a cargos de alta responsabilidad muy joven, como gerente de área a los 31 años y, posteriormente, como miembro del Directorio (en un primer periodo) a los 37 años.
Desde entonces, mi trayectoria dentro del banco ha estado guiada por un firme compromiso institucional, así como por la convicción de ejercer la función pública con responsabilidad, profesionalismo y vocación de servicio.
- ¿Qué destaca más en ese camino dentro de la institución, su crecimiento personal o profesional?
Ambos están profundamente vinculados. En lugares de alta responsabilidad, es muy difícil avanzar sin el apoyo de la familia. El apoyo de mi mamá, mi marido e hijos ha sido clave, más aún, considerando que fui madre por primera vez muy joven, a los 17 años, por lo tanto, equilibrar mi vida profesional y personal fue desafío desde temprana edad.
Fui a estudiar en el exterior, con una beca de la Fullbright en 2008 y con un hijo de 9 años, al volver como comenté más arriba recorrí distintas áreas del banco, llegando a gerente cuando mi segunda hija tenía 1 año aproximadamente. Creo que el mayor desafío de una mujer es equilibrar la vida personal y profesional, por lo que yo encuentro muy complicado destacar una parte más que la otra, ambas operan juntas y se complementan.
- Cómo ve al sistema financiero paraguayo en la actualidad, ¿se puede decir que es un sistema de primera línea a nivel global? Si no es, ¿qué le falta? ¿Qué le agregaría usted?
Veo un sistema financiero paraguayo sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central y de la Superintendencia de Bancos, en conjunto con el propio sector.
Ahora bien, si lo comparamos con sistemas de primera línea a nivel global, todavía existen desafíos propios de la escala y profundidad de nuestro mercado. No se trata tanto de una debilidad, sino de una oportunidad de evolución.
En particular, el sistema puede seguir avanzando en aspectos como: implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), adoptando los estándares internaciones que permitirán alinear al sistema paraguayo financiero con las mejores prácticas globales, proyecto que está en pleno proceso por parte de la Superintendencia de Bancos.
Interoperabilidad, digitalización e inclusión, especialmente en medios de pago y soluciones tecnológicas. En ese camino, Paraguay tiene una base muy valiosa: estabilidad macroeconómica, credibilidad institucional y un sistema financiero resiliente. Sobre esos pilares, el desafío es continuar modernizando el sistema para hacerlo más inclusivo, más eficiente y alineado con las mejores prácticas internacionales.
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- ¿La misión de los bancos en Paraguay se limita a ganar dinero? ¿Están cumpliendo con algún rol social?
En el ámbito que me corresponde coordinar, podemos afirmar que los sistemas de pagos cumplen un rol social fundamental. En este sentido, el Sipap fue concebido como una infraestructura pública orientada a promover la inclusión financiera y facilitar el acceso de la población a servicios de pago eficientes y seguros.
Como lo menciona el BIS (Banco de Pagos Internacionales) en varios documentos, los pagos muchas veces son la puerta de entrada de las personas a la bancarización, creas una cuenta para realizar pagos, y luego acceder a un abanico de herramientas financieras a través de las entidades financieras. En este sentido, las cuentas básicas o las cuentas mipymes constituyen herramientas clave que permiten ampliar el acceso a los servicios financieros formales, favoreciendo la inclusión y generando mayores oportunidades para la población.
Si bien, el Sipap se trata de un desarrollo impulsado por el BCP, su éxito responde también al esfuerzo conjunto con el sector privado, lo que evidencia que las entidades financieras no solo cumplen un rol económico, sino también contribuyen activamente a objetivos de desarrollo social.
- ¿Se puede decir que la toma de decisión en el BCP actualmente se realiza con 100 % de parámetros técnicos? ¿Hay una mirada social o política?
Se puede afirmar que la base de toda decisión en el BCP es eminentemente técnica, sustentada en análisis rigurosos y en la mejor evidencia disponible. No obstante, en el proceso de deliberación también se consideran las circunstancias sociales y el contexto económico general, los cuales son incorporados dentro del análisis técnico, con el objetivo de asegurar decisiones equilibradas, responsables y alineadas con el interés público y los fines constitucionales y legales de la banca central.
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- ¿Hay campo en el sector financiero para inversiones del exterior? ¿Ingreso de algún banco de gran renombre como ocurrió en el pasado?
Hoy contamos con doble grado de inversión (Moody’s en Baa3 julio/2024 y S&P en BBB diciembre/2025, sumado a la perspectiva positiva de Fitch), lo que habilita la entrada de inversionistas institucionales que antes no podían considerar al país por sus propios mandatos de inversión. La reciente emisión soberana en guaraníes a 12 años, que atrajo a 64 inversores internacionales con demanda 1,5 veces superior al monto colocado, es una señal concreta de que ese interés ya se está materializando. El espacio para inversión externa es real y se distribuye en los tres frentes que conforman el sistema financiero paraguayo.
En el sistema bancario, los indicadores son sólidos (solvencia, rentabilidad y profundización crediticia en niveles robustos, con créditos que pasaron del 46 % al 51 % del PIB en un año), lo que configura un sector capitalizado y rentable, en condiciones de absorber capital externo adicional y de competir por inversionistas estratégicos.
En el mercado de valores, la Ley 7572/2025, el régimen tributario 10-10-10, el nuevo modelo institucional de infraestructura de mercado segregada (negociación y custodia/liquidación) ofrecen un marco moderno y alineado con estándares internacionales, que es la condición previa para que inversionistas del exterior tomen posiciones en títulos locales.
Sobre la eventual entrada de un banco de renombre, no contamos con información oficial al respecto. No obstante, es importante destacar que las entidades que actualmente operan en el sistema financiero paraguayo son sólidas y, en muchos casos, forman parte de grupos financieros internacionales con amplia trayectoria.
- ¿Cuál considera que es el mayor factor de riesgo para el sistema actualmente?
El principal factor de riesgo no responde a un único elemento, sino a un conjunto de desafíos que requieren seguimiento permanente. Entre ellos, destacan los riesgos asociados a la evolución tecnológica y a la necesidad de acompañar los procesos de innovación sin perder de vista la estabilidad del sistema.
En este sentido, el desafío está en mantener un equilibrio adecuado entre innovación, inclusión y solidez, preservando la estabilidad que caracteriza al sistema financiero paraguayo.
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- ¿Cuál es la mayor fortaleza del sector?
La mayor fortaleza del sector financiero paraguayo radica en su solidez y estabilidad, sustentadas en una gestión prudencial adecuada, un marco regulatorio robusto y una institucionalidad que ha sabido generar confianza de manera sostenida en el tiempo. Esta base ha permitido al sistema enfrentar distintos contextos, tanto internos como externos, manteniendo su resiliencia.
- ¿Alguna reflexión final que agregar?
Como reflexión final, el desafío es consolidar estos avances, profundizar la modernización del sistema financiero, seguir desarrollando el sistema de pagos y promover la inclusión, de manera que los beneficios del desarrollo financiero alcancen a más personas y sectores de la economía.
Perfil
- Miembro del Directorio del BCP, desde setiembre de 2023, por segundo periodo
- Es economista por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción
- Tiene una maestría en Economía por la Universidad Estatal de New York, a la cual accedió mediante una beca Fulbright
- Hizo carrera en el BCP, arrancando como analista del Departamento de Cuentas Nacionales y Mercado Interno. Pasó por cargos como jefa de división de Deuda Externa e Integración Económica, subgerente general de Operaciones Financieras, entre otros
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Los cuerpos en movimiento como resistencia a la dictadura
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
María José Costa, Camila Cáceres y Mélani Peronja lanzaron el libro “La danza como disidencia frente al poder dictatorial”, un trabajo de investigación sobre la danza contemporánea como forma de expresión política durante las dictaduras militares de Paraguay y Argentina. Las autoras parten de la tesis de que la danza posee una doble capacidad de acción en el campo político: el movimiento bailado y el movimiento de lucha.
El registro del arte como resistencia política en la historia de la región sigue siendo rescatado de los archivos y revividos a través de las voces con los testimonios de quienes participaron o fueron testigos de acciones, obras, textos, grabaciones, etc. El ocultamiento de las resistencias muchas veces sirve para la construcción de identidades pasivas de los pueblos. Sin embargo, como en este caso, el movimiento de los cuerpos nunca dejó de decir basta y de sublevarse desde los escenarios.
“La danza como disidencia frente al poder dictatorial. Casos emblemáticos en Buenos Aires y Asunción” es el nombre de la investigación realizada por las bailarinas María José Costa Céspedes, Camila Andrea Cáceres Arza (paraguayas) y Mélani Jazmín Peronja (argentina), en el marco del cierre de su carrera de licenciatura en Composición Coreográfica, mención Danza, en la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires.
El trabajo fue presentado recientemente en formato de libro y en él se aborda el tema histórico y conceptual de la danza contemporánea como expresión en contextos sociopolíticos, dando paso a lo que se conoce como “coreopolítica”, así como enfoca el estudio de casos emblemáticos en ambos países.
En cuanto a Paraguay, la obra incluye el hito de la presentación de la performance “Árbol de la vida”, que reunió a artistas en oportunidad del encuentro del papa Juan Pablo II con los “constructores de la sociedad”, en 1988. También el impacto desarrollado por la coreografía “Dónde están”, basada en la canción homónima del cantautor Alberto Rodas. En cuanto a Argentina, el libro rememora y analiza las obras que fueron parte del ciclo Danza Abierta, en plena época de la dictadura militar en el país vecino.
El Gran Domingo de La Nación conversó con las autoras María José Costa Céspedes (MC), Camila Andrea Cáceres Arza (CC) y Mélani Jazmín Peronja (MP) sobre los temas que abordaron, el marco conceptual, y la reflexión sobre la danza como disidencia política, premisa sobre la que se sostiene el material.
IMPACTO EN LOS CUERPOS Y EN EL ARTE
–¿En qué contexto nació la idea de este trabajo?
–MC: Como autoras paraguayas y argentinas, nos interesaba entender cómo las dictaduras impactaron no solo en la política y la sociedad, sino también en los cuerpos y en las formas de expresión artística. Nos llamó la atención que la relación entre danza y dictadura latinoamericana había sido muy poco investigada, especialmente desde la danza contemporánea. A partir de ahí comenzamos a preguntarnos cómo el arte podía convertirse en una forma de resistencia en contextos de censura y control. Tuvimos mucha inspiración y acompañamiento de nuestros tutores Rodolfo Prantte y Sonia Sasiain.
–¿Cómo fue el proceso de investigación?
–El trabajo se construyó a partir de entrevistas a referentes y protagonistas de la danza de aquella época, tanto en Paraguay como en Argentina, además de una investigación en archivos, periódicos y bibliografía histórica. En Asunción trabajamos con materiales del Archivo del Terror en el Museo de la Justicia, la Biblioteca Nacional y otros espacios vinculados a la memoria histórica. La memoria oral fue fundamental para reconstruir estas experiencias desde quienes las vivieron. Hicimos muchas entrevistas, y en el libro se publican fragmentos de varias de ellas, como las mantenidas con Teresa Capurro, Alejandra Díaz Lanz, Susana Tambutti y Anahí Zlotnik, y gracias al apoyo de Fondec (Fondo Nacional de la Cultura y las Artes) pudimos adaptar y ampliar la investigación para publicar finalmente el libro que hoy está disponible tanto en Paraguay como en Argentina.
–¿Cuál fue el marco teórico que utilizaron para interpretar y/o valorar las puestas investigadas y su contexto?
–MC: El marco teórico del trabajo se centró en pensar la relación entre cuerpo, poder y disidencia durante las dictaduras. Nos interesaba entender cómo los regímenes autoritarios buscaron disciplinar los cuerpos y controlar las formas de movimiento y expresión, y cómo la danza contemporánea apareció también como una práctica política y de resistencia. Trabajamos principalmente con autores como Michel Foucault para analizar las lógicas de control y disciplinamiento social, y André Lepecki, quien desarrolla conceptos como la coreopolítica y la capacidad política del movimiento. También incorporamos aportes sobre memoria y sobre la dimensión política de la danza contemporánea en América Latina. Más que estudiar solamente obras coreográficas, nos interesaba pensar cómo ciertos cuerpos y ciertos modos de moverse podían convertirse en una forma de disidencia frente a contextos represivos.
“CON POCA ROPA”
–¿Podrían hablarnos sobre la puesta de 1988 frente al papa?
–MC: La puesta de “Árbol de la vida” se realizó en 1988, durante la visita del papa Juan Pablo II a Paraguay, en un contexto en el que la dictadura de Alfredo Stroessner ya comenzaba a mostrar signos de desgaste. Fue una performance colectiva que reunió danza, música, teatro y poesía, y que se presentó dentro de un encuentro entre el papa y representantes de distintos sectores sociales y culturales, los denominados “constructores de la sociedad”. Lo interesante es que, aunque oficialmente era un acto vinculado a la visita papal, terminó convirtiéndose en una expresión simbólica de crítica y deseo de cambio frente al régimen. La obra utilizaba la imagen de un árbol seco que, hacia el final, florecía colectivamente como metáfora de esperanza, libertad y recuperación de lo vital.
–¿Qué repercusiones provocó la obra en su momento?
–MC: La repercusión fue muy grande. El Gobierno intentó suspender el encuentro por considerarlo demasiado crítico, hubo tensión política y mediática. Estando ya en gira el papa en la región, el Vaticano hizo saber que podría suspender la llegada a Paraguay si el Gobierno sacaba el acto de la agenda. El episcopado paraguayo también reclamó preservar el acto y finalmente se realizó. Según los testimonios que recogimos, muchas personas sintieron que era una forma de decir públicamente cosas que durante años habían sido silenciadas. Incluso algunas de las artistas participantes sufrieron consecuencias posteriores por haber formado parte de la puesta. El libro aporta la visión de algunos de los responsables, pero sobre todo documentos inéditos del Archivo del Terror como uno en el que Pastor Coronel informa a Stroessner sobre los “entretelones” del evento, “comentados” en una visita que recibiera de un obispo “amigo”, quien incluso decía que entre los religiosos hubo quienes cuestionaron que “las bailarinas vestían poca ropa” y eso no era “adecuado”.
COREOPOLÍTICA
–La relación entre las dictaduras y el cuerpo suele expresarse en formas de control, disciplinamiento y unificación. En ese contexto, ¿qué mensajes o estímulos podían producir las propuestas de danza contemporánea como para incomodar al poder?
–MP: Aprendimos que la danza posee una doble capacidad de acción en el campo político: el movimiento bailado y el movimiento de lucha. El movimiento bailado son esas obras o prácticas dancísticas que buscan influenciar la opinión pública o consolidar un discurso político. Ejemplo de esto sería la obra coreográfica “Dónde están”. Y el movimiento de lucha es esa capacidad contestataria de la danza de generar un movimiento colectivo de protesta como lo fue Danza Abierta en Buenos Aires.
–El video de “Dónde están” es un ícono de aquella generación. ¿Ese fue su material de estudio o también existió una puesta en escena inspirada en la canción de Rodas?
–CC: “Dónde están” es una obra que se basó en la canción “Donde están los desaparecidos” de Alberto Rodas. Esta obra se estrenó en el Bosque de los Artistas de Hermann Guggiari a finales de la dictadura y tomó más valor para la memoria al ser representada en varias ocasiones en escuelas y teatros por la compañía del Ballet Nacional. Nuestro material de estudio fue un video que se encuentra a disposición en Youtube en Memorias de Danza, pero también nos basamos en entrevistas realizadas a los coreógrafos e intérpretes Alejandra Díaz y Francisco Carvallo.
–¿Cómo comparten o disputan protagonismo la estética, la técnica y la política dentro de la danza?
–CC: No hay una disputa, hay una simbiosis entre estas. Hay una armonía entre lo que el artista quiere decir, lo que se puede mostrar y lo que el público interpreta. La danza es movimiento constante, es un todo orgánico.
RECEPCIÓN EN EL PÚBLICO
–¿Qué receptividad tuvo el trabajo cuando lo presentaron en Asunción y Buenos Aires?
–CC: Tanto la presentación del trabajo final de graduación ante la mesa examinadora de la Universidad Nacional de las Artes, Buenos Aires, como las presentaciones del libro que realizamos en Asunción fueron muy bien recibidas por varios aspectos, pero lo principal es que todavía no somos una generación muy distante a lo que pasó. Todavía tenemos docentes y familiares que participaron en estos eventos o que sufrieron de alguna manera las violaciones de los derechos humanos en esa época. Desde la universidad siempre nos incentivaron a investigar y así poder registrar el aporte que tuvo la danza en ese periodo. Coincidentemente, el concepto de coreopolitica de Andre Lepeki que exponemos en el libro se articula con lo que la universidad estuvo haciendo en Buenos Aires en el último año, defendiendo sus derechos y demostrando que a través de la danza también podemos hacer política.
–¿Cómo vivieron la recepción de los participantes y el público en los talleres?
–En los talleres y conversatorios que pudimos hacer en Asunción, en el Instituto Superior de Bellas Artes, en el Archivo del Terror y en la academia Núcleo de Arte y Danza hubo muy buena receptividad por lo novedoso del tema y el enfoque. La performance que preparamos como parte de los eventos, que es un homenaje a quienes protagonizaron esos tiempos, creo que gustó y aportó el momento artístico especial. El libro estuvo también en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires gracias al apoyo de los encargados culturales de la Embajada paraguaya. Y en la Feria Internacional del Libro de Asunción lo presentaremos el 31 de mayo, con presencia también internacional. Así también, estamos gestionando presentaciones con la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires.
AUTORAS DEL LIBRO
María José Costa Céspedes: licenciada en Composición Coreográfica con Mención en Danza por la UNA de Buenos Aires. Profesora superior de danza clásica, Academia Núcleo de Arte y Danza, Asunción.
Camila Andrea Arza: técnica en danza y licenciada en Composición con Mención en Danza por la UNA de Buenos Aires. Profesora superior en danza clásica por el Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA) de Asunción.
Mélani Jazmín Peronja: técnica en danza y licenciada en Composición Coreográfica con Mención en Danza por la UNA de Buenos Aires.
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Situación regional mantiene altos los precios de los productos importados
A pesar de la devaluación del dólar, las otras monedas de países exportadores se apreciaron.
El Banco Central del Paraguay (BCP) mantiene su proyección de inflación a pesar de la creciente presión registrada por las tensiones geopolíticas, según explicó el miembro titular del Directorio (MTD) de la banca matriz, Miguel Mora. Puntualmente, con relación a los precios de los productos importados, dijo que siguen elevados a pesar de la devaluación del dólar por una cuestión regional de apreciación de las demás monedas.
Mora conversó con GEN y Universo 970/Nación Media y fue consultado por lo mencionado días atrás por el exministro de Economía y expresidente del BCP, Carlos Fernández Valdovinos, quien advirtió sobre la tendencia de suba de precios. Mora fue claro al manifestar que lo mencionado por el especialista se refería a una cuestión más global y que a nivel país, la banca matriz mantenía su proyección de inflación.
Dijo que el incremento de precios registrado el año pasado se venía moderando en los últimos meses de 2025 e inicio de 2026; sin embargo, la suba del costo de los combustibles hizo que esta cuestión se viera compensada, por lo que en lugar de hacer una revisión a la baja, se optó por mantener el índice de 3,5 % de variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el presente año.
IMPORTADOS
Con relación al fortalecimiento del guaraní frente al dólar y el comercio exterior de Paraguay, explicó que, a pesar de recibir menos moneda local al realizar el cambio, las exportaciones siguen teniendo un crecimiento vigoroso; en pocas palabras, dio a entender que quienes venden a mercados internacionales todavía gozan de cierto beneficio.
Por otro lado, en cuanto al costo de los productos importados, consideró que no está bajando, principalmente porque el fenómeno de apreciación de las monedas en la región es común en los demás países. “Brasil también está teniendo una apreciación; el exportador (de ese país), probablemente, que esté recibiendo sus pagos en dólares, tenga menos reales cuando lo cambia a su moneda local; puede ser que haya también, lo que mencionó otro importador, los precios en dólares también se estén ajustando”, manifestó. Explicó que algunos importadores también apuntaron que manejan sus costos logísticos en moneda local, lo que incide en los precios, y que, además, siguen vendiendo lotes que compraron con una cotización anterior, entre otras cosas.
BCP MANTIENE TASA DE INTERÉS
Por cuarta vez consecutiva, en su reunión de la fecha, el Comité de Política Monetaria (CPM) decidió por unanimidad mantener la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5,50 % anual coherente con una posición neutral de la política monetaria, según informó ayer viernes el Banco Central del Paraguay (BCP).
El CPM evaluó aspectos relevantes, argumentando que en el plano local, el Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (Imaep) verificó un crecimiento interanual de 8,2 % en marzo, explicado por el desempeño de los servicios, la manufactura y el sector primario. En la misma línea, el Estimador Cifras de Negocios (ECN) presentó una expansión interanual de 9,2 %.
“Con estos resultados, las variaciones acumuladas del Imaep y del ECN se situaron en 4,7 % y 4,9 %, respectivamente”, según indicaron. Asimismo, en el mes de abril el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,8 %, explicado principalmente por el aumento de los precios de los combustibles.